
El Refugio Del Corazón: Compasión Y Alivio En El Duelo
Encuentra un puerto seguro en medio de la tormenta. Esta práctica de mindfulness y autocompasión está diseñada para ofrecerte un refugio de seguridad mientras transitas tu pérdida. A través de la conexión corporal y el contacto físico nutritivo, aprenderás a validar tu dolor y a calmar tu sistema nervioso cuando la tristeza o la soledad se sientan abrumadoras. Permítete ser sostenido/a en este proceso de sanación emocional. No tienes que hacerlo solo/a. Gracias por permitirme acompañarte en este momento. Si este refugio te ha traído un poquito de paz, te agradecería de corazón que dejaras una reseña; así podré llegar a otras personas que, como tú, necesitan sentirse sostenidas hoy. Te envío un abrazo cálido y lleno de luz
Transcripción
Te doy la bienvenida a este espacio de pausa.
Hoy no hay nada que arreglar,
Nada que apresurar.
Simplemente estás aquí y eso es suficiente.
No hay forma de hacerlo bien o mal.
Suelta la exigencia.
Comienza tomando una postura cómoda,
En una silla o,
Si lo prefieres,
Tumbada,
Tumbado.
Cierra suavemente los ojos o baja la mirada.
Toma una respiración profunda,
Dejando que el aire llegue hasta el abdomen,
Y al exhalar suelta un suspiro largo,
Como si entregaras un poquito del peso que llevas cargando.
Lleva ahora tu atención al cuerpo.
Nota el contacto de tus pies con el suelo o de tu espalda con la silla o la cama.
Siente la gravedad abrazándote.
Estás a salvo en este momento.
Ahora te invito a llevar una o ambas manos a una zona de tu cuerpo donde sientas que necesitas una extra de ternura.
Quizás sea sobre el centro del pecho,
En el vientre o acariciando tus mejillas.
Si no sientes nada especial ahora mismo,
No pasa nada,
Todo está bien.
Deja que el simple calor de tus manos sea tu anclaje.
Recuerda que vamos a sentir,
A aceptar y a dejar ir desde el amor incondicional.
Tal vez sientas que esto duele,
Y es totalmente normal.
Pero recuerda que el dolor es necesario y el sufrimiento es opcional.
El sufrimiento se trata de un dolor prolongado en el tiempo,
Y hoy te vas a ayudar a ti mismo,
A ti misma,
A trascender ese dolor para que no se convierta en sufrimiento.
Es normal que en estos momentos tengas muchos pensamientos,
Ideas,
Escenas en tu cabeza.
Si sientes que te abruman,
Vuelve tu atención a la respiración.
Siente cómo entra el aire por tu nariz y cómo sale.
La respiración es tu ancla.
Ahora vamos a dejar espacio a la tristeza o cualquier otra emoción que sientas en este momento.
Observa en qué parte de tu cuerpo la notas hoy.
Cada día puede ser diferente y es normal.
Tal vez la sientes como una tensión en tus hombros o en tu estómago.
Intenta encontrar dónde la sientes,
Con ternura y con pasión.
Escanea tu cuerpo y comienza a preguntarte cómo la ves.
Tal vez tenga un color para ti.
Si es así,
¿de qué color es para ti?
Tal vez le puedas dar una forma a esa emoción.
Puedes ver su tamaño,
Si es grande o pequeña.
Su temperatura,
Si es fría o caliente.
Cuantas más preguntas te hagas acerca de esa emoción,
Más te vas a dar cuenta que según el día y el momento,
Tus respuestas cambian y es normal.
Esto te hace darte cuenta que la emoción no es tan sólida o real como parecía al principio.
Con tu mano en el corazón,
Vuelve a centrarte en tu respiración.
Imagina cómo una lutorada suave te envuelve.
Sientes esa energía que te cuida,
Te mima y te acurruca.
El duelo no es algo que se supera,
Es algo que se camina.
Y hoy,
En este refugio de silencio,
Te permites simplemente ser.
Si tienes ganas de llorar,
Deja salir tus lágrimas.
Es una forma de sanar.
Es tu cuerpo soltando y dejando ser sostenido.
Yo estoy aquí contigo,
Siente mi abrazo.
Todo lo que sientes es totalmente normal,
Forma parte del proceso y lo estás haciendo muy bien.
Es el momento de dejar ir esa historia que acompaña tu emoción.
Deja que fluya a través de ti como si fuera una ola que recorre tu cuerpo.
Y deja que salga a través de tu exhalación suavemente.
Estás mirando y reconociendo ese dolor,
Esa pérdida,
Esa incertidumbre.
Estás mirando de frente a tu emoción y te estás sintiendo más libre.
Sabes que todo pasa,
Y sé que esto es duro,
Pero también pasará.
Tienes la capacidad y la fortaleza,
Esa energía está en tu interior.
Quédate en este espacio,
En este instante,
El tiempo que necesites,
Llenándote de luz y de amor incondicional.
Puedes acabar tu práctica cuando sientas que es el momento,
Sabiendo que puedes volver a ella siempre que lo necesites,
Para ayudarte a transitar tus emociones.
Gracias por permitirme acompañarte.
Te mando un gran abrazo.
Esté contigo.
Namasté.
Conoce a tu maestro
5.0 (21)
Reseñas Recientes
More from Silvia Santos
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
