
Un Comienzo Luminoso
Cada día es una oportunidad para comenzar de nuevo. Esta meditación guiada te invita a regresar al presente, soltar con amor aquello que ya no necesitas —patrones, creencias, pensamientos— y abrir espacio para lo nuevo que desea nacer en ti, sembrando con claridad y propósito. Una práctica para recordarte que renacer no es un evento aislado, sino un acto cotidiano de amor hacia ti. Respira, suelta, y vuelve a empezar… hoy también puedes elegir de nuevo. Musica por: RelaxingTime
Transcripción
Om Namah Shivaya Bienvenida,
Bienvenido a esta meditación que nos invita a renacer,
A reconocernos y retomar nuestro poder.
Hoy te invito a sumergirte en un espacio de calma y apertura donde puedas permitirte soltar lo que ya no te sirve y crecer.
La naturaleza lo hace como una danza constante en un ciclo continuo de transformación y renovación.
Así,
Nosotras y nosotros también podemos florecer,
Una y otra vez,
Con más fuerza,
Con más luz.
Encuentra un lugar cómodo donde te sientas segura y seguro.
Siéntate en tu tapete o en un cojín con las piernas cruzadas o recuéstate en el suelo si lo prefieres.
Cierra los ojos y lleva la conciencia a tu postura.
Imagina que un fino hilo dorado que cae del cielo te jala desde la coronilla,
Permitiendo que tu espalda esté recta y alineada.
Tus brazos y tus hombros caen relajados y tus manos se posan suavemente sobre tus piernas.
Tu postura es firme como una montaña y relajada al mismo tiempo.
Prepárate para comenzar este viaje hacia tu renacimiento interior.
Permite que tu respiración sea tu ancla y te ayude a conectar con el momento presente.
Inhala profundamente,
Inflando el bajo abdomen y exhala dejando ir cualquier tensión o preocupación.
Una vez más,
Inhala profundamente.
Siente como el aire llena todo tu cuerpo.
Y al exhalar deja que cualquier carga se disuelva.
Inhala una vez más.
Eres firme como una montaña.
Nada te puede mover.
Exhala.
Estás completamente relajada.
Ahora imagina que estás caminando por la selva.
Rodeada,
Rodeado de grandes árboles y vida vibrante por donde mires.
Un cielo despejado que permite que los rayos del sol lleguen a ti y te nutran de energía.
Pajaritos cantando a tu alrededor.
Ríos y cascadas que fluyen a su ritmo.
Unas piedras enormes que te sostienen en cada paso que das.
Y un olor a naturaleza,
A vida.
La tierra bajo tus pies es cálida y firme.
Y el sonido del viento te envuelve,
Susurrando en su camino paz y armonía.
Te sientes segura.
Te sientes seguro,
Sostenido por la tierra.
Mientras caminas,
Observas un majestuoso árbol que se posa frente a ti y te detienes allí.
Lo observas.
Lo detallas.
Lo sientes.
Imagina el árbol que tu alma necesite hoy.
Puede ser un ceibo enorme,
Con sus grandes raíces sobresaliendo de la tierra.
O una palma,
Delgada y alta,
Que se estira hacia el cielo como acariciando las nubes.
Podría ser un árbol frondoso,
De hojas anchas,
Verdes y brillantes,
Que se mecen suavemente con el viento.
O tal vez,
Uno cubierto de flores de vibrantes colores,
Rojas,
Amarillas,
Naranjas,
Que atraen colibríes y mariposas.
Este árbol simboliza tu vida hasta este momento,
Lleno de experiencias y aprendizajes.
Sin embargo,
Algunas hojas están listas para caer.
Son partes de ti que ya no necesitas,
Patrones de pensamientos,
Emociones y creencias limitantes que han cumplido su propósito en tu vida,
Y que al irse,
Le dan paso a otras hojas que en tu presente tienen un nuevo propósito.
Observa como las hojas empiezan a desprenderse suavemente con ayuda de la brisa.
No hay antes ni después,
Cada hoja cae en su momento justo,
Como si escuchara un llamado silencioso desde la tierra.
Algunas giran,
Otras flotan lento en el aire,
Otras parecen desaparecer en un suspiro.
Y tú puedes sentir el sutil sonido de las hojas al tocar el suelo,
Como un susurro,
Agradeciendo su paso por la rama que las sostuvo.
Al verlas caer,
Reconoces que algo dentro de ti también se libera.
Una emoción que pesaba,
Una idea que ya no vibra contigo,
Un miedo que ha dejado de tener sentido.
Te das cuenta de que no necesitas aferrarte a lo que ya cumplió su ciclo,
Y que al dejar ir,
No estás perdiendo,
Estás abriendo espacio a una nueva versión tuya,
Más presente y más libre.
Un nuevo ciclo comienza.
Desde las raíces de este árbol,
Nuevas ramas empiezan a crecer,
Llenas de hojas jóvenes y vibrantes,
Llenas de hermosas flores que adornan tu camino,
Y de frutos que son el reflejo de tus nuevas intenciones,
De tus nuevos propósitos y de tu nueva realidad.
Respira profundamente y siente esta energía renovada que fluye a través de ti,
Y que llena cada rincón de tu ser con una nueva versión de ti misma y de ti mismo.
Exhala.
Inhala una vez más.
Exhala.
Poco a poco,
Trae la conciencia a tu cuerpo nuevamente.
Mueve lentamente tus manos,
Tus pies,
Mueve tu cabeza para un lado,
Luego para el otro,
Y haz cualquier movimiento que tu cuerpo te pida en este momento.
Y cuando estés lista,
Cuando estés listo,
Abre los ojos y dibuja una sutil sonrisa en tu rostro.
Recuerda,
Este renacer está siempre disponible para ti.
Basta una respiración,
Una pausa,
O la intención de regresar a tu centro.
Gracias por permitirte este instante de transformación,
Que cada paso que des te acerque a tu verdad,
Y que sigas floreciendo suave y libre,
Como lo hace la selva,
Desde adentro hacia afuera.
Harión Datsa.
Conoce a tu maestro
4.8 (59)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by people. It's free.

Get the app
