
Suelto lo que no es mío...
Esta meditación te invita a reconocer las cargas que llevas sobre tus hombros y que no te corresponden. A través de la visualización de una mochila simbólica, abrirás un espacio de conciencia para identificar aquello que te pertenece a ti y a otros, que ya no necesitas sostener. Con un gesto amoroso y respetuoso, aprenderás a soltar lo que no es tuyo, permitiendo que se transforme en luz y regrese a su lugar de origen. Esta práctica te ayudará a liberar emociones, pensamientos y responsabilidades que pesan en tu corazón, para vivir una vida con mayor facilidad, gozo y gloria. Al finalizar, sentirás una profunda ligereza y claridad interior. Estarás más disponible para tu propia vida, con el alma más libre para caminar tu camino con gratitud, confianza y amor.
Transcripción
¿Cuántas veces sentimos que cargamos un gran peso y sentimos que ya no podemos seguir avanzando en la vida?
Y en muchos casos son de otras personas y hasta de otras generaciones.
Te invito a buscar un lugar cómodo para iniciar este viaje de sanación,
Cerrando suavemente tus ojos.
Inhala profundamente,
Exhala lento.
Una vez más inhala profundamente y exhala soltando todo el aire despacio como quien va descargando el peso.
Una vez más inhala más amor profundamente y exhala suavemente los miedos.
Ahora al ritmo de la respiración natural,
Siente como tu cuerpo se relaja y tu mente se aquieta.
Imagina ahora que llevas una mochila muy pesada sobre tus hombros,
Dentro de ella están las cargas,
Las preocupaciones,
Las emociones,
Las historias,
Las heridas,
Algunas incluso que ni siquiera son tuyas.
Observa detalladamente ese peso,
Reconoce cómo se siente en tu espalda,
En tu cuerpo,
En tu corazón.
Ahora suavemente con amor y respeto quítate la mochila de los hombros,
Colócala frente a ti,
Dile con voz alta o en silencio,
Con amor y respeto,
Esto no es mío,
Lo dejo ir ahora.
Mira cómo esa mochila comienza a deshacerse en partículas de luz,
Cada partícula se eleva hacia el cielo,
Regresando a su lugar de origen,
Nada se pierde,
Todo se transforma y solo repites en voz alta o en silencio,
Sin responder,
A quién le pertenece esto,
A quién le pertenece esto,
A quién le pertenece esto.
Lo que no es mío lo regreso a su origen en partículas de conciencia y gratitud.
Siente tus hombros más libres,
Tu pecho más abierto,
Tu respiración más ligera,
Tu corazón más tuyo,
Ahora repite internamente,
Hoy me quedo solo con lo que es mío,
Lo demás lo suelto y confío.
Haz una última inhalación profunda y al exhalar sonríe suavemente,
Reconociendo que sientes todo más ligero,
Más libre,
Más en paz.
Cuando lo sientas a tu propio ritmo,
A tu propio tiempo,
Abre los ojos llevando contigo esa claridad y esa ligereza,
Vuelve aquí y ahora al presente.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by people. It's free.

Get the app
