
Podcast #3.Nacida a los 33
by Mery Munoz
Quería compartirte quién es la persona que te habla desde el otro lado del auricular, hoy me desnudo el alma en este capítulo, no sin esfuerzo, mostrándote mi mundo más íntimo, mi ejemplo más limpio para sembrar en ti la fuerza y la esperanza. Descubre por qué te hablo de conceptos que te hacen reflexionar, y que me ha ocurrido en la vida para poder hablarte a día de hoy con compasión, respeto y propiedad.
Transcripción
Hola a todos,
Hola a todas y bienvenidas.
Mi nombre es Meri.
Si no me conoces me dedico a la terapia transpersonal y soy creadora del método de terapia en plena naturaleza Wild Outdoor Therapy,
Que es una terapia con la que intento ayudarte a mostrarte cómo convertir las heridas en luz y reconectar con la belleza y el valor de tu vida.
En esta nueva aventura podcasteriana trato de hacerte llegar un poquito de mi visión de vida,
Pensada en mis propias vivencias,
Mis propias creencias y por qué no,
En mis propios traumas.
Espero que todo lo que te comparta te sirva al menos para darte un poco de luz como la que yo necesité en su día.
Bueno,
Tercer podcast,
Tercer podcast,
Estoy muy contenta.
Los dos primeros están yendo muy bien,
Estoy recibiendo muy buen feedback.
Pero hoy quería compartir algo con vosotros,
Con vosotras,
Algo que siempre hago cuando alguna personita viene a hacer terapia conmigo y es que les resulta muy extraño o sí,
O vienen con un poquito de.
.
.
¿Esta chiquilla quién es?
Porque la cara que tengo es de chiquilla y muchas personas no saben que detrás de esta cara y de este entusiasmo,
Que es lo que me suelen decir mucho y te llevo con mucho entusiasmo,
Es que mi vida guarda sus sombras como la vida de todos,
Lo que en las mías hay a lo mejor un poco más de lo normal o lo que a muchas personas nos gustaría,
¿no?
Bueno,
Pues contaros que yo nací con 33 años.
Sí,
He dejado un silencio dramático.
Nací con 33 años,
Esto es lo que me dice mi madre.
Tú naciste con 33 años,
Tú ya eras una vieja.
Pues posiblemente sí fuera una vieja cuando nací,
Esto me lo dijo la primera vez que tenga yo recuerdo,
Fue a los seis años y es que siempre he sido una niña bastante responsable,
Muy buenina,
Sin dar problemas nunca o casi nunca y además con un corazón pues que.
.
.
Muy emocional.
Siempre me han encantado los animales,
La naturaleza y siempre he sentido muy fuertemente todo lo que tiene que ver con las emociones,
Cómo sientes cuando estás con una persona que no te transmite paz,
Que no te transmite calma y esto,
Bueno,
Al fin y al cabo me ha dado unas grandes herramientas para ejercer como terapeuta,
¿no?
Voy a comenzar contando que aunque nací con 33 años,
Realmente yo nací a los seis meses de vida.
Bueno,
A los seis meses de gestación.
Mi mamá era una adolescente,
Mi papá también y bueno,
Llegó el momento en que tenía que nacer sí o sí,
Yo decía yo tengo que salir ya porque yo tengo que ver la vida,
Tengo que vivirla,
Tengo que sentirla.
Y bueno,
Nací a los seis meses,
No sin ningún problema,
Obviamente tres meses en la incubadora.
A mi mamá le dijeron que bueno,
¿para qué llorabas?
Y total,
Si se va a morir,
Si tú lo que has tenido es un aborto,
¿se va a morir?
Bueno,
Pues imaginaos esos tres meses de espera de una madre de apenas 16 años esperando al lado del teléfono fijo en su casa a recibir la llamada de que había perdido a su hija.
Eso nunca ocurrió,
Vamos,
De hecho me estáis escuchando,
¿no?
Si no sería una voz fantasmal del otro lado del mundo.
Esto nunca ocurrió,
Pero es cierto que durante esos tres meses la única que sobrevivió de la incubadora fui yo.
Fue bastante duro.
Yo no me acuerdo,
Obviamente,
Pero para mis padres y mi familia sí.
Sufrí una sepsis y cuatro o cinco problemas más bastante serios que pusieron mi vida de nuevo en riesgo.
Pensad que apenas pesaba un kilo.
No llegaba al kilo,
De hecho creo que eran un poco más de 850 gramos o algo así y cabía la palma de la mano de mi padre.
Mi madre de hecho cuando me vio se desmayó.
Me dijo,
Esa es mi hija.
No llego a decir hija.
Se desmayó la pobrecita porque claro,
Yo era un fetito.
Bueno,
Pues esos fueron mis inicios,
Pero se ve que le eché mucho coraje,
Le eché muchas ganas.
Yo ya había venido con ganas de vivir y con ganas de darlo todo y tiré para adelante.
La única bebé que sobrevivió de la incubadora.
De hecho,
Tanto fue así que.
.
.
Claro,
Esto es hace casi.
.
.
Tengo 37 años casi.
Las incubadoras no estaban tan avanzadas y definitivamente al ser la única que sobrevivió me querían poner de nombre en el hospital Virgen del Carmen de Granada me querían poner de nombre Milagritos.
Al final no recibí ese nombre y recibí el mismo nombre que tenía mi bisabuela y mi mamá.
Pero bueno,
Ese fue mi inicio.
Ahí no queda todo,
Obviamente.
Porque bueno,
No te puedo decir tanto quién soy yo,
Pero sí hablarte de mi historia,
Ya que considero que quien es uno siempre va variando a lo largo del tiempo porque vamos cambiando,
Vamos aprendiendo,
Vamos adquiriendo cosas nuevas que nos hacen ser siempre distintos.
Tú conoces a alguien ahora y cuando la vuelves a ver en 15 años puede que sea la misma base,
Pero realmente no termina siendo la misma persona porque la vida le ha llevado a cambiar,
A modificar,
A aprender,
A madurar,
A crecer en la mayoría de los casos,
¿no?
Pero lo que sí que puedo decirte es que no solo sufrí en mi nacimiento sino que luego.
.
.
Puedo decir que.
.
.
Podría decirte que por desgracia,
Pero no,
Por mí por suerte sufrí mucho.
Ahora puedo decir por suerte,
Sí,
Por suerte sufrí mucho.
¿Y por qué por suerte?
Porque todo lo que sufrí me ha traído y me ha aportado unas herramientas que jamás hubiera adquirido estudiando.
Y soy muy consciente de lo que estoy diciendo.
Sé que hay mucha gente que a lo mejor estudia Psicología,
Como yo,
Y puede decir,
No,
No,
Tú puedes aprender mucho cuando estudias lo que te enseñan en la carrera.
Sí,
Pero no.
Las cosas hay que vivirlas en primera persona.
Porque yo te puedo decir esto y este mismo podcast que te estoy diciendo no te va a servir de nada si no vives en primera persona todo lo que yo te estoy diciendo.
Entonces,
Por suerte,
Sufrí muchísimo.
Muchísimo.
Sufrí tanto en mi infancia que a veces me cuesta recordar los buenos momentos,
Que los hubo,
Soy consciente de ellos,
Los hubo y muchos,
Pero.
.
.
¿Sabéis esto de que las cosas malas pesan siempre más que las buenas,
No?
Pues eso es lo que me ha ocurrido.
Ahora ya no,
Porque ya llevo muchos años de trabajo personal y de crecimiento,
Que es un trabajo que no cesa,
Atención,
Esto no cesa,
Ni por ser terapeuta,
Ni por ser,
Vamos,
Un maestro en el Himalaya,
No cesa.
Puedo capturar y recoger momentos hermosos,
Pero durante mucho tiempo me costó.
Y os voy a explicar por qué.
Pues bueno,
Fue tremendamente difícil porque mi papá tiene un trastorno de la personalidad que le hace regular sus emociones de una forma muy mala.
O todo es bueno o todo es muy malo.
O eres la mejor o eres la peor.
Obviamente eso fue,
Al ser hija única,
Fue constantemente hacia mi madre,
Pero después constantemente hacia mí.
Iba cambiando,
Eso iba fluctuando.
Y entre estas,
Pues mi mamá,
Que hizo todo lo que pudo por atender,
Ayudar a esta persona,
Que era la que había elegido como compañero de vida,
Ayudarle al ver que no estaba bien,
Ayudarle a que sé que tiene un buen corazón.
Voy a ayudarle,
Voy a intentar salvarle.
Pero imaginaos,
Yo estaba en el medio de esto.
Un padre que hacía de todo y poco bueno.
Y se metía en de todo y poco bueno.
Y una mamá que estaba intentando salvar su matrimonio a toda costa.
Y yo estaba en el medio,
Siendo un poco vapuleada por estas circunstancias.
Bueno,
Aparte de todo esto,
De estar entre estos dos fuegos,
Al final lo que decidí cuando ya fui más mayorcita fue escaparme de casa.
Sí.
Y cuando ya fui mayor,
Fui mayor de edad,
Muy jovencita,
No sé si fue a los 19 o los 20,
Me escapé.
Ya llegó un momento de tensión,
Un momento de depresión en mí que no soportaba más vivir ese ambiente.
Ese ambiente que para mí realmente fue muy duro.
Un papá que estaba enfermo y que no quería atender a su enfermedad,
Que cualquiera le decía que estaba enfermo y con el que no se podía hablar de nada,
Que siempre tenía que ir todo a misa.
Entonces llegó un momento en el que me vi sumida en una decisión muy fuerte en la que era quitarme del medio o avanzar.
Algo que he aprendido en mi vida es que cuando te sientes entre esa espada y la pared,
En algo tan fuerte como ver me quito del medio porque no soporto este dolor,
O sigo para adelante,
Arranco con todo y le pese a quien le pese,
Es dos palabras.
Y es un consejo que te voy a dar y espero que lo guardes para siempre.
Tú primero.
Siempre has de ser tú primero.
Y sé que suena egoísta,
Pero cuando estás en ese tipo de encrucijada,
En la que tú no puedes hacer más de lo que has hecho,
En la que tu alma no da para más,
Tú primero.
Cuando sientes que ya no puedes levantarte de la cama porque estás soportando una situación que no es tuya,
Quien no te toca,
Quien no la has pedido,
Tú primero.
Esto es una de las grandes lecciones de mi vida.
Pero continuamos,
Continuamos,
Porque aunque me fui de mi casa y me fui a vivir lejos,
Lejos,
Lejísimos lejos,
Lejos,
Y pasaron años y tuve una relación muy tumultuosa con mis padres,
Y ahora nos hablamos,
Ahora nos hablamos,
Ahora para aquí,
Ahora para allá,
Ahora ojalá te mueras,
Ahora no te mueras,
Que te quiero mucho,
Pues yo pasé como 5 o 6 años super mal,
Con pesadillas todas las noches,
No podía dormir bien,
Todo ese trauma que yo había estado viviendo durante cerca de 20 años,
Pues tenía que salir por algún lado.
En aquel momento me di cuenta que necesitaba ayuda psicológica,
Terapéutica,
Pero no la tomé.
Pensaba que yo podía,
No,
No,
Esto yo puedo porque la distancia,
El tiempo,
Esto va a hacer que yo lo consiga,
Yo voy a estar bien.
Eso jamás ocurrió.
Esto también te lo digo,
Si piensas que tú solo lo vas a conseguir,
Puede ser,
Pero vas a necesitar siempre al menos unas pequeñas pinceladas de guía,
Unas pequeñas pinceladas de ayuda.
Bueno,
Pues me fui,
Me fui muy lejos,
Al tiempo por circunstancias mi papá casi muere y retomé relación con mis papás,
Pero yo ya era otra persona,
El tiempo sí que me había ayudado a sobreponerme y a ser fuerte,
Pero aún seguían las cosas ahí,
El fresco,
La herida abierta,
Sabéis lo que os quiero decir,
¿no?
Estoy unido a que abrí un negocio que fue fatal,
Intentamos junto con una de mis mejoras amigas tener un negocio y que fuera bien,
Era algo muy bonito,
Era relacionado con el mundo del deporte,
Porque aunque yo nací con problemas,
Viví mi infancia con problemas,
Siempre he sido una persona muy asertiva,
Que siempre he intentado ir a más,
Ir a más,
Conseguir más,
Conseguir más bienestar para mí,
No económicamente,
También,
Pero conseguir estar mejor y luchar por una vida hermosa,
Pues en este intento de negocio fracasé,
Nos fue realmente mal y nos arruinamos,
O sea,
Era bueno,
Esto ya un palo tras otro palo y entre medias palos pequeños,
¿no?
Porque aunque había retomado el contacto con mis padres,
Bueno,
La cosa no era nada fácil.
Me encontré trabajando cerca de 12 horas,
Unas ocho horas en mi negocio y otras ocho horas básicamente en otro trabajo para intentar tirar nuestro negocio adelante,
Nos arruinamos,
No sirvió para nada y bueno,
Aún así siempre he continuado con coraje y he continuado tirando para adelante,
Porque considero que,
Bueno,
El dinero es dinero y que lo importante es tener salud,
¿sí,
No?
Lo importante al final es tener salud,
Pues fijaos por dónde la salud también se me estropeó.
Normal,
Normal.
Hubo un día en el que no me podía levantar de la cama,
En la que no podía hacer mis necesidades fisiológicas normales como una persona,
Normal,
No podía,
No podía ir al servicio,
En la que mis menstruaciones duraban cerca de 20 días y bueno,
Para las que sois mujeres,
Pues comentaros pues que me estaba desangrando viva,
Que tenía falta de hierro y que no podía con mi cuerpo.
Obviamente tuve que dejar de trabajar,
Estando arruinada,
Dejar de trabajar,
Pero era necesario.
Tengo una enfermedad crónica que actúa como un cáncer,
Aunque no es un cáncer,
Se come parte de tu cuerpo donde se adhiere esta masa,
Lo que hace es que se come lo que toca.
Por suerte,
Tuve esta enfermedad.
Y diréis,
¡joder,
Mery,
Tú siempre tan optimista!
Sí,
Sí,
Por suerte tuve esta enfermedad,
Porque esta enfermedad me hizo posicionarme en el punto de,
¡nena,
Tienes mucha mierda que barrer!
¡Tienes mucha mierda que barrer!
La vida te está colocando en este instante,
En esta cama,
Donde no puedes levantarte y ocupar tu mente,
Arreglando la casa,
Yendo a trabajar,
Preocupándote por el dinero,
Donde no puedes ocupar tu mente en esas cosas,
Para centrarte en lo que realmente tienes que centrarte,
Y es en curar y sanar tus heridas de una vez.
No puedes seguir postergando esto más.
Pues bien,
Me puse en manos de la que ahora es una de mis mejores amigas,
Es como es mi hermana,
Además es que no podemos ser más iguales,
Y fue mi terapeuta,
Además de ya terapeuta transpersonal,
Que es lo que yo terminé estudiando finalmente.
La verdad es que cuando acudí a ella,
Me decía,
¡nena,
Pero es que no sé qué haces aquí,
Es que son dos pautas lo que te he dado y ya ya está,
Ya lo tienes,
Lo tienes todo!
Me fascina tu asertividad.
Siempre me he encontrado con personas que a lo largo de mi camino me han ido señalando cosas que tengo en mi interior de las cuales yo no era consciente,
No era consciente de esa viejuned,
A saberse,
Dios,
De dónde me viene,
Porque no lo sé realmente,
No lo sé.
Total,
Que me viene la enfermedad,
Me pongo en manos de la terapia y me doy cuenta de que la vida hay que lucharla,
De que tenía que dejar de ser víctima,
Que era lo que me estaba sintiendo,
Víctima de la vida.
¿Por qué no me estás haciendo feliz vida?
¿Por qué?
Pero si yo,
Con lo buenica que soy,
Que yo no he hecho daño a nadie,
Que yo solamente he hecho el intentar ayudar,
El responsabilizarme de cosas que no me tocan.
¿Por qué me estás haciendo esto vida?
¡Buah!
Tenía un cabreo,
Una rabia.
¿Por qué me das unos padres así?
¿Por qué mi padre?
¿Y por qué madre?
¿Y por qué enfermedad?
¿Y por qué me he arruinado?
Era así constantemente.
Darme cuenta de esto,
Darme cuenta de que me había agarrado a ser víctima de mi vida,
Me dolió más que todo lo que había vivido en mi pasado.
Darme cuenta que había hecho diez años que me había ido de mi casa y que yo seguía postergando el dolor de lo que había sufrido.
Durante el tiempo me hizo darme cuenta del daño que yo me estaba haciendo a mí misma.
Obviamente nadie nos enseña que esto es así y que debemos cambiarlo.
Me puse manos a la obra y cambié todo eso.
Luché,
Puse límites,
Crecí personalmente.
Con todo ello me fascinó tanto esto de poder cambiarle la vida a alguien como había hecho yo yendo a terapia que decidí retomar los estudios que no me habían dejado acabar en mi infancia.
Con 31 años me apunté a hacer el acceso a la universidad para mayores de 25.
Aprobé con muy buenas notas,
Cosa que jamás antes había hecho porque el ambiente en mi casa no era el más apropiado para estudiar.
Me inscribí en el grado de psicología.
Además estudio inglés.
Como veis,
No paro de hacer cosas,
No paro de crecer,
No paro de evolucionar,
No paro de tener ganas de vivir.
Aparte de la carrera en psicología,
Que es la que estoy estudiando,
Me he hecho terapeuta transpersonal,
Coach transpersonal,
Alguna que otra maestría y no dejo de formarme en emociones,
En asertividad,
En ahora obviamente,
Pues como mi terapia está relacionada con la naturaleza.
Todo lo que tiene que ver en darse a través del vehículo de la naturaleza,
En cambiar la vida,
En hacer que las personas conecten con su propio origen,
Que se olviden de su historia personal y conecten con su esencia.
Como ves,
Todo lo que te estoy contando es que al final mi vida comenzó mal,
Continuó mal,
Continuó peor,
Se fue agravando con una enfermedad,
Una falta de economía,
Pero es que me dio igual todo eso,
Conseguí superarlo.
Es más,
Siempre ha habido algo que ahora miro atrás y pienso,
Cuando observo a esa niña pequeña a la cual no le salía la voz,
Dice mi madre,
Hala más alto que no te sale la voz,
Y es verdad,
Era tan tímida,
Halaba,
Ay es que me daba miedo levantar la voz,
Porque en mi casa se levantaba mucho la voz,
Entonces la mía se apagaba.
Ahora observo a esa niña de pelo largo,
Con esa sonrisa tan bonita que siempre tenía,
Con ese cariño y con esa alegría que a pesar de todo siempre he tenido,
Y lo observo y digo,
Guau nena,
Si pudiera mandarte por un instante,
Un viaje en el tiempo,
Al pasado,
Mostrarte lo que te has convertido,
Estarías alucinando,
Estarías alucinando,
Porque al final cabo,
Todo lo que he sufrido y todo lo que he vivido me ha llevado a este instante presente.
Este instante presente a través del cual me estás escuchando,
Este instante en el que te están mostrando una vida llena de sufrimiento,
Pero una vida que se ha hecho responsable de sí mismo,
Una vida que ha visto lo que tiene y lo que puede tener,
Lo que era y lo que puede ser.
Para mí la vida siempre ha estado llena de esperanza,
Porque he visto cosas tan oscuras,
Tan duras de ver,
Para unos ojos de seis años,
De ocho años,
De nueve años,
De doce,
Aun así he visto la belleza,
Muchas veces la vi en mi madre,
Porque aunque ella sufriera y lo veo ahora,
Era incapaz de verla cuando la acusaba ella también,
Siempre estaba dispuesta a sonreír,
Siempre,
Siempre.
Entonces yo he aprendido muchas cosas y el dolor me ha hecho muy fuerte,
Pero no es que sólo me haya hecho fuerte,
Está ahora muy muy muy de moda el ser fuerte,
El mirar por uno mismo y a tomar por saco todo,
No,
Me ha hecho fuerte,
Me ha hecho fuerte desde el punto de ver la belleza que esconde la vida detrás de cada instante,
Incluso detrás del dolor que puede traerte.
Y me ha hecho observar que lo que quiero hacer es celebrar que ese 11 de julio de 1984 nací.
Yo nací para decírtelo a ti,
Para contarte todo esto,
Para mostrarte con mi ejemplo que la vida merece ser,
Mi vida,
Que merece mucho la pena,
Escúchame,
Sea donde sea que estés,
Estés viviendo lo que estés viviendo,
Con la aptitud necesaria,
Con el trabajo necesario,
La responsabilidad necesaria,
Puedes salir de ahí en lo que estés.
Y yo eme aquí,
Eme aquí 37 años después con todo esto,
Creando mi propio método de terapia personal,
El mío propio,
Único,
No existe en ninguna parte del mundo,
Mi terapia Wild Outdoor Therapy,
Que no es más que terapia a través de la naturaleza,
Terapia en la que hago que reconectes con tu esencia,
En la que te sientas vivo,
En la que te olvides de tu historia personal y en la que te ancles a este momento presente,
Terapia que hace que tu corazón tenga ganas de luchar,
Que quiera levantarse cada mañana a observar el sol,
Que observe los detalles de cada paisaje,
De cada palabra,
De cada corazón.
Celebro que el 11 de julio de 1984 decidiera vivir y decidiera escoger esta vida para ti.
Dicho todo esto,
Espero que este podcast te haya gustado mucho,
Te reconozco que tengo un guion preparado con todo esto para no olvidarme de ningún detalle,
Pero después de grabarlo varias veces y darme cuenta de que no me estaba gustando el hecho de seguir el guion porque no me permitía decirte las cosas con fluidez y con cariño,
He decidido improvisarlo un poco,
Pero creo que te he contado y he plasmado en estos minutos todo lo que finalmente quería plasmarte.
Es adelante,
Adelante,
Que yo voy a estar aquí acompañándote en forma de podcast,
Escuchando mis reflexiones en mi instagram,
Por cierto que se llama un Broken Souls,
Como el mismo nombre del podcast,
Si quieres puedes seguirme por allí,
Ahí comparto un poco más cosas personales,
Fotos mías.
Al final lo que quería era decirte no estás solo,
No estás sola,
Adelante,
La vida merece mucho la pena.
Por hoy voy a despedirme de ti,
Tal vez este podcast sea un poco más largo que los anteriores,
Pero no quería quedarme sin contarte todo,
Todo así,
A las bravas,
Pero con mucho cariño y sobre todo con notas de esperanza.
Lo que comparto contigo ya sabes que es tan solo mi visión subjetiva,
Basada en mi propia experiencia y yo te animo a que encuentres por ti misma,
Por ti mismo,
Tus respuestas.
Deseo que tu corazón esté a salvo,
Estés donde estés.
Conoce a tu maestro
4.9 (12)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
