
Frente Al Mar
Frente al mar, es una meditación guiada de 13 minutos. Una invitación a detenerte, respirar, ..... y simplemente estar, con la inmensidad del océano como espejo y refugio, esta practica suave y envolvente te acompaña a regresar al presente con la cadencia de las olas y la sabiduría del silencio. Ideal para momentos de pausa, transición o inicio del día. Música suave y sonidos del mar acompañan la experiencia. Respira. Escucha. Habita el silencio.
Transcripción
Bienvenida.
Bienvenido.
Estás escuchando donde habita el silencio.
Un espacio para detenerte.
Respirar.
Y volver a la esencial.
En el episodio de hoy te acompañaré en una meditación guiada frente al mar.
Una práctica breve para que encuentres calma.
Para reconectar con tu respiración y con la inmensidad.
Siéntate cómodamente.
En el suelo sobre un cojín o en una silla.
Asegúrate de que tu espalda esté erguida.
Pero sin tensión.
Relaja los hombros.
Deja las manos descansar sobre tus piernas.
Y suavemente cuando lo sientas Cierra los ojos.
No hay prisa.
No hay obligación.
¿Solo estás tú?
Y este momento.
No hay nada que hacer ahora más que estar aquí.
Frente al mar?
Pintalo inmenso.
Siente el contacto del suelo.
¿Es arena?
¿Es roca?
¿Es madera?
Permite que tu cuerpo descienda.
Como si pudieras enraizarte sin raíces.
Simplemente soltar.
Inhalas.
Como si tomaras un sorbo de cielo.
Y exhala.
Como si dejaras ir una nube antigua.
El mar.
Está delante de ti.
Mira sin buscar.
Recibe su color.
Su forma siempre cambiante.
¿Cómo es hoy su superficie?
Plana como un suspiro.
O inquieta como una emoción que se agita.
Escucha.
Las olas suma una respiración más amplia que la tuya.
Un ritmo más antiguo.
Cada ola que llega es un comienzo.
Cada ola que se va.
Una entrega.
Sientes el aire en tu piel.
¿Es salado?
Fresco.
¿Suave?
Te acaricia.
¿Te despierta?
Vuelve por un momento a tu cuerpo.
¿Dónde está la atención?
¿Dónde la apertura?
Observa sin juicio.
Solo nota.
El mar lo discute con su forma.
¿No se juzga por ser hola?
O calma.
Por ser viento o espuma.
Sólo es.
¿Puedes también estar así?
Sólo ser.
¿Sólo respirar?
Siente como todo ocurre a la vez.
Tu cuerpo respira.
¿El mar?
Respira.
La luz se mueve.
Los sonidos van y vienen.
Nada está fijo.
Y sin embargo Todo está aquí.
Quizá haya aves sobrevolando.
O voces lejanas.
Todo fue una parte de este instante.
Este instante irrepetible.
Este instante completo.
Si tus pensamientos se han ido,
Está bien.
Si estás sintiendo algo.
Está bien.
Si no sientes nada.
También está bien.
Estás aquí.
Sentada,
Sentada frente al mar.
Respirando.
Viviendo.
Mira el horizonte.
Esa línea en la que el cielo se apoya.
Deja que te recuerde lo ilimitado.
Que tú también eres más amplio,
Más amplia de lo que crees.
Que tú también eres mar.
Espacio.
Quédate en silencio unos momentos.
Sintiendo.
Respirando.
Dejando que este momento te atraviese.
Sin retener nada.
Sin cambiar nada.
Y ahora… Si la deseas.
Puedes quedarte aquí en silencio.
Respirando con el mar.
Escuchando sin palabras.
Viviendo sin esfuerzo.
La meditación no termina.
Sólo cambia de forma.
Que el mar siga contigo.
Que tú sigas contigo.
Gracias por estar.
Y poco a poco comienzas a volver mueve suavemente los dedos de tus manos.
De tus pies.
Respira profundo.
Y cuando lo sientas Abre los ojos.
Gracias por acompañarte.
Gracias por compartir este momento.
Que el mar siga contigo.
Que tú seas contigo.
Esto fue.
Donde habita el silencio.
Te espero en el próximo episodio.
Conoce a tu maestro
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