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Meditación para conectar con las emociones que no gustan

by María Teresa Sánchez

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5
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Meditación
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Esta meditación guiada, canalizada y en directo, es para brindar una experiencia profunda y reconfortante, te ayudará a conectar con las emociones que no suelen gustar y también son necesarias. Beneficios: 1. Conexión Profunda: Conecta con tu ser interior y fuerzas espirituales. 2. Paz Interior: Encuentra calma y serenidad, liberándote del estrés. 3. Apoyo y Reconforte: Siente que todas las emociones son necesarias. Ideal para todos los niveles de experiencia. Tómate un tiempo para ti, acomódate y permite que mi voz te guíe en este viaje hacia la compañía y el apoyo espiritual. Espero que esta meditación te aporte aquello que necesitas en este momento. ¡Nos encontramos en el camino de la meditación! Brilla con tu luz, brilla con luz propia, brilla sin tener que apagar la luz de los demás. Gracias

Transcripción

Bienvenidos,

Bienvenidas a Bright Teresa Coaching,

Un canal de crecimiento personal y toma de consciencia.

Bienvenidos a esta meditación guiada,

Canalizada.

Una meditación que está en directo,

No está leída,

En la cual os voy transmitiendo todo aquello que me llega en este momento.

Te invito a realizar dos respiraciones profundas,

Inhalando por la nariz y expulsando levemente por la boca.

Presta atención a tu respiración,

Cómo el aire entra y sale por tu nariz.

Observa tu respiración tranquila,

Pausada y a medida que vas observándola,

Una sensación de calma y paz va llegando a ti y te sientes bien.

Observa cómo tu pecho se hincha y se deshincha,

Observa cómo vas recibiendo este aire,

Este oxígeno que tanto necesitas y cuanto más respiras,

Mejor te sientes y cuanto mejor te sientes,

Sabes que puedes sentirte aún mejor.

Te invito a que prestes atención a tu cuerpo,

Dónde estás sentado,

Dónde estás ubicado.

Observa dónde tienes tus pies,

Si están calzados,

Si tienen trastecín o tal vez están descalzos.

Observa cada uno de los dedos de tus pies y permítete ir recorriéndolos,

Uno a uno,

Lento.

Vas observando qué temperatura tienen,

Qué sienten,

La líquida vas subiendo por el tobillo y vas dejando que todas esas sensaciones que siente tu piel,

Las vayas recogiendo.

Tal vez sientas la ropa que llevas puesta,

Tal vez algún hormigueo,

Tal vez pesadez,

Cansancio.

Permítete recibir cada una de esas sensaciones de cada parte de tu cuerpo.

Vas subiendo por tus piernas,

Unas piernas tal vez cansadas,

Pesadas del día a día.

Y conforme vas subiendo,

Vas liberando esa sensación de tus piernas.

Sigues subiendo por tus rodillas,

Tus pantorrillas,

Muslos,

Ves sintiendo el asiento que hoy has decidido para esta meditación.

Si necesitas recolocarte,

Este es tu momento.

Se trata de tener una posición cómoda,

Adecuada para ti.

Tal vez sientas la cinturilla del pantalón,

La falda o las medias.

Permítete sentir todo tu cuerpo,

Ves subiendo por tu espalda y ves soltando cualquier preocupación o pensamiento del día a día.

Y si algún pensamiento te invade en este preciso instante,

Trátate con cariño y recondúcete hacia mi voz.

Tú sabes perfectamente cómo hacerlo.

Relaja tus hombros,

Tus brazos y permítete que tu rostro se relaje.

Y si aún no tienes cerrados tus ojos,

Te invito a cerrarlos suavemente.

Ahora te invito a realizar dos respiraciones,

Inhalando y exhalando por la nariz.

Inhalando en cuatro tiempos,

Manteniendo levemente y exhalando también en cuatro tiempos.

¿Preparado?

¿Preparada?

Inhala.

1,

2,

3,

4.

Mantén.

Exhala.

1,

2,

3,

4.

Vuelve a inhalar.

1,

2,

3,

4.

Mantén.

Exhala.

1,

2,

3,

4.

Y permítete conectar con todo tu ser,

Con toda tu alma.

Ahora te invito a que vayas a un lugar especial para ti,

O a un recuerdo especial para ti.

Un recuerdo en el que te hayas sentido válido,

En el que te hayas sentido orgulloso de algo que has hecho,

En el que te hayan dado la enhorabuena por algo,

En lo que te sientas bien con eso que has conseguido.

Si ahora mismo no te llega ninguno,

No pasa nada.

Dile a tu mente inconsciente que saque a la luz ese recuerdo que hoy necesitas.

Ahora te invito a que recojas cada detalle que llega ese recuerdo.

Si es de día o de noche.

Si estás al aire libre o bajo techo.

Si estás solo o acompañado.

Los colores.

Los brillos.

La temperatura que hace.

Los sonidos o ausencia de ellos.

Si puedes tocar algo,

Las texturas que sientes.

Permítete que todo aquello que estás viviendo lo sientas como si lo estuvieras viviendo ahora mismo.

Que es bien.

Que te sientes satisfecho o satisfecha de aquello que has conseguido.

Te invito a que localices esa emoción en la parte de tu cuerpo en la que sientes ahora mismo.

Permítete sentirla.

Permítete expandirla por todo tu cuerpo.

Tanto como necesites en este precioso instante.

Aumentala tanto como necesites.

Te invito a que vayas a un lugar que pareciera un desierto.

Un desierto de esos que tienen el suelo con grietas de no tener agua.

Como si hubiera sido un lago que se hubiera secado.

Observa el lugar.

Estás ahí en medio de ese páramo.

Allá donde miras está todo seco.

Allá donde se pierde la vista no ves absolutamente nada.

Observa que a dos metros de ti hay una especie de tronco retorcido.

Un pequeño tronco retorcido.

Lo coges y lo observas.

Y está totalmente seco.

Todas tus emociones.

Esas que te hacen sentir seco,

Seca.

Tu ira.

Tu confusión.

Tu rabia.

Permítete sentir todas esas emociones y ir depositándolas en ese tronco.

Permítete dejar todas aquellas emociones que sientes,

Que te frustran.

Esas que tal vez no te permiten avanzar.

No te permiten ser fructuoso o fructuosa.

Da igual la primera que sientas.

Esa que sientes es la correcta.

La que tienes que proyectar en el tronco.

Poco a poco ese tronco se va llenando de ira,

Rabia,

Frustración,

Tristeza,

Ironía.

Tal vez exceso.

Y conforme ese tronco se va llenando,

Vas sintiendo como tus pies están mojados.

Vas soltando todas esas emociones.

Y vas permitiéndote ser nuevamente llora,

Bebida,

De agua.

No te sorprenda si hay alguna emoción de esas que se consideran positivas que has dejado en el tronco.

Es tu decisión.

Ya que a veces el exceso de esas emociones positivas también hace que la creatividad no salga a flote.

No te juzgues por aquella emoción que hayas dejado en el tronco.

Y tú te vas quedando en la orilla con los pies sumergidos.

Y vas dejando ese tronco encima del agua.

Y sientes como esas emociones que has dejado en el tronco se van equilibrando,

Te van pausando.

Y vas dando cuenta que esas emociones son igual de válidas que las demás.

En su equilibrio.

Deja que fluyan con el agua.

Que ahora mismo está pausada,

Tranquila.

Y es como esas emociones,

Como chispitas de luz,

Van moviéndose a través del tronco.

Pero tal vez hay una que se resiste.

Hay una emoción que se resiste a bajar al agua.

Y te invito a que vayas a por ella.

Que la cojas.

Que la observes entre tus manos.

Y te hagas la siguiente pregunta.

¿Qué me estás enseñando?

Tú,

Esta emoción,

¿qué me lo enseñas hoy,

Aquí y ahora?

Permítete que te hable.

Permítate que te cuente.

Aquello que hoy necesitas saber.

Si necesitas conversar con esa emoción,

Recoge ese mensaje que esta emoción tiene para ti.

Este aprendizaje de hoy.

Y esa lucecita te invito a que la cojas con las manos.

Y que te la acerques al corazón.

Hoy aprendo de ti.

Eres mi emoción necesaria para mí.

Yo permito sentirte.

Permito balancearte.

Me permito identificar cuando estás arriba o abajo.

Y me permito tenerte en la medida justa y adecuada para mí.

Ahora te invito a que vayas a ese lugar.

Partida.

A ese recuerdo en el que habías conseguido algo.

Esta vez vas con esa emoción equilibrada.

Esa emoción en la justa medida para ti.

Y te das cuenta que esa emoción es necesaria para conseguir lo que necesitas.

Para ser tú mismo.

Tú mismo.

Te invito ahora a que prestes nuevamente atención a tu respiración.

A que sientas como el aire entra y sale por tu nariz.

Y te invito a despertar a tu cuerpo desde leve letargo.

Comenzando por los pies.

Moviéndolos lentamente.

Tobillos,

Piernas,

Rodillas.

Glúteos,

Caderas,

Espalda,

Hombros.

Brazos,

Codos,

Manos.

Y cuando estés preparado,

Preparada,

Te invito a que dibujes una sonrisa.

Y que abras lentamente.

Muy bien.

© 2026 María Teresa Sánchez. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

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