
Después del Trabajo
Cuando sales del trabajo y llegas a casa sintiendo tu mente acelerada, deseas bajar las revoluciones del día y relajarte, es necesario realizar una práctica Mindfulness que te ayude a soltar el estrés. Esta meditación incluye varios tipos de respiración, la primera para oxigenar el cuerpo y liberar tensiones, luego para relajarte y soltar y la última para entrar en la calma que deseas. No olvides realizarla frecuentemente. El Mindfulness se realiza a diario para lograr cambios neuronales.
Transcripción
Llegaste a casa del trabajo y te sientes cansado.
Quizás sientas que tu mente da vueltas,
Los pensamientos,
Las cosas del día,
Las labores realizadas,
Los informes o la reunión que tuviste.
Todas estas ideas y recuerdos siguen flotando en tu mente.
Ahora con esta práctica vas a relajarte de manera que bajes esa intensidad y sientas que no solamente has llegado a tu casa sino que has arribado a tu hogar,
A tu centro,
A tu corazón,
A tu espacio íntimo del ser.
Colócate en una postura cómoda y sigue mi voz junto a tu respiración para que apacigües rápidamente ese torbellino que queda del día y sientas inmediatamente el sosiego que habita dentro de ti.
Voy a pedirte que coloques tu mano derecha sobre tu pecho cerca del corazón y tu mano izquierda sobre tu vientre.
Primero vas a realizar tres respiraciones rápidas y profundas para oxigenarte.
Venga,
Inhalamos,
Otra vez inhalamos,
Dos,
Inhalamos,
Tres,
Soltando por la boca.
Ahora sube tus hombros hasta el nivel de las orejas mientras inhalas y sosténlos por unos segundos.
Libera los hombros a su posición natural mientras sueltas el aire por la boca con fuerza.
Otra vez,
Subes los hombros y los bajas.
Ahora inhala por la nariz y cuando sueltes el aire lo harás por la boca pero emitiendo un poco de sonido,
Así como un ahhh.
Venga,
Inhalamos y soltamos,
Ahhh,
Otra vez,
Ahhh.
Cuando exhales,
Permite que todo el aire escape por tu boca.
Una vez más,
Ahhh.
Ahora calmadamente vas a respirar por la nariz,
Inhalando y sintiendo el aire que entra fresco por tus fosas nasales.
Inhalando y exhalando y al respirar sientes el aire que también sale por tu nariz.
Vas solo a observar ese aire en tu nariz y respira en calma,
De manera normal,
Tranquilo,
Tranquila.
Inhalas y observas,
Exhalas y observas.
Muy bien.
Mientras inhalas,
Siente la temperatura del aire,
Percibe el olor del aire,
Siente ese espacio en el que estás realizando este ejercicio,
Tu presencia en el aire.
Cuando exhales,
Procura que todo el aire salga hasta el final y observa el espacio que queda cuando el aire desaparece.
Repite la inhalación lenta y suave y ahora exhala.
Observa el espacio que queda vacío cuando ya no queda aire dentro de ti y siente como en ese segundo nada pesa,
Todo se deshace,
Los pensamientos desaparecen.
Inhala,
Exhala y observa.
Quédate el tiempo que desees y necesites realizando este ejercicio.
Hazlo suavemente,
Con cariño para ti,
Con amabilidad,
Como si tu propia respiración te estuviera ofreciendo un masaje suave y tierno.
Disfruta esa sensación de compasión y amor para ti.
Deleita ese espacio en el que todas las tensiones desaparecen.
Disfruta ese aire que lava tu mente y renueva tu cuerpo en cada inhalación.
Siga respirando con amor y suavidad,
Observando el espacio que se libera y queda totalmente relajado cuando sueltas ese aire.
Y deja pasar sin engancharte cualquier pensamiento que llegue.
Déjalo ir y regresa a tu respiración una y otra vez.
Siempre puedes respirar como si cada vez que inhalaras estuvieras renaciendo en la calma,
En el sosiego,
En la paz de tu propio hogar interior.
Gracias por meditar conmigo.
Sabes que puedes regresar tantas veces quieras y realizar esta práctica.
Cada vez que llegues de tu trabajo.
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4.7 (159)
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