
Deja De Pensar Y Darle Vueltas A Todo
Calma la rumiación mental y recupera la tranquilidad Si sientes que tu mente da vueltas sin parar a los mismos problemas, esta meditación guiada te ayudará a romper el bucle del sobrepensamiento. Diseñada por Montserrat Oliveros para soltar la exigencia mental, reducir la rumiación y conectar con un estado de paz profunda. Ideal para usar en momentos de saturación mental o antes de dormir. Musica Chris Collins / Circle of serenity
Transcripción
Hola,
Te doy la bienvenida a esta meditación.
Soy Montserrat Oliveros.
Si estás aquí hoy,
Es muy posible que sientas que tu mente no se detiene.
Que llevas horas o tal vez días.
Dándole vueltas a las mismas situaciones,
Analizando cada detalle.
Anticipando el futuro.
O repasando el pasado.
Quiero decirte algo importante.
Es normal sentirse exhausto cuando los pensamientos se vuelven invasivos.
Pero hoy,
En este instante,
Vas a regalarte una pausa.
No necesitas resolver nada ahora mismo.
No necesitas encontrar la solución a nada en este momento.
Prepárate para la siguiente meditación.
Busca una postura cómoda.
Sentado o sentada,
Tumbado o tumbada.
Si te sientes a gusto,
Cierra suavemente tus ojos.
Y simplemente regálate este espacio para ti.
Comienza llevando tu atención hacia tu respiración.
No intentes cambiarla ni juzgarla.
Simplemente obsérvala.
La inhalación realízala por la nariz.
Y la exhalación realízala por la boca.
Vas a poner la tensión en tu abdomen.
Y vas a inhalar profundamente sintiendo como tu abdomen se hincha contando uno mentalmente.
Y vas a exhalar contando dos mentalmente sintiendo como tu abdomen se deshincha.
Nuevamente inhalas contando tres,
Sintiendo como tu abdomen se hincha.
Y exhalas contando 4 sintiendo como tu abdomen se deshincha.
Y te relajas.
Relajarte es hacer un par de respiraciones a tu propio ritmo.
Nuevamente inhala,
Sintiendo como tu abdomen se hincha contando uno.
Exhala contando dos sintiendo como tu abdomen se deshincha.
Y náhala contando tres sintiendo como tu abdomen se hincha.
Y exhala contando cuatro sintiendo como tu abdomen se deshincha.
Y ahora inhala contando cinco,
Llevando el aire hacia los pulmones.
Sintiendo como se llenan de aire fresco.
Y exhalas contando seis,
Vaciando el aire de tus pulmones vaciando el aire de tu abdomen.
Y dejando ir la tensión acumulada.
Y te relajas.
Relajarte es hacer un par de respiraciones a tu propio ritmo.
Nuevamente inhalas contando 1.
Exhalas contando dos.
Nada,
Las contando tres.
Exhalas contando 4.
Y ahora inhalas contando cinco,
Llevando el aire a tus pulmones,
Sintiendo cómo se llenan de aire fresco.
Y exhalas contándoseis mentalmente vaciando el aire de tus pulmones.
Haciase el aire de tu abdomen.
Y dejas ir la tensión acumulada.
Y te relajas.
Siente.
Cómo liberas la tensión de tus hombros.
De tu mandíbula.
De tu frente.
Y sigue inhalando y exhalando a tu propio ritmo.
Si notas que mientras me escuchas aparece un pensamiento queriendo atrapar tu atención.
No te pelees con él.
No intentes forzar a tu mente o quedarse en blanco.
Simplemente obsérvalo y di mentalmente.
Te veo,
Pero ahora no es el momento.
Te veo,
Pero ahora no es el momento.
Dale permiso a tu mente para descansar de la necesidad de controlarlo todo.
¿Darle vueltas a las cosas no va a cambiar lo que pasó?
Ni va a resolver el mañana.
Lo único que está bajo tu control en este instante.
Es tu respiración.
Siente como el peso en tu pecho o en tu cabeza empieza a aligerarse cada vez que inhalas traes presencia.
Cada vez que exhalas,
Sueltas la necesidad de pensar.
Repite mentalmente conmigo estas palabras.
Elijo soltar la necesidad de darle vueltas a todo.
Mi mente se calma y recupera su ritmo natural.
En este momento,
Todo está bien.
Deja que estas palabras resuenen en tu cuerpo.
Calmando cada célula.
Aflojando los músculos del rostro.
Y aflojando el abdomen.
Repite nuevamente conmigo.
Elijo soltar la necesidad de darle vueltas a todo.
Mi mente se calma y recupera su ritmo natural.
En este momento,
Todo está bien.
Siente el silencio que empieza a abrirse paso entre pensamiento y pensamiento.
Esa calma siempre ha estado ahí.
Debajo del ruido.
Disfruta de este espacio de quietud.
Si sientes que la mente intenta volver al bucle,
Regresa con amabilidad a la sensación del aire entrando y saliendo de tu cuerpo.
Poniendo la tensión en tu respiración.
Y si es necesario,
Cuenta a medida que respiras igual que hicimos al principio.
Mientras cuentas,
Inhalas y exhalas y estás pendiente de tu abdomen.
No hay tiempo para pensar.
Y tu mente se va cansando.
No hay prisa.
No hay nada que hacer.
Y si en algún momento.
.
.
Aparece algún pensamiento.
Te saca del momento presente.
Recuerda.
No luches contra tu mente.
La mente se alimenta de esa lucha.
Simplemente repítete.
Estoy aprendiendo.
Y verás como inmediatamente la mente se relaja.
Estoy aprendiendo.
Y vuelves a conectar con la respiración.
Poco a poco,
Ve tomando una respiración más profunda.
Empieza a mover suavemente los dedos de tus manos.
Los dedos de tus pies.
Si estás tumbado o tumbadas,
Pequeños estiramientos.
Mueve tus piernas,
Tus caderas.
Tus hombros.
Mueve tu cabeza.
Y cuando te sientas lista,
Cuando te sientas listo.
Puedes ir abriendo tus ojos a tu propio ritmo.
Recuerda que esta meditación está aquí para ti siempre que la necesites.
Puedes realizarla en cualquier momento del día en que tus pensamientos negativos se o el sobrepensamiento te desborda.
O incluso antes de irte a dormir.
Para liberar la mente y conciliar un descanso profundo.
Gracias por permitirme acompañarte hoy.
Si esta meditación te ha ayudado,
Te invito a dejar una valoración.
Suscribirte o compartirla con alguien que necesite un respiro mental.
Namasté.
Conoce a tu maestro
