04:50
04:50

El Pavo Real Y El Sabio

by Cesar Moreno Coach

rating.1a6a70b7
Puntuación
5
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
6

Existe un célebre relato sufí que describe a un pavo real que, con gran determinación, se arrancaba una a una sus hermosas y coloridas plumas ante la mirada atónita de un sabio que pasaba por el lugar. Esta poderosa metáfora del misticismo sufí ilustra con sutileza la necesidad de desprendernos de los apegos, las vanidades y los orgullos del ego que tanto nos empeñamos en exhibir ante el mundo. Al igual que el pavo real, el buscador espiritual comprende que aquellos atributos superficiales que la sociedad aplaude y codicia —como el deseo de tener siempre la razón o el estatus— son a menudo las trampas que encadenan nuestra alma y perturban nuestra paz interior; soltarlos no es un acto de autodestrucción, sino el precio voluntario de nuestra verdadera liberación y tranquilidad.

Transcripción

La historia del pavo real y el sabio.

En los jardines.

De un antiguo palacio en Persia.

Habitaba un pavo real de una belleza incomparable.

Su plumaje,

Era un espectáculo de la creación.

Azules profundos como el océano.

Verdes esmeraldas que destellaban con la luz del sol.

En su cola.

Cien hojasos de bronce y oro.

Que parecían mirar al espectador con un magnetismo casi divino.

El pavo real.

Caminaba con una elegancia aristocrática.

Consciente de que los cortesanos,

Los reyes y los poetas se reunían solo para admirar su despliegue de gracia.

Un día.

Un sabio sufí,

Un derviche,

Que vestía una túnica remendada y no poseía más que su bastón.

Cruzó los jardines del palacio.

Se sentó a la sombra de un ciprés a meditar.

Al abrir los ojos.

Vio al majestuoso pavo real en el centro del patio.

Pero lo que vio no fue el habitual baile de cortejo.

El pavo real.

Con el pico ensangrentado y una expresión de profundo dolor.

Se estaba arrancando.

Una a una.

Sus hermosas plumas con desesperación.

Arrancaba un haz de color esmeralda.

Y lo tiraba al polvo.

Con un gemido.

Se desprendía de un destello azul.

El suelo a su alrededor.

Ya estaba cubierto de lo que antes parecía un manto real.

Ahora convertido en un cementerio de colores.

Sorprendido y conmovido por el sufrimiento del ave,

El sabio se acercó lentamente y le dijo.

Hermoso rey de las aves.

¡Qué locura ha caído sobre ti!

¿Por qué te autolisionas de esa manera?

¿Cómo puedes destruir con tus propias manos la obra maestra que el Creador pintó sobre tu cuerpo?

Esas plumas.

Son el regalo más preciado que un animal podría desear.

La gente viaja desde tierras lejanas solo para ver un destello de tu cola.

¿Por qué te despojas de tu gloria?

El pavo real.

Deteniendo por un momento su dolorosa tarea.

Miró al sufí con ojos llenos de lágrimas.

Y con una voz cargada de una extraña sabiduría le respondió.

Odervich.

¿Qué ves el mundo exterior?

Pero no puedes ver las cadenas que éste esconde.

Tú ves el color de mis plumas.

Pero no puedes ver los peligros que me acechan a causa de ellas.

No te dejes engañar por la belleza exterior.

Estas plumas no son una bendición.

Son mi maldición.

El haber respirado hondo y continuo.

Por culpa de estas hermosas plumas.

Los cazadores me persiguen día y noche con sus flechas y sus redes.

Por culpa de este plumaje.

Los hombres me encierran en este palacio.

Privándome de la libertad de los bosques y las montañas.

Los reyes.

Quieren mis plumas para adornar sus coronas.

Los vanidosos las quieren para sus abanicos.

Y los crueles me matan sólo para poseer lo que he visto.

El pavo real.

Miro hacia el suelo.

Donde yacían sus plumas arrancadas,

Y concluyó.

Prefiero perder mi belleza física.

Y quedarme completamente desnudo.

Feo y vulnerable ante el mundo.

Si con eso logro salvar mi vida.

Pero sobre todo recuperar mi paz.

¡Ni vejeza!

Despierta la codicia de los hombres.

Por lo tanto.

.

.

Mi belleza es la enemiga de mi alma.

Prefiero arrancar de mí.

Aquello que me ata a la esclavitud de la admiración ajena.

Para así poder volar libre en el Espíritu.

El sabio Zufí guardó silencio.

Inclinó la cabeza ante el pavo real.

Reconociendo que aquel animal.

Le había dado una de las lecciones espirituales más grandes de su vida.

© 2026 Cesar Moreno Coach. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 36 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else