
Lección 200 - Un Curso de Milagros
No hay más paz que la de Dios. Hoy no buscamos ídolos. La paz no se puede encontrar en ellos. La Paz de Dios es nuestra y no vamos a aceptar o querer nada más. ¡Que la paz sea con nosotros hoy! © 2015 Foundation for Inner Peace
Transcripción
Lección 200.
No hay más paz que la paz de Dios.
Quiero decirte que me siento muy orgullosa de ti que hayas llegado a esta lección.
Realmente han pasado muchas cosas entre la lección número 1 y la lección número 200.
Muchas veces tenemos que parar,
Otras veces repetir una y otra vez la lección hasta entenderla.
A veces no logramos aplicar las enseñanzas y no rendimos y después queremos retomar y se hace más difícil.
Pero ya en la lección 200 es como uy parece que lo estoy logrando.
La parte más interesante de todas es que dentro de un curso milagros no logras nada hasta que de verdad experimentas la paz en tu interior.
Y de esa paz nos habla esta lección.
La paz de Dios.
No hay más paz que la paz de Dios.
No vas a hallar ninguna otra paz que no sea la paz de Dios.
Y pues nos pasa mucho que nos confundimos.
Nos confundimos de paz.
Nos confundimos de paz creyendo que el cheque nos da paz.
Comprar ese objeto nos da paz.
Hablar con x y persona nos da paz.
Un montón de eventos alrededor de una situación o alrededor de una persona nos puede dar paz.
Pero lo que es cierto es que nada de eso nos da paz.
Lo único que nos da paz es la paz de Dios.
Que realmente es muy fácil.
Es muy fácil.
La paz de Dios es muy fácil.
Pero nosotros nos complicamos.
Queremos una paz difícil.
Por eso nos alejamos del silencio.
Por eso nos alejamos de la esperanza.
Por eso caminamos mirando árboles de desesperanza.
Y esta lección nos dice mira ya es fácil solo tienes que cruzar un puente.
Ese puente se llama paz.
Y al otro lado de ese puente dejas atrás el mundo que conoces.
Imagínate que estamos en este mundo y en este mundo pues hay violencia,
Hay guerras,
Hay muerte,
Hay pobreza,
Hay dolor,
Hay enfermedad,
Hay tristeza.
Un montón de cosas hay en este mundo.
Pero se puede salir de este mundo cruzando el puente de la paz.
Me encanta.
Es muy emocionante.
Tan sencillo como cruzar el puente de la paz.
Cruzo el puente de la paz.
¿Y qué pasa?
Pues al otro lado ya no está este mundo.
Desaparece el mundo que conozco.
Desaparece el mundo de miedo,
De escasez,
De enfermedad,
De tristeza,
De pobreza.
Nada de eso ya existe.
Porque a ese otro lado solo hay esperanza.
¿Sí?
Es importante que reconozcas en dónde estás.
Y el curso es claro,
Mira.
¿En dónde te encuentras?
En el lugar de las metas conflictivas,
Las jornadas insensatas,
Las búsquedas vanas y frenéticas y los empeños sin sentido.
Pero si cruzas,
Que además es muy fácil,
El camino es recto,
Te dice además.
El camino es recto,
No hay que esforzarse,
Tú simplemente tienes que elegir ese camino,
Cruzar el puente y entonces llegarás a la libertad.
Y esa libertad yace dentro de la paz de Dios.
Fascinante.
En este lugar,
Al otro lado del puente,
Ahí bajas la pendiente del puente,
Te dice así,
Te dice así literal.
Esa pendiente,
La cruzas y llegas a la libertad.
Llegas a ese lugar en donde ahora reina el silencio.
Ya,
Ya mira ya,
Deja de buscar.
Deja de buscar,
Porque has llegado a donde el camino está alfombrado con las hojas de los falsos deseos.
¿No te parece fascinante?
Imagínate que antes del puente,
Estabas tú caminando por ese mundo en donde habían muchos árboles,
Esos árboles en donde habías puesto unas falsas ilusiones,
Unas falsas esperanzas y además esos árboles habían germinado,
¿cierto?
Unas florecitas y unas hojitas que eran puras ilusiones,
Deseos falsos,
Cosas que anhelabas,
Pero ahora al otro lado del puente,
Al otro lado del puente,
Pues lo que pasa es que ahora el piso,
Ese camino,
El suelo por donde vas a andar después de cruzar el puente de la paz,
Es un camino alfombrado de hojas de los falsos deseos que anhelabas,
Que se cayeron de esos árboles de desesperanza y ahora se encuentran bajo tus pies y ahora te das cuenta que tú pisas la ilusión.
La ilusión es tan ilusoria,
Tan irreal,
Que se esfuma y se cae como las hojas de los árboles.
¿No te parece genial?
Es demasiado emocionante.
Ahí,
Pudiendo caminar encima de la ilusión,
Miras,
Te dice,
Miras hacia arriba,
Miras al cielo con esos ojos del cuerpo que tienes,
Que te sirven por un instante más para darte cuenta que la paz ha sido reconocida y que puedes sentir el dulce abrazo que envuelve tu corazón,
Que envuelve tu corazón y tu mente con consuelo y amor.
¿Qué más necesitas?
No hay más paz que la paz de Dios,
No necesitas nada más,
No hay más paz que la paz de Dios.
Hoy no busco ídolos,
Hoy no busco promesas falsas,
Hoy no busco ilusiones,
Hoy no busco desesperanza,
No,
Hoy busco la paz de Dios.
Que la paz sea con nosotros hoy,
Pues he encontrado una manera muy sencilla,
Muy fácil,
Muy agradable de abandonar el mundo,
El mundo ambiguo y reemplazar mis objetivos cambiantes por un solo propósito y esos sueños solitarios que tenía yo sola conmigo en mi cabeza,
Tú solo contigo en tu cabeza,
Esos sueños solitarios se han convertido en compañerismo y ahora entiendo realmente,
Después de 200 lecciones puedo entender que no estoy solo,
Que no estoy sola,
Que soy uno con todos,
Que soy una solamente,
Pues la paz me une a todos,
Me encuentro muy cerca de mi hogar,
Nos encontramos muy cerca de nuestro hogar y nos acercamos aún más a él cada vez que decimos no hay más paz que la paz de Dios y estoy contento y agradecido de que así sea,
No hay más paz que la paz de Dios,
Estoy contento y agradecido de que así sea,
No hay más paz,
No hay más paz y esto me genera completa gratitud,
Recorro el camino de la gratitud que me lleva hacia el amor y ese camino de la gratitud que me lleva hacia el amor me hace crecer el puente de la paz que al atravesarlo no es nada más que Dios ahí al final esperándome con los brazos abiertos y diciéndome mira,
Mira todas las ilusiones por las que había sufrido,
Ahora puedes caminar sobre ellas,
No significan nada,
No hay más paz que la paz de Dios y estoy contento y agradecido de que así sea,
No hay más paz que la paz de Dios y estoy contento y agradecido de que así sea no hay nada que me pueda quitar esta paz porque es la paz de Dios y estoy contento y agradecido de que así sea,
No hay más paz que la paz de Dios,
No hay más paz que la paz de Dios
Conoce a tu maestro
5.0 (12)
Reseñas Recientes
More from Vanessa Jaramillo Rios
Meditaciones Relacionadas
Trusted by people. It's free.

Get the app
