1:19:25

Audiolibro - Creando Caminos, Despertando Creadores

by Belén Aguirre

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.9
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
1.4k

Con mucho gusto te invito a escuchar este lindo texto. Este libro relata el inicio de un camino de autoconocimiento y transformación. El paso que podemos lograr de sentirnos víctimas del mundo a convertirnos en los creadores de nuestra realidad.

Transcripción

Hola,

Bienvenidos.

Este audiolibro es de la autora Belén Aguirre.

Encuentra tu propio camino.

No me sigas,

Cuestioname.

Investiga y descubre un camino aún mejor que el que hoy te presento.

Belén Aguirre.

Dedicatoria.

A mis tres soles Lautaro,

Federico y Lucas,

Que llenan mis días de alegría,

Que me conectan con mi niña interior constantemente y quienes hacen posible que tenga tan presente todos los juegos de mi infancia,

Las travesuras y la inocencia de esa maravillosa etapa.

Y a mi angelito Martina,

Quien tuvo un corto paso por la vida,

Que no pudo conocer el mundo como nosotros,

Pero nos acompaña desde la luz.

A mi amigo,

Mi compañero y mi amor Walter,

Por estar siempre a mi lado,

Cuando era la de antes,

Quejosa,

Posesiva y autoritaria.

Y ahora que atravieso mi transformación,

Que soy todo eso,

Pero solo a ratos y me preparo para ser mejor cada día,

Porque soy mucho más que eso.

Gracias por acompañarme en este hermoso camino,

Alentarme y extender tu mano para recordarme mi objetivo siempre que tropiezo.

A mi mamá y mi papá,

Marta y Norberto,

Por darme todo lo que me trajo hasta acá,

Por confiar siempre en mí y permitirme elegir mi camino,

Por apoyarme incondicionalmente,

Por amarme incondicionalmente y por estar siempre presentes en cada etapa de mi vida,

Para darme una mano y con sus enseñanzas continuamente en mi mente para guiarme.

A mis cuatro hermanos,

Martín,

Damián,

Silvana y Diego,

Porque cada uno de ellos dejó su huella en mi infancia,

Los cuatro grandes que veía desde pequeña,

Pero que a su vez los sentía tan cercanos,

Porque todos siempre me regalaron parte de su tiempo para jugar conmigo y darme su amor.

Y a mi ángel Emiliano,

Mi hermano que no pude conocer,

Porque también se fue rápido,

Antes de conocer este mundo,

Pero quien sé que me acompañó desde el momento en que nací y me acompaña siempre.

Eternamente presentes,

Los cinco en mi corazón y en mi mente,

A pesar de la distancia.

A todos,

Gracias,

Gracias,

Gracias.

Los amo.

Creando caminos,

Despertando creadores.

Estoy acá para contarte cómo empezó toda esta transformación en mi vida,

No porque importe en realidad quién soy yo,

Sino para que puedas conocer quiénes fueron y son mis guías,

Cómo se fueron dando los cambios y cómo los conceptos fueron tomando otros significados para mí a lo largo del tiempo.

Siento que esto último es muy importante,

Porque si estás empezando a leer sobre esta nueva forma de pensar o tienes pensado hacerlo,

Es bueno que sepas que no todo lo que leas te va a llegar al corazón de la misma manera ni en los mismos tiempos que a los demás.

Cada uno tiene sus tiempos y todo llega en el momento preciso.

Puede ser que alguien te regale un libro o te invite a tomar una nueva actitud frente a algún evento,

Pero si no estás dispuesto a hacerlo desde tu interior,

No va a provocar un cambio en ti,

Al menos no uno visible todavía,

Porque en verdad cuando esto llega a tu vida,

Cuando se planta la semillita de un nuevo mundo en tu mente,

Ya algo cambió.

Esa semilla va a esperar,

Y esperar pacientemente hasta que estés listo,

Hasta que te decidas a hacer el cambio,

Y en el momento justo va a aparecer el primer brotecito para que recuerdes que un día alguien la puso ahí,

Y vas a volver a buscar ese libro o vas a querer hablar con esa persona que te propuso mostrarte un camino para que elijas de nuevo.

Existe una forma de cambiar nuestra vida,

De dejar de sentirnos víctimas de las situaciones que nos rodean y empezar a ser protagonistas,

Empezar a crear una vida saludable,

Agradable y feliz.

Para esto es necesario tomar el control y preguntarte de qué forma quiero vivir.

Para tomar el control es indispensable aceptar que somos responsables de lo que nos pasa,

Esto nos devuelve el poder de cambiar lo que no nos gusta.

Para cambiar empezamos por elegir de nuevo,

Como pararnos frente a cada situación,

Cómo quiero ser.

¿Quiero ser una persona depresiva?

¿Quiero ser una persona agresiva?

¿Quiero ser una persona que les reclama a los demás que la hagan feliz?

¿Eso elijo para mi vida?

Si la respuesta es no,

Entonces empieza a preguntarte cómo sí quieres ser,

Cómo quieres sentirte y cómo quieres vivir.

Toma conciencia de que ser es capaz de lograrlo,

Y con esa base comienza un cambio profundo que no es fácil,

Requiere compromiso y constancia,

No siempre es agradable,

Pero tampoco lo es pasar la vida sufriendo,

Sin un propósito y sintiéndote ajeno a todo.

Así empecé yo cuando entendí que el cambio debía comenzar por mi interior,

Respondiéndome esas preguntas.

Hoy sigo trabajando día a día en conocerme más,

Reuniendo herramientas para ayudarme y un día poder ayudar a otros,

Porque descubrí que ese es mi propósito.

Así que humildemente comparto contigo mi corta experiencia en este camino,

Porque si logro ayudarte un poquito,

O al menos plantar la semilla y que decidas investigar sobre algunas de las herramientas o autores que menciono en este audiolibro,

Voy a estar un paso más cerca de cumplir mi propósito.

Gracias por permitirme intentarlo.

Abriendo mi mente.

Domingo 17 de octubre del 2010.

Ese día en ese año se festejaba el Día de la Madre en mi país,

Y yo hoy festejo el día en que comenzó uno de los cambios más importantes de mi vida,

Aunque en ese momento ni siquiera lo sabía.

Estaba muy deprimida,

Sentía que era una víctima de mi vida,

Me la pasaba llorando y buscando motivos para angustiarme y sentirme poco querida,

Poco valorada y,

Sobre todo,

Atacada por los demás.

Escondida detrás de fundamentos como la depresión postparto,

Ya que mi segundo hijo nació en marzo de ese año,

Yo misma me permitía todo tipo de berrinches,

Dramáticas escenas de la típica pobre de mí y,

Por supuesto,

Elegía a mi marido como causante de la mayoría de mis malestares.

Fue ese día en el que,

Además de sentir que no merecía festejarlo porque decreté que seguramente no era tan buena madre como deseaba ser,

Sufría porque mi marido Walter no le había dicho a mi hijo mayor,

Que en ese momento tenía tres años,

Que era el Día de la Madre,

Motivo por el cual él no me dijo feliz día hasta que llegamos a la casa de mi mamá y se dio cuenta que era un día especial.

Debe destacar que Walter trabajaba los domingos,

Por eso esa mañana no pudo decirle a mi hijo que me saludara y,

Aunque hubiera podido hacerlo,

Yo ya venía sufriendo una semana antes porque no le contaba de antemano el gran día que se acercaba.

Yo,

Contribuyendo a mi sufrimiento,

No fui capaz de decírselo a mi hijo en el desayuno,

Porque hoy entiendo que lo que yo buscaba en verdad era sentirme mal y poder culpar a mi marido de que nadie me saludara en mi día.

Al llegar a la casa de mi mamá me encontré con mi hermano Martín,

El mayor de mis hermanos y que hoy todavía es uno de los encargados de acercarme,

Sin querer o queriendo,

Las herramientas que necesito en el momento justo.

En esa ocasión me presentó la primera puerta que me llevó al gran cambio,

El secreto.

Esta película comenzó abriendo mi mente a una nueva forma de ver la vida.

Me presentó un mundo que podía ser abundante,

Extremadamente amigable y,

Sobre todo,

Un mundo que reflejaba lo que yo tenía en mi interior.

Me enseñó que si yo empezaba mal mi día y declaraba que iba a ser un día terrible,

Empezaba a ver todo lo que sucedía ese día de manera terrible.

Si yo me enfocaba en ver las cosas que me molestaban de los demás,

Estas cosas se repetían una y otra vez a lo largo de mi vida y yo me convencía cada vez de que esa persona quería molestarme.

Comencé a ponerlo en práctica ese mismo día y los resultados eran comprobables.

Me decidía a tener un día fantástico y lo tenía.

Estaba abierta a ver las cosas más lindas de todo lo que me rodeaba y sentía que el mundo había cambiado.

Pero en realidad estaba cambiando yo.

Pero más que descubrir esas cosas,

Lo que me trajo en un primer momento de esa película fue que me aseguraba que todo lo que quisiera podía tenerlo sólo con desearlo realmente,

Con visualizarlo,

Con confiar en que eso llegaría a mi vida.

Y ese fue uno de mis errores,

Por el cual después de un tiempo bajé los brazos y me entregué nuevamente a la mecanicidad de creer que el mundo estaba en mi contra.

Este error pude verlo varios años después,

Pero antes de poder verlo pasé por otras etapas y conocí varios autores y herramientas que en el momento me ayudaron a retomar el camino,

Pero evidentemente no había terminado de comprender del todo las ideas que me presentaban.

Enfocada en lo material.

Envuelta en un mundo maravilloso,

Quería compartir con cada persona el secreto para vivir mejor.

Mi papá,

Que también había visto la película y estaba muy entusiasmado,

Me dio unos libros de Wayne Dyer,

Tus zonas erróneas,

Tus zonas mágicas y Construye tu destino,

Recomendándome que comience leyendo este último,

Ya que le había gustado mucho.

Empecé a leerlo y realmente me incomodaba bastante,

No entendía la mayoría de las cosas que decía,

Pero estaba interesada en conocer más herramientas para continuar en mi nueva vida.

Una de las propuestas que me costaba mucho aceptar tal cual la sugería era la de agradecer todo,

Ya que yo me consideraba una persona agradecida,

No entendía cómo podía serlo más y no podía aceptar la idea de agradecer también las cosas que creía que eran malas.

Anduve con mi piedra de gratitud,

Como decía el secreto,

Y agradecía cada mañana el hermoso día que estaba ahí esperándome.

Creía que eso era suficiente,

Pero recién unos años después,

Cuando comencé a sentir la verdadera gratitud,

Comprendí que eso sólo era lo mínimo que podía agradecer.

Las distintas etapas que describía Dyer podía comprenderlas,

O al menos eso creía,

Pero cuando comenzó a hablar de amar incondicionalmente a todos,

Hice un alto.

¿Amar incondicionalmente a todos?

¿De qué me está hablando?

¿De qué tengo que amar a personas que ni siquiera conozco?

¿Qué tengo que sentir que todos somos uno?

No,

No,

No,

No,

Eso no tiene nada que ver con el secreto ni con atraer lo que quiero,

No estoy interesada en eso.

Y así fue como abandoné el libro de Wayne y seguí con mi superficial objetivo de sólo atraer lo que deseaba.

Lo que no había podido comprender era que para generar un cambio real,

Para estar en armonía con el universo y poder atraer todo lo que deseaba,

Necesitaba primero conocerme a mí misma y entender por qué motivo había estado viviendo una vida en la que me sentía atacada por un mundo sin sentido,

Agresivo y peligroso.

El mundo que gran parte de la sociedad cree que habita y están acostumbrados a vivirlo de ese modo,

También yo,

Hasta que conocí este camino,

Creía que era completamente normal vivir en ese mundo.

Un nuevo despertar.

Definitivamente la ley de la atracción funcionaba.

A lo largo de un año lo había comprobado en repetidas ocasiones,

Pero algo seguía faltándome,

Y sin darme cuenta en el camino volví a dormirme.

Fue el 17 de junio del 2012 cuando se festejó el Día del Padre.

Después de visitar a mi papá y a mi suegro,

Volví a mi casa sola ya que mi marido se quedó un rato más conversando con su papá.

No me sentía del todo bien y no sabía por qué,

Así que recordé que mi mamá me había dicho que los domingos en la radio estaba el programa de una mujer que hablaba de visualizar y atraer lo que uno quiere a su vida,

Que a ella le gustaba mucho y me sugirió escucharla.

Silvia Freire,

La persona que me ayudó a ver más allá de lo material,

La persona que me invitó a conocerme a mí misma,

Otro gran cambio en mi vida estaba a punto de comenzar.

Empecé leyendo Avívate,

Su primer libro muy inspirador para mí.

En él relata situaciones cotidianas de un ama de casa que se siente víctima del mundo que la rodea y presenta una nueva perspectiva que invita a ver las cosas de otra manera,

A elegir conscientemente cómo quieres sentirte,

A tomar el control de tu vida.

Indudablemente parecía estar hablándome a mí.

Entre risas y asombros,

Al darme cuenta de cómo estaba eligiendo sentirme,

Comencé a buscar más herramientas que me ayudaran a tomar el control de mi vida.

Silvia en su página de Internet tenía esas herramientas que buscaba.

Una de ellas fueron los cuatro acuerdos de Miguel Ruiz.

Dice,

Sé impecable con tus palabras,

No te tomes nada personalmente,

No hagas suposiciones y haz siempre tu máximo esfuerzo.

Ponerlos en práctica me ayudó mucho,

Sobre todo los resultados instantáneos que me brindó el tercer acuerdo,

Ya que hacer suposiciones era uno de mis errores más recurrentes.

Siempre estaba pensando lo que el otro pensaba o me ponía a la defensiva con ¿qué te pasa?

Pusiste cara de como diciendo.

Eso podía desatar largos debates.

Y tampoco faltaba la oportunidad en la que suponía que el otro sabía lo que yo quería.

Y entonces,

En lugar de pedirlo,

Esperaba y esperaba a que el otro lo ofreciera.

Y si no lo hacía,

Ahí estaba yo,

Con mis enojos injustificados,

Que para mí eran muy justificados.

Para ilustrar una situación donde evidentemente estaba cayendo a este último ejemplo,

Luego de haber leído y escuchado a Silvia Freire y de haber trabajado con los cuatro acuerdos,

Escribí un cuento después de darme cuenta de la caprichosa situación que había creado una noche.

Y obviamente festejé por haberla visto y no creerme una vez más que yo tenía razón.

La loca del pozo.

Es increíble cuando en tu cabeza empieza a escucharse una voz que ya no cuestiona el comportamiento de los demás,

Sino el tuyo.

Que te hace analizar y entender que estás provocar cosas que en verdad no quieres y que si te dejas llevar por la situación en tu papel de víctima,

Siempre vas a creer que los demás están empeñados en hacerte enojar,

Cuando en realidad eres tú el que por alguna razón quiere estar enojado.

Me pasó el otro día con mi marido.

Cuando yo,

Cansada y ingripada,

Quería pedirle que se encargara de dormir a nuestro hijo,

Pero no lo hice.

Entonces me quedé fuera de la cama,

Actitud que después de unos cuantos minutos él notó.

Y yo aclaré que lo hacía para no tomar frío cada vez que me llamara el nene,

A lo que él dulcemente sugirió,

Acuéstate amor,

Yo me encargo.

Pero claro,

Yo enojada porque había tardado unos minutos,

Unos cuantos minutos más,

Y dije,

No,

Quita,

Ya lo hago yo.

Entonces él siguió mirando la tele,

Y después de varios minutos más me levanté furiosa y fui a dormir a mi hijo pensando,

Ahora cuando se duerma,

Vuelvo,

Le doy la espalda y no le dirijo la palabra.

Entonces una voz en mi cabeza me dijo,

Para,

Repasemos,

¿qué hizo él para que lo trates así?

¿Qué es lo que querías que hiciera?

¿Acaso él no se ofreció para hacerlo?

¿Y tú qué dijiste?

¿Viste?

Es que eres muy complicada,

¿eh?

Entonces,

Como a mi yo complicada le costaba entender y aceptarlo,

Mi voz interior lo planteó de otra forma más gráfica.

A ver,

Imaginémoslo así,

Te caes en un pozo y estás protestando porque no puedes salir.

Entonces tu marido amablemente te baja una escalerita y tú,

Quién sabe por qué,

Dices,

No,

Deja.

Empiezas a trepar por las paredes y cuando sales cansada y llena de tierra tu marido te dice,

Qué bien,

Pudiste salir,

Ven,

Siéntate,

Te ayudo a limpiarte.

Y tú,

Indignada,

Le reclamas,

No,

Salí,

¿no ves que me caí a un pozo,

Que tuve que trepar por las paredes y bla,

Bla,

Bla?

Ay,

Nena,

Si trepaste por las paredes fue porque quisiste,

Porque él te ofreció su ayuda y la rechazaste.

¿Qué sentido tiene culparlo a él?

Y así fue como mi voz interior me hizo entrar en razón y volví a la cama muerta de risa por verme actuar como la loca del pozo.

Esto pasó así como lo relata el cuento.

Y hoy lo comparto sin vergüenza de mostrarte cómo era,

Porque sé que muchos pueden identificarse actuando de forma similar.

Y sobre todo porque el haberme dado cuenta en ese momento y haberlo tomado con humor,

Fue aquel día la prueba de que algo estaba cambiando en mi interior.

Algo de todo lo que estaba leyendo ya había despertado a esa voz interna que iba a empezar a guiarme y a ponerme en alerta cuando me desviara.

El trabajo interior debe ser aún más profundo.

Cuando dejé de ver a mi marido como alguien que tenía que darme lo que yo necesitaba,

Convencida de que sola no podía,

O como el que ponía palos en la rueda para que no lograra lo que quería,

Justificando mi inseguridad y falta de actitud,

Logré hacerme cargo de mi vida y ver a Walter como un compañero.

Me sorprendí al ver lo que era capaz de hacer con esta nueva actitud.

Literalmente de un día para el otro me puse a hornear masas y tartas y salí a venderlas por los negocios de mi barrio.

Todos los días tenía mis horarios bien organizados,

Tiempo para hornear y salir a vender,

Tiempo para mi familia,

Tiempo para la casa y para salir a pasear.

La confianza en mí misma no solo se veía en mi relación con el mundo,

Sino también en mi relación conmigo y ahora entiendo que esto último es lo que hacía que percibiera que el mundo era distinto.

Cuando comencé a valorarme yo,

Cuando logré confiar en mí y cuando empecé a sentirme a gusto estando sola o acompañada,

Fue cuando empecé a sentir que mi entorno me valoraba,

Que mi entorno sentía que era capaz y que mi entorno disfrutaba de mi compañía.

Hoy comprendo perfectamente que el mundo es el espejo de mi interior y de la forma que yo me sienta es como voy a sentir el mundo que me rodea.

Porque cuando juzgas,

Te estás juzgando.

Cuando te juzgan,

Te habías juzgado tú primero.

Es sorprendente,

Incomprensible para algunos,

Pero funciona así,

Sin vueltas,

Y es tan simple como comprobable.

Basta con pensar en eso que tanto te molesta del otro,

O eso que sientes que el otro no te da,

O pensar en eso que siempre,

No importa cuánto te esfuerces en evitarlo,

Siempre se repite.

Después fíjate si estás dándole a otro eso que sentís que el otro no te da,

Y si ves que efectivamente se lo estás dando,

Pero igual la situación se repite,

Fíjate si te lo estás dando a ti misma.

Crees que es el mundo contra ti,

Pero en realidad,

El mundo,

Ese mundo que ves,

Eres tú.

¿Qué te está mostrando tu mundo?

Ahora entiendo cómo funciona,

Pero en aquel momento no pude valorarme de esa manera,

Ni valorarlo.

Creo que atribuí a todos los cambios a mi nueva actitud,

Pero de una forma arrogante.

Yo soy buena,

Por eso el mundo es bueno conmigo.

No logré comprender que cuando el mundo no era bueno conmigo,

También era mi responsabilidad,

Y es por esto que después de un tiempo todo empezó a ser como antes,

Todavía faltaba trabajar mucho más en mi interior.

No sólo debía aprender a asumir mi responsabilidad,

Sino que también tenía que empezar a utilizar con más compromiso las herramientas que Silvia Freire me brindaba.

Y una muy importante eran las tablas de la ley.

Estas tablas hacen referencia a situaciones que vivimos de niños,

O comportamientos y esquemas mentales que aprendimos de los adultos y creíamos que eran la realidad,

La única forma de vivir.

Silvia nos cuenta metafóricamente que cuando somos niños escribimos en nuestras tablas de la ley todas esas cosas que vamos aprendiendo,

Y cuando somos adultos las repetimos tal cual como las escribimos.

Por ejemplo,

Si yo escribí en mis tablas de la ley que los maridos son como un hijo más,

Llegado el momento mi niña interior va a revisar su tabla de la ley y va a orientarme a que busque un marido que se comporte como un hijo más para poder cumplir con esas tablas.

De esta manera,

Yo repetía situaciones y preconceptos adquiridos en mi infancia,

Como por ejemplo,

Las sociedades rompen la amistad,

Y también los autos sólo ocasionan gastos,

Entre otros.

Si bien podía reconocer que era por eso que los repetía,

No había comprendido cómo sanar esas situaciones para que dejaran de repetirse.

Ahí es cuando debía entrar en opción otra herramienta que Silvia me presentó,

El hoponopono,

Pero al parecer no supe cómo usarla en ese momento,

Y por eso digo que todo se derrumbó,

Dejé de trabajar y volví a encerrarme en mi casa.

Embarazada de mi tercer hijo,

Me dediqué a estar en casa,

Y aunque no volvía a ser la misma que era antes de empezar con mi trabajo interior,

Tampoco me sentía tan bien como había logrado sentirme después de conocer este camino.

Lo realmente positivo de todo esto es que una vez que viste que el camino puede ser distinto,

Podés dormirte de a ratos y entregarte a la mecanicidad,

Pero eso que sentiste cuando empezaste el cambio no se olvida del todo,

Y siempre en algún momento buscas la forma de volver a sentirlo,

De encaminarte de nuevo hacia la paz interior,

Y cada vez que lo haces te involucras más profundamente.

Compartiendo lo aprendido,

Recordé.

Fue el 18 de octubre del 2013 cuando otro gran cambio llegó a mi vida.

Atravesaba una situación de pareja bastante conflictiva,

Estábamos al límite de lo que queríamos tolerar,

Porque si iba a llegar el final,

Queríamos que fuese de la mejor manera posible.

Entonces Walter,

Que nunca había mostrado mucho interés en las cosas que yo leía y las herramientas que utilizaba,

Comenzó a preguntarme algunas cosas porque sentía que quería hacer un cambio desde su interior.

Yo había abandonado la lectura y los ejercicios casi un año atrás,

Pero cuando comencé a hablarle del tema fue como si no lo hubiera dejado nunca.

Los conceptos,

Las herramientas con las que había trabajado,

Todo estaba ahí,

Esperando a que me despertara nuevamente y esta vez a medida que iba recordándolas,

Las comprendía mejor que antes.

Al ver la nueva actitud de Walter al empezar a conocer esta nueva perspectiva y al notar su compromiso con los ejercicios y su trabajo interior,

Me entusiasmé en poder ayudarlo y comencé a investigar más aún,

Porque él avanzaba a grandes pasos en su autoconocimiento y yo quería tener las herramientas que necesitará para ayudarlo a seguir avanzando.

De lo que no me había percatado era de que al ayudarlo a él me estaba ayudando a mí también,

No sólo porque empecé a leer nuevo material,

Sino porque al escucharlo y orientarlo en la aplicación de las herramientas descubría que en verdad yo nunca las había utilizado de una manera tan profunda.

Y además,

Como yo ya había recordado lo que me muestra el otro,

Y lo que me muestra el otro es en verdad lo que yo tengo en mi interior,

Como un espejo,

Pude aprender muchísimo de las largas charlas que comenzamos a tener sobre estos temas.

Yo lo ayudaba a él,

Él me ayudaba a mí y a la vez nos ayudábamos a nosotros mismos.

Por primera vez comprendí por qué Silvia Freire dice que la mejor forma de trabajar en tu interior es estando en pareja,

Porque si no estás en paz con el otro es porque te está mostrando lo que tienes que resolver en ti.

Esta vez sí pude comprender que el japonopono no era sólo decir gracias,

Perdón,

Te amo,

Te libero.

Entendí que debía sentirlo y saber por qué lo estaba diciendo.

Entonces,

Busqué una forma que me ayudara a descifrar qué era lo que tenía que sanar en mi mente y comencé a trabajarlo de esta manera.

Pensaba en la situación que se repetía y se repetía,

O en algo que me molestara.

Me preguntaba qué emoción me provocaba eso en ese momento.

Hilando lo más fino posible,

Si me provocaba tristeza,

Tenía que ir más profundo hasta llegar a un sentimiento más concreto,

Como por ejemplo decepción.

O si me provocaba enojo,

Buscaba más puntualmente cuál era el sentimiento,

Por ejemplo,

Sentirme traicionada.

Una vez que tenía la emoción principal que me provocaba,

Buscaba retrocediendo en mi memoria todos los momentos en mi vida en los que sentí esa misma emoción,

Hasta llegar al recuerdo más antiguo en mi infancia.

Aclaro que no importa si yo hoy entiendo que la situación no ameritaba sentir esa emoción,

Importa cómo lo viví en realidad en ese momento a esa edad.

Entonces,

Por ejemplo,

Si la emoción a trabajar era la culpa,

Busco a lo largo de mi vida todas las ocasiones en las que sentí culpa,

O quizás en las que necesité culpar a otros.

Cuando llego a la primera vez que sentí culpa en mi infancia,

Que pudo haber sido cuando elegí dar una vuelta más en calesita en lugar de compartir una porción de pizza con mi mamá,

Y recuerdo que en ese momento disfruté esa vuelta de calesita.

Y luego me sentí culpable por no haber elegido algo que podríamos haber disfrutado las dos.

Me perdono,

Perdono a mi niña por haber elegido eso,

Porque entiendo que ella no lo hizo con maldad,

Por el contrario su inocencia la llevó a elegir lo que la hacía feliz.

Y luego empleo el coponopono diciéndole mentalmente a todas las personas que a lo largo de mi vida creí que me hacían sentir culpable,

Y a todas a las que necesité culpar,

Perdón por usarlas.

Perdón por usarlas,

Para ver esto que estaba en mí,

Que necesitaba repetir para que un día pudiera verlo.

Gracias,

Gracias por mostrarme eso que estaba en mí,

Por prestarse a representar ese papel para que yo pudiera verlo enfrente mío,

Porque no sabía que estaba en mi interior.

Los libero de ese papel,

Ya no necesito que me muestren la culpa porque ya la vi y pude sanarla.

Los amo.

Esta es la forma en la que aprendí a usar el coponopono,

Reconocer que,

Metafóricamente hablando,

Contraté a algunas personas para que me mostraran algo que yo tenía que sanar,

Algo que traigo de mi infancia,

De mis tablas de la ley.

Entonces,

Si me permito verlo y sanarlo hoy,

Ya no necesito seguir repitiéndolo a lo largo de mi vida,

Porque ya lo vi y lo resolví.

Pero si por el contrario no me abro a verlo,

Voy a seguir convocando en mi vida personas que me muestren eso para que algún día pueda verlo y sanarlo.

En mi caso,

Después de hacer el coponopono,

Sentía que tenía que hacer algo más,

Como para sellar definitivamente el cambio.

Como verás,

Me gusta registrar los grandes cambios de mi vida por escrito,

Así que decidí escribir también una afirmación por cada emoción resuelta,

En la que declaro que está sanado y perdonado todo lo vivido y agradezco la posibilidad de verlo.

Inspirada en las afirmaciones que Silvia Freire comparte en sus programas de radio y en sus clases,

Cerré cada emoción con algo así.

Yo,

Belén Aguirre,

Hoy comprendo que generé en mi vida miles de situaciones en las que sentí culpa y en las que culpé a otros,

Porque de alguna manera creí que esa emoción era parte de mí.

Hoy puedo entender que las situaciones en las que mi niña sintió culpa,

En realidad no las provocó ella intencionalmente,

Sino que en su inocencia actuaba sin saber que podía afectar a otros.

Por ese motivo,

Al comprender esto,

Me libero de la culpa y libero a todos los que un día culpé,

Permitiendo así que el amor y la gratitud disuelvan el sentimiento de culpa y llenen mi vida.

Gracias,

Gracias,

Gracias a todos los actores que a lo largo de mi vida quisieron mostrarme esto que estaba en mí o se prestaron para que yo pudiera culparlos y así ver un día algo que tenía en mi interior.

Yo,

Belén Aguirre,

Me amo por poder ver todo esto y por comprometerme a sanar aquí y ahora,

Solo reconozco en mi interior amor y gratitud.

Así que Hoponopono,

Afirmaciones y un método muy interesante que nos brinda Silvia Freyde en su libro Las cartas del perdón,

Son algunas de las diferentes opciones que llegaron a mi vida para poder conocerme y cambiar.

Herramientas hay muchísimas,

Ejercicios para resolver esas cuestiones que nos atan al sufrimiento también,

Lo que necesitamos fundamentalmente lo tenemos en nuestro interior.

La voluntad y las ganas de ser felices son los mejores ingredientes para animarnos a hacer esta receta,

Que es nueva,

Que nos da un poco de temor porque es la primera vez que vamos a intentarlo y no sabemos que puede salir de eso.

Pero si la hacemos con amor,

Calma y pidiendo ayuda cuando la necesitamos,

Va a salir tan pero buena que vamos a querer compartirla con todos los que nos rodean.

A mí me pasó de esa manera,

Por eso hoy decidí compartirla contigo.

Espero que te animes y conta conmigo para lo que necesites.

Investigando de a dos.

Llegó el momento de volver a escuchar a Wayne Dyer.

Esta vez fue Silvia quien me acercó a él cuando compartió en su Facebook el vídeo Una solución espiritual para cada tipo de problema.

Después de ver eso junto a Walter,

Nos generó tanta paz que decidimos seguir buscando en internet alguna otra charla de Dyer.

Con el poder de la intención logré comprender todo lo que no había entendido cuando empecé a leer los libros de Wayne y después cuando encontramos su película El cambio,

Mi vida dio otro gran salto.

Estaba a punto de descubrir cuál era el propósito de mi vida.

Lo primero que sentí fue que quería ayudar a los demás como lo hicieron todas las personas que nombro en este libro conmigo.

Era consciente de que para estar preparada para ayudar a otros,

Primero debía sanar yo y conocerme bien,

Trabajar muchísimo en mi interior y primero experimentar con cada herramienta y concepto que leía para que cuando llegara el momento pudiera transmitir estos conocimientos desde mi experiencia.

Aunque como dije al principio,

Cada persona tiene sus tiempos y sus vivencias y el trabajo interior es muy personal.

Mientras me comprometía cada vez más en profundizar mis conocimientos sobre este camino,

Esta vez incentivada también por mi propósito,

Llegó a mí la sensación de que tenía que empezar a estudiar yoga,

Porque era otra forma de poder ayudar a las personas y a su vez encontrar la integración y el equilibrio entre el espíritu,

La mente y el cuerpo,

Que sabía que me iba a hacer muy bien a mí también.

Así fue que empecé a buscar cursos de yoga y encontré un instituto muy cerca de mi casa,

Me inscribí y en estos momentos estoy a medio año de ser profesora de yoga y pilates.

Más adelante profundizaré sobre este tema que también aportó mucha información,

Trabajo interior y aprendizaje en muchos aspectos.

Volviendo al momento que les contaba,

En el que empecé a investigar junto a mi marido,

Debo decir que es indescriptible la sensación que vivíamos día a día encontrando tanto material para leer,

Charlar y crecer.

Sorprendentemente una cosa nos llevaba a otra y así encontrábamos cada vez más posibilidades de aprender.

La gratitud hacia todo lo que nos rodea comenzó a ser algo tan natural y espontáneo que sentimos que no necesitábamos nada más,

Que todo lo que teníamos era perfecto y valioso y que la paz interior era lo que nos permitía valorar todo eso.

En mi caso,

Los audios de Wayne Dyer,

101 formas de transformar su vida y 10 secretos para conseguir el éxito y la paz interior fueron herramientas claves para alcanzar esa paz y esa sensación de abundancia de la que tanto escuchaba hablar desde el comienzo de este cambio.

Cuando estás tan a gusto con lo que tienes y dejas de pensar en lo que no tienes como algo por lo que hay que luchar,

Podría decirse que casi mágicamente todo se acomoda y de repente te ves encaminado a algo mejor siempre,

Porque empiezas a ser parte de ese círculo virtuoso que crece en abundancia,

Porque entiendes que de la misma forma que hasta el más pequeño insecto tiene siempre a su disposición lo que necesita para vivir,

Tú también naciste en el mismo universo que proporciona todo lo necesario para vivir.

La cuestión está en que el ser humano condicionado por la idea de separación,

Es decir,

Al sentirse separado de esa fuerza creadora que hace que un pequeño óvulo fecundado comience a evolucionar dentro del viente materno,

Como dice Wayne en El poder de la intención,

Cree que tiene que esforzarse para vivir,

Que tiene que sufrir y que todo tiene que tener una explicación para ser real.

Entender esto te aseguro que nos hizo sentir muy raros al principio,

De un momento para el otro teníamos que borrar todo lo que creíamos que era la vida,

Todo lo que habíamos aprendido,

Porque todos los conceptos que como sociedad nos acompañaban todos los días estaban cambiando.

Comprendimos también por qué nuestra situación económica no prosperaba como lo esperábamos durante tantos años,

Cuáles eran nuestros condicionamientos y nuestros preconceptos acerca del dinero.

Llegó un gran día en el que una deuda nos estaba ocasionando un gran malestar,

No era mucho pero había llegado una fecha límite que no podía extenderse.

Agotadas todas las posibilidades,

Al menos eso creíamos,

Y luego de contactar a un prestamista que solo daba préstamos a comercios y estaba evaluando la posibilidad de hacer una excepción,

Me vino a la mente la sensación de que tenía que hablar con los Marifaz de Silvia.

Son un grupo de personas que aprenden junto a Silvia,

A Freire y que ponen en acción todo lo aprendido,

Ellos siempre están dispuestos a ayudar.

Si bien sabía perfectamente que ellos no se dedicaban a dar préstamos y por la distancia y el tiempo que tenía tampoco hubiera sido posible que me ayudaran de esa manera,

Sentía que tenía que hablar con ellos.

Así que pedí en su Facebook si algún Marifaz podía contactarse conmigo.

Fue gratificante ver la pronta respuesta de estas personas,

Que ni siquiera me conocían pero estaban interesadas en saber qué necesitaba.

Una de ellas fue Vivian,

Que consultó con los otros Marifaz si tenían la posibilidad de ayudarme o si conocían a alguien que pudiera hacerlo.

También Daniel,

Que más tarde me mandó un mensaje para ver en qué podía ayudarme y otra de las personas que se comunicó conmigo fue Miriam Linari.

Ella,

Además de ser Marifaz,

Es una psicóloga que integra el equipo de Silvia Freire.

Miriam habló conmigo,

Me hizo reflexionar,

Me propuso que ante todo recuperara la calma y me ayudó a comprender que si había llegado a esa situación era porque creía que ya no tenía el control,

Pero que la respuesta estaba dentro mío y que si tomaba el control y recordaba todo lo aprendido,

Iba a saber cómo solucionarlo.

Se despidió diciendo que todos los Marifaz estarían visualizándome en paz.

Efectivamente,

Lo primero que hice fue calmarme y recuperar la paz.

En esa situación era poco comprensible para Walter verme tan calmada,

Pero yo sabía que de alguna manera se iba a solucionar y que mis nervios o mi miedo a no poder no iban a aportar nada bueno,

Solo generarme angustia.

Así que después de recibir la llamada del prestamista diciendo que no iban a hacer la excepción,

Recordé a Miriam diciéndome,

Todos te visualizamos en paz.

Me conecté con esa fuente creadora que mantiene el universo en orden y me vino a la cabeza la idea de llamar a la abogada que estaba tramitando un dinero que tenía que cobrar.

Todavía no era la fecha,

Pero le dije a mi marido que le consultara si se podía hacer algo por ese lado.

Afortunadamente,

La abogada dijo que podía adelantarnos el dinero y luego,

Cuando llegara la fecha de cobro,

Lo descontaría de ahí.

Fue sorprendente cómo pudimos resolver la situación sin generarnos una nueva deuda,

Con dinero que era nuestro y no habíamos tenido en cuenta.

En armonía con lo que era nuestro nuevo proyecto de encarar las situaciones económicas de otra manera y que casi cometíamos el error de solucionarlo,

Como lo hacíamos antes,

Desde el miedo y sin evaluar todas las posibilidades.

Pero no sólo el apoyo y esa sensación de que había tantas personas dispuestas a ayudarme es lo que les agradezco a los Marifaz,

Sino también la oportunidad que tuve unos meses después de ayudar a uno de ellos.

Patricia necesitaba donantes de sangre para un familiar y cuando me enteré por medio del Facebook,

Sin dudarlo,

Me ofrecí para ir.

Realmente agradecí mucho poder hacerlo,

Porque logré vencer dos grandes miedos que tenía,

Viajar sola a la capital,

Ya que hacía más de un año que no salía de mi casa más que para ir a comprar o a ver a mi mamá,

Y donar sangre,

Porque nunca lo había hecho y sentía cierto temor a las agujas.

Así que,

De esa situación que podría haberse tomado como negativa,

Pudimos aprender muchísimo y ver cuántas cosas positivas encerraba.

Nuestra actitud frente a las situaciones financieras cambió y al día de hoy vemos los grandes progresos que logramos.

Todo lo que llega a nuestra vida tiene algo que enseñarnos.

A medida que íbamos adentrándonos en este maravilloso camino,

Inesperadamente llegaban a nosotros distintos materiales que nos proporcionaban nuevas ideas que incorporar y nuevas perspectivas que apreciar.

Empezamos por libros como Juan Salvador Gaviota y Alas para vivir,

De Richard Batch,

Los cuales ya había leído en otra etapa de mi vida y no los había encontrado demasiado atractivos.

Walter me sugirió leer el primero porque él había encontrado relación con el aquí y ahora,

Y luego yo recordé el segundo por tratarse del mismo autor.

Esta vez,

Al leerlos con esta nueva visión,

Me dejaron muchísimas enseñanzas.

En Juan Salvador Gaviota se puede ver el crecimiento espiritual más allá de la realidad en la que todos viven.

Un ser que setea beber a las cosas de otra forma y que con amor incondicional vuelve para compartir lo que aprendió,

Sin temor a ser juzgado o rechazado,

Porque lo importante es plantar la semilla y esperar y confiar que al menos una va a florecer.

En Alas para vivir se plasma la importancia de estar conectado con el niño interior,

La importancia de sanar esas cuestiones que nos acompañan de la infancia y que vamos tapando y tratando de olvidarlas por temor a volver a sufrir.

Pero siguen ahí y por no animarse a mirarlas,

Luego se convierten en pesadas mochilas que cargar y que no nos permiten disfrutar del camino.

Richard,

En esta obra,

Narra una conmovedora historia entre un adulto y su niño interior,

A quien dejó encerrado en la oscuridad,

Guardando sus recuerdos más dolorosos,

Y a quien prometió darle las respuestas de la vida.

Respuestas que él mismo llega a cuestionarse ante las agudas preguntas de un niño deseoso de conocimiento.

Hermosas enseñanzas recibí de este libro,

Que volvió a mi vida en el momento justo para que pudiera valorarlas.

En otra ocasión,

Una serie de enseñanzas comenzó cuando Miriam Dinari compartió en su Facebook un PowerPoint del calendario lunar 2014.

Yo lo descargué y luego olvidé mirarlo.

Después de un tiempo recordé que lo tenía y lo abrí para ver de qué trataba.

En él hablaba de la luna nueva del 2014,

Los cambios que trae y cómo utilizar nuestra energía mes a mes para aprovecharla al máximo en armonía con lo que la luna nos ofrece.

Cuando comenzamos a leerlo con Walter,

Vimos lo que decía respecto al mes en que estábamos.

Sin mediar palabra,

Nos miramos y compartimos la sorpresa de ver que lo que decía el calendario sobre la luna nueva de ese mes estaba ocurriendo en nuestra vida.

Como Miriam menciona la astrología cabalística,

Y nosotros todo lo que encontramos llamativo lo investigamos,

Decidimos buscar información sobre Kabbalah.

Encontramos la historia de Rav Shimón Bar Yojai,

Quien al ser perseguido buscó refugio en una cueva en Israel por 13 años.

Durante este aislamiento recibió instrucción en la Kabbalah de sus maestros Moisés y Elías,

Quienes lo visitaron en visiones.

Gracias a esto recordé,

Solo por relacionar el aislamiento a mi tío abuelo,

También llamado Walter,

Del que sabía muy poco.

Pero lo poco que sabía siempre me había generado una gran curiosidad.

Me contaron que vivió encerrado durante muchísimos años hasta el día de su muerte y que en ese encierro solo se dedicaba a escribir libros.

Él mismo los encuadernaba artesalmente,

Siendo su mujer quien le conseguía todas las herramientas para llevar a cabo esta tarea y su único contacto con el exterior.

Mi tío Walter era llamado el loco por su comportamiento incomprendido en esa época y por decir que recibía información de seres de otro planeta.

Sentí entonces que debía buscar algo de lo que él escribía,

Porque tenía la sensación de que su encierro no era señal de locura,

Sino que estaba cumpliendo con su propósito,

Que tenía cosas que contar y que nadie había podido entenderlo.

Como mi hermano Martín,

Después de que murió la esposa del tío Walter,

Estuvo viviendo un tiempo en la que fue su casa hasta que se vendió el departamento,

Pensé en llamarlo para preguntarle si había conservado algunos de sus libros.

Pasaron unos días y no me comuniqué con él,

Pero un día al llegar a la casa de mi mamá me dijo,

Martín mandó varios libros porque se muda y no los puede llevar,

¿quieres ver si te gusta alguno?

Enseguida recordé mi intención de pedirle algún libro del tío Walter,

Así que le pregunté a mi mamá si habían mandado alguno del loco.

Ella fue donde estaban los libros y agarró unas fotocopias que estaban sobre la mesa.

Creo que dijo que esto era parte de uno de sus libros,

Me lo dejó apartado por si quería leerlo,

Llévatelo si quieres.

Apenas lo tuve en mis manos comencé a leerlo,

Con la inexplicable certeza de que lo que encontraría ahí estaría profundamente relacionado con lo que yo estaba investigando.

Efectivamente,

El tío Walter sabía perfectamente de lo que escribía.

Una gran variedad de autores y libros se me presentaban como un océano de información para investigar.

La relación entre lo que yo venía trabajando y lo que él decía en ese libro me abrumaba y fue ahí la primera vez que obtuve información de la famosa Era de Acuario.

Analizamos parte por parte lo que Walter escribió,

Porque muchas cosas están escritas como metáforas o como cuentos,

Así que anotamos las palabras o conceptos que creíamos relevantes e investigamos sobre ellos.

Esta investigación me llevó a encontrar más material para leer y trabajar.

Por momentos necesitó tomarme un tiempo porque era mucho y todo tenía algo que enseñarme.

Todavía no terminamos de leer el libro,

Seguimos investigando y seguramente llegado el momento encontraremos la forma de darlo a conocer porque realmente es un material que merece ser compartido.

Entre tanta información decidimos un día despejarnos y mirar una película,

Algo diferente que no estuviera relacionado con lo espiritual para dejar de pensar un rato.

Pero como comprobamos en reiteradas ocasiones,

Una vez que decidís hacer un cambio todo lo que llega a tu vida es por algo,

En realidad siempre es por algo,

Pero cuando estás dispuesto a verlo lo comprendes.

Buscando algo que mirar me apareció la sugerencia de una película llamada El guerrero pacífico.

Sentimos que esa era la que teníamos que ver y otra vez encontramos muchísimas cosas que aprender y tomar de esa fantástica película.

La importancia de vaciar la mente,

De vivir en el presente y de disfrutar del viaje que es la vida son algunas de las enseñanzas que nos dejó.

Sinceramente deja un mensaje bellísimo que quisiera poder expresar en palabras pero para poder sentirlo te sugiero que la veas.

En otra ocasión,

Gracias a la película Yo libre un viaje al instante presente,

La cual llegó a nosotras de la misma forma que la anteriormente mencionada,

Conocimos a Sergi Torres,

Un hombre que en esas variadas presentaciones en teatros,

Las cuales comparte a través de YouTube,

Nos invita a vivir el presente,

A dejar atrás los enojos pasados y permitirnos hoy disfrutar de la vida sin rencores ni preconceptos.

Él me enseñó a valorar la vida desde una perspectiva que no había podido lograr antes,

Si bien había entendido que todo lo que llega a nuestra vida tiene algo que enseñarnos,

Sergi de una forma muy simple me dio lo que necesitaba para ponerlo en práctica con profundo entendimiento.

Y no solo me enseñó a valorar mi vida sino también a valorar la vida de cada ser,

A no sentir pena por el otro porque desde la pena no se ayuda,

Se ayuda desde el amor y si puedo ver el amor en la vida de esas personas que están pasando por un momento difícil o que se sienten desanimadas por alguna circunstancia,

Puedo ayudarlas con el corazón.

Comencé a vivir sus enseñanzas con mucho compromiso,

Viendo cada detalle al que hacía referencia en sus charlas,

Pero llegó un momento en el que me di cuenta que no era solo eso lo que quería,

Que no estaba completa,

Me estaba encerrando en lo nuevo que estaba aprendiendo y olvidaba aplicar todo lo que había trabajado hasta ese momento.

Fue entonces que aprendí que yo no debía seguir a una persona con sus enseñanzas,

Tenía que crear mi propio camino,

Tomando lo mejor que cada una tiene para brindarme y continuar,

Seguir aprendiendo de todos y armar,

Como me dijo Griselda,

Una de mis profesoras de yoga,

Mi propia caja de herramientas que me va a guiar y asistir en el momento de ayudar a otro.

Aunque tenga la posibilidad de enseñar a otros,

Siempre soy alumna.

En una oportunidad una amiga que desconocía mi nueva forma de pensar me pidió una opinión sobre una cuestión que le causaba molestia.

Me contó sobre las causas de eso y no se encontró con la persona que quizás en otro momento hubiera contribuido sin maldad a su malestar.

Yo le comenté que tenía una forma de ver distinta a la que ella conocía de mí y que si estaba interesada podía hablarle desde esa nueva perspectiva.

Ella accedió intrigada y después de hablar un rato y contarle cómo podía ver yo esas situaciones que molestaban desde mi percepción,

Quiso interiorizarse en el tema.

Le sugerí que empezara con Silvia Freire,

Ya que como ella misma dice,

Su especialidad son las mujeres.

Y después de mostrarle la página de Silvia y el libro Avívate,

Le presté el Minuto a Minuto,

Que es otro libro de Silvia en el que presenta muchas de las herramientas que menciono en este audiolibro,

Además de ser un manual de instrucciones para entrenar la mente y empezar a ser consciente en cada minuto de la vida.

Entusiasmada con el cambio,

Al día siguiente fue a la librería y se compró tres libros de Silvia,

Además de empezar a escuchar sus programas radiales.

En un principio comenzó a ver los cambios que ocurrían en su vida gracias a esta nueva forma de que estaba adquiriendo.

Se le presentaban miles de situaciones en las que podía poner a prueba lo aprendido,

Porque sucede así realmente.

Si quieres trabajar la paciencia,

El universo,

La vida o como quieras llamarlo,

Te va a dar miles de situaciones donde puedas trabajar la paciencia.

Así se aprende,

No se trata de decir soy una persona paciente,

Soy una persona amable,

Sino de llevarlo a la práctica y verte actuando de esa forma cuando cada situación lo requiera.

En una ocasión estaba viajando en el tren y se sentó una señora a su lado.

La mujer le contó algunos problemas por los que atravesaba y ella sintió el deseo de regalarle el libro de Silvia que iba leyendo en el viaje.

En ese momento llegaron al destino y bajaron del tren,

Se perdieron en el tumulto y una vez que salió de la estación se volvió a cruzar con esta mujer.

Entonces en ese momento,

Al ya estar receptiva a este tipo de situaciones,

Se dio cuenta de que era una nueva oportunidad de hacer lo que había sentido que debía hacer antes,

Así que la llamó y le regaló el libro.

La mujer con lágrimas en los ojos y asombrada por su gesto le agradeció profundamente y ella se sintió tan bien de haberlo hecho que en ese mismo momento me llamó para contarme su gratificante experiencia.

Así pasaron unas semanas y su trabajo interior prosperaba,

Pero en algún momento volvió a dormirse y la mecanicidad la llevó a caer en la victimización nuevamente.

Unos meses después volvió a mi casa y me contó que estaba atravesando por unos problemas de pareja.

Luego de relatarme su forma de ver las cosas le dije,

¿sabes que yo tengo otra forma de ver las cosas y es desde la responsabilidad y no desde la victimización?

¿Es verdad que quieres que te dé mi opinión sobre esto?

De alguna forma yo sabía que ya teniendo una idea de mi nueva perspectiva ella tenía en cuenta que lo que le iba a decir no era precisamente,

Pobre vaya,

Todos los hombres son iguales,

Sino que iba a orientarla para que vea su responsabilidad en la situación.

Como yo tenía conocimientos de este nuevo pensamiento y las herramientas que se pueden utilizar,

No fue difícil mostrarle cómo sus actitudes estaban provocando la reacción del otro.

Enseguida pudo reconocer cómo,

Cegada por la postura de víctima que había asumido,

Se estaba perdiendo de ver lindos gestos que su marido tenía con ella y no sólo que no podía verlos,

Sino que actuaba de forma muy despectiva frente a estos hechos.

Después de una larga charla en la que pudo elegir una nueva forma de pararse frente a la situación volvió a su casa.

Entristecida me llamó a las pocas horas porque cuando llegó su marido le planteó que ya estaba cansado y que no quería seguir así.

Él le dio las mismas explicaciones de hartazgo que mi amiga tenía al llegar a mi casa,

Pero ella se había ido con una actitud completamente distinta y desde mi perspectiva esta nueva situación que se le presentaba era la prueba para que pudiera poner en práctica todo lo que habíamos hablado.

Se lo planté de esa forma,

Ya que las circunstancias harían que ellos convivieran un tiempo más,

Le sugerí que lo tomara como una oportunidad de aprendizaje y pusiera en práctica todo lo aprendido.

Así lo hizo y si bien la convivencia se hizo más agradable,

Su marido estaba decidido y eso le generaba cierto temor.

En ese momento me di cuenta que mi tarea no era tratar de recomponer su pareja,

Eso iba a suceder por sí solo si tenía que ser así,

Mi tarea era lograr que ella alcanzara su paz interior para poder afrontar cualquier resultado,

Así que en eso me enfoqué.

Pasaron unas semanas y ella siguió trabajando en su interior,

Viendo que actitudes de ella no le generaban paz y cuales sí,

Y dejando de ser una persona reactiva para empezar a pensar antes de actuar y evaluar de qué forma en verdad deseaba afrontar cada situación.

Cuando llegó el día de la separación,

Ella había conseguido tener una paz interior que hasta ella misma se asombraba.

Tenía en claro lo que quería,

Pero también sentía que era necesario que las cosas fluyeran y se dieran en los tiempos que la vida propusiera.

Por momentos la ansiedad y el amor la inundaban y se impacientaba al ver que no parecía haber cambios de parte de su marido,

Pero en otras ocasiones comprendía que sus tiempos no eran los mismos que los de él y se ocupaba de su hijo,

De su casa y de ella misma,

Trabajando mucho en su interior.

Durante varios días cenábamos juntas y hablábamos de cómo lo estaba viviendo,

De sus expectativas y de sus miedos.

Hablábamos de la importancia de no generarse esas expectativas,

De vivir el presente,

De dejarse sorprender por la vida,

De no querer planificar todo de antemano ni empezar a suponer que el otro piensa o el otro hace o el otro me va a decir.

Trabajamos para mantener la mente en silencio y escuchar el corazón.

También en estar abierta a los cambios de rumbo inesperados y permitirse vivir las emociones de la mejor manera posible,

Desde la conciencia y en armonía con su ser interior.

Resumiendo un poco,

Al cabo de unas semanas mi amiga estaba ya muy bien parada en su nueva vida,

Con proyectos y muchas ganas de superarse día a día tanto en su trabajo interior como en el ámbito social y laboral.

Fue entonces cuando su marido se comunicó con ella y le dijo que toda esa situación le había permitido pensar mucho,

Que quería estar con ella y con su hijo y que quería darle otra oportunidad a la pareja.

En un principio ella se sintió abrumada,

Quizás por el temor de estar dando un paso atrás a toda la tranquilidad que había logrado.

En realidad no sé muy bien qué es lo que pasaba por su mente en ese momento,

Pero su actitud era distante,

Parecía que ya no le interesaba intentarlo de nuevo.

Cuando habló conmigo noté que estaba cayendo nuevamente en una postura de víctima,

Esta vez de una forma distinta,

Con cierta arrogancia,

Que según mi percepción provenía del miedo a caer nuevamente justo en el momento en el que había logrado reponerse.

Yo había dejado ya de acompañarla de cerca,

Para permitirle actuar desde su ser,

Como quien enseña a andar en bicicleta a su hijo,

Sabe cuando llega el momento de soltarlo y ver que lo logra por sí mismo.

Pero en ese momento en el que percibí que estaba actuando desde el miedo y no desde el amor,

Sentí que debía intervenir sutilmente,

Sólo ser una luz de alerta por si se había dormido.

Entonces le dije,

Fíjate,

Tú sabes qué hacer,

Escucha a tu corazón,

Piensa que es lo que quieres realmente,

Actúa desde el corazón,

Creo que le diste el volante a tu ego y es necesario que te mantengas despierta para ver si te está llevando a donde tú quieres.

Antes de actuar pregúntate,

¿esto me va a llevar a lo que yo deseo?

¿esto es lo que me trae paz?

Eso fue lo último que hablamos ese día.

Al día siguiente me llamó y me dijo que había estado pensando,

Que se preguntó qué quería en verdad y que se dio cuenta de que estaba por dejarse llevar por una situación que en realidad no estaba acorde a sus deseos.

Se encontró con su marido,

Hablaron mucho de los cambios que se produjeron en ambos,

Pusieron en claro cuestiones que antes quedaban en silencios y en ojos por falta de comunicación y se dieron una nueva oportunidad.

Ahora la veo muy bien junto a su marido y su hijo,

Enfocada en crecer y aprender,

Tomando cada situación que se presenta como una oportunidad para conocerse y para seguir aprendiendo.

Dejó su papel de víctima para tomar el control de su vida y comprender su condición de alumna de sus experiencias.

En todo ese gratificante proceso de ayudar a mi amiga a encontrar su paz,

Pude aprender muchísimas cosas.

Por momentos se generaban debates con mi marido por las distintas percepciones que teníamos de la situación.

Creí que en ese momento los dos llegamos a un punto en el que competíamos por tener la razón,

Aunque en verdad después comprendí que yo lo estaba percibiendo de esa forma.

Yo era la que sentía que él competía conmigo y yo era la que sentía que cada vez que decía algo,

Él me interrumpía para decir lo mismo pero con otras palabras.

Y fue muy gracioso cuando me di cuenta de eso,

Porque tomé conciencia de que estaba aprendiendo tanto como mi amiga,

Que me estaba olvidando de trabajar en mí todos los días.

Cuando comprendí todo esto,

Enseguida le conté a mi marido lo que me había estado pasando,

La forma en la que yo estaba percibiendo su actitud y cómo pude ver que tenía que trabajarlo desde mi ser.

Nos alegramos por poder comunicarnos de esa forma y tuvimos muchas charlas en las que aprovechamos lo que estábamos viviendo para seguir aprendiendo juntos.

También pude ver situaciones similares a las que había vivido yo cuando atravesé conflictos con mi marido,

Pero que en ese momento las había percibido de otra forma.

Muchas de las cosas que hoy cuento en este libro fueron aprendizajes que logré durante esas charlas en las que orientaba a mi amiga,

Porque luego de darle ejemplos o plantearle distintas formas de ver las cosas,

Comprendía que todo eso se aplicaba a mi vida también.

Pude reconocer esas enseñanzas gracias a que recordé que todo es un maestro,

Que lo que llega a mi vida es un espejo de mi interior y quiere mostrarme algo para que yo pueda resolverlo dentro de mí.

Si me hubiera abandonado a solamente transmitir mis conocimientos creyéndome el papel de maestra y olvidando mi condición de alumna constante,

Me hubiera perdido de aprender todas esas cosas que aportaron la paz interior que hoy tengo y a la vida que hoy tengo.

Estoy muy agradecida por esta experiencia,

Por haber podido ayudar a mi amiga,

Por haber visto las oportunidades que se me presentaron para crecer y por tener ahora una nueva compañera con la que hablar de nuestros aprendizajes.

Aprendiendo a relacionarme desde el ser.

Después de mucho tiempo de moverme siempre dentro del mismo grupo de personas,

Llegó el día de comenzar con el profesorado de yoga,

Dejar la seguridad del hogar y encontrarme con personas que no conocía y que iban a acompañarme a lo largo de ese año.

Al conocer a mis compañeras y mis profesoras no pude ver cuánto iba a aprender de ellas.

Fue unas semanas después cuando comprendí que había ampliado mis posibilidades de ver mi interior al relacionarme con este nuevo grupo.

Logré entender de lo que habla Sergi Torres cuando dice que nosotros no nos relacionamos con seres,

Nos relacionamos con los conceptos que tenemos de las personas.

Cuando vemos a alguien por primera vez,

Creamos un concepto de esa persona.

Es buena,

Es mala,

Es simpática,

Es amable,

Es egoísta y así según lo que percibimos de esa persona es el concepto que tenemos de ella y es lo que vamos a ver cuando nos relacionemos.

Es por eso que una misma persona puede ser para alguien amable y para otro antipática.

No es que cambie la persona,

Sino que cambia el observador.

Lo mismo pasa con los objetos y las situaciones.

Según quien lo mire puede ser bueno o malo,

Lindo o feo,

Pero en realidad no están viendo la esencia,

Están viendo conceptos.

Cuando pude ver esto,

Es decir,

Que yo le había dado un rol a cada persona del grupo,

Me propuse que la clase siguiente iba a relacionarme desde el ser,

Iba a conocer nuevamente a esas personas,

Iba a olvidar los conceptos que creé e intentaría ver la esencia.

Así lo hice y pude ver seres con sus vivencias,

Con sus metas,

Con sus conceptos.

Es muy gratificante darse cuenta de que todo eso que creemos que la sociedad solo son nuestros conceptos,

Quiere decir que si puedo tomar conciencia de eso y empezar a relacionarme desde el ser,

Ya nadie puede ofenderme,

Nadie puede dañarme,

Nadie lo hizo nunca.

Puede sonar utópico,

Pero es muy simple.

Me ocurre seguido cuando viajo en remis,

Muchas veces el chofer es amable y correcto y otras veces no solo no responden a mi saludo,

Sino que van todo el viaje protestando por los semáforos,

Por los otros autos y por lo que se les cruce en el camino.

Usualmente los podía catalogar como amables y malhumorados,

Pero hoy puedo ver que eso solo son mis conceptos,

Porque hay toda una historia sobre esos cuerpos que están conduciendo un auto para llevarme donde les pido.

Pero también hay un ser puro que espera ser escuchado,

Que está opacado por todas sus vivencias,

Por sus temores,

Por sus recuerdos,

Por su incesante parloteo interno que lo obliga a preocuparse por todo.

Si yo puedo comprender que esa persona no es una malhumorada o una antipática,

Si puedo ver que es un ser puro como yo,

Como vos,

Como todos,

Que solo está en un cuerpo cegado por su experiencia de vida que quizás ni siquiera comprende,

Puedo darme cuenta que nada de lo que hace me lo está haciendo a mí.

No solo no me siento atacada,

Sino que comprendo a esa persona,

Y lejos de contribuir a su enojo discutiendo con ella,

Buscaré la forma de sacarle una sonrisa,

Y si no lo logró se la regalaré.

Esto es algo que en otro momento de mi vida me parecía imposible de comprender,

Allá por los comienzos de este camino,

Cuando Wayne Dyer me hablaba de amor incondicional y de sentirme uno con todas las personas,

Era algo incomprensible para mí.

Hoy trabajo a diario para recordar este bellísimo aprendizaje.

No te voy a decir que soy cien por cien consciente siempre,

Porque estaría mintiendo,

Pero cuando pasa alguna situación similar y noto que me genera molestia o angustia,

Enseguida trato de tomar conciencia y recordar esto que es un alivio para el alma,

Porque no solo no colaboro para que el otro se enoje más,

Sino que yo tampoco lo hago,

Y puedo sentirme en paz.

Para terminar este capítulo,

Quiero compartir contigo algo que escribí un día,

Después de darme cuenta lo equivocada que estaba al creer que el trabajo que yo estoy haciendo en mi interior es difícil,

Y que era más fácil y cómodo seguir el montón que cree que la vida es dura y que hay que lucharla o pasarla lo mejor posible.

En momentos en los que me sentía agotada por tener que trabajar tantos aspectos de mí,

Llegué a decir,

Yo sé que es más fácil dejar todo y vivir en el mundo que viven todos,

Porque después de todo viven,

Pero después de experimentar la paz de este camino,

No quiero dejar,

Quiero vivir de esta nueva forma.

Hasta que comprendí que vivir como yo vivo hoy es mucho más fácil que vivir como vive la mayoría de la sociedad,

El verdadero esfuerzo lo hacen ellos,

No yo,

Y ellos me inspiraron para escribir esto.

¿Los miro y aprendo tanto?

Lejos de sentirme superior,

Los admiro por vivir en el mundo que creen vivir,

Por verlos esforzarse día a día por vivir,

Si supieran que no es necesario el esfuerzo a menos que ellos así lo crean.

Es cierto que es difícil vaciarse de todo lo que aprendimos,

Pero una vez que lo logras es todo tan simple.

Por eso los admiro mucho,

Por su fuerza,

Por su valor y por su tenacidad.

Muchos viven esforzándose por alcanzar la meta,

Otros viven solo porque su cuerpo se presta a hacerlo y a veces no de la mejor manera,

Pero mientras resista ellos viven y buscan en hacer hasta que se termine el tiempo.

¿Puedes ver el valor de esas vidas?

¿Puedes apreciar esa fe que a simple vista parece no estar?

Es en ellos donde realmente puedo ver la fe y el amor,

Porque caminar por un sendero lleno de flores y hermoso en abundancia es fácil,

Donde los carteles me indican vas por buen camino,

Sigue adelante,

Te amo,

Estás haciendo un buen trabajo,

Estoy orgulloso de ti.

Caminar en un sendero así te alienta a seguir indudablemente,

Pero caminar en un sendero oscuro donde tropiezas a cada paso,

Donde te sientes muy solo y para peor los carteles te dicen ¿para qué estás acá?

¿Quién eres?

¿Estás seguro del camino que elegiste?

Sientes que los carteles te atacan,

Pareciera que ni tu camino quiere recibirte,

Pero no es eso lo que tus carteles quieren provocar en ti,

Su intención es ayudarte a iluminar ese camino,

Ayudarte a encontrar tu propósito,

A descubrir quién eres realmente,

Ayudarte a entender que puedes elegir ver,

Que puedes prender la luz y ver las flores y empezar a disfrutar del viaje.

Como decía,

Admiro a esas personas que en esas condiciones siguen caminando y quizás nunca logren sentir el amor de su camino hacia ellos,

Quizás no consigan abrirse a la posibilidad de elegir de nuevo,

Pero igualmente,

Día a día se levantan a luchar la vida.

Por último,

Te propongo que mires por la ventana y te detengas en los pensamientos que te surjan de la primera persona que veas y que reconozcas que esos son sólo tus conceptos,

Porque en realidad no sabes nada de la vida de esa persona.

Ahora que sabes esto,

Cuando te sientas ofendido porque alguien te trató mal o no te saludó,

Intenta ver que esa persona es mucho más que un cuerpo que te está agrediendo,

Que hay un tú que llegaste hasta esta parte del audiolibro,

Afortunadamente ya tienes muchísima información y sabes que tus posibilidades son infinitas y que tienes el control de tu vida,

Y que él quizás no tiene esa información y tal vez no llegue nunca a saber que puede elegir de nuevo.

Compréndelo por él y por ti,

Porque te mereces vivir en paz y porque él también merece vivir en paz,

Pero no lo sabe.

Como dije al principio de este capítulo,

Ampliar el círculo de personas en el que estaba me perpindió a aprender más de mí.

Por eso es tan importante no encerrarse y relacionarse con el mundo,

Porque lo que veamos ahí fuera es lo que somos,

Y si no nos gusta,

Ahora sabemos que lo podemos cambiar empezando a cambiar desde nuestro interior.

Es todo por ahora.

Continuaré aprendiendo.

Finalmente llegó el día en que me decidí a escribir este libro.

Muchas veces comenté que quería dejar un registro de todo lo que iba aprendiendo,

Porque como en los próximos años pretendo aprender muchísimas cosas más,

Quería asegurarme de recordar siempre cómo comenzó todo.

No sabía cómo,

No encontraba una forma de hacerlo que me convenciera,

Hasta que hace dos semanas aproximadamente me dieron en yoga un libro que se llama La energía en mi cuerpo,

De Hugo Ardiles.

En él encontré mucho material relacionado con lo que estoy leyendo y con lo que trabajo interiormente.

Comencé a leerlo y descargué el libro La conspiración de acuario,

De Marilyn Ferguson,

Que menciona a Ardiles en su libro,

Y al ver nuevamente mencionada La era de acuario,

Que estaba muy relacionada con el libro de mi tío abuelo que te conté anteriormente,

Decidí que esta vez sí,

Tenía que empezar a escribir sobre todo lo que leí y aprendí,

Porque se presentan muchas fuentes de información y quiero seguir investigando.

Una noche estaba el libro de Ardiles sobre la mesa,

Y al mirarlo me detuve varios segundos en la palabra autobiografía,

Y más tarde,

Cuando noté que había quedado resonando en mi cabeza esa palabra,

Comprendí que era la forma en que quería dejar registro de los comienzos de mi camino.

Así fue que el 30 de junio del 2014,

A las 5 de la mañana,

Me desperté y comencé a dar vueltas en la cama,

No podía dormirme y sentí el impulso de sentarme a escribir.

Recordé a Wayne Dyer que dice,

La mañana tiene secretos que contarte,

Así que cuando la mañana te llama,

No importa lo temprano que sea o lo poco que hayas dormido,

Levántate y hace lo que te invite a hacer.

A mí me invitó a escribir este libro,

Mi primer libro,

Mis primeros pasos.

Espero que sirva de incentivo para que des tus primeros pasos y que un día escribas tu propio libro,

Aunque lo más importante es que puedas escribir tu vida día a día como te guste.

Si quieres conocerte,

Empieza por lo simple,

Encuentra lo que mejor se amolde a ti,

Lo que te haga sentir cómodo,

Porque si vas a emprender un trabajo interior,

Necesitas calma para empezar a vaciarte de tus recuerdos de dolor y dejar ir esos preconceptos que te condicionan y te limitan.

Como te dije al comienzo del libro,

No me sigas,

Tú tienes tu propio camino que transitar y tus propias vivencias que sanar.

Mi intención es presentarte las herramientas que me ayudaron en mi camino y contarte cómo fue transformándose mi vida en las distintas etapas de mi despertar.

Esto recién comienza para mí,

Mientras escribía este libro aprendí muchísimas cosas,

Recordando cómo ocurrió todo y analizando desde la distancia.

Así que en otra oportunidad te contaré cómo sigue esta historia.

Gracias por estar ahí escuchándome y te deseo un buen viaje.

Acá estoy para lo que necesites,

Bel.

Si quieres contactar con Belen Aguirre,

Escribe a Belenaguirrelibros.

Com.

También puedes encontrarla en Facebook a través de www.

Facebook.

Com barra Belen Aguirre despertando.

Gracias por escuchar este audiolibro.

Agradecimientos a todas las personas mencionadas en este audiolibro por formar parte de mi vida y dejarme una enseñanza.

A las que no mencioné y que forman parte de mi vida diaria,

Aunque no los conozca,

Aunque sólo pasen unos minutos por mi vida,

Porque también me ayudan a aprender permitiéndome verme en ellos.

Y a ti,

Oyente,

Que me regalaste algo muy valioso de tu vida,

Tu presente,

Porque el tiempo que empleaste para escuchar este audiolibro fue tu presente,

Todo lo que realmente tenías en ese momento y lo compartiste conmigo,

Escuchando lo que quería contarte.

Gracias.

4.8 (40)

Reseñas Recientes

Maria

October 6, 2024

Eres maravillosa! Gracias, gracias, gracias 🙏🏻

Lucía

May 7, 2023

Precioso y muy inspirador! Gracias 🙏 por mostrar y compartir tu camino

Mario

November 30, 2019

Muy hermoso escuchar tu camino. Gracias por compartirlo. Hay grandes enseñanzas que se hicieron experiencias y vida en ti. Saludos y abrazos

Yazz

September 6, 2019

Muchas gracias !!!

Meditaciones Relacionadas

© 2026 Belén Aguirre. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else