
Primer Contacto con tu Niño Interior
by Vivian Hintz
En esta bella meditación te invito a adentrarnos en un pequeño viaje de sanación a la parte esencial de nuestro ser, donde quedan almacenados las memorias de nuestra vida. Al contactar con tu niño interior estas dando el primer paso para sanarte de raíz. A él podrás acudir cada vez que lo requieras para saber qué es lo que realmente necesitas.
Transcripción
Hola qué tal,
Te doy la bienvenida a esta bella meditación,
Primer contacto con nuestro niño interior.
Recuerda que la vida es hermosa y hoy el universo tiene un mensaje especial para ti.
Quisiera comenzar esta meditación con la siguiente pregunta,
¿cuántas oportunidades de renacer de nuevo te brindas?
Y sé que quizá vas a contestar que muchas,
Pero ¿cuántas realmente provienen desde el fondo de tu corazón,
Desde la esencia principal?
Es que como seres humanos nos la pasamos pidiendo a los demás muchas oportunidades,
Pero muy pocas veces nos brindamos el tiempo para otorgarnoslas a nosotros mismos.
La vida apresurada,
Enfocada en la tecnología y en banalidades,
Hace que no le demos la importancia ni le dediquemos el debido tiempo a sanar y aceptar el niño que vive en nuestro interior.
Hay una frase de Carl Jung que a mí en lo personal me fascina y me cambió la vida,
Que dice así,
Lo que resiste persiste y lo que aceptas te transforma.
Es por eso que el día de hoy vamos a sincerarnos,
Vamos a sanar y aceptar desde lo más profundo de nuestro ser a nuestro niño interior.
Comenzaremos buscando un lugar tranquilo donde nadie te puede interrumpir por el espacio de unos minutos,
Te puedes sentar o acostar de la manera que a ti se te haga más cómoda.
Vamos a cerrar nuestros ojos y respiraremos tres veces de una manera profunda,
Llenando nuestro abdomen de aire y exhalando despacio para situarnos en el momento presente.
Inhala,
Exhala,
Inhala,
Exhala,
Inhala amor,
Exhala paz.
Imagina que desde lo más profundo de tu corazón proviene una luz blanca y brillante que con cada inhalación se va expandiendo desde la coronilla de tu cabeza,
Pasando por tu rostro,
Recorriendo tus brazos,
Manos,
Piernas,
Cada partícula,
Cada célula de todo tu cuerpo,
Hasta llegar a la punta de tus pies.
Seguidamente evoca en tu mente el lugar más lindo y natural que se te pueda imaginar.
Quizá vengan a tu mente árboles frutales,
Un clima agradable,
Posiblemente grandes montañas.
En ese bello lugar vas a encontrar una vereda.
Caminando por ese rumbo te sentirás seguro y protegido.
Caminarás con ganas de descubrir a dónde te lleva,
A dónde te guía.
En el transcurso encontrarás a un pequeño o pequeña,
Según sea tu caso,
Sentadita en un riachuelo de un azul profundo con aguas cristalinas.
Al mirarlo lo notarás un poco triste,
Quizá enojado,
Quizá puedas ver desesperación o ansiedad en su mirada,
Pero en ese momento llegas tú y te sientas a su lado.
Contempla su cándido rostro,
Lleno de ternura.
Al mirarlo te das cuenta que eres tú de niño.
En ese momento te llenas de tanta emoción,
Quizá hasta lágrimas se dejen caer por tus mejillas,
Porque también percibes la cantidad de amor y cuidado que le hace falta.
Eso se deriva del miedo,
Miedo a no decir lo que se siente,
A que quizá no le crean o simplemente necesita un abrazo,
Más amor,
Más atención.
Quizá tristemente sufra abuso o violencia y todo eso se quedó guardado en el fondo de su alma.
No tengas temor,
Pregúntale.
Pregúntale a tomado niñito qué es lo que la congoja,
Qué le entristece,
Qué carga es difícil de sobrellevar.
Habla con él,
Él tiene la respuesta,
Ya que todo deriva del miedo y al no enfrentarlo hace que con el tiempo anestesemos el dolor por el simple hecho de no querer afrontarlo desde su esencia principal.
Llora con él,
Recuerda que las lágrimas sanan el alma desde lo más profundo del ser.
Abrázalo como ese pequeño niño se lo merece,
Con ese amor incondicional que siempre ha deseado,
Ese amor que no tiene límites y que tú,
Sólo tú,
Se lo puedes dar.
Ahora es tiempo de los dos,
Cuéntale tus tristezas,
Cuéntale tus miedos,
Cuéntale tus alegrías,
Cuéntale lo que te motiva,
Lo que te mueve,
Lo que te inspira.
Disfruta este tiempo,
Este tiempo es de los dos.
Ahora es momento de decirle que no hay que preocuparse,
Porque simplemente cada experiencia es aprendizaje y hoy tú sanarás su herida,
Porque nadie más que tú tiene el poder de hacerlo,
Para así poder ayudarlo a crecer y desarrollarse feliz.
Perdónale las veces que no se defendió,
Las veces que su orgullo fue más grande para decir lo siento y para demostrar el verdadero sentimiento de humildad que guarda en su corazón,
Las veces que eligió dañar su cuerpo y no brindarle los alimentos y el cuidado que merece,
Perdónale las veces que permitió que abusaran de él,
Tanto física como emocionalmente,
Perdónate las veces que no estableciste límites en tu vida para tu propio bien.
Ahora mira a ese niño nuevamente y seguramente su mirada habrá cambiado,
Porque ahora se sentirá aliviado y sanado,
Porque así funciona.
La medicina se encuentra en lo más profundo de tu ser,
Donde se originó el dolor y solo tú tienes el poder de cambiarlo.
Ahora es momento de volver,
Pero no sin antes decirle a tu niño inocente,
Lo mucho que lo amas y que lo extrañas,
Porque sin lugar a dudas lo echarás de menos toda la vida,
Pero ahora tendrás el poder de regresar a él cuantas veces lo desees,
Dile que sientes mucho todo lo que ha tenido que callar y cargar,
Pero que llegó el momento de liberarse,
De perdonar y de seguir adelante.
Comienza a despedirte,
Dale un fuerte abrazo,
Muchos besos,
Recuérdale que no es un adiós sino un hasta luego,
Porque desde hoy se necesitarán el uno al otro más que nunca.
Ahora sí,
Levántate,
Dirígete lentamente a la hermosa vereda,
Camina despacio y ve dejando atrás a ese hermoso niño,
Voltea,
Míralo,
Ahora tiene una sonrisa de oreja a oreja.
Camina,
Mira a tu alrededor,
Contempla la naturaleza,
Contempla tu vida,
Mírate,
Estás vivo,
Respiras.
Ahora camina lentamente,
Respira profundamente y poco a poco ve moviendo tus manos,
Tus brazos,
Tus pies,
Siente tu cuerpo,
Siente sus movimientos,
Cómo vibra,
Cómo siente.
A la cuenta de tres vas a abrir tus ojos a un nuevo vivir,
Más consciente y más feliz.
Uno,
Espírate,
Muévete.
Dos,
Regresa poco a poco.
Tres,
Abre tus ojos a un nuevo comienzo.
Espero que te haya gustado esta meditación hecha con mucho amor para ti y que el amor y la gracia te acompañen siempre.
Así sea,
Así sea,
Así sea,
Decretado está.
Conoce a tu maestro
4.7 (33)
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