
Creando tu Refugio Interior
Esta meditación es una invitación a construir, paso a paso, un espacio sagrado dentro de ti donde siempre estás a salvo. A lo largo de estos minutos, te guiaré para que visualices y sientas tu propio refugio personal: un lugar hecho a tu medida, lleno de calma, seguridad y confort. Un espacio al que podrás volver siempre que necesites recargar tu energía, soltar el miedo o simplemente descansar. Esta práctica es ideal para: Momentos de ansiedad o sobrecarga emocional. Antes de dormir, para desconectar y sentir protección. Cualquier instante en el que necesites un abrazo para el alma. Nota: La guía está hablada en femenino, creada desde el corazón para ti. Regálate este viaje hacia tu paz interior. Bienvenida a tu refugio.
Transcripción
Hola,
Te doy la bienvenida a este momento,
A este espacio que he creado solo para ti.
Empieza tomando una respiración profunda y lenta.
Inhala por la nariz y exhala muy despacio por la boca.
Vamos a hacer una respiración más.
Inhala por la nariz llenando tu barriga de aire y exhala muy despacio por la boca soltando el aire con un suspiro.
Deja que con esa exhalación se vaya un poquito la tensión del día.
Otra vez,
Inhala calma y exhala el ruido de fuera.
Siente como tus hombros se relajan y caen un poquito,
Lejos de tus orejas.
Ahora quiero que lleves tu atención a tu cuerpo,
Sin juzgar,
Solo notando.
Siente el peso de tu cuerpo sobre la silla o la cama.
Siente los puntos de contacto,
La tela de tu ropa sobre tu piel.
Estás aquí,
Estás totalmente a salvo.
Ahora imagina que frente a ti aparece un camino.
Puede ser un sendero de tierra en un bosque,
Un camino de baldosas amarillas o escalones de piedra que bajan a una playa.
Es tu camino solo tuyo y al final de ese camino ves una puerta,
Una puerta preciosa del color y el material que tú elijas.
Quizás es de madera antigua o es una cortina de cuentas de colores.
En tu mano sientes el peso de la llave,
Una llave que solo tienes tú.
Acércate a esa puerta y ábrela.
Bienvenida mi niña,
Has llegado a tu refugio.
Este es tu lugar seguro,
Un espacio donde no tienes que hacer nada,
Solo ser.
Donde no tienes que demostrar nada a nadie.
Donde puedes soltar la armadura.
Mira a tu alrededor,
Cómo es tu refugio.
Quizás es una cabaña de madera con una chimenea crepitando,
Tu hoguera de paz y bienestar.
O una habitación llena de cojines y mantas suaves,
Con luz que entra por la ventana.
O quizás es una combinación de ambas.
¿Qué te parece si estás en una playa al atardecer,
Solo para ti?
Sea lo que sea lo que elijas,
Déjate sentirlo.
Fíjate en los detalles.
¿Qué ves?
¿Los colores cálidos de la madera?
¿La luz suave de unas velas?
¿Las olas que van y vienen en tu playa?
¿Qué oyes?
Quizás el crepitar del fuego,
O el sonido de la lluvia suave en el tejado.
O un silencio absoluto y calmado.
¿Qué hueles?
¿El olor a leña quemada?
¿A tierra mojada?
¿El sonido de la lluvia?
Ahora busca el lugar más cómodo de tu refugio,
Y siéntate o túmbate.
Siente la textura del sofá o de la arena.
Cúbrete con una manta increíblemente suave y cálida.
Siente cómo su peso amable te envuelve,
Te protege,
Te acurruca.
Esta es la sensación de estar a salvo.
Esta es la calidez que te mereces.
Lleva una mano a tu corazón.
Siente su latido,
Tranquilo,
Constante.
Conecta con él.
Conecta contigo.
En este lugar no hay dolor.
No hay prisa.
No hay exigencias.
Solo hay calma.
Solo hay luz.
Solo hay conexión contigo misma.
Respira profundamente y siente cómo el aire de tu refugio te llena de paz.
Con cada inhalación absorbes la seguridad de este lugar.
Con cada exhalación sueltas un poquito más de peso.
Quédate aquí todo el tiempo que necesites.
Disfruta de la sensación de no tener que hacer nada.
Simplemente estar.
Siendo tú.
Suficiente.
Completa.
Querida.
Este lugar,
Mi niña,
Está siempre dentro de ti.
Es tu hogar y puedes volver aquí siempre que lo necesites.
Consolo cerrar los ojos y recordar la sensación de la manta cálida a tu alrededor.
Vamos a ir terminando esta meditación.
Vamos a volver a conectar con nuestro cuerpo.
Con él aquí y con él ahora.
Haz una respiración profunda y cuando te sientas lista,
Muy despacio,
Empieza a mover suavemente los dedos de las manos.
Y ahora los dedos de los pies.
Toma una última respiración profunda en tu refugio,
Llenándote de paz.
Y cuando quieras,
Abre los ojos,
Trayendo contigo toda la calma y la seguridad de tu hogar interior.
Estoy aquí contigo.
Te quiero infinito.
Conoce a tu maestro
4.9 (12)
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