
Meditación Guiada – Qué Suerte Tengo de Tenerme a Mí
Descubre esta meditación guiada creada con todo mi corazón: “Qué suerte tengo de tenerme a mí”. Una experiencia suave, lenta y profunda para reconectar contigo, agradecerte y recordar que siempre has sido tu mejor compañía. Respira… suelta… abrázate. Regálate estos minutos de paz y presencia. He creado la voz y la música especialmente para acompañarte con amor y mucha calma. Gracias por estar aquí. Gracias por escucharte. Qué suerte tienes… de tenerte.
Transcripción
Meditación Guiada ¡Qué suerte tengo de tenerme a mí!
Enciende una luz tenue o simplemente cierra tus ojos.
Acuéstate o siéntate como más cómodo te sientas.
Las manos abiertas,
Palmas hacia arriba y empieza a respirar una vez profundo y al soltar el aire di en silencio Aquí estoy yo y eso ya es mucho.
Aquí estoy yo y eso ya es mucho.
Inhalo como si olía una flor.
Exhalo como si soplaba una vela.
Siente el cuerpo entero diciendo ¡Gracias por existir!
Ahora deja que la voz interior hable muy despacito.
¡Qué suerte tengo de tenerme a mí!
Yo,
Que he sobrevivido a todo lo que creí que me mataría.
Yo,
Que me levanté cuando nadie apostaba por mí.
Yo,
Que aprendí a calmarme solo,
A consolarme solo,
A abrazarme solo y aún así nunca me abandoné.
Inhalo como si olía una flor.
Exhalo soplando la vela y repite conmigo ¡Qué suerte tengo de tenerme a mí!
Porque soy la persona que más me ha querido en este mundo.
Aunque a veces lo hiciera en silencio.
Aunque a veces lo hiciera llorando.
Siente como el pecho se llene de algo cálido.
Como si alguien te estuviera abrazando desde adentro.
¡Ese alguien eres tú!
¡Qué suerte tengo de tenerme a mí!
Porque soy mi casa,
Mi refugio,
Mi primer y último amor.
Donde quiera que vaya voy conmigo y conmigo siempre estoy a salvo.
Ahora te invito a colocar una mano en el corazón.
Siente los latidos.
Cada latido es una carta de amor que te mandas a ti mismo desde que naciste.
Lee una de ellas en voz baja.
Te elegí a ti.
Respira hondo y al exhalar sonríe una sonrisa que nadie tiene que ver.
Una sonrisa exclusiva.
¡Qué suerte tengo de tenerme a mí!
Porque nadie me conoce como yo.
Nadie me perdona como yo.
Nadie me celebra como yo cuando nadie más lo hace.
Quédate un momento en silencio.
Sólo sienta esa certeza suave y poderosa.
Soy mi mayor tesoro.
Soy mi mayor tesoro.
Y cuando esté listo inspira una última vez y al soltar el aire di dentro de ti con toda la ternura del mundo Gracias por ser yo.
¡Qué suerte tengo de tenerme a mí!
Y quédate así,
Abrazada todo el tiempo que quieras.
El abrazo sigue aquí.
Siempre estuvo y siempre estará.
Siempre estará.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 34 million people. It's free.

Get the app
