
Meditación del amor propio (con afirmaciones)
Descubre la paz interior y cultiva el amor propio con esta meditación guiada. Incluye afirmaciones positivas que te ayudarán a fortalecer tu autoestima y fomentar el amor hacia ti mismo/a. Encuentra un espacio tranquilo, siéntate cómodamente y dedica un tiempo para ti donde conectar contigo.
Transcripción
Meditación para el amor propio,
Para poder experimentar plenamente todo el amor que se nos ofrece.
Debemos amarnos a nosotras mismas primero.
El amor incondicional es una de las formas de energía más elevadas y puras,
Pero solo puede prosperar si estás enamorada de quien eres en primer lugar,
Independientemente del trabajo de evolución interior al que todos estamos llamados.
Entendiendo que somos el amor,
No es algo que tenemos que buscar fuera,
Sino que está dentro de cada uno de nosotros.
Encuentra un espacio tranquilo para dedicarte un tiempo para ti.
Busca una posición cómoda.
Si vas a sentarte sobre un cojín de meditación,
Mantén los isquiones enraizados hacia la tierra.
Y si vas a sentarte en una silla,
Que tus pies estén bien apoyados en el suelo.
Mantén la espalda erguida,
Los hombros relajados,
Y haz cualquier ajuste que sientas para adaptar una postura aún más cómoda.
Puedes unir los índices y pulgares en el mudra de la totalidad.
Cierra suavemente los ojos.
Lleva la mirada interna hacia el entrecejo,
Punta de la lengua apoyada en el paladar,
Detrás de los dientes superiores.
Dibuja una suave sonrisa en tus labios.
Presta atención al suave flujo de aire fresco que llena tus pulmones,
Antes de ser expulsado momentos después,
Ligeramente más cálido.
Respira conscientemente,
Sintiendo cómo nutres y oxígenas tus células.
Apreciando cómo cada inhalación y exhalación trae vida,
Alimento y sanación,
No sólo a tu cuerpo,
Sino también a tu mente y alma.
Permite que tu respiración te calme y despeje tu mente de preocupaciones,
Estrés o pensamientos intrusivos.
Este es el primer acto de amor que puedes realizar.
El segundo es entrar en contacto con tu cuerpo físico,
Apreciando cada sensación matizada que puedas experimentar.
Este cuerpo es un templo sagrado,
Un vehículo maravilloso a través del cual experimentas la vida.
La gratitud es el sentimiento que debemos expresar hacia él.
Ama tu cuerpo con todo tu corazón.
Ahora lleva la atención a tu corazón.
Intenta sentir el espacio físico que ocupa.
Escucha sus latidos.
Imagina que el aire que respiras fluye hacia tu corazón y a través de sus latidos se transmuta en luz,
Que luego se expande por todo tu cuerpo,
Mente y esencia.
Cada respiración trae más y más luz,
Mientras que cada vez que exhalas,
Las resistencias,
Inseguridad y dudas profundamente arraigadas desaparecen de ti.
Inhala lenta y profundamente hacia tu corazón,
Permitiéndole crear amor incondicional en forma de luz blanca pura.
Y observa como la luz penetra en tu cuerpo y en tu interior.
El amor propio es un estado interno que necesita trabajo,
Repetición y constancia.
El amor propio es un proceso continuo.
Y debemos apreciarlo constantemente para mantener una autoestima saludable,
Incluso frente a los desafíos de la vida.
Es un viaje de aceptación y compasión.
Disuelta los juicios hacia ti misma.
Cultiva una conciencia plena de tus pensamientos y emociones,
Fomentando un diálogo interior positivo.
Y repite en silencio o en voz alta las siguientes afirmaciones.
Me amo incondicionalmente.
Mi vida es una bendición.
Estoy abierta a dar y recibir amor,
Empezando por mí.
Cada acción que puede mejorar mi vida o la vida de los demás es un acto de amor.
Elijo ser amable,
Conmigo misma y con los demás.
Merezco una existencia alegre,
Serena y plena.
Soy un ser de luz y amor.
Siéntete libre de añadir otras afirmaciones que desees reforzar.
Y observa por unos instantes cómo se siente tu corazón dando y recibiendo estas palabras de amor.
Poco a poco suelta la atención a tu corazón.
Deja que tu respiración se vuelva suave,
Prácticamente imperceptible,
Observando lo que aparezca,
Sin identificarte.
Ubicate en el lugar del observador que observa.
Cuando desees salir de esta práctica,
Vuelva a llevar la atención a tu cuerpo físico.
Siente las sensaciones,
La ropa acariciando suavemente tu piel,
O tal vez la temperatura del lugar donde te encuentras.
Observa el estado actual de tu mente,
Cómo está el flujo de pensamientos.
Respira profundamente llenándote de energía.
Y poco a poco empieza a mover dedos de los pies,
Dedos de las manos.
Puedes hacer círculos con tus muñecas,
Con tus tobillos.
Entrelaza tus manos y estira los brazos por detrás de tu cabeza.
Y cuando estés lista,
Abre suavemente los ojos para terminar esta práctica.
Que el amor que cultivamos se expanda hacia el mundo.
Namaste.
Gracias por acompañarme en esta práctica y espero que tengas un feliz día.
Un abrazo.
Conoce a tu maestro
4.6 (20)
