
Meditación del Yo Compasivo
¿Dónde empieza el Buen Trato? Ojo que así en tu mente puede iniciarse una guerra devastadora contigo mismx. El resultado de nuestra encuesta ha revelado que mayoritariamente nuestro invasor mental es el Crítico Interno, esa vocecilla juiciosa y recalcitrante que destruye nuestra confianza y tranquilidad. En este video, comparto una práctica imprescindible si deseas aliviar tu sufrimiento: crear un nuevx amigx que sí esté a tu favor y te devuelva contención, amabilidad y paciencia en tus procesos de aprendizaje y tus desafíos vitales. A través de estas prácticas, unx va desarrollando una intimidad consigo mismx y un camino de aceptación hacia lo que la vida nos trae.
Transcripción
Práctica del yo compasivo.
Esta práctica está diseñada para ayudarte a conectar y cultivar con ciertas cualidades de la compasión,
Para ir pudiendo poco a poco tenerlo como un punto de referencia desde el que también poder mirar las situaciones que te pasan.
Cierra tus ojos suavemente y tómate algunos instantes para acomodarte en la postura,
Preferiblemente con la espalda recta y pon especial atención en los puntos de apoyo del cuerpo con el lugar en el que te encuentras,
Generando un pequeño acto de asentamiento,
Buscando que el cuerpo pueda encontrar esos lugares en los que soltar el peso y entregarse a la tierra,
A la fuerza de la gravedad.
Este enraizamiento se puede sentir simplemente con este acto de entrega,
De soltar el peso.
La tierra tiene una fuerza magnética que atrae a los cuerpos pesados.
Al soltar el peso puedes conectar con una sensación de acogida o sustento y trata de descansar en esa sensación de ser sostenida.
Una vez ahí,
Con esta raíz propia vinculada a la tierra,
Tomamos algunas respiraciones profundas de limpieza,
Inhalando por la nariz,
Llenando todo el torso de aire y exhalando por la boca,
Poquito a poco,
Relajando cualquier tensión que haya en el cuerpo.
Inhala profundo y exhala por la boca,
Aprovechando para soltar cualquier tensión del día,
Cualquier preocupación.
Inhala profundo y al soltar sigue dejándote caer hacia la tierra,
Ablandando el cuerpo por dentro.
Y poquito a poco vuelve a la respiración de forma natural,
Inhalando y exhalando por la nariz.
Concéntrate en este ritmo respiratorio,
En las sensaciones del aire al entrar y al salir.
Ahí,
Muy cerquita de tu cuerpo,
Percibiendo la respiración en el cuerpo,
Comienza a generar un ritmo que despierte en ti un estado de calma,
Un ritmo que seguramente sea más lento y más profundo.
Y ve permitiendo que esta respiración de calma vaya impregnando todo el cuerpo y pueda ir generando esta sensación en ti.
Es un ritmo que en este momento a ti te va bien y que busca despertar este estado de serenidad.
Observa si la mente se distrae,
Que es natural y simplemente cuando te des cuenta de que la mente se ha ido vuelves de nuevo a llevarla a la respiración con amabilidad.
Nos vamos a imaginar ahora una montaña,
Una montaña o una pirámide.
Conectamos con la energía de firmeza,
De sujeción,
De contundencia,
De fortaleza,
De presencia.
Y nos visualizamos ahí desde la base de nuestro cuerpo,
Nuestra columna como eje central,
Sosteniendo el cuerpo y la vida como esa montaña,
Como esa pirámide.
Una sensación de dignidad,
De presencia,
De fortaleza interior.
Cualidades que nos permiten enfrentar con coraje y con estabilidad en las situaciones difíciles.
Conecta con esta postura,
Esta expresión en tu cuerpo,
Que refleje esta confianza interior,
Esta capacidad de sostener los vaivenes de la vida en una cualidad de centro.
Y observa cómo te desenvolverías en el contacto con otras personas,
En tu pareja,
En tu trabajo,
Con esta fortaleza interior plenamente desarrollada.
Cómo sería tu tono de voz,
Tu expresión facial,
Tu postura corporal.
Intente respirando cerquita de esta sensación,
Cerquita de esta capacidad.
Y desde esta base,
Desde este sustento de la tierra y esta postura en eje,
Alineada hacia el cielo,
Sosteniendo esta postura de estable,
De firmeza.
Vamos a seguir avanzando hacia la zona del pecho,
El corazón,
Para conectar con otra cualidad,
La cualidad de la amabilidad,
La cualidad de las ganas de ayudarnos,
De las ganas de cuidarnos.
Permite que desde ahí,
Desde el centro del pecho,
Emerja esta calidez,
Esa amabilidad conectada con un profundo compromiso hacia tu propia felicidad y la felicidad de los demás.
Imagina tener esta cualidad plenamente desarrollada.
Permite que tu cuerpo y tu rostro reflejen esa cualidad que estás imaginando.
Cómo sería tu expresión facial,
Tu tono de voz,
Tu postura.
Teniendo esta calidez,
Esta amabilidad plenamente desarrollada.
Imagínate interactuando con otras personas,
Amigos,
Familiares,
Clientes.
Y finalmente vamos a ir subiendo,
Un poquito más arriba,
En la zona del entrecejo,
A lo alto de esa montaña,
De esa pirámide.
Y desde allí,
Desde esa visión más amplia,
Nos vamos a conectar con la sabiduría.
Imagínate ser una persona muy sabia,
Con una sabiduría que viene de tu comprensión de la naturaleza del cuerpo,
De la mente y de la vida.
Esta sabiduría te permite reconocer lo complejo que es tener una mente y un cerebro humano.
Y tomar conciencia de que cada uno está haciendo lo que puede con lo que tiene,
Con lo que sabe.
Y que mucho de lo que ocurre en el interior de las personas no es su culpa,
Sino que es el fruto de nuestra evolución y de experiencias que escapaban a nuestro control.
Esta cualidad,
Esta sabiduría,
Te permite entrar en un espacio de no juicio.
En una posibilidad de comprenderte a ti misma y no enjuiciarte,
Ni a ti ni a los demás.
Imagina cómo te verías a ti misma y a los demás desde los ojos de esta sabiduría.
Cómo te hablarías a ti misma.
Cómo hablarías a los otros.
Imagina teniendo estas tres cualidades juntas.
Esta sabiduría y esta fortaleza desarrolladas al máximo y estando plenamente integradas en tu forma de relacionarte contigo y con los demás.
Tómate estos momentos para integrar estas tres cualidades que conforman tu ser.
Estas tres posibles cualidades para vivir y afrontar los desafíos del día a día.
Y estas tres formas de mirar algunas de las situaciones difíciles de tu vida.
Y poquito a poco vuelve a tomar unas respiraciones profundas como si con cada inhalación pudieses impregnar un poquito más el cuerpo de estas cualidades.
Incorporarla con un poco de énfasis en la inhalación para incorporar estas sensaciones,
Estas cualidades.
Y también para ir despertando un poco más la conciencia del cuerpo en el espacio.
Volviendo a los puntos de apoyo del cuerpo allí donde te encuentras.
Permitiéndote movilizar el cuerpo como sientas o necesites antes de abrir los ojos.
Estira o movilízalo lo que necesites.
Toma las respiraciones profundas que sientas que al cuerpo le van bien.
Y cuando te encuentres lista puedes ir abriendo despacito los ojos Aprovecha para tomar un instante ahora que estás cerca de esta conexión como para observar eso en lo que estás.
Esa imagen,
Ese escenario conectando con estas cualidades como es mirar ese espacio desde ahí.
Y cuando tú lo sientas puedes ir completando.
Puedes si tienes tiempo escribir alguna cosa que notaste o sentiste.
Alguna información que te llegó o algo que descubriste.
Muchas gracias
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