
Disfrutando de mi respiración
by Melisa Sosa
Esta meditación está diseñada para ayudarte a conectarte con tu respiración de una manera suave y placentera. En esta práctica, el objetivo es encontrar un ritmo de respiración que se sienta bien para ti y que te brinde paz, sin la presión de hacerlo "perfectamente". A lo largo de esta meditación, aprenderás a disfrutar del simple acto de respirar, explorando cómo cada inhalación y exhalación pueden traer calma y bienestar. Esta práctica es ideal para quienes son nuevos en la meditación o para aquellos que sienten que la meditación quizá no es para ellos. Aquí no hay expectativas, solo un espacio para disfrutar el momento presente y sentir la paz que acompaña a cada respiración. Permítete encontrar placer en lo más sencillo: respirar. Esta meditación te guiará en el proceso de liberar tensiones y reconectarte con el poder transformador de tu respiración. ¡Te invito a disfrutarla!
Transcripción
Ponte en una posición cómoda,
Como tú quieras,
Sentada,
Acostada,
Como prefieras.
Empecemos con un suspiro,
Inhala,
Exhala,
Inhala,
Exhala,
Continúa con el ritmo que deseas,
Encuéntralo.
¿Cómo es ese ritmo?
¿Cuál es el ritmo de tu respiración?
¿Qué ritmo te pide tu cuerpo que tengas al respirar?
Tú ya sabes respirar,
Siempre lo haces,
Siempre lo has hecho.
Ahora dale un lugar,
Un lugar más importante a esa respiración,
Honra tu respiración.
Respira profundamente si lo necesitas,
Si sientes que necesitas llenar completamente tus pulmones y no lo has hecho en todo el día,
Ahora puedes hacerlo.
Respira,
Inhala,
Inhala,
Inhala,
Hasta que te sientas completamente llena y lo único que tu cuerpo te pida sea exhalar,
Entonces exhala.
Si de repente sientes que tienes que respirar por la boca,
Hazlo.
¿Qué te pide tu cuerpo en este momento?
Inhala y en la exhalación relaja todos tus músculos.
¿Qué parte de tu cuerpo necesita acomodarse,
Moverse,
Estirarse incluso?
¿Qué parte de tu cuerpo necesita un cambio?
Siéntelo,
No lo pases tanto por tu mente.
No intentes recordar que malestar traías o que te dolía,
Más bien siente.
Siente qué parte de tu cuerpo necesita relajarse,
Necesita moverse,
Cambiar de postura,
Necesita simplemente soltar.
Puede ser tu mandíbula,
Tus hombros o tal vez necesitas estar más derecho con tu espalda,
Acomodar tus vértebras.
Explora,
Dale a tu cuerpo esa oportunidad de moverse y de explorar qué es lo que te está pidiendo,
Qué te pedía y no escuchabas.
Sigue respirando y en cada inhalación siente cómo estás purificando tu cuerpo,
Cómo cada célula de tu cuerpo se está renovando con el oxígeno que tú le estás dando.
Ahora imagina a un bebé durmiendo profundamente,
Un bebé humano o un bebé animal,
Un cachorro,
Un gatito o un perrito bebé.
Imagina cómo respira ese ser,
Observa cómo está en estado de relajación profunda.
Seguramente hace ruidos,
Ruiditos de placer,
De placer de respirar,
De existir.
¿Tú alguna vez fuiste bebé?
¿Fuiste así?
Tú naciste con esa capacidad de tranquilizarte,
De autorregularte,
De arrullarte,
De brindarte momentos de calma,
Esa capacidad de disfrutar cada respiro.
Permítete volver a ese placer,
A ese momento,
A ese placer por respirar.
Por existir,
Por solo existir.
Sigue respirando.
Si tu cuerpo te lo pide puedes hacer ruidos,
Esos ruiditos que hacíamos cuando éramos bebés o esos ruidos que hacemos cuando estamos solos y nos estiramos cuando suspiramos profundamente.
Si tu cuerpo te lo pide hazlo,
Dale ese placer de respirar,
De sentir,
De disfrutar.
La respiración es muchas cosas,
La respiración te relaja,
Pero también te carga de energía.
Cada suspiro que das te da vida,
Cada respiro es un nuevo nacimiento.
Cada respiro tu cuerpo lo agradece,
Tus células lo agradecen.
Haz que cuenten esos suspiros.
Siente como cada respiro que das te está sanando.
No pienses en que te está sanando,
Solo siente como tu respiración es sanadora.
Entrégate completamente a tu respiración.
Inhala,
Llénate de oxígeno,
Nutre tu cerebro,
Purifica tu sangre,
Exhala,
Relaja todo tu cuerpo.
Escucha tu respiración,
¿a qué se parece?
Se escucha como el viento,
Se escucha como el mar,
Siempre puedes volver ahí.
Estés en donde estés,
Puedes respirar y puedes escuchar ese viento.
Puedes escuchar al mar viniendo de ti,
Puedes escuchar esos suspiros de bebé,
Ese bebé que fuiste alguna vez y ese bebé que sigues siendo tú.
Antes de irte a dormir puedes arrollarte con el viento que viene de ti,
Puedes calmarte con el mar que vive dentro de ti.
Y cuando estés en momentos que te causen incomodidad,
Tú tienes el control,
Tienes el poder de volver a esos suspiros,
A esa respiración.
Tú tienes el poder de darte vida,
De sanarte,
De regresar a esa paz.
Honra tu respiración,
Honra tu cuerpo,
Siente el placer de respirar,
El placer de que tú solita seas quien te da vida cada segundo.
Agradece esa sensación,
Disfrútala,
Saboreala,
Esa sensación,
Ese gusto de respirar,
Es el gusto de existir,
De existir en este instante.
Así que respira,
Agradécete,
Agradece por permitirte sentir,
Agradece por respirar,
Por habitar y honrar tu cuerpo y agradecete por existir.
Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
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