
Meditación: El Mar Como Refugio (con música)
Sumérgete en el abrazo infinito del mar, un espacio seguro donde la mente se aquieta y el corazón recuerda su ritmo natural. En esta meditación guiada, las olas se convierten en respiraciones, el sonido del agua te envuelve y la inmensidad te protege. Permite que el océano te devuelva a ti mismo, libre y en calma.
Transcripción
La meditación como un sitio seguro,
Un espacio para conectarte por medio de la respiración con la belleza disponible para ti.
El mar como un sitio seguro,
Te invito a encontrar un espacio físico cómodo donde puedas estar unos minutos en calma y desconexión.
Ahora comienza a inhalar por la nariz sintiendo el aire frío que entra,
Luego como desciende a través de la tráquea y llega a tu abdomen,
Sostienes en el abdomen,
Sueltas,
Exhalas y dejas ir.
Te invito en este momento a hacer tres respiraciones más de esta manera con el propósito de asentar tu mente y relajar un poco más tu cuerpo.
Inhalas,
Sostienes en el abdomen,
Exhalas,
Sueltas y dejas ir.
Inhalas,
Sostienes,
Sueltas,
Exhalas y dejas ir.
Continúas inhalando y exhalando a tu propio ritmo,
Que te sea cómodo.
Ahora te invito a relajar tu cabeza,
La frente,
Los ojos,
Las orejas,
La nariz,
La boca,
Los hombros,
Toda tu cabeza y en este momento te invito a repetir conmigo el mantra Puedo fluir con todo aquello que trae la realidad.
Continuamos con este proceso de relajar el cuerpo,
Te invito ahora a llevar tu atención a la espalda,
Las escápulas,
La columna vertebral,
La cintura,
La cadera y con esta inhalación si sientes algún peso te invito a ponerle un nombre,
A exhalar y a dejar ir aquello que no te corresponde cargar hoy.
Inhalo,
Sostengo y exhalo.
Ahora llevamos la atención a los muslos,
Las rodillas y los pies.
Inhalo,
Siento mi abdomen como se expande y trata de conectarte si visualizas algún temor,
Algún miedo,
Le pones un nombre,
Suelta,
Descansas,
Dejas ir.
Permaneces inhalando y exhalando a tu propio ritmo.
Ahora mi invitación es a llevar alguna de tus manos sobre el corazón físico y a sentir sus latidos.
Sientes los latidos de tu corazón y la posibilidad de estar vivo y en conexión con todo lo que te rodea.
Ahora sobre este corazón físico te invito a imaginar un corazón de luz.
Y en este corazón de luz visualiza una playa,
Una playa donde te puedes desconectar,
Sentirte en paz,
Sentirte seguro.
Al estar allí,
En esta playa,
Observa como las olas se acercan suavemente a la orilla y como retroceden de nuevo al mar.
Visualiza que este flujo continuo de las olas es como tu respiración.
Al inhalar puedes sentir como la ola de aire entra suavemente en tu cuerpo,
Llenando tus pulmones.
Y al exhalar puedes sentir como la ola de aire retrocede,
Liberando cualquier tensión o preocupación.
Permite que tu respiración se sincronice con el ritmo de las olas.
Cada inhalación es una ola que llega a la orilla,
Cada exhalación es una ola que regresa al mar.
No necesitas apresurar nada.
Allí sentado en la playa simplemente observa y permite que tu cuerpo y tu mente sigan este ritmo natural.
Allí sentado imagina que estás mirando fijamente el océano.
El agua es clara y azul,
El horizonte parece infinito,
Las olas son suaves moviéndose con calma y regularidad.
Siente como esta imagen de tu estar sentado al frente del mar te trae paz,
Calma,
Equilibrio.
Como si cada ola se llevara consigo cualquier preocupación o pensamiento negativo que puedas estar experimentando.
Siente al respirar como tu mente cada vez se aclara y puede fluir mejor con todos los eventos que tienes en tu vida que necesitan aceptación y comprensión.
Visualiza a través de tu respiración que las olas están llevando suavemente todo aquello que te causa estrés o ansiedad.
Cada vez sientes más calma y más claridad.
Nuevamente traes el mantra puedo fluir con todo aquello que me trae la realidad.
Y sentado en la orilla dirige tu atención a cómo se siente tu cuerpo en este momento.
Siente el aire en tu piel,
La calidez del sol,
La frescura de la brisa y la tranquilidad que estas sensaciones traen a tu cuerpo y a tu mente.
Nuevamente si surgen pensamientos o emociones déjalos pasar como si fueran olas en el mar.
No los retengas solo obsérvalos.
Al escuchar el ruido del mar descansa en esta posibilidad de conectarte con la fluidez de las olas y con la posibilidad de observar a lo lejos como si fuera el mar tus pensamientos.
Te dejo unos segundos respirando para sentir las olas,
La orilla que se llevan todo aquello que te pesa.
Es momento de regresar lentamente.
Lleva tu atención de nuevo tu cuerpo,
Tu respiración,
Sintiendo como el aire entra y sale lentamente.
Respira profundamente imaginando que cada inhalación está llena de la energía refrescante del océano.
Exhala soltando cualquier tensión que aún permanezca en ti.
Cuando estés listo empieza a mover suavemente tus dedos de las manos,
De los pies trayendo nuevamente tu conciencia al cuerpo físico.
Regresa a la realidad con una sensación renovada de calma,
De equilibrio y de fluidez sabiendo que a través de tu meditación puedes volver cada vez que quieras a este espacio de paz junto al mar.
Antes de abrir tus ojos vamos a recitar el mantra que pueda estar bien,
Que pueda estar en paz,
Que pueda ser feliz,
Que pueda fluir con todo aquello que trae la realidad.
Al escuchar la campanita abre los ojos lentamente cuando estés preparado llevando contigo la calma y la estabilidad que has encontrado en esta práctica de hoy.
La meditación como un sitio seguro.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
