
Autocompasión (Meditación)
Nuestro dolor emocional, igual que el de los demás, merece ser escuchado y atendido con amabilidad, y para lograrlo te propongo desarrollar la compasión hacia ti mismo practicando la meditación de Autocompasión.
Transcripción
Probablemente habrás experimentado más de una vez lo que se siente al ver sufrir a un ser querido.
Normalmente esto nos afecta emocionalmente y deseamos hacer algo para reducir o eliminar su sufrimiento.
Sentimos compasión,
Y este sentimiento nos empuja a actuar.
Le hablamos amablemente,
Le proporcionamos una caricia,
Un abrazo,
Un beso,
Lo que sea para intentar transmitirle que nos damos cuenta de su sufrimiento y que estamos dispuestos a intentar ayudar a que se sienta un poco mejor.
Esta reacción,
Tan habitual cuando es otro el que sufre,
Muy raras veces aparece en nosotros cuando se trata de nuestro propio malestar emocional.
De hecho,
No solo no somos amables con nosotros mismos,
Sino que además,
Frecuentemente,
Tendemos a juzgarnos y autocriticarnos.
Esta reacción,
Evidentemente,
No hace más que aumentar nuestro dolor.
La compasión hacia uno mismo nos permite aprender cómo cuidarnos y ser amables con nosotros mismos,
Sin reprimir ni ignorar nuestro dolor,
Simplemente aceptándolo y dejándolo fluir.
Nuestro dolor emocional,
Igual que el de los demás,
Merece ser escuchado y atendido con amabilidad,
Y para lograrlo te propongo desarrollar la compasión hacia ti mismo.
Hoy practicaremos la meditación de autocompasión.
Comienza tomando un momento para permitir que tu cuerpo encuentre una posición cómoda y alerta al mismo tiempo.
Puedes cerrar los ojos o mantenerlos ligeramente abiertos,
Mirando hacia abajo,
En frente de ti,
Con un enfoque suave.
Permite que tu columna esté recta,
Pero no rígida,
Y relaja los hombros.
Realiza tres respiraciones,
Inhalando profundamente,
Y con cada lenta y suave exhalación,
Siéntete cada vez más relajado.
Inhalando,
Te llenas de energía.
Exhalando,
Vas soltando suavemente tus tensiones y preocupaciones.
Permítete una completa y profunda relajación en este espacio de gracia,
Y en este espacio,
Ábrete a conectar con lo que tú prefieras,
Con Dios,
Con el Universo,
Con la Fuente,
Permitiéndote simplemente estar en este espacio.
Este es el momento que te das a ti mismo,
Sintiéndote lleno de amor,
Energizándote,
Sanándote,
Obteniendo claridad y permitiéndote estar completamente relajado.
Buda llamó a este espacio refugio,
Y experimentarlo es tu derecho divino.
Siente cómo late tu corazón en este espacio divino.
Inhala profundamente,
Exhala lenta y suavemente.
Inhala profundamente,
Exhala lenta y suavemente.
Inhala profundamente,
Exhala lenta y suavemente.
Ahora te invito a pensar en una situación de tu vida que en este momento te sea difícil.
Tal vez te sientes estresado,
O te preocupa que algo malo vaya a suceder.
Tal vez haya tensión en alguna de tus relaciones.
Lo que elijas estará bien,
Pero intenta que no sea algo demasiado difícil,
Ya que esta práctica dura solo unos minutos.
Recuerda la situación.
¿Qué pasó?
¿O qué crees que podría pasar?
Evoca la situación y tráela aquí y ahora.
Inhala profundamente,
Exhala lenta y suavemente.
Y ahora que tienes la situación en mente,
Te invito a considerar lo siguiente.
Primero,
Simplemente reconoce que esta es una situación difícil.
Utiliza las palabras que sean más fáciles para ti,
Y te ayuden a etiquetar lo que está sucediendo en este momento.
Como por ejemplo,
Esta es una situación realmente difícil.
O tengo miedo de esto.
O quizás se me hace un nudo en la garganta.
Inhala profundamente,
Exhala lenta y suavemente.
Solo trae conciencia de lo que está sucediendo en este momento.
Reconoce que la dificultad es parte de la vida.
Es algo que has experimentado antes y que todos los que te rodean lo han experimentado.
Recuerda nuestra humanidad común.
Recuerda que esta dificultad es parte de nuestra experiencia y que también cambiará,
Como todo lo demás.
Inhala profundamente,
Exhala lenta y suavemente.
Te invito a que te preguntes,
¿puedo ser amable conmigo mismo en este momento?
Reconociendo que no importa cuán difícil sea esta situación,
Siempre puedo ser amable conmigo mismo.
Usa tus propias palabras para que fijes dentro de ti este sentimiento de amabilidad.
Quizás te puede ayudar el pensar en las palabras que le dirías a un buen amigo que se encuentra en tu situación y al que quieres ayudar.
Quizás le dirías,
Estoy aquí por ti y para ti,
Para apoyarte y para salir adelante juntos en esta situación.
No te preocupes,
Todo va a estar bien.
Inhala profundamente,
Exhala lenta y suavemente.
Inhala profundamente,
Exhala lenta y suavemente.
Te invito a que pongas tu mano sobre tu corazón.
Respira profundamente y siente que eres amable contigo mismo.
Toma tu momento para sentir en todo tu cuerpo esa amabilidad.
Permite que la amabilidad recorra todo tu cuerpo,
De arriba a abajo,
Que inunde todo tu cuerpo.
Inhala profundamente amabilidad hacia ti mismo.
Exhala lenta y suavemente la amabilidad que le ofreces al mundo.
Inhala profundamente amabilidad hacia ti mismo.
Exhala lenta y suavemente la amabilidad que le ofreces al mundo.
Y ahora,
Con este reconocimiento de compasión hacia ti mismo,
Devuelve tu atención al lugar donde te encuentras,
Ve abriendo suave y lentamente los ojos y termina esta meditación con una inhalación profunda y una lenta y larga exhalación.
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