
Cuando la exigencia, la comparación o la duda reaparecen.
Esta es una práctica de presencia y regulación para esos momentos en los que reaparecen la exigencia, la comparación o la sensación de haber retrocedido. Está para quedarte contigo mientras integras esas emociones. Ideal si estás haciendo trabajo personal y necesitas sostén y calma.
Transcripción
Te doy la bienvenida a esta meditación que te ayudará a regularte en esos momentos donde la exigencia,
La comparación o la duda reaparecen.
Tómate un momento para colocarte en una postura cómoda.
Simplemente quédate aquí presente con tu cuerpo.
Ves relajando las extremidades,
Dándote el permiso de moverte como tu cuerpo te pida.
Y cuando vayas encontrando esta postura,
Ves llevando toda tu atención a la respiración.
Solo la observo.
No vamos a intentar corregirla ni analizarla,
Simplemente siente el aire como entra dentro de tu cuerpo.
Llénate de aire.
Y cuando tus pulmones estén llenos,
Vacíate de la forma más lenta y profunda que puedas.
Sigue respirando,
Sigue sintiendo tu cuerpo.
Inhala profundo por tu nariz y exhala lentamente soltando todo el aire.
Quizá hoy no estás en tu mejor momento.
Quizá ha aparecido la exigencia,
Tal vez la duda,
Esa sensación de haber retrocedido.
Solo quiero que ahora respires esto que estás sintiendo y no luches contra esas sensaciones.
Hoy no estamos aquí para evadir lo que sientes,
Estamos aquí para quedarnos con nosotros y nosotras mismas.
Simplemente observa si hay alguna parte de ti que intenta volver a lo conocido,
Esa parte de ti que intenta volver a la exigencia,
A la comparación,
Esa parte de mí que cree que tiene que hacer algo mejor para valer.
Solo siéntelo y respira y déjame decirte que no lo estás haciendo mal.
Eso que ahora estás sintiendo es una identidad antigua buscando seguridad.
Es un mecanismo de protección que te ha traído hasta aquí hoy.
Y en lugar de discutir con esa parte de nosotros y nosotras,
Quiero que le digas,
Puedo verte y reconocerte.
Lleva ahora una mano al pecho y otra al vientre,
O puedes llevar tus manos a cualquier lugar que necesite contacto en este momento.
Deja que este gesto sea una señal de permiso.
Respira un poco más lento.
Suelta el aire más despacio todavía.
Aquí en este momento puedes integrar lo que estás viviendo.
Aquí no tienes que luchar contigo.
Permítete también dar un poco de amor a esa versión de ti que aparece porque es lo que conoce.
Y quizá puedas decirle de forma muy suave,
Ahora es seguro quedarnos.
Es seguro no exigirnos.
Es seguro vivir con un poco más de calma.
Solo ábrete a esa posibilidad y respírala.
Permanece aquí unos instantes sintiendo el apoyo de tu cuerpo.
Sintiendo esta nueva energía disponible para ti.
Siente este momento que no te pide nada.
Recuerda que en este momento no estás retrocediendo.
Lo que está ocurriendo es que estás aprendiendo a no abandonarte cuando las cosas se tuercen.
Y esto es perfecto.
Inhala de nuevo profundo.
Deja que estas palabras calen en tu cuerpo.
Y cuando sientas que es el momento,
Ves volviendo poquito a poquito al momento presente.
Llevando toda la atención a tu cuerpo.
Y cuando quieras puedes abrir los ojos.
Desde esta nueva realidad más amorosa contigo misma y contigo mismo.
Conoce a tu maestro
4.9 (15)
Reseñas Recientes
More from Alicia Páramo
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
