
Meditación Guiada Dejar Ir Desde La Hoguera Interior
by Tony Rham
En esta meditación guiada vas a tener la oportunidad de soltar pensamientos o emociones que tienes estancados en tu interior. Te liberarás de una carga y saldrás renovado para seguir adelante en tu camino interior. ¿Te gustó la meditación? Recuerda inscribirte, comentar y valorar el podcast si te ha gustado, es la única forma que tengo de saberlo. Gracias por ser y estar. Al servicio. Tony.
Transcripción
La calma,
La paz,
No la vas a encontrar nunca fuera de ti.
Tenemos que desterrar para siempre esa idea.
Al final uno entiende,
Por insistencia,
Por tesón,
Por tenacidad,
Que eso que llamamos paz,
Tranquilidad,
Calma,
Solo se puede encontrar en uno mismo.
Todo lo demás son sucedáneos.
Por mucho que busques fuera,
No lo vas a encontrar.
Y si crees que lo encuentras fuera,
Ahí no es.
Ese no es el camino.
Con este mensaje,
Con el mensaje del programa de hoy,
Hay un claro símbolo.
La autoresponsabilidad,
El empoderamiento personal.
Sin este ejercicio de introspección,
Sin esta conexión hacia adentro de nuestra mente y de la mente con la consciencia,
Es imposible el camino interior.
No se puede.
Si estamos todo el tiempo buscando fuera lo que tenemos dentro,
Es imposible.
Podrás viajar a cualquier parte del mundo,
Visitar a cualquier maestro lejano,
De cualquier cumbre más allá de lo imposible.
Si no te das cuenta de que eso es un reflejo de tu búsqueda interior,
No avanzarás ni un paso.
Te invito a que veas esta introspección,
Este empoderamiento.
Esto puede ser ahora,
Aquí,
En tu casa,
Sin irte más allá,
Sin empezar un largo viaje.
La Tierra,
Al fin y al cabo,
Como le comparto a muchos amigos,
La Tierra es un lugar muy pequeño en el universo.
Ir de un sitio al otro de la Tierra es como saludar de un átomo a otro.
Cuando uno se asoma al cielo y viaja por él,
Por la inmensidad del universo,
Y expande su consciencia en esa gran visión,
Viajar de un lado al otro de la Tierra en busca de algo,
Queda como menos que un absurdo.
Por supuesto,
Se puede hacer,
Claro.
Es nutritivo si se hace con la consciencia de la misma búsqueda interior que surge de tu día a día normal,
De cada día,
Viajes o no.
Al final,
La mente del viajero,
El alma del viajero,
No tiene que ver con lo que se desplaza en la Tierra.
Tiene que ver con lo que se desplaza en su mundo interior.
Y con esta reflexión,
Caminamos hacia la meditación de esta semana.
Así que espero que la disfrutes mucho.
Nos buscamos ese lugar,
Ese momento,
Para disfrutarla.
Te invito,
Por supuesto,
A que no dejes pasar de todo el programa la meditación como tiene que ser.
Estamos practicando,
Así que tenemos que tomarlo muy en serio.
Eso sí,
Las indicaciones como siempre,
La espalda recta,
Los hombros relajados y el mentón recogido.
Vamos a realizar ese viaje interior.
Vamos a hacer un paseo en el que voy a guiarte.
Si me lo quieres guiar,
Te lo voy a guiar.
Si me lo quieres guiar,
Te lo voy a guiar.
Si me lo quieres guiar,
Te lo voy a guiar.
Si me lo quieres guiar,
Te lo voy a guiar.
Vamos a hacer un paseo en el que voy a guiarte.
Si me lo permites.
En esta meditación guiada.
Toma asiento,
Estira tu espalda,
Cierra bien la boca y empezamos a respirar profundamente por la nariz.
Mientras tu respiración se hace más pausada,
Cierra los ojos.
Con calma.
No hay ningún lugar a donde ir.
No hay prisa.
Observas como tus pensamientos van aquietándose paso a paso.
Imagina una esfera anaranjada justo enfrente de tu entrecejo.
Es una esfera de luz que,
Como una estrella en el universo,
Te aporta paz y serenidad.
Calma.
Su luz naranja atraviesa tus párpados y a cada respiración absorbes su luz.
Todo es paz aquí.
De repente una luz surge de esa esfera y atraviesa tu mente formando un pasillo de luz naranja hacia tu interior.
Ahora estás caminando por ese pasillo de luz naranja.
Ligeramente cuesta abajo,
De forma muy cómoda.
Al fondo,
Ves una puerta.
Acércate a ella.
Obsérbala.
¿Qué forma?
¿Qué color?
¿De qué material está hecha?
Acércate,
Pero no la abras todavía.
Enfrente de esa puerta quiero que observes también tu mente.
Sus agujeros.
Sus heridas.
Sus traumas del pasado.
Emociones.
Cuando cuente tres abrirás esta puerta y entrarás a un espacio natural que te conecte contigo mismo.
El primero que te venga.
Llévate tu mente contigo,
Por cierto.
Atención.
Uno.
Dos.
Y tres.
Adelante.
Abre la puerta y entra.
Observa.
Siente.
Respira este espacio natural al que has venido.
Solo tú sabes dónde estás.
En conexión con la naturaleza.
Con la tierra.
Al mismo tiempo puedes observar en el cielo las estrellas.
De día o de noche.
Eso lo eliges tú.
A unos metros más allá hay una hoguera.
Acércate a ella y siéntate.
Estás tú y nada más.
Y esa hoguera encendida.
Obsérvala por unos instantes y reflexiona.
Reflexiona en ti.
En tu momento vital.
En tu situación aquí y ahora.
Mientras observas las llamas danzando alrededor de esta naturaleza.
Este entorno.
En soledad.
Vas a tener la oportunidad de dejar ir todos aquellos agujeros que detectes en tu mente.
En un ejercicio de purificación del corazón.
Cuando cuente tres vas a lanzar a esa hoguera todo lo que quieras y desees.
Aprovecha para hacer una retrospectiva de este año.
Ahora que el año se acaba.
Y vaya,
Sea cuando sea,
Siempre está bien hacer esa retrospectiva.
Prepárate.
Uno.
Dos.
Tres.
Lanza a la hoguera todo aquello que necesites lanzar.
Conforme lanzas esas energías a la hoguera.
Observas como la hoguera fulmina.
Hace cenizas todo aquello que lanzas.
Y esas cenizas suben hacia el universo.
Puedes ver como suben hasta el cielo.
Como desaparecen.
La observación se centra en entregar y ver como se alejan.
Nada más.
Haz un último esfuerzo por entregar desde el corazón todo aquello que sea entregable.
Que esta transmutación sea el comienzo de otro camino.
Que no haya nada que te ate a un pasado en el que te falte algo por aprender o por sanar.
Ahora observa el cielo.
El universo.
Aunque ahora no lo puedes ver.
Toda la energía que has transmutado en la hoguera está ahí arriba.
En lo alto.
Esa energía tiene su función.
Ya no te tienes que preocupar por ella.
Pero observa la grandiosidad de este universo.
Como no va a asimilar.
Como no va a aceptar lo que le has entregado.
Allí se puede todo.
No hay límites.
Nuestra mente no puede imaginarlos.
Con esta reflexión te despides de la hoguera.
Y regresas.
Hacia la puerta.
Cuando atravieses la puerta no te olvides de cerrar.
Y mientras regresas por el pasillo de luz anaranjada hasta ti.
Medita en el espacio que has dejado en tu interior.
No quieras llenarlo.
El vacío es el principio de una nueva cosmogénesis que aguarda en tu interior.
Cuando cuente tres vuelve completamente a tu ser.
Uno.
Dos.
Y tres adelante.
Trae contigo este regalo.
No te olvides.
Y en este silencio te vas recuperando poco a poco sin prisas.
Retomas el pulso después de la meditación.
Y regresas.
Haces que sean conscientes tus extremidades,
Tu cuerpo.
Que tu mente también se despierte.
Y que de esta manera vayas despertando tú también paso a paso.
Es realmente bello poder entender el camino interior de una forma en la que no seamos agresivos con nosotros.
En la que no pensemos que necesitamos algo más.
De más allá.
De más lejos.
De más lejos que no tenemos.
No.
Tenemos que parar ese proceso mental que no nos hace ningún bien.
Tenemos que entender que siempre tenemos todo lo que necesitamos para aprender.
Que este es el momento de hacerlo.
Que no es otro.
Es este momento.
No queda otra opción.
Todo lo que necesitamos para aprender está aquí.
Está ahora.
Otra cosa es que no nos guste.
O mejor dicho.
Que a nuestra mente no le guste lo que le toca aprender.
Pero esto es cosa.
Y forma parte también de nuestro aprendizaje.
Al habla Tony Ram.
Os quiero mucho.
Un abrazo.
Conoce a tu maestro
4.9 (46)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
