
¿Reaccionas O Te Escondes?
¿Qué ocurre cuando algo no sale como lo esperabas? ¿Sueles perder el control o eres de las personas que prefiere esconderse y evitar el conflicto? Muchas veces cuando son cosas que no podemos controlar se puede perder el control y reaccionar de manera negativa. En este podcast Ángeles Wolder te explica a detalle qué sucede cuando nos encontramos con "situaciones incontrolables" y las teorías que se sustentan alrededor de ello.
Transcripción
Hola,
Te doy la bienvenida a este espacio del Instituto Ángeles Wolder.
Aquí,
Este lugar donde podemos conversar sobre diferentes aspectos que siempre nos llevan a nosotros mismos,
A reconocernos y a ver en qué posición estamos,
Dónde nos ubicamos ante diferentes aspectos de la vida y qué podemos hacer para mejorar como seres humanos.
Hoy charlaremos sobre qué te ocurre cuando pierdes el control,
Cuando algo no sale como esperabas y cuando te encuentras con situaciones llamadas incontrolables.
¿Qué es lo que haces?
Vamos a charlar sobre las teorías que se sustentan,
Cada una en un lugar distinto,
Uno en la reactancia,
O sea,
En las reacciones que tenemos,
Y el otro,
La otra teoría,
En las reacciones que no podemos tener.
Una se llama teoría de la reactancia psicológica y la otra es la teoría de la indefensión aprendida.
Porque cada una de estas dos explican dos lados nuestros.
Cuando tenemos un problema,
Si creemos que tenemos la fuerza,
La capacidad y que podemos conseguir un buen resultado,
Probablemente tomemos la estrategia de afrontamiento de ir hacia adelante,
De hacer,
De pelearla,
De lucharla,
Depende de la situación,
La persona le pone un título.
Cuando vemos que con el otro no vamos a poder,
La estrategia suele ser la huida.
Una es,
Me enfrento,
Con la otra huyo,
Y la posibilidad que nos queda es que ni me enfrento ni huyo,
Sino que me paralizo,
No sé para dónde ir.
Esto está abordado muchas veces en el campo de la descodificación biológica,
Porque ante un problema tenemos muchas alternativas.
Cuando nos quedamos sin alternativas es cuando no podemos dar respuesta a nuestras necesidades.
Y ahí ocurre que nos conflictuamos más de la cuenta y puede aparecer una enfermedad,
Dependiendo del tono emocional con el que se haya vivido la experiencia.
Cuando sentimos control,
Y ese control depende de mí,
Cuando yo puedo hacer cosas para que lo que me pasa en la vida vaya cada vez mejor,
Y además de tener la capacidad y de ponerme en marcha,
Tener la motivación,
Me siento bien,
Tengo la emoción para hacerlo,
Atribuyo a mi capacidad el ponerme en marcha y conseguir un éxito en lo que sea,
Puede ser el éxito en una charla,
En un trabajo,
En un examen,
En cualquier cosa.
Percibo que el resultado que va a haber,
Ese éxito que voy a conseguir,
Depende en gran medida de todo lo que yo haga para conseguirlo.
Y en caso de que sienta que no tengo la capacidad,
Las circunstancias dependen siempre de lo que pasa afuera,
Y no me siento eficiente,
Pues tampoco voy a sentir que pueda controlar lo que está ocurriendo,
Y es probable que aparezcan emociones más negativas,
Ira,
Rabia,
Pero también sentimientos que van a estar asociados.
La ira va a aparecer con respecto a mi posición en el mundo cuando yo,
Ante algo que tenía que hacer y que sé que tenía que hacerlo,
O sea,
Soy consciente de que,
Si quiero mantener este trabajo,
Tengo que hacer una serie de cosas,
Pero no las hago o hago todo lo contrario.
Mira,
No me gusta lo que me están mandando,
Voy a hacer las tareas a mi manera,
Y después viene una reprimenda o me despiden,
Porque ha habido un problema más grande,
Y entonces es cuando digo,
Uy,
Qué rabia me da,
Debería haber hecho lo que me dijeron.
Y entonces nos podemos decir a nosotros mismos,
Si hubieras hecho tal o cual cosa,
Y nos vamos a estar recriminando un tiempo,
Ese es el tipo de pensamientos que nos pueden aparecer.
Imagínate que estoy estudiando para un examen y hay un momento en que digo,
Ya estoy harta de estudiar tanto,
Me voy con mis amigos,
Me tomo unas cervecitas,
Mañana tampoco puedo estudiar porque tengo la cabeza que me duele,
Y entonces se despierta ira en mí el día que no apruebo y me voy a decir,
Si hubieras estudiado más,
Si hubieras dedicado más tiempo,
Probablemente hubieras aprobado,
Porque tampoco era tan difícil el examen,
Pero nos pasamos la factura,
La cuenta.
Cuando yo veo que tengo una responsabilidad,
Si hubiera trabajado mucho más este fin de semana,
Probablemente hubiera presentado un mejor trabajo,
Me siento culpable,
Ahí aparece ese sentimiento de culpa,
Cuando hay causas que hubieran estado bajo control,
Porque la falta de esfuerzo se controla con un mejor esfuerzo interno.
O vergüenza,
Por ejemplo,
Cuando siento que tengo que decirle a mis padres que no he aprobado el examen,
O tengo que decirle a mi pareja que me han despedido porque no he cumplido con un trabajo,
Y la vergüenza surge a diferencia de la culpa,
Que yo tengo el control,
Podría haber estudiado,
Quizás bajo causas que se denominan incontrolables,
Que sería no tengo la capacidad de estudiar,
Y eso me lleva a dejar de hacerlo,
Porque no depende de mí que yo ponga más voluntad o más tiempo,
Depende de algo que no puedo encontrar en mi interior,
Y eso me lleva al miedo de que,
Como no puedo hacer nada,
Mejor que lo abandone,
Y a una autoestima que se me cae por los suelos.
Entonces,
Cuando nos encontramos con una experiencia,
Con un problema,
Tú busca para ti para aplicártelo lo que quieras,
O bien algo que tenías que hacer,
O un tema con el que hubieras vivido una experiencia un poco complicada,
Observa cómo has reaccionado,
Porque ahora te mostraré dos posibilidades.
Estábamos diciendo que ante un problema puedo enfrentarme,
Puedo huir,
Puedo paralizarme.
Las teorías hablan de que puede haber una cierta reactancia psicológica,
Lo cual significa que yo actúo porque tengo la motivación y voy a incrementar la acción.
Esto,
Por ejemplo,
Se ha observado y se ha estudiado mucho cuando a una persona se le amenaza en la libertad de hacer algo.
A un niño se le dice que no puede jugar si no ha estudiado y hecho los deberes de toda la semana.
A una persona se le dice,
Tú eres socia en esta empresa,
No te puedes ir a otra,
No puedes estar en dos lugares.
Dice,
¿y por qué no?
Si a mí se me antoja,
Yo lo puedo hacer.
Entonces,
Lo que hace la reactancia,
La acción,
Es para intentar restaurar la libertad de acción que presupone que tenía.
A veces,
Estas cosas quedan muy claras con un contrato.
Con un niño se le puede decir,
Vale,
Ahora ya has empezado tercer grado,
Es el mes de septiembre,
Empiezan las clases,
Hagamos un contrato donde juntos pongamos,
Nos establezcamos las cosas que pueden haber,
Las que se pueden hacer,
Las que es mejor que no,
Etcétera.
Y el niño lo entiende.
Si acostumbra a hacer este tipo de contratos,
Probablemente le sea fácil ver con lo que se ha comprometido y dónde tiene un margen para moverse y dónde no.
Y con una persona,
Con un trabajador,
Ya cuando entras en una empresa,
Te hacen un contrato y delimitan,
O con un socio estableces unos acuerdos en común.
Probablemente,
Si eso está escrito y yo quiero saltármelo,
Será un incumplimiento o una falta.
Lo que hacemos de niños,
También lo hacemos de adultos.
No hay mucha variación,
Excepto que la ropa la tenemos que cambiar porque cambiamos de talla.
Pero después,
Las cosas que vamos haciendo,
Más o menos,
Son muy similares.
Te quiero contar un estudio que hizo Amnok y Brehm,
Era una investigación sobre el prototipo del paradigma de la reactancia.
Pusieron a unos niños que tenían que ordenar,
De mayor a menor,
La preferencia de unas golosinas.
Y a la mitad de los niños,
Se les decía que podían elegir entre dos de ellas.
Y a la otra mitad,
Se les decía que solo recibirían una golosina que iba a elegir el experimentador.
Y,
Posteriormente,
Se les entregaba la golosina que estaba en el tercer lugar de sus propias elecciones.
O sea,
Los chiquitillos habían elegido esta es la que prefiero,
Esta un poquito menos,
Esta un poquito menos.
Pero,
En el experimento,
Para provocarlos,
Se les daba siempre la que estaba en el tercer lugar.
Y,
Luego,
Se les pedía a los niños que volvieran a ordenarlos las golosinas en función de sus preferencias.
¿Y qué ocurría?
Que los niños a los que se les había dicho que podían elegir,
Y no había ocurrido,
Manifestaban reactancia.
O sea,
Infravaloraban la golosina recibida.
Yo había escogido esta como número uno,
Esta como número dos,
Pero me dan la tres,
Esto es súper injusto.
Entonces,
Yo ahora no quiero la golosina que tú me has dado.
Y al grupo restante,
Como no se les había dicho que escogieran y,
Después,
No se les daba la posibilidad de escoger,
Al grupo restante,
Tendían a valorar más la golosina que habían recibido,
Que era la que estaba en tercer lugar,
Y,
Por lo tanto,
No tenían esta reactividad o enfado.
Tú imagínate que te dan la posibilidad de elegir algo y,
Después,
Te la quitan.
Automáticamente,
Te vas a quejar.
Si a mí me dijiste que yo me podía levantar a cualquier hora,
Si me levanto a las once,
Luego no me grites,
Porque me he levantado a las once,
Haberme dicho que me tenía que levantar más temprano para todo lo que había que hacer.
Por lo tanto,
Vas a experimentar sentimientos más negativos.
Y,
Aunque yo te diga,
Bueno,
Pero te traigo un desayuno,
Por mucho que te hubiera dicho que te tienes que levantar,
Te he preparado el desayuno,
Sí,
Pero ahora no quiero desayuno a esta hora y me voy enfadada.
Cuando no hay libertad de elección,
Porque ya no existe esa posibilidad,
Porque ya no te digo que puedes escoger el dulce que tú quieres escoger,
Pues no vas a tener una reacción.
La reacción está cuando o bien tú crees que mereces algo o cuando te han dicho que mereces algo.
Si nadie te ha dicho que puedes hacer algo,
Por ejemplo,
Tú trabajas en una empresa de manera autónoma y te han dicho que lo que estás haciendo en esa empresa no lo puedes hacer en otra,
Pero en un determinado momento escoges y dices,
No,
Yo me voy a esta otra y haré aunque me hayan dicho que no.
Ahí tú sabes que estás incumpliendo.
Entonces,
Por mucho que te digan que no lo estás haciendo bien,
Porque has hecho un incumplimiento,
Vas a intentar justificarlo.
¿Por qué?
Porque,
Al menos,
Justificando,
Se queda tranquila tu conciencia.
Tú dices,
No,
Pero es que no me lo dijiste claramente,
O sea,
Pondrás como excusas.
No me lo aseguraste,
No me dijiste absolutamente todo,
Yo creía que esto sí,
Esto no.
Ya vas a buscar cómo salirte con la tuya mediante una acción.
Y a eso,
En psicología,
Se le llama reactancia.
Y la reactancia aparece cuando la persona tiene las expectativas de que posee una determinada libertad,
Me puedo levantar a la hora que me dé la gana,
Puedo salir a jugar cuando yo quiera,
O puedo hacer en el trabajo lo que a mí me gusta,
O,
Como os ponía este último caso,
Me puedo ir y asociarme con otra persona,
Aunque tenga un contrato aquí que dice una cosa diferente.
Pero yo creo,
Porque si actuamos de buena fe,
Yo creo que todo eso lo puedo hacer.
Entonces,
Esto es lo que se llama la expectativa de la libertad sobre una conducta.
Y solo se va a experimentar esa reacción cuando la persona se percibe a sí misma libre para ocuparse de la conducta que se ha visto amenazada.
O sea,
Si a mí me quieres cortar la libertad,
Espérate,
Que voy a hacer todo lo contrario.
Cuanto más libertad siente una persona que tiene para ir a jugar,
Para hacer lo que quiere en el trabajo,
Para saltarse,
Por ejemplo,
Los límites de la pareja.
Yo creo que en mi pareja,
Como es una pareja abierta,
Puedo tener a varias personas.
Sí,
Pero no has acordado con el otro que iba a ser una pareja abierta.
Ah,
No,
Pero yo lo pienso.
Yo,
Más libertad creo que tengo,
Más reactancia voy a presentar y más me voy a justificar cuando vea que esa libertad está amenazada.
Si no se siente esa libertad,
Si el niño,
Por ejemplo,
Está acostumbrado a que le digan no,
Juegas cuando has acabado los deberes y no siente que le coarten porque le alcanza con el tiempo que va a ir a jugar,
Pues no se va a ver amenazado y,
Por lo tanto,
No va a experimentar reactancia y,
Por lo tanto,
No va a hacer la pataleta.
Lo tiene integrado y vive tranquilo.
Por otro lado,
Está la fuerza de la amenaza.
Cuanto mayor sea la amenaza,
Mayor será la cantidad de reactancia que se va a presentar.
Ya hemos visto que puede ser la sensación de que la libertad está coartada.
Cuanto mayor coacción hay,
Más vamos a decir no,
De esto no quiero.
Y,
Además,
También hay otra cosa,
Que es cuán importante es para ti eso que quieres conseguir.
Por ahí es muy,
Muy importante en un determinado momento jugar a una maquinita,
Porque mis amigos están conectados,
Están en línea,
Y lo van a hacer a esta hora y no lo van a hacer en otro momento.
Entonces,
Como niño,
Voy a intentar negociar y,
Si veo que no puedo,
Voy a intentar saltarme,
Porque lo que necesito es satisfacer algo interno.
O esa trabajadora autónoma que está en un lugar y le dicen que tiene unos límites,
Puede hacer lo que está pautado en este contrato de trabajo,
Pero le apetece,
Le ilumina,
Le dan ganas,
Le ofrecen un proyecto,
Le ofrecen dinero,
Le intentan seducir y conquistar y se ve atrapada en el otro lugar,
Atrapada en el sentido de,
Voluntariamente,
Quiero ir hacia otra cosa.
Entonces,
Como le doy mucha importancia,
Lo que voy a intentar es satisfacer esa necesidad.
Y luego está la legitimidad del agente amenazador.
Para un niño pueden ser los padres,
Un profesor,
La autoridad.
Y para una persona,
Para alguien que esté trabajando,
O bien el jefe,
O el socio,
O un compañero,
O el director,
No sé,
Alguien que tiene autoridad,
Y hay muchas personas que rechazan la autoridad en un determinado momento y que en descodificación decimos,
Vete a mirar un poquito atrás,
Dónde comenzó esa cadena de reacciones ante una persona que te crees,
O ha sido así,
Pero has percibido que te impone algo.
Cuando las limitaciones son impuestas por ley,
Lo que van a generar son intentos indirectos de restauración de la libertad.
A ti te dicen,
Este tramo de la autopista es a 100,
Y vas a intentar localizar los radares para saltarte esa norma,
Y eso es un intento de restauración indirecta.
Cuando ves,
Por ejemplo,
A un adolescente que se le prohíbe ir a ver a un amigo y lo que hace es verlo durante más tiempo escondidas,
Te das cuenta de que tiene una reacción contra esa autoridad,
Y que va a intentar restaurarlo de forma directa,
O sea,
Ya,
Me dices que no vaya,
Me quedo más.
A un trabajador,
Por ejemplo,
Se le prohíbe tomar café durante el trabajo,
Y lo que va a hacer es hablar durante el tiempo de trabajo por teléfono para cosas personales.
Me dices que tengo que limitar mi tiempo libre,
Pues me tomaré tiempo durante el tiempo de trabajo.
Y eso es como indirecto,
Es lo mismo que te decía de.
.
.
Hago cosas cuando veo que puedo saltarme el control o la autoridad.
Imagínate que a un niño se le prohíbe realizar una determinada conducta,
Por ejemplo,
Le están diciendo.
.
.
No tienes que comer estos dulces o tomar una gaseosa,
Y lo que hace es enviar a un hermanito o a alguien a que lo haga,
Provocar que en la casa se enfaden con el otro,
Y aprovechar el instante de distracción para echarle bocado a lo que ha dejado su hermano.
O se le prohíbe realizar una determinada conducta,
Ahora no puedes jugar con la maquinita,
Y lo que hace es pedirle al hermano,
Ves tú,
Ves tú,
Deja jugar,
Y él se queda con el libro estudiando,
Haciendo que estudie,
Pero ha enviado a otro a hacer lo que le hubiera gustado hacer,
Y así,
Mediante de ojito,
Va prestando atención a lo que se está haciendo en otro lugar.
Tenemos una serie de conductas que van a parecer reactivas a lo que nos dicen que podemos hacer o no hacer.
Fijaros que también se ha estudiado esto desde la psicología social,
Y cuando se ha intentado en el mercado y a través de regulaciones,
De leyes,
Cambiar hábitos,
Lo que se ha hecho o han hecho las personas son conductas reactivas,
Pero que no las piensan,
No es que ahora me voy a poner a reaccionar con esto.
Hubo una ley sobre los años sesenta y pico,
Setenta en Estados Unidos,
Que prohibía el uso de productos de limpieza con fosfatos,
Y que se observó en los setenta y tres,
Setenta y cinco,
Setenta y ocho,
Se hicieron estudios y vieron que aumentó significativamente la valoración positiva que las amas de casa hacían de ese producto,
Incluso cuando antes no lo habían utilizado.
Las personas que cambiaron de producto valoraban con peores calificativos la efectividad de los productos permitidos,
Y se reflejaba reactancia en la sobrevaloración de las alternativas que estaban prohibidas.
O sea,
Para mí era fabuloso ese producto que ahora no puedo utilizar,
Que no está en el mercado y quizás que no lo he probado nunca.
Otro estudio,
Por ejemplo,
Se hizo cuando se incrementó la edad legal para consumir bebidas alcohólicas en Estados Unidos,
Y ¿qué se encontró?
Se hizo una investigación con 3.
000 estudiantes que habían incrementado el consumo de alcohol cuando antes no consumían exactamente igual.
Incluso antes tomaban bebidas legales,
Pero en cuanto aparecieron los mensajes y sintieron una amenaza a la libertad para la edad de beber,
¿qué hicieron?
Bebieron más.
O sea,
Que yo creo que sería superinteresante que antes de implantar algo que puede producir lo que se denomina el efecto boomerang,
Se te viene hacia ti y actúas en contra de ese mensaje que te quiere hacer cambiar de actitud o de creencia,
Antes de proponer algo que la persona perciba como una amenaza a la libertad,
Hay que intentar ver cuáles van a ser las consecuencias y ver cómo podemos flexibilizar,
Cómo podemos comunicarlo,
Porque no quiere decir que se tenga que utilizar un producto con los fosfatos como se estaban utilizando,
No quiere decir que se tenga que dejar a los menores beber,
No,
Quiere decir que nos tenemos que comunicar un poquito mejor para que no ocurran este tipo de fenómenos en donde la persona ve una amenaza y tiene una reacción ante las limitaciones.
Y esto lo cuento aquí porque,
Probablemente,
También veas que,
Si tienes hijos,
Tienes posibilidades de modificar la forma de hablar y,
Si tienes pareja y vas a poner límites o estás en el trabajo y te ponen límites,
Que sepas por qué reaccionas como reaccionas.
Efecto boomerang,
Superinteresante.
Y luego hay otra teoría que se denomina indefensión aprendida.
Si en la reactancia ante la amenaza a la libertad aparece una conducta proactiva,
O sea,
Me pongo en marcha y hago algo,
En la indefensión aprendida,
No,
No.
¿Qué ocurre?
Seligman,
Que quizás lo conocéis porque es quien desarrolló la psicología positiva,
Antes de hacer toda la estructuración de la psicología positiva,
Estudió la indefensión aprendida y vio que era todo lo contrario de la reactancia,
Que había una disminución de la acción.
¿Y cómo comenzó a investigarlo?
Pues trabajó en laboratorio viendo cómo podía condicionar el miedo en perros.
Y que observaron que los perros que habían experimentado descargas eléctricas incontrolables,
O sea,
Yo no podía controlar el momento en el que iba a recibir una descarga,
Transferían el sentido de incapacidad de no poder controlar la descarga a cualquier otra situación,
Donde ninguna descarga es evitable,
O sea,
Todas van a producirme un malestar y,
Por lo tanto,
Acepto de manera pasiva el shock.
Esto que estoy contando es lo que le ocurre a muchas personas que viven maltrato,
O sea,
Yo tengo una relación con mis padres,
Con una pareja,
Con amigos,
En el trabajo,
Da igual,
Y empiezo a recibir maltrato.
¿Qué ocurre?
,
Que hay personas que van desde la huida,
Ya dijimos,
Otras reacciones fueron el enfrentamiento,
El ir a la acción o a la parálisis.
Y cuando una persona ve que haga lo que haga,
El otro le sigue gritando,
Que incluso cuando se defiende,
Es peor,
Viene un bofetón más fuerte,
Esto lo puede aprender un niño,
Yo contesto,
Yo reacciono,
Bofetón,
Llega un momento en el que ya no tengo respuesta,
Entro en sometimiento,
O sea,
Sumisión.
Si yo como,
Por ejemplo,
En la mesa,
Con mis padres,
Y mi padre está todo el tiempo diciéndome,
Siéntate bien,
Ponte derecho,
No tires la comida,
Saca los codos de la mesa,
Límpiate la boca antes de beber,
Mira qué asco cómo has dejado el vaso,
Si yo le estoy al 100% todo el tiempo diciéndole lo mismo,
El crío llega un momento en que tiene dos posibilidades,
O bien grita,
Patalea,
Reacciona y se transforma en un rebelde,
Pero no porque lo sea su ser,
Sino porque la conducta es de rebeldía,
Y entonces grita,
Tira más,
Provoca más,
Y todo lo que puede ocurrir,
Con más violencia,
Con más maltrato,
Y eso es una cadena imparable,
O ve que como no hay alternativa,
Y a mí me quieren solo cuando lo hago como los demás quieren que lo haga,
Pues entro en la posición de indefensión aprendida,
Que es estar bajo sometimiento de lo que los demás quieren que haga.
Esto mismo lo estudiaron,
Lo que hacían con perros,
Lo estudiaron con humanos,
Con seres humanos,
Y dividieron tres grupos,
Un grupo control,
El control es el grupo al que no se le da información,
Si al otro se la doy o que no le doy el medicamento,
Si con el otro lo pruebo,
Es con el que lo tengo como para controlar las variables,
Pero hay otro grupo u otros grupos sobre los que trabajo.
Entonces,
El grupo control no recibe ninguna estimulación,
El grupo que se le permite como escapar puede controlar la variable de recibir la descarga,
Y hay un grupo que no puede escapar,
Que recibe la misma estimulación,
Pero no puede hacer nada para evitarlo,
O sea,
No tiene una palanca,
Un botón,
Un mando,
Para poder detener esa descarga,
O en este caso era un sonido molesto,
Y entonces lo que hacían era parar el sonido.
Y después,
Los tres grupos fueron sometidos a una situación con ruido molesto que podían evitar.
El grupo control y el grupo escapable se sentaban pasivamente y aceptaban el ruido,
O sea,
Aceptaban el ruido,
Mientras que el otro grupo tenía la posibilidad de entrada de hacer algo,
Y,
Por lo tanto,
Se esforzaba para no sentirse machacado,
Sentía el control.
Esto le llevó a Selimán a explicar el concepto de la indefensión aprendida,
Que es una expectativa de falta de capacidad,
Incluso no hay causa,
No lo pueden relacionar el que yo haga una conducta para obtener un resultado,
Que yo toque un botón para no tener ruido,
O el perro que toque una palanca para que no le apliquen una descarga eléctrica.
Os cuento que ahora no se puede trabajar con animales de esta manera como se hacía hace 20 años nada más,
Muy poquito tiempo.
Y eso lo explicaba con tres deterioros,
Que serían el déficit de motivación,
O sea,
La persona pierde la motivación para iniciar otro tipo de conductas.
La persona que es maltratada ya no se pregunta qué puede hacer para cambiar lo que está viviendo.
La persona que vive con fibromialgia,
En descodificación biológica,
Decimos que probablemente esté viviendo una situación de este tipo,
En la que ya no se plantea qué puede hacer o qué realmente podría hacer algo.
También puede haber un déficit en el tipo de pensamientos,
Por ejemplo,
Una dificultad para aprender otro tipo de respuesta y poder colocarse o resignificar,
O darle una vuelta a esa historia y responder desde otro lugar para obtener otro resultado.
Somos muy binarios la mayor parte de las veces,
Uno o dos,
Y creemos que si esto no está,
Pues no tenemos un 3 o no tenemos un 55,
Por poner cualquier otro número.
Y nos quedamos como muy anclados en lo que hemos aprendido.
Quizás esa persona que recibió maltrato aprendió que en su casa había maltrato y lo repite.
Y entonces no se le ocurre,
No tiene en su cabeza otra posibilidad.
Y luego está el tercer déficit para Selimán,
Que es el déficit afectivo.
Las experiencias repetidas,
Con acontecimientos que son incontrolables,
Todos los días recibo insultos,
Todos los días recibo un bofetón,
Todos los días me critican cuando estoy comiendo,
Pues llevan a un estado emocional que se caracteriza por el incremento de la ansiedad y del miedo,
Lo cual puede acabar también en depresión.
Ya sabes que la ansiedad es miedo al futuro,
El miedo puede ser a muchas cosas,
Por ejemplo,
A repetir la situación dolorosa y la depresión es a la pérdida o a la sensación de miedo.
Por lo tanto,
¿qué reacciones podrían ayudar a esa persona a salir,
A restaurar el control sobre su vida?
,
¿qué podría ayudar a una persona que vive maltrato,
Que se siente todo el tiempo criticada,
Que le hacen muy bien en el trabajo,
Que vive una experiencia de una enfermedad como puede ser la fibromialgia?
Por un lado,
Cambiar el foco de la atribución.
¿Recuerdas lo que es la atribución?
Pues sí,
Yo creo que te acuerdas.
¿Dónde pongo el foco?
¿Está afuera o está adentro?
Si la incontrolabilidad que hay se atribuye a algo mío,
No soy hábil,
No me he esforzado probablemente,
La indefensión continúe,
Pero si lo estoy atribuyendo a factores externos,
Va a haber una indefensión universal,
Podríamos decir,
Porque si depende de la suerte,
Pues qué mala suerte que he tenido estos padres o qué mala suerte que tengo esta pareja,
No puedo hacer nada.
A la estabilidad o inestabilidad,
Cuanto más estables en el tiempo,
Menos voy a poder hacer porque mi vida es así,
No puedo hacer nada para cambiarlo.
Y a lo que es específico,
Porque podría ser específico de mi vida el que yo no tenga las habilidades concretas o no pueda detectar las señales de peligro cuando la pareja viene a molestarme o a fastidiarme,
Considero que es algo mío específico,
Que está en mí,
Que no es global.
Y esto ha llevado a que las personas que viven desde la indefensión tengan un estilo explicativo de todo lo que les ocurre en la vida negativo.
O sea,
Es la tendencia a generalizar y lo que me ocurre en casa lo voy a trasladar a todos lados.
Por lo tanto,
La atribución va a ser interna,
Estable y global.
Y estas personas van a ser mucho más vulnerables a cualquier situación de estrés.
Van a tener peores resultados porque están focalizados en lo negro.
Y para poder ayudarnos o salir de ese lugar,
Vamos a tener que dar vuelta la tortilla,
Será explicarnos desde otro lugar qué va a hacer con causas externas y encontrar que cuando ocurre algo,
No siempre algo con los demás,
No siempre tiene que ser algo mío,
No tengo que castigarme,
No tengo que culpabilizarme y puedo salir porque la persona que vive maltrato,
La mayor parte de las veces,
Dice la causa de esta situación es mía,
Soy yo.
El niño,
El enfado que tienen mis padres ahora,
Es por mi culpa.
La separación de mis padres es porque yo no me portaba bien,
Un pobre niño lo vive así.
Y esto va a llevar a otro lugar,
Que se denomina desesperanza.
Y se ha mostrado que las personas que todo lo explican desde este lugar acaban teniendo un alto nivel de estrés e intentan controlar que todo esté bien gracias a sí mismas.
Entonces,
Van a ser personas que van a intentar divertir a los demás.
Bueno,
Sometimiento,
Hago algo para que todos estén bien.
Y yo creo que es el momento de ver que se puede revertir esta posición que tenemos en el mundo,
Trasladando la mirada a cómo soy,
¿reactivo o me paralizo?
Y,
En cada caso,
Cómo puedo hacer para mirar las cosas desde otro lugar.
No es que ni una ni otra sean buenas ni malas,
Simplemente es la reacción que tenemos.
Pero,
¿desde dónde lo puedo mirar para sanar el origen de dónde comenzó esto,
Cómo puedo vivir yo de otra manera?
Me alegra de que me hayas acompañado hasta aquí.
Y me despido con un abrazo de corazón,
Saludándote desde Instituto Ángeles Walder.
Hasta prontito.
Conoce a tu maestro
4.3 (4)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
