
Prácticas del Corazón – Cultivando la Ecuanimidad
Ecuanimidad, o upekkha, es el cuarto de los brahma-viharas (prácticas del corazón). Se refiere a la capacidad de conseguir un estado de balance o no-reactividad, y de mantenernos firmes pero no rígidos. Es una mente equilibrada, capaz de ver con claridad lo que está sucediendo, tanto externa como internamente, y que puede responder ante las experiencias con una intención cordial y balanceada. Cultivar la ecuanimidad nos da estabilidad, calma y fuerza para afrontar los desafíos con imparcialidad y objetividad.
Transcripción
ECOANIMIDAD o UPEKA es el cuarto de los brahma vijaras o prácticas del corazón y se refiere a la capacidad de conseguir un estado de balance y no reactividad.
Es la capacidad de ver nuestra realidad con imparcialidad y objetividad,
La capacidad de mantenernos firmes pero no rígidos.
Es una mente equilibrada capaz de ver con claridad lo que está sucediendo tanto internamente como externamente y que tiene la capacidad de responder ante todas las experiencias que enfrenta con una intención cordial y balanceada.
Para comenzar esta práctica encuentre una postura cómoda.
Puedes estar sentado,
Recostado,
Con los ojos abiertos o cerrados.
Cualquier posición en la que te encuentres relajado y a gusto,
Con una atención suave y amable hacia tu cuerpo y tu respiración.
En este momento,
Aquí y ahora.
Haz una pausa y nota lo que ocurre dentro de ti y a tu alrededor.
Sonidos,
Sensaciones,
Emociones,
Pensamientos.
Respira profundo un par de veces solo para ayudarte a llegar plenamente a este momento,
Pero luego deja que la respiración vuelva a un ritmo natural.
Y mientras te sientas en silencio te invito a traer al ojo de tu mente a alguien que te importe y con quien hayas tenido alguna interacción en la que apareció algún tipo de comportamiento reactivo o patrón de reactividad.
Busca una persona que no te haya afectado demasiado o que haya activado una herida traumática profunda,
Pero sí alguien con quien te sientas enredado,
Molesto o incómodo de alguna manera.
Y una vez que elijas a la persona,
Elige un episodio,
Algún incidente reciente,
Donde sabes que perdiste tu centro,
Donde actuaste a la defensiva,
Con agresividad,
Desbalanceado.
Tómate el tiempo suficiente para que puedas enfocarte en la situación,
Recordándote a ti mismo dónde ocurrió.
Quizás mira la mirada en la cara de la persona,
Su expresión,
Las palabras que se intercambiaron.
¿Quién dijo qué?
¿Quién hizo qué?
Y cuando llegues al punto en que sientas,
Vale,
Este fue el momento cuando perdí mi centro,
Este es mi punto de reactividad,
Entonces congele el encuadre y de alguna manera deja que la persona y la situación inclusive se desvanezcan un poco.
Y es aquí donde vamos a practicar con las dos alas del mindfulness,
El ala de la atención y el ala del corazón.
Entonces primero,
Reconoce lo que está pasando dentro de ti en este momento,
Conviértete en el testigo de lo que ocurre.
Puedes ver el tipo de pensamiento que estás teniendo,
Lo que estás creyendo en este momento,
Qué historias te estás contando,
Cuál es la peor parte.
Sé testigo del contexto.
¿Qué está pasando en tu cuerpo mientras piensas lo que estás pensando?
Siente tu garganta,
Tu pecho,
Tu vientre.
Y ahora el ala del corazón,
Con la próxima pregunta.
¿Puedo estar con esto?
¿Puedo tomar una pausa y abrirme realmente para sentir todo lo que hay allí para sentir?
¿Puedo simplemente respirar y sentir mi vulnerabilidad,
Las olas que están aquí?
Quizás te sientes irrespetada,
Invisible,
No escuchado.
Lo que sea que sea,
Respira a la vez que prestas atención a todo lo que surge.
Y si te ayuda,
Puedes enviar un mensaje de amabilidad a la parte de ti que más se siente reactiva.
Siendo muy paciente y amable hacia ese lugar herido,
Hacia ese lugar alterado.
Quizás puedes poner tu mano en tu corazón y decirte algo como está bien.
Sentirme así no me hace una mala persona.
Esto también es parte de mi humanidad.
Estás respirando y mientras sientes las olas de sensaciones,
Emociones y pensamientos,
Fomentas también una intención de amabilidad y cuidado hacia este momento,
Tal cual es,
Sin juicio.
Son olas emocionales,
Pero tú eres el océano.
Hay espacio para sostenerlo todo.
Vamos a repetir algunas frases para fomentar este estado de ecuanimidad,
De equilibrio,
De balance.
Que puedas ser consciente de esta emoción y observarla sin juzgarla.
Que puedas ser paciente y comprensiva conmigo mismo y con los demás.
Que no me perturben los altibajos de la vida sabiendo que son inevitables.
Que pueda encontrar equilibrio y paz en medio de esta tristeza,
De esta rabia.
Que pueda aprender a ver con ecuanimidad y equilibrio las cosas como surgen y cambian.
Y desde ese lugar de amplitud y presencia,
Ahora pregúntate por la otra persona.
Pregúntate cómo fue para ellos esa experiencia,
Ese momento.
Desde el espacio de la ecuanimidad,
Ese espacio del corazón que está despierto,
Pregúntate cómo sería para esta persona lo que pasó.
Puedes sentir lo que es difícil para ellos.
Deja que tu corazón los sostenga.
Que tú también puedes ser consciente de tus emociones y observarlas sin juzgarlas.
Que puedas ser paciente y comprensivo contigo mismo y con los demás.
Que no te perturben los altibajos de la vida sabiendo que son inevitables.
Que puedas encontrar equilibrio y paz en medio de esta tristeza o esta rabia.
Que puedas aprender a ver con ecuanimidad y equilibrio como las cosas surgen y cambian.
Sintiendo cómo es tener este corazón que está listo para cualquier cosa.
Y tal vez,
La próxima vez que esto suceda,
Podrás mantener mejor tu calma,
Tu balance,
Tu centro.
Que todos podamos ser conscientes de nuestras emociones y observarlas sin juzgarlas.
Que podamos ser pacientes y comprensivos con nosotros mismos y con los demás.
Que no nos perturben tanto los altibajos de la vida sabiendo que son inevitables.
Que podamos encontrar equilibrio y paz en medio de esta tristeza o esta rabia.
Que podamos aprender a ver con ecuanimidad y equilibrio como las cosas surgen y cambian.
Y ahora deja ir cualquier pensamiento sobre la situación en particular y vuelve aquí,
A este presente,
Para los últimos momentos de esta meditación.
Y reconoce cómo se siente tener un corazón preparado para cualquier cosa.
Un corazón abierto,
Valiente y tierno.
Que realmente tiene el equilibrio,
El balance y la ecuanimidad para experimentar este mundo que vive y muere con sus diez mil alegrías y diez mil tristezas.
Descansa allí.
Vamos a terminar con este poema de los Sutras Radiantes.
Hay un lugar en el corazón donde todo se encuentra.
Ve allí si quieres encontrarme.
Mente,
Sentidos,
Alma,
Eternidad.
Todo está allí.
¿Estás tú allí?
Entra a la fuente inmensa que es el corazón.
Entrégate a él con total abandono.
Una vez que conoces el camino,
La naturaleza de la atención te llamará para volver una y otra vez.
Y saber plenamente,
Es aquí donde pertenezco.
Aquí estoy en casa.
Una vez que conoces el camino,
La naturaleza de la atención te llamará para volver una y otra vez.
Y saber plenamente,
Es aquí donde pertenezco.
Aquí estoy en casa.
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