
Buscando una Respuesta
Cuando estamos buscando una respuesta que nos ayude a continuar, nos enfocamos en las voces externas. Al conseguir aquietar el ruido mental, recordamos que en nosotros está la luz que necesitamos para reconocer el camino y continuar. En esta práctica escucharemos desde adentro esa respuesta, certeza o luz que buscamos fuera.
Transcripción
Hola y feliz ahora para ti que me estás escuchando.
Quiero agradecerte el haber escogido este audio para hacer tu práctica del día de hoy.
En esta oportunidad quisiera compartir contigo una reflexión respecto a las respuestas que buscamos afuera.
En esta meditación nos concentraremos en escuchar nuestra voz interior porque es ahí donde radican todas las respuestas que estamos buscando.
Siempre que intentamos encender una luz afuera para que nos guíe y nos muestre el camino debemos empezar por buscarla adentro ya que nadie mejor que nosotros mismos podremos encontrar y entender desde la conexión con nuestra sabiduría intrínseca lo que es mejor para nosotros aquí y ahora.
Recordemos que somos co-creadores de la realidad y que por más fuerzas externas que nos acompañen siempre seremos responsables de nuestro presente porque es solamente nuestra acción o la ausencia de ello la que consigue los resultados.
Así que si ya estás dispuesto o dispuesta a iniciar te invito a que hagamos tres respiraciones profundas para tomar conciencia de este maravilloso y espontáneo acto que es el respirar.
1,
2,
3 Sin modificar el ritmo natural de tu respiración empiezas a sentir cómo tu cuerpo descansa reposado en la superficie en la que está sentada,
Tumbada,
Como te encuentres.
Nota los puntos de apoyo de tu cuerpo con la superficie y de manera consciente peleando la orden a cada una de las partes de tu cuerpo que se relaje.
Comencemos por los pies agradeciéndoles que nos sostienen y que nos permiten movernos hacia donde queremos.
Gracias,
Pueden descansar.
Por nuestras pantorrillas que nos conectan con la rodilla,
Ese punto de inflexión.
Gracias,
Pueden descansar.
Subiendo los muslos hasta llegar a las caderas,
El abdomen,
El tronco,
Los hombros,
Los brazos,
Las manos.
Gracias,
Pueden descansar.
El cuello,
La cara y seamos conscientes de las diferentes partes de la cara.
A veces guardamos tensiones sin darnos cuenta y vamos adoptando muecas o gestos que parecen fijos,
Pero en este momento vamos a permitir que fluyan y se vayan desvaneciendo.
Sentir cómo los ojos también se relajan,
Los párpados,
Las mejillas,
Las orejas,
Hasta el cuero cabelludo y el pelo.
Gracias cuerpo,
Puedes descansar.
En el momento en que sientas que una respiración profunda te puede servir para acompañar este momento,
Hazla.
De lo contrario,
Deja que la respiración sea tan natural como posible.
Hazte consciente y acompáñala con la mente,
Sin manipularla,
Sin modificarla.
Es posible que mientras escuchas mi voz,
Vengan ideas a tu cabeza y está bien.
Recuerda que la mente su principal función es pensar,
Así que no le vamos a prohibir que haga lo que naturalmente está hecha para hacer.
Simplemente no vamos a atender a los pensamientos que traten de sacarnos del momento presente y vamos a tratar de concentrarnos en esa inquietud,
En esa incertidumbre,
En esa duda que tenemos y que quisiéramos que por arte de magia,
Con brujería,
Con cartas,
Con maestros ascendidos,
Con encuentros inesperados llegue a nosotros esa respuesta que creemos que no tenemos.
Piensa en esa certeza que quieres tener,
En esa frase,
En esa pregunta que quieres responder y como si fuera posible materializarla,
Conviértela en una bola,
En una esfera de luz,
Del color que quieras,
Que primero se te venga a la cabeza.
Celeste,
Si de pronto llega a tu cuerpo una sensación de tensión,
Fíjate en qué parte del cuerpo se sitúa y con la mente lleva la esfera a ese lugar.
Recuerda que es una esfera de luz,
Liviana.
No olvides que esa esfera es tu pregunta,
Es tu inquietud.
Confía,
Nada se resuelve de la noche a la mañana.
La vida tarda aproximadamente nueve meses en gestarse.
Es un poco utópico pretender que en cuestión de segundos la resolvamos porque de hecho a lo mejor quizás la vida no está hecha para resolverse,
Sino para vivirla,
Para disfrutar el momento presente y dejar que exista el misterio.
A lo mejor,
Quién sabe,
Esa es la intención.
Confía,
Confía en que el camino se abrirá,
Confía en que cada paso te está llevando hacia donde tienes que estar.
Elige,
Todo es cuestión de elegir y que esa elección venga desde lo más profundo de tu ser,
Sin estar condicionado o condicionada al ruido externo,
Que curiosamente es en ese mismo ruido donde pretendemos encontrar las respuestas.
Acalla ese ruido externo y en el silencio de tu interior o en el exagerado caos interno que puedas estar viviendo,
Recuerda esa esfera que has formado y es ahí mismo donde encontrarás la luz.
Respeta,
Respeta los tiempos y los espacios,
Que tiene que ver con soltar el control.
No pretendas tenerlo todo bajo control,
Todo milimétricamente organizado,
Así evitarás confrontarte con la frustración.
Tampoco sueltes todo y se lo dejes al destino,
Porque recuerda que la mejor manera de hacer que las cosas pasen,
Es haciendo que pasen,
Actuando,
Sin delegar en el azar,
En la suerte,
En el universo,
En el cosmos,
En la alineación de los planetas,
Nuestra presente.
Y está bien creer y atender a toda esta información que recibimos y también está bien saber filtrarla y gracias a pesar de ella seguir siendo responsables y co-creadores de nuestra realidad.
Recuerda que si te vas,
Si mi voz empieza a hacer un ruido o una música de fondo,
También está bien.
Para volver a la aquí y a la ahora,
Concéntrate nuevamente en la respiración y permite que sea la respiración la que te traiga este momento.
Todo lo que estoy diciendo llegará a ti si así lo necesitas.
No importa que te pierdas en tus propios pensamientos,
Si es para ti el mensaje,
Tu subconsciente lo retendrá,
Así que no te estreses ni pelees con la distracción que puede llegar a suceder mientras escuchas este audio.
Lo estás haciendo bien,
Sí,
Todo pasará,
Sí,
Lo que conviene viene y lo que no se va,
Sí,
Este es tu momento,
Es el mejor momento para que decidas y hagas y sí,
Esa es la respuesta,
La que emerge en ti,
La que está en ti,
La que tú necesitas y además recuerda que no estás solo ni sola,
Así que si aún después de escuchar esta respuesta,
De atender tu voz interior sientes que necesitas más fuerza,
Acude a tu fe,
Cualquiera que sea e invita a los seres de luz,
A los ángeles,
A los maestros,
A que te ayuden a ver ese mensaje que no estás siendo capaz de descifrar y atentamente observa porque está ahí,
Justo enfrente tuyo,
Acá estoy,
Acá estás,
Acá estamos,
Hagamos tres respiraciones profundas nuevamente para volver a incorporarnos y vamos llegando al final de esta práctica,
Date un abrazo grande por haberte permitido este momento,
Recibe el mío,
Lleno de amor y gratitud,
Espero que hayas podido encontrar un momento de calma y una respuesta,
Te abrazo de corazón y mente gracias
Conoce a tu maestro
4.7 (61)
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