
Medita con tu Maestro
En esta Meditación vamos a traer pensaren alguien que sea un maestro en tu vida, alguien que admires o que te ha enseñado algo, y revisar alguna cualidad que él tenga que tu quisieras desarrollar. foto por Eduardo Wignall
Transcripción
Vamos a tomar postura de meditación,
Ya la tienes.
Trata de meter un poquito tu ombligo,
Eso ayuda a que se enderece tu columna.
Imagínate que tu columna es una pila de monedas,
Así como toda derechita.
¿Qué más?
Tu barbilla paralela al piso,
Que no estés muy hacia arriba ni muy hacia abajo.
Todo esto afecta a que nos demos sueño o nos cueste trabajo concentrarnos.
Otra cosa que puedes revisar para tu postura es imaginarte que hay un hilito que sale de la parte más alta de tu cabeza como si te estuvieran jalando de ahí y eso también te ayuda a mantener tu postura derechito.
Tu lengua toca la parte de arriba,
La punta de tu paladar,
Como justo donde está el nacimiento de tus dientes.
Mantenerla ahí nos ayuda como a no estar salivando y a no distraernos.
Si tienes calor tus palmas hacia arriba,
Cuando tengas frío al revés,
Hacia abajo,
Nos ayuda la temperatura.
Entonces cierra tus ojos,
Revisa tu postura una última vez.
Haz todos los ajustes que necesites.
Y vamos a tratar de no movernos por unos minutos.
Dibuja una pequeña y sutil sonrisa en tu cara.
Y lleva tu atención a tu respiración.
Observa como el aire cuando inhalas es más fresco que cuando exhalas y ya sale transformado.
Trata de mantener tu atención ahí en la punta de tu nariz,
Tratando de percibir el aire cuando inhalas.
Y cuando exhalas.
Vamos ahora a darle un poco de ritmo a nuestra respiración.
Vas a inhalar en cuatro tiempos.
Exhalar en cuatro.
Una vez más,
Inhalas en cuatro tiempos.
Exhalas en cuatro.
Mantente ahí llevando tu propio conteo por unas respiraciones más.
Vamos a ir un poquito más lento,
Inhalando uno,
Dos,
Tres,
Cuatro.
Exhalando uno,
Dos,
Tres,
Cuatro.
Ahora trae a tu mente a alguna persona,
Para ti sea un maestro o una maestra en tu vida.
Por ejemplo,
Nuestros primeros maestros fueron nuestros papás.
Pero puede ser cualquier persona que admires,
Haya enseñado algo importante,
Pero sobre todo que tenga alguna característica que admires y que tú quisieras desarrollar.
Imagina que esa persona está sentada frente a ti en tu misma postura de meditación.
Está viendo con orgullo,
Está feliz de que estés aquí practicando.
Y en agradecimiento vamos a hacerle una pequeña ofenda.
Imagina que le regalas algo,
Algo que le guste mucho.
Puede ser incluso obsequiarle unas flores o algún incienso que vuela rico.
Puede ser algo pequeño.
Solamente para mostrar nuestra gratitud porque están aquí con nosotros.
Y vamos a aprovechar para hacer una práctica muy poderosa de purificación.
Es confesarles algo no tan bueno que hicimos en los últimos días.
Algo de lo que no estamos orgullosos como lo hicimos.
O algo que incluso sabemos que ellos hubieran hecho de una forma distinta.
Esa persona no te va a juzgar,
Solamente te va a escuchar.
Simplemente cuéntale eso que hiciste,
Eso que hicimos.
Lo que no estamos tan orgullosos.
Eso que sabes que pudiste haber hecho de una mejor manera.
Y ahora vamos a contarle algo que hicimos en la última semana.
Que sí fue algo virtuoso.
Quizá ayudamos a otra persona o le dedicamos un tiempo para escucharlo.
Quizá le diste el paso a alguien en el tráfico.
Por más pequeño que parezca,
Es igual de importante.
Observa cómo esta persona te sigue viendo con compasión.
Está feliz de que estés practicando.
Y ahora quiero que observes esa cualidad que tiene esta persona.
Que a ti te gustaría desarrollar.
Piensa en una acción que puedes llevar a cabo el día de hoy para acercarte un poquito más a tener esa característica,
Esa cualidad.
Y comprometete contigo a que la vas a hacer antes de que termine el día.
Ahora imagina que esta persona comienza a elevarse como si estuviera flotando y comienza a hacerse chiquita hasta que queda del tamaño de una uña de tu dedo.
Y se posa en la parte más alta de tu cabeza mirando en la misma dirección en la que estás viendo tú.
Y comienza a entrar por tu canal central hasta llegar al centro de tu pecho.
Y ahí se queda,
Imagina que ahí le tienes como un cuarto de meditación hermoso para que pase todo el día contigo y pídele que te guíe a lo largo del día,
Pídele que te muestre una forma virtuosa para hacer las cosas,
Para llevar a cabo tu día.
Muchas gracias.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
