
Unos Minutos Para Encontrar Paz
Muchas veces la vida tan vertigionosa que llevamos nos hace sentir estresados, cansados y con gran inquietud mental y física. Tomarse unos mintutos al día para encontrar la paz que siempre te ha aompañado hace que tu día a día sean diferentes. Esta meditación guiada te ayudará a encontrar esa paz que tantas vefces anhelamos y no sabemos cómo acceder a ella
Transcripción
Hola,
Soy Cristina Babbatz.
Bienvenido o bienvenida a mi estudio de meditación.
Es un placer tenerte hoy conmigo y poderte acompañar a que tu día sea un poco mejor utilizando esta meditación.
Así es que toma la postura de meditación que más te acomode,
Recordando siempre que habrás de tener tres puntos de apoyo,
Ya sea tus pies sobre el piso si estás sentado o sentada en una silla,
O tus rodillas directamente apoyadas sobre el cojín en el que te encuentras.
Te recomiendo tomar tus manos una junto a la otra,
De modo que quede un pequeño huequito entre ellas,
Y ahí será uno de los pasos para focalizar tu atención.
Durante esta práctica iniciaremos hoy con nuestros ojos abiertos y yo te daré la indicación cuando sea momento de cerrarlos,
Si es que así te acomoda.
Comienza por mirar el espacio en el que te encuentras.
Nota los colores,
Las formas,
La refracción de la luz.
Seguramente este espacio te es conocido,
Por ello te pido que no te enganches en aquellos objetos que llamen tu atención.
Simplemente permíteles que pasen a través de tus ojos.
Incorpora ahora lo que escuchas más allá de mi voz,
Es decir,
Los sonidos que están presentes en el lugar donde te encuentras.
No te dejes atrapar por ellos,
Simplemente nótalos.
Vamos ahora con las sensaciones corporales que están presentes en este momento.
Peratura del lugar donde te encuentras,
La postura que has elegido,
Si hay dolor o molestia en alguna parte de tu cuerpo,
Simplemente nótalo.
No te dejes arrastrar por él.
La respiración va tomando su propio paso.
Tú simplemente la dejas fluir.
Vayamos ahora con las emociones que están presentes en este momento,
Sin juzgarlas ni clasificarlas,
Simplemente notándolas.
Dejando eso ahora a un lado,
Vayamos a observar el discurso mental que te acompaña en este momento.
Eres perfectamente capaz de simplemente mirarlo,
Sin engancharte con él.
Si aún no lo has hecho,
Cierra tus ojos.
Simplemente déjate guiar por mi voz.
Si en algún momento te distraes porque dejas de escucharla,
O porque te abordó algún pensamiento,
Recuerda recurrir al centro de las palmas de tus manos y a tu respiración.
Esas son las otras dos anclas que siempre te acompañan.
Deja ir todo.
Tus planes,
Tus actividades pendientes.
Incluso deja ir las expectativas que tienes de esta práctica.
Habrá que permanecer curiosa,
Curioso a cómo se va desenvolviendo el momento presente.
Probablemente tu respiración es ahora más pausada.
Y partamos desde ahí,
Para que en cada inhalación vayas dejando fuera el mundo exterior.
Y vayas a cada inhalación a ese lugar no físico,
Que habita dentro de ti.
Ese lugar de silencio,
De calma,
De serenidad,
De confianza,
Que te ha acompañado desde que tienes memoria,
Pero que por azares de la vida y los embates del pensamiento has sido relegado.
Y ahora has decidido comenzar a habitar en él.
Que sea tu respiración y mi voz la puerta de entrada para ello.
Las distracciones son completamente naturales.
Cada vez que te des cuenta que te has distraído,
Simplemente ya sabes que hay que regresar la atención a mi voz,
A tu respiración y al centro de las palmas de tus manos.
Conforme el silencio se va siendo más profundo,
Vas experimentando sensaciones corporales que simplemente habrán de ser notadas y hay que dejarlas pasar.
Pensamientos van y vienen y tú sin inquietarte simplemente observas.
Te encuentras ahora en tu espacio seguro.
Ese lugar a donde únicamente tú tienes acceso.
Tu dimensión espiritual o tu verdadero yo,
Como quieras nombrarlo,
No importa,
Pero ahí adhiero un tesoro.
Si las sensaciones que están experimentando te son agradables,
No te enganches en ellas,
Simplemente nótalas y deja que te sostengan.
Si se van,
Se pueden ir,
No te enganchas en nada.
Desde tu lugar seguro te puedes conectar con todo cuanto existe,
Fundirte con el universo entero en este remanso de paz.
Las cosas están bien,
Recibe aquello que estás experimentando,
Pero no te aferres a ello.
Sin dejar de observar tu respiración,
Poco a poco comienza a sentir la superficie que te sostiene,
Los sonidos que están presentes en el espacio donde te encuentras.
Puedas notar como la luz traspasa tus párpados y lentamente comienza a mover tu cabeza de forma circular.
Puedes comenzar a mover tus manos y cuando te sientas lista,
Listo,
Abre tus ojos,
Vuelve de nuevo a observar este espacio donde te encuentras.
Ahí afuera nada ha cambiado,
Todo es igual.
Pero tal vez tú lo puedas experimentar de distinta manera.
Esa es la magia de la meditación de recorrer un camino espiritual que una vez que comienza,
Jamás se agota.
Muchas gracias por haberme dejado acompañarte en tu práctica del día de hoy.
Nos encontramos en la siguiente y mientras tanto,
Me inclino ante ti.
Conoce a tu maestro
4.8 (90)
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