
La aceptación como una alternativa terapéutica
El hacernos conscientes de los elementos valiosos en nuestra experiencia, incluso cuando estos pueden llegar a generar sensaciones de malestar, nos invita a darle la bienvenida a la propuesta de nuestro cuerpo y mente en un intento por sanar y aceptar las partes ineludibles de la vida. La experiencia nos ha enseñado que evitar dicho malestar nos conlleva a posponerlo e incluso ampliarlo, pero no nos permite hacerle frente, escucharlo, observarlo y convivir con él a la vez que continuamos transitando el camino que nos nutre e importa. La aceptación es un proceso que se presenta como alternativa al control que sabemos aplicar a nuestra experiencia interna. Music I Use: https://www.bensound.com/free-music-for-videos License code: KK1DCTUTUWLLHVFH
Transcripción
Hola,
Me emociona darte la bienvenida a esta nueva meditación en la que te quiero plantear el principio terapéutico de la aceptación.
Esta es una herramienta que nos ayudará a desarrollar cierta flexibilidad mental y a su vez trabajar en nuestro bienestar emocional.
Para esto entonces queremos comprenderla como un proceso en el que aprenderemos a reconocer y a aprobar nuestra experiencia emocional interna,
Sin la necesidad de luchar contra ella o de quererla controlar.
Empezaremos entonces por buscar una postura cómoda para nuestro cuerpo,
Preferiblemente sentados.
Si nos encontramos sentados en el piso,
Podemos utilizar la ayuda de un bloque,
Quizás un cojín o incluso un libro que nos permitan elevar nuestro coxis para mantenerlo por encima del nivel de nuestras rodillas.
Igualmente buscaremos quitar la tensión de nuestros hombros llevándolos hacia atrás y hacia abajo.
Cierra tus ojos ligeramente y céntrate en la respiración,
Entrando en contacto con tu cuerpo y con tu postura.
Observa aquellas partes de tu cuerpo que pueden tener contacto con el suelo,
Con la silla o incluso con los apoyos que mencionamos anteriormente.
Lleva ahora la atención a tu respiración,
Inhala profundo por tu nariz,
Sintiendo como tu estómago crece y exhala lentamente,
Sintiendo como el aire se mueve a través de tu cuerpo y finalmente sale.
Permanece en este lugar de quietud y lleva tu respiración a un ritmo natural,
Sin juicios,
Únicamente observando.
Si en algún momento te haces consciente de que tu mente se va,
Tráela gentil y amorosamente de vuelta a tu respiración y entra en contacto con tu momento presente,
Con tu cuerpo y con tu mente.
Ahora lleva tu atención a tu piel y a tus sensaciones corporales,
Hasta cada vez más consciente de la temperatura,
Del roce de tu piel con la ropa,
De tus manos sobre tus muslos o la superficie sobre la cual estén apoyadas.
Enfócate en las sensaciones que estos contactos te hacen sentir,
Hazlo de una manera consciente y atenta.
Ahora detente y trae a tu mente y a tu memoria una emoción que consideres desagradable,
Así como un recuerdo de algún momento o situación que te genere en esa emoción.
Recrea todo en tu mente como si se tratase de una película,
Recuerda cómo te sentías durante esa situación,
Obsérvate a ti mismo la emoción,
Rescátala de ese lugar,
Consérvala e intenta traerla al presente.
Es probable que esta emoción se manifieste también en tu cuerpo,
Realiza un recorrido y ubica dónde puede estar localizada,
Comienza por tus extremidades y acércate poco a poco hacia el centro de tu cuerpo.
Podrías llegar a ubicarla en tus caderas,
En tu pelvis,
En tu estómago quizás,
Incluso en la boca del estómago,
Un poco más hacia tu pecho,
En tu garganta o incluso en alguna parte de tu rostro.
Una vez que lo encuentres focaliza tu atención allí,
Pero mantente como un observador de esta emoción en todo momento,
De las sensaciones que se despiertan en tu cuerpo,
Sin necesidad de interactuar,
Sin pretender transformarla o incluso alejarla,
Como si estuvieras viendo todo en tercera persona,
Continúa respirando,
Permítele a esa emoción compasivamente convivir contigo,
Acéptala tal y como viene.
Las emociones como los pensamientos son fenómenos de la conciencia que se caracterizan por ser pasajeros,
Normalmente solo necesitan ser escuchados,
Observados,
Necesita que les des un espacio,
Están aquí por ti y para ti.
Quédate un momento más respirando,
Observando qué sucede con esa emoción,
Si cambia,
Si se transforma,
Si se mueve alguna otra parte del cuerpo,
Si se intensifica o se debilita,
O si probablemente después de un tiempo se desvanece.
Cuando estés listo y muy lentamente comenzarás a regresar,
Comienza recordando el lugar en el que estás,
Si estás en una habitación visualiza los muebles y las paredes a tu alrededor,
Si por el contrario estás en un parque o un lugar al aire libre,
Reconoce los sonidos que te rodean,
Comienza por mover también tus manos y tus pies,
Realiza una última inhalación profunda,
Manténla por un momento y luego exhala lentamente,
Abre tus ojos y regresa al momento presente,
Que tengas un excelente día.
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