
Despegar la Piel de Serpiente Llevándose las Preocupaciones
Hemos elaborado una meditación llamada piel de serpiente, en la que a medida que vamos despegando de nuestro cuerpo la piel inservible, nos quitamos de encima las preocupaciones, el estrés, la ansiedad y los miedos que nos agarrotan. Como la muda de la piel de una serpiente. Con una música suave del maestro Tata Yamashita, y la voz de Raquel Castro, déjate llevar.
Transcripción
Hola,
¿qué tal?
Bienvenido de nuevo.
Otro día más.
Hoy vamos a meditar,
Nos vamos a relajar sobre la relajación de la serpiente.
Esta meditación relajante tiene este nombre porque se realiza siguiendo un proceso que las serpientes llevan a cabo una vez al año y es el cambio de la piel.
Imagínate que todo tu cuerpo está rodeado de una piel que empieza a despegarse porque cambia de textura.
Piensa que esa piel que vas a retirar de tu cuerpo conlleva tus preocupaciones y tristezas.
Con cada trozo que saques y retires te llevas esa sensación de malestar que tanta tensión te provoca.
Entre más largo sea el trozo que despegues más satisfacción y tranquilidad sientes.
Así que vamos a comenzar.
Para realizar esta práctica situate en un sofá o en una silla con un respaldo cómodo.
Ya estás.
Y ahora cierra los ojos.
Respiramos profundamente por la nariz y expulsamos el aire suavemente.
Ahora imagina que tu cuerpo está recubierto por una fina película de piel que debe de ser retirada para que la capa que esté debajo respire bien.
Es piel que está seca,
Que se está cayendo,
Que hay que quitar porque molesta y no tiene ninguna utilidad.
Posiciona tu pensamiento en esa piel.
Llénala de ese malestar que te agobia o tensiona.
Y ahora vamos a empezar a retirarla.
Con la mano derecha coge la punta de la piel que cubre el dedo índice de la mano izquierda.
Despégala.
Sigue con el dedo corazón.
Despega la piel de ese dedo y sigue con el anular,
El meñique.
No te olvides del pulgar.
Una vez que has separado la piel de los dedos tira de ella para liberar la mano y el brazo.
Sigue tirando para intentar sacar toda la pieza de una vez hasta el antebrazo y el hombro.
El brazo izquierdo está libre de la piel sobrante y del malestar.
Ahora repetimos la operación con los dedos de la mano derecha.
Primero el índice y seguimos levantando la piel del corazón,
El anular.
Y el meñique.
Y terminamos con el pulgar.
Agarramos todo el trozo y vamos subiendo suavemente por el brazo hasta el hombro.
Hemos dejado libres los brazos.
Es como esa piel que queda cuando te has quemado al sol y va cayéndose.
Solo que ahora nosotros le ayudamos a despegarse.
Es como una serpiente cuando va mudando su piel.
Que se va contorsionando para sacarse el vestido dérmico de encima.
Ahora vamos con los pies.
Separamos la piel de los dedos y tiramos por la parte alta del empeine por el gemelo la rótula.
Y subimos por el fémur hasta la cadera liberando la pierna derecha de tan incómodo apego.
Al ir separándolo de nuestra pierna repetimos la operación con la izquierda.
Primero deditos de los pies.
Subimos por el empeine.
Pierna.
Y llegamos hasta las caderas.
Y ahora respiramos.
Y sentimos la frescura,
El bienestar de las extremidades liberadas de la tensión.
Inspiramos en uno.
Profundo.
Y expiramos en dos.
Primero un poco de aire.
Hacemos una pausa y luego expulsamos el resto.
Siente la calma.
Siente el bienestar.
Con esa piel que te has quitado has echado de encima la tensión que te venía molestando desde hace varios días.
Ahora vamos a la parte del tronco.
Con las dos manos agarramos la piel del vientre y despegamos y tiramos hacia arriba.
Sube todo en una pieza.
Superamos los pectorales.
Subimos por el cuello hasta la cara.
Como un peeling en un centro de belleza.
Pero este es mucho mejor.
Más intenso.
Más puro.
Más tuyo.
Más potente para liberarte de las molestias,
De las preocupaciones.
Coge la piel del coxis y los glúteos y sepárate del respaldo del sillón y tira.
Hasta la mitad de la espalda.
Con lo que has separado ya,
Agárralo por encima del hombro y libérate del resto.
Respira.
Respiramos ahora con un aire limpio y una respiración profunda.
Abre la ventana.
Deja que entre el aire,
Que te refresque.
Inhala y exhala.
Siéntete liviano.
Tranquila.
Relajada.
Quiérete.
Namasté.
Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
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4.8 (11)
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