
Relajación Sencilla - Larga
by Enrique Simó
Esta es la primera meditación larga de la primera semana del Plan de 21 Días para incorporar la meditación en el día a día. Es una relajación corporal sencilla en formato extendido, con una duración de 10 minutos.
Transcripción
Te damos la bienvenida a esta primera sesión del plan de 21 días para aprender a meditar.
Antes de empezar,
Te invito a que hagas una profunda respiración y te prepares para este primer ejercicio.
El primer paso es buscar una postura cómoda y a la vez alerta,
La espalda lo más erguida posible.
Puedes dejar los pies bien apoyados en el suelo y las manos descansando cómodamente.
Ahora dirige tu atención hacia tu propia respiración.
Toma conciencia del fluir del aire hacia tus pulmones y observa la sensación de expansión al inspirar y la sensación de relajación al expirar.
Y ahora regula tu respiración.
Respira de forma natural,
Sin forzar,
Dejando que se produzca sin ningún tipo de esfuerzo.
Y ahora puedes recorrer todo tu cuerpo con tu atención e ir soltando esas posibles tensiones que vayas apreciando.
Puedes empezar por los pies,
Observando tus pies.
Siente su peso,
Su temperatura.
Siente cómo están en contacto con el suelo.
Y empiezas a subir lentamente.
Observa los músculos de las piernas.
¿Cómo están?
Si descubres alguna tensión,
Observa cómo al llevar tu atención a esas tensiones,
Las tensiones reducen su intensidad.
Y ahora puedes sentir la sensación de contacto con el asiento,
La sensación de peso,
Y sigues subiendo hacia las caderas,
Hacia la zona lumbar,
Que es una zona que acumula mucha tensión y puedes mantener un momento tu atención en esa zona,
Respirando suavemente,
Liberando esas tensiones.
Simplemente toma conciencia de lo que está ocurriendo y a la vez mantente presente.
En una actitud de no juicio,
Es un estado de atención con neutralidad.
Y ahora puedes ir recorriendo con tu atención toda tu espalda.
Puede que observes posibles tensiones y cuando observes alguna tensión,
Puedes respirar y aflojar,
Respirar y relajar,
Respirar y soltar.
Y ahora puedes pasar a la zona frontal del cuerpo.
Puedes llevar tu atención hacia el abdomen.
Observa cómo el abdomen se ensancha y se contrae con la respiración.
Y sigue subiendo hacia el pecho.
Y observa el proceso de la respiración en los pulmones.
Cómo se expande la caja torácica.
Cómo se expanden las costillas con toda la musculatura implicada.
Y ahora permites que la inspiración y la expiración se hagan más amplias y un poco más profundas.
Amplía tu atención y observa tus manos.
Puedes sentirlas y soltar posibles tensiones.
Y sigue subiendo por los brazos.
Y observa y sigue respirando.
Y suelta,
Afloja y observa cómo las tensiones se disuelven.
Y poco a poco vas subiendo hasta los hombros y los sueltas y los dejas caer por su propio peso.
Con tu atención permites que se suelte cualquier tensión.
Observas,
Respiras y sueltas.
Y ahora llegas hasta el cuello.
Aquí puedes probar de mover lentamente el cuello de un lado hacia otro.
Permitiendo que se destense.
Y sigue subiendo.
Observa la mandíbula.
Y permite que se afloje.
Que quede suelta.
Puedes relajar la boca,
La lengua.
Y sigue respirando y aflojando.
Y soltando cualquier posible tensión.
Y ahora observa las facciones de la cara.
Las mejillas,
Las cejas,
El entrecejo,
La frente.
Y recorres el rostro con tu atención.
Permitiendo que se disuelva todo rastro de tensión.
Con cada respiración observas,
Aflojas y sueltas.
Y te puedes dar cuenta que siempre puedes soltar un poquito más.
Siempre puedes soltar un poquito más.
Y ahora toma conciencia de una percepción general y global de todo tu cuerpo.
Y puedes darte cuenta de la sensación de relajación.
La sensación de bienestar que te va envolviendo.
Y ahora puedes permitirte disfrutar de estas sensaciones.
Y también permanecer en un espacio en el que no es necesario que hagas nada.
Ni siquiera necesitas pensar en nada.
Ni tampoco necesitas prestar atención a nada.
Tan solo te permites disfrutar de este momento tal y como es.
Disfrutando de esta sensación de tranquilidad.
Disfrutando de esta sensación de quietud y de calma interior.
Observas,
Respiras y sueltas.
Y ahora poco a poco te vas preparando para regresar.
Conecta de nuevo con tu respiración conscientemente.
Y a la vez ves activando gradualmente todas las partes de tu cuerpo.
Los pies,
Las piernas,
Las manos.
Puedes respirar profundamente sintiendo el aire en tus pulmones.
Sonríe y regresa.
¡Felicidades!
Has completado tu primer día de este programa de 21 días para aprender a meditar.
Te esperamos mañana para la segunda sesión.
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