
Sana el Pasado
by Feli García
Meditación guiada Gratitud para sanar el pasado. Con esta meditación - visualización, vas a realizar un ejercicio muy sanador para liberarte del sufrimiento del pasado a través de la gratitud y el perdón. Puedes escuchar esta meditación también para dormir profundamente y relajarte.
Transcripción
Hola soy Feli García quien te va a acompañar en esta meditación.
Cierra tus ojos y toma una respiración profunda.
Inhalas paz,
Exhalas tensión.
Es momento de experimentar el momento presente,
El aquí y el ahora y deja que tu respiración te lleve a tu centro,
A tu ser,
Consciente de tu respiración,
Consciente de tu consciencia.
Adopta la postura que encuentres más cómoda,
Aquella que te deje fluir,
Que te deje llevarte por mi voz a ese mundo interior que habita en ti y adopta una actitud de plenitud,
Apertura y gratitud a lo que vas a vivir en estos minutos.
Respira,
Conciencia en tu respiración,
Conciencia en el cuerpo que habitas.
Siente y observa.
Y ahora con el poder de tu imaginación imaginas que estás en un paraje verdoso,
En un bosque,
Donde hay mucha claridad,
Donde hay mucha luz.
Imagínate a ti allí con tus pies descalzos,
Tocando la hierba,
Caminando sobre ella,
Sintiendo el frescor,
Viendo su color verde intenso,
Incluso escuchando el sonido de los pájaros alrededor.
Echas una vista hacia todo lo que hay,
A derecha y izquierda,
Y es maravilloso todo lo que ves,
Árboles,
Flores,
Un paisaje que llena de gozo tu alma.
Ves un camino y lo sigues.
Vas caminando,
Tranquilo,
Por ese lugar.
Dejándote llevar por las sensaciones,
Por lo que ves,
Por lo que oyes,
Por lo que sientes.
Disfrutando de cada momento sin pensar,
Solo disfrutando.
Y llegas a un lago,
Un lago maravilloso,
Donde en el fondo hay una cascada.
Sientes en tu cara ese frescor del agua que cae y sientes renovado tu ser.
Una alegría invade tu cuerpo.
Te acercas al lago y te asomas.
Te asombras al ver el reflejo,
No solo de tu cara,
Sino de todas aquellas personas que en algún momento en tu vida,
Desde que estabas en el feto,
En la barriga de mamá,
Siendo un feto,
Hasta tus días,
Que en alguna u otra medida te han hecho sufrir.
Les observas,
Pero les ves de otra manera.
Les ves con otros ojos.
Les ves con los ojos del corazón.
Y hay algo en ti que te hace entender que esas personas están ahí para ayudarte a crecer,
A evolucionar,
A experimentar en tu vida.
Ahora lo entiendes.
Su misión no era hacerte daño.
Su misión era que aprendieras a amarte de nuevo.
Y lo entiendes todo.
Y sientes una gran gratitud que nace del fondo de tu corazón,
Tan grande que de él sale una gran luz blanca,
Envolvente,
Brillante,
Amorosa,
Que envuelve todas esas caras reflejadas en el lago.
Y se crea una hermosa esfera,
Esfera de luz,
Unida a tu corazón.
Y tu corazón bombea esa esfera,
La llena de un amor indefinido,
Grande,
Que no se puede explicar con palabras.
Esa sensación de gratitud te llena el alma y el corazón.
Y esa esfera queda en una orilla del lago,
Pero siempre,
Siempre unida a tu corazón.
Vuelves a mirar al lago y te asombras,
Porque además de ver tu cara,
De nuevo vuelves a ver otras caras.
Pero esta vez de personas que desde que estabas en mamá hasta ahora,
De alguna u otra manera,
Te han ayudado en tu vida.
Han sido importantes para ti.
Y sientes un gran cariño y amor hacia ellas.
Y de ese corazón tan profundo que tienes,
Tan hermoso y amoroso,
De nuevo vuelve a salir un halo de luz brillante,
Que envuelve a cada una de estas caras.
Y bombeando tu corazón,
Como si fuerais una sola persona,
Vuelve a crecer esta esfera.
Naciendo esa luz,
Esa esfera llena de fuerza.
Mi amor,
Es tan grande la gratitud que sientes en tu pecho,
Que la esfera crece,
Crece más.
Y la pones junto a la otra.
Te pones enfrente de esas dos esferas y sonriendo las miras y las fusionas en una sola.
En una gran esfera de luz,
De amor y de gratitud.
Porque todas y cada una de estas personas han sido importantes y son importantes en tu vida.
Han sido y son necesarias en tu vida.
Para ser quien eres.
Para crecer.
Para aprender a amarte.
Sientes la fusión de las dos esferas,
Que ahora brillan con mayor intensidad,
De corazón a esfera.
Y sientes el latir de tu corazón,
Que es el mismo latir de la esfera.
Y con simplicidad y humildad te inclinas ante la esfera y le dices,
Te pido perdón si en esta vida o en otra vida te he podido hacer daño.
Y luego le vuelves a decir,
Te perdono si en esta vida o en otra vida me has hecho daño.
Agradezco lo que estoy viviendo.
Agradezco desde el fondo de mi corazón esta sanación de mi pasado y de mi ser.
Porque vuelvo a estar en paz.
Libero cualquier sufrimiento,
Cualquier malentendido,
Cualquier ignorancia.
Y ahora sé que a veces no es lo que uno quiere que ocurra en la vida,
Sino lo que necesita.
Es lo que te trae la vida para crecer y evolucionar.
Acepto todo lo que hay en mi vida,
Lo entienda o no lo entienda,
Pero sé que es para mi bien.
Me rindo,
Doy un paso de fe y confianza ante la vida y el proceso del vivir.
No hay nada que entender,
Solo agradecer.
Y desde el soltar,
El rendirme y el agradecer,
Vuelvo a mi ser.
Vuelvo a estar en paz.
Y con una sonrisa,
Mirando a esa esfera,
Suelto ese cordón que nos une desde mi corazón.
Y con una gran fuerza que gira y brilla,
Va subiendo hacia arriba,
Hacia el infinito,
Hacia la luz,
Hasta que se disuelve y está allí donde tiene que estar.
Ahora sí.
Ahora puedo dar la vuelta.
Puedo volver tranquila,
Tranquila,
Sabiendo que todo está bien en mi vida,
Que todo está en paz.
Y vuelvo por el camino.
Esta vez me siento diferente,
Me siento más liviana,
Más ligera.
Estoy en paz.
Voy tomando conciencia de mi cuerpo,
De mis pies,
De mis manos y los muevo.
Y vuelvo al momento presente,
A la aquí y ahora,
Pero con la completa seguridad de que todo,
Todo está en paz en mi vida.
Todo es tal y como debe ser.
Gracias,
Gracias,
Gracias.
Namasté
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