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A través de un simple cuento, te llevo a lo largo de una explicación de cómo nosotros como seres autónomos, recorremos un camino que ya fue previamente recorrido por nuestros ancestros, y cómo nuestro subconciente se comporta a lo largo de este camino.

Transcripción

Hola,

Bienvenidos a Insight Timer.

Yo soy Cristín Lobatón Opresco y hoy seré su guía en un hermoso cuento que redacté para ustedes,

El cual he decidido llamar El Camino.

La vida es un camino,

Surge a raíz de lo labrado por nuestros ascendientes,

De aquellos que llegaron a la vida primero que nosotros.

Y lo que a ellos les faltó por hacer o integrar en la vida será lo mismo que la vida nos ofrecerá a los descendientes para ver si así lo terminamos.

Y lo observaremos durante todo nuestro recorrido hasta que nuestra misión terrena haya terminado.

Eso pendiente que no se terminó de nuestros ascendientes se convirtió en dolor,

Tristezas y tragedias.

Vive alrededor de todos nosotros,

Los descendientes.

Es por eso que la vida humana se torna un tanto dura o complicada.

Y es porque los seres humanos vivimos rodeados de todo eso que espera por ser culminado o sanado,

Lo cual no iniciamos nosotros.

Todo lo que experimentamos a diario está dirigido en un 100% por nuestro campo familiar.

Nosotros actuamos y vivimos bajo la orden de la mente subconsciente,

Que es dirigido en su totalidad por el inconsciente.

Y es justamente allí en donde se encuentra toda la información almacenada de los campos familiares.

La mente consciente actúa sólo en un 10%.

Esta es la respuesta al por qué nosotros tenemos la costumbre de responder antes de escuchar.

El no detenernos a pensar y procesar lo que nos dicen es una orden originada desde el inconsciente y se debe precisamente porque está saturado de información,

La cual hay que vaciar para así entonces poder comprender lo que se nos dice y tomar la vida autónoma como es nuestro deber o estado natural.

Es necesario limpiar la mente inconsciente porque el contenido en su gran mayoría no es nuestro y lo que busca es repetir aquello que quedó incompleto en nuestros ascendientes.

Esto va a ser así hasta encontrar a un descendiente que corte los patrones de repetición,

En los cuales todos entramos al momento del nacimiento.

Vamos con un ejemplo para explicarme mejor.

Imaginemos que la vida es un camino,

Una pista preparada para una caminata.

Justamente en los laterales del punto de partida se encuentran nuestros padres,

Abuelos,

Bisabuelos y todos los ascendientes de nuestro sistema familiar.

Ellos están a nuestro alrededor porque suponemos que ya dieron la vuelta a la gran pista y terminaron su paseo,

Ya que se puede observar que la recta final concluye justamente allí en donde ellos están.

Entonces sentimos que están para apoyarnos,

Guiarnos y asistirnos,

Pero no podemos comprender la realidad de su permanencia porque entre nosotros y ellos no hay comunicación,

Ya que nos separa una gran distancia y por ende no podemos hablar antes de la partida.

A medida que vamos creciendo en edad nos alejamos del punto de salida y a los lados de nuestra ruta principal empiezan a aparecer nuevos caminos.

Esas vías tienen hermosos carteles con la palabra atajo y justo al lado tiene la imagen de nuestros familiares.

Unos tienen a mamá,

Otros a papá,

Algunos tíos y en otras los abuelos.

Y así todos tienen imágenes de algunos de nuestros familiares,

Incluso hay unos que no conocemos,

Pero si están allí en los carteles de nuestra ruta quiere decir que son parte de mi familia y que todas las vías,

Absolutamente todas,

Ya antes fueron recorridas por nuestros ascendientes.

A pesar de tener en nuestro frente una vía ancha,

Cómoda y bonita que nos invita a decorarla a nuestro gusto porque hay infinidades de adornos para ser usados.

También tenemos pinturas,

Flores y tierra abonada,

Unos árboles hermosos para sembrar,

Pero esos caminos alternos llaman mucho nuestra atención,

Parecieran como campos de atracción que nos invitan a dirigir nuestra ruta por allí.

Es como si algo nos alara o succionara hacia ellos y es que a simple vista podemos ver que esos caminos ya están pintados,

Tienen flores sembradas,

Adornos muy bien decorados,

Árboles inmensos en donde la sombra que emergen de ellos se nota que nos va a obsequiar momentos gratificantes por su cálida sombra y aroma.

Entonces es así como decidimos desviarnos de nuestra ruta principal y cruzar una primera vía alterna a ver qué tal nos va.

Justamente comenzando la nueva vía aparece una curva que bloquea completamente el panorama.

Al pasarla empiecen a aparecer nuevas rutas,

Una al lado de las otras,

Las cuales parecieran no tener fin.

Si la vemos desde un ángulo que nos es permitido que tiene altura,

Podemos observar que todas esas vías forman un laberinto,

Pero no tenemos más alternativa que indagar perdiéndonos entre esos pasadizos para poder salir hasta el final.

Esa salida forzada justamente llega al inicio,

En el mismo lugar en donde estaban todos nuestros ascendientes,

Los cuales vimos al momento de iniciar nuestra caminata.

Es así como la vida autónoma se acorta y vivimos todo lo que ya fue experimentado antes por nuestros ascendientes.

Y eso es lo que nos invita a no repetir las nuevas constelaciones familiares.

A partir del momento en donde se origina nuestra primera salida,

La vida puede ser genuina.

Lo que sucede es que nadie nos ha explicado a cómo hacerlo.

Nadie nos ha advertido que debemos enfocarnos en nuestro camino principal,

En decorarlo a nuestro antojo,

En sembrar flores y árboles que nos den frutos para así luego disfrutar del aroma de sus plantas y flores.

Para dejarles una idea de cómo evitar ser atraídos por esos campos familiares y enfocarnos en nuestra propia ruta,

Les sugiero empezar a trabajar en lo que hoy necesita ser modificado.

Los invito a hacer un ejercicio.

Vamos a pararnos frente al espejo y nos haremos una sola pregunta.

¿Soy realmente feliz con lo que vivo?

La respuesta se convertirá automáticamente en una escalera larga,

Inmensa,

Que se maneja control remoto y que podemos dirigir desde la altura para salir del laberinto más fácil.

Y así encontrarnos,

No con la salida,

Sino con nuestra verdadera ruta,

La principal,

La que nos fue otorgada en el inicio de la caminata.

El verdadero camino está enfrente de cada uno de nosotros.

Hoy los invito a no distraerse con las cosas que están alrededor.

Estemos atentos de nosotros mismos y vamos a sembrar,

A pintar y a decorar nuestra vía.

Honestamente les mentiría si dijese que es corto el camino hacia la salida del laberinto,

Pero les doy mi palabra que bien vale la pena disfrutar lo que nos espera más adelante.

Me despido de ustedes deseándoles que la suerte siempre los acompañe.

Namaste.

4.3 (16)

Reseñas Recientes

Ana

November 28, 2020

Gracias, muy bonita

Ana

November 18, 2019

Excelente! Gracias🙏🏻

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