
No Sé
En este espacio de humildad y apertura, te permites reconocer la belleza de no tener todas las respuestas. Esta meditación invita a soltar la necesidad de controlar y a confiar en el misterio de la vida. Desde esa aceptación surge una paz profunda y una conexión más auténtica con tu ser.
Transcripción
Respiramos profundo.
Con los ojos cerrados,
Dejamos de atender la percepción y llevamos toda la atención a nuestro centro.
Dejamos caer los brazos.
Los hombros,
Soltamos.
Respiramos profundo y exhalamos.
Podemos observar el estado de nuestro cuerpo y si hay tensión podemos llevar nuestra respiración allí.
Inhalando y exhalando.
Inhalando y exhalando.
Inhalando y exhalando.
Soltamos la tensión de los pensamientos recurrentes,
De aquello que llamamos preocupaciones o pendientes.
Respiramos profundo.
Llevo toda la atención a mi centro.
Respiro.
Siento.
Toda mi atención está ahora al servicio del amor.
Si llegan pensamientos,
Los dejo pasar.
No lucho contra ellos,
Ni me apego a ellos.
Son nubes.
Llegan,
Pasan y se van.
Y respiro.
Suelto las historias sobre quién soy.
Sobre lo que ha sido o lo que será.
Respiro y suelto.
Suelto las historias sobre lo que necesito hacer,
Evitar,
Conseguir.
Suelto las historias sobre los traumas,
Las heridas,
Todo lo que me he contado.
Aquí y ahora solo respiro.
No hay nada que entender ni que calcular.
Dejo de atender el miedo y sus trucos.
Dejo de atender mi limitado entendimiento y sus historias.
Me regreso la atención a mí y respiro.
No sé.
No sé nada ahora.
Me vacío de todo lo que creí saber.
Y respiro profundo.
Y siento el espacio que se abre en mi centro.
Dejo de interponer mis interpretaciones.
Abandono toda necesidad de control.
Por un instante.
Abandono el tiempo.
Suelto la prisa.
Dejo de atender el mundo y de intentar sostenerlo sobre mi espalda.
Renuncio a mi arrogancia.
A la creencia en una autoría personal.
Ya no quiero ir por mi cuenta.
Mi vida me ha agotado de fabricar separación.
De servir al miedo y de sufrir sus efectos.
Aquí y ahora descanso en Dios.
No sé quién soy.
No sé dónde me encuentro.
Me vacío.
No sé qué es correcto o qué no lo es.
No sé qué me conviene o no.
No sé cómo deberían ser las personas.
Las situaciones.
No puedo saber.
Nunca he sabido y nunca sabré.
Suelto mis opiniones.
No hay nada que entender.
Y mi paz no depende de mi limitado entendimiento.
Aunque lo intente.
He venido a rendirme.
A rendir esta falsa identidad y a recordar quién soy.
Mi percepción es limitada,
Por lo tanto es falsa.
Me vacío.
Me vacío del pequeño yo.
Me niego a mí mismo.
Para vivirle a él.
Respiro y siento.
Toda mi atención está en mi corazón ahora.
Descanso en este instante.
Me uno al silencio.
Siento la presencia del amor en mi centro.
Expandiéndose.
Recordándome.
Me puede impedir.
La dicha y la paz ahora.
Yo soy.
Y no hay poder alguno sobre mí.
Pase lo que pase.
Viva lo que viva.
Sienta lo que sienta.
Soy este silencio.
Soy la presencia en mi centro.
Me disuelvo en ella aquí y ahora.
Nada que perseguir,
Nada que manifestar.
No necesito el tiempo.
No necesito la esperanza.
Espera.
Doy y recibo aquí y ahora a mi ser.
Soy el silencio.
Siento el vacío.
Lleno de un gozo inexplicable.
Se caen los límites,
Las estructuras.
Las exigencias.
Solo quedo yo.
Respiro.
Siento.
Soy el ser.
Respiramos profundo.
Y nos quedamos aquí en silencio todo el tiempo posible.
Sintiendo,
Sintiendo al ser.
Al ser que eres,
Al ser que soy.
Aquí.
Ahora.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
