12:05
12:05

Día 3/11: El Testigo. Reto de Meditación de 11 días

by Lucía Monje

Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
2

DÍA 3 · EL TESTIGO Busca un lugar tranquilo si es posible y escucha esta meditación sentada/o y con los ojos cerrados. Si hoy no puedes hacerlo así, simplemente escucha y vuelve a la práctica más adelante con más calma. Esto es un reto de meditación de 11 días para volver a la presencia, al cuerpo y a la quietud mental. La constancia importa más que hacerlo perfecto! Empezamos con meditaciones más cortas y vamos profundizando poco a poco, entrenando la capacidad de observar sin reaccionar, sostener incomodidad, soltar interferencias y habitar más espacio interno. Puedes hacerlo seguido durante 11 días o volver a cada práctica cuando lo necesites.

Transcripción

Bienvenidas y bienvenidos al día 3 del reto de meditación 11 días de presencia.

Soy Lucia Monge,

Y estoy feliz de acompañarte otro día más.

Estás sentado o sentado en tu postura de meditación.

Ya sabes que es una postura que puedes sostener de manera cómoda.

Y sin ninguna tensión que no nos pertenece.

Si no lo has hecho ya,

Cierra los ojos.

Y comenzamos llevando la atención al cuerpo en general.

Al contacto del cuerpo con el suelo al peso de tu cuerpo y cómo es sostenido por la fuerza de la gravedad.

Toma una inhalación y exhalación profundas.

Y conéctate contigo.

Aquí y ahora nada más que hacer ningún otro sitio donde estar Uno de los grandes malos entendidos,

Malentendidos de la meditación y de la espiritualidad en general.

Es creer que pensar es un error.

Que si tu mente piensa mucho es que meditas mal,

Que no sabes meditar que si aparecen pensamientos.

.

.

Pues no estás presente que si no consigues estar en silencio o a callar esas vocecitas que nos acechan todo el rato es que todavía no has llegado a no sé dónde y esto genera una violencia muy sutil pero muy constante hacia una parte de ti que simplemente está haciendo su trabajo porque la mente piensa.

Igual que el corazón late y los pulmones respiran,

La mente tiene pensamientos.

Y no es que estés fallando ni que seas menos espiritual.

Sencillamente es que estás viva o vivo.

Ahora el problema no es que la mente piense El problema es que tú te pierdes dentro de esos pensamientos sin darte cuenta.

La mayoría del tiempo no nos perdemos ahí dentro porque los pensamientos sean muy interesantes.

Nos perdemos.

Porque estamos completamente identificados con ellos.

Nos creemos absolutamente todas las historias que nos contamos.

Nos creemos que todo eso que pensamos es cierto que lo que piensas es lo que eres ¿Crees que lo que piensas te está diciendo algo definitivo sobre cómo estás,

Sobre quién eres?

Y entonces ahí aparece la lucha luchar con la mente,

Intentar callarla intentar controlarla.

Intentar que se comporte de una manera más espiritual.

Más tranquila,

Más calmada.

O lo que tú consideres más aceptable,

¿no?

Y aquí quiero ser muy clara,

Porque luchar contra los pensamientos no te va a liberar de ellos.

El primero hecho de luchar significa seguir enganchada o enganchado.

Cada vez que intentas empujar un pensamiento fuera.

Ya lo estás tocando.

Y cada vez que intentas eliminarlo.

.

.

También le estás dando importancia.

El testigo,

El observador,

La observadora,

No hace eso.

El testigo no pelea.

Ni discute ni corrige.

El testigo solamente observa.

Observar es darte cuenta de que ese pensamiento está ocurriendo.

Sin convertirlo automáticamente en una historia o en una verdad?

O en un problema que tienes que resolver.

No vamos a intentar dejar la mente en blanco ni vamos a intentar parar los pensamientos ni intentar llegar a ningún estado especial.

Hoy lo que entrenamos es algo mucho más sutil y también más poderoso que es la capacidad de darte cuenta de qué estás pensando.

Porque en el momento en el que te das cuenta ya no estás completamente dentro.

Una pequeña ventana,

Un pequeño espacio.

Y ese espacio es la clave.

Muchas veces explica el testigo con metáforas de cielo y nubes,

Océano y las olas.

Pero yo te traigo un ejemplo un poquito más cotidiano.

Te invito a que te imagines estando sentada o sentado en una terraza viendo pasar los coches.

Los coches pasan.

Unos coches van más rápido,

Otros más despacio,

Unos hacen ruido.

Pero tú no eres los coches.

Tú eres el espacio.

Desde el que los estás viendo pasar.

El problema no es que haya tráfico.

El problema es cuando te subes a un coche sin darte cuenta y te pasas media hora dentro de ese coche.

Entonces hoy vamos a intentar quedarnos en la acera.

No vamos a parar los coches,

No los vamos a empujar ni los vamos a seguir.

Solo vamos a verlos pasar Y quiero que entiendas algo muy importante y es que el testigo no es algo que tienes que crear.

No es ninguna habilidad especial ni ningún estado elevado.

El testigo ya está ahí dentro de todas nosotras y nosotros.

Lo único que hacemos al practicar el testigo es dejar de olvidarlo constantemente.

Y esto aunque parezca muy simple cambia por completo la relación que tienes con tu mente.

No porque la mente deja de pensar.

Sino porque la mente deja de mandarte y de controlarte.

Entonces hoy no buscamos silencio.

Sino que buscamos claridad.

Y esta claridad empieza cuando dejas de luchar.

Llevando la atención al cuerpo Tomas una inhalación y exhalación profundas.

Llevas la atención al contacto con el suelo o la superficie que te sostiene.

Sin intentar cambiar nada.

Solamente notas.

Lleva la atención ahora a tu respiración.

Sin modificarla,

Sin cambiarla nota cómo entra y sale el aire de tus fuerzas nasales.

Y deja que la respiración sea lo que está de fondo no necesariamente el foco principal porque desde aquí es donde vamos a incluir la mente los pensamientos van a comenzar a aparecer.

Pero no es un problema.

Cuando notes que un pensamiento surge No lo sigas,

No lo analices.

Simplemente nota internamente Estoy pensando.

.

.

Sin juicio,

Sin subirte al coche,

Sin enfado y sin ironía.

Retorna a tu cuerpo a una sensación física clara Si te das cuenta que llevas un rato perdida o perdido en una historia Perfecto ese darte cuenta es el testigo.

Nota mental.

Estoy pensando.

Y vuelves No intentes tener menos pensamientos,

No intentes observar mejor.

Simplemente permanece disponible para darte cuenta.

Cada pensamiento es solo un fenómeno que aparece y desaparece y tú no tienes que ir detrás.

Esto es algo que puedes poner en práctica el resto del día.

Cuando te encuentres enfrascado o enfrascado en algún pensamiento recordar observarlo y que es solamente algo que aparece y desaparece.

Hemos terminado.

Toma una inhalación y exhalación profundas y abre tus ojos.

Hasta mañana.

© 2026 Lucía Monje. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else