23:00

Mindfulness Inicial - S05 Comunicación Consciente

by Leandro Piazza

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Comunicación consciente El tema de esta sesión es la comunicación conciente, y sus herramientas. La sesión termina con una meditacion y una propuesta de programa de entrenamiento con prácticas diarias para desarrollar el Mindfulness.

Transcripción

Comunicación consciente Bienvenido a la sesión 5 del curso inicial de Mindfulness.

El tema de esta sesión es la comunicación consciente y sus herramientas.

La sesión termina con una meditación y una propuesta de programa de entrenamiento con prácticas diarias para desarrollar el mindfulness.

Con el tema de la comunicación nos adventamos en la dimensión social de nuestra práctica,

En cómo nos relacionamos con los demás y en cómo el modo en que hablamos,

Escuchamos y respondemos refleja el nivel de atención y presencia que llevamos dentro.

Durante las semanas anteriores has explorado diferencias entre responder y reaccionar ante el estrés.

Quizá hayas podido notar momentos en los que reaccionabas automáticamente y otros en los que lograste responder con más calma y claridad.

Tal vez no lo hayas conseguido siempre,

Está bien,

Pero lo importante no es la perfección,

Sino mantener una intención consciente.

Responder en lugar de reaccionar lleva tiempo,

Pero sus beneficios son profundos.

Esta semana te invito a aplicar la misma actitud a la manera en que te comunicas.

Piensa un momento en cómo es tu comunicación cuando estás bajo presión,

En momentos de estrés o de tensión emocional.

A menudo las emociones capturan la comunicación y terminamos diciendo lo que no queremos decir o callando lo que en realidad queríamos expresar.

Esto nos lleva a estilos de comunicación que no nos ayudan.

La comunicación pasiva,

La agresiva o la pasiva agresiva.

Ninguna de ellas favorece el entendimiento ni la conexión auténtica.

La comunicación consciente consiste en aplicar la atención plena al acto de comunicar.

Implica darte cuenta de cuatro cosas esenciales.

¿Qué está diciendo?

¿Cómo lo estás diciendo?

¿Cómo te sientes mientras lo haces?

Y el efecto que tienen tus palabras y tu lenguaje no verbal en los demás.

Cuando estás realmente presente en lo que comunicas,

Aparece la posibilidad de conectar desde un lugar más profundo,

Más humano y más equilibrado.

No es fácil,

Lo entiendo.

Pero pisquisá,

Considera en los momentos difíciles que puede recurrir a una técnica que es llamada momento de atención.

Consiste en el detenerte un instante.

En el hacer la clásica pausa.

Respirar y crear una pequeña pausa consciente antes de responder.

Y durante esta pausa puedes preguntarte ¿Qué está ocurriendo ahora?

¿Qué estoy sintiendo o qué estoy pensando?

¿Qué quiero realmente en este momento?

¿Y merece la pena responder de la forma en lo que estoy haciendo?

Desde esta claridad puedes conscientemente decirte.

Ahora voy a inspirar profundamente y dirigir tu comunicación hacia un lugar más consciente,

Más constructivo.

Cuando prestamos atención a la comunicación,

Vemos que las emociones influyen profundamente.

Cuando domina la rabia,

Por ejemplo,

Nuestra comunicación se vuelve agresiva.

Queremos imponer nuestras ideas,

Demostrar poder o expresar desaprobación.

Cuando el miedo toma el control,

La comunicación se vuelve pasiva.

Nos retraemos,

Callamos o intentamos desaparecer.

Y a veces una persona actúa con agresividad.

La otra se siente atacada y responde de la misma manera o adopta una actitud pasiva agresiva.

El sarcasmo,

La ironía o la frialdad.

En todos estos casos,

La comunicación se rompe,

Nótalo.

Por eso,

La práctica consiste en reconocer cómo el estrés y cómo las emociones se manifiestan en nuestra forma de hablar y cultivar una manera más equilibrada y respetuosa de expresarnos.

Eso se llama comunicación asertiva.

Una comunicación basada en el respecto,

Hacia uno mismo,

Hacia los demás.

A veces implica simplemente crear una pausa,

Detenerse antes de responder y observar con atención lo que está ocurriendo.

En la comunicación hay cuatro actitudes que la bloquean.

Son destructivas y rompen el diálogo y la comprensión.

La crítica,

Juzgar a la persona en lugar de los hechos.

El desprecio que se manifiesta con el sarcasmo,

Con la ironía.

El contraataque que amplifica el conflicto.

Y la retirada que puede ser pasiva o pasiva agresiva.

Hay que reconocerla en nosotros mismos porque nos da poder.

El poder de parar,

Respirar y elegir un camino distinto.

También podemos identificar algunas claves para una comunicación no violenta.

Escucha estas ideas y ver qué tal.

Puedes hacer peticiones en lugar de hacer exigencias.

Las peticiones expresan respeto y reducen la amenaza.

Puedes hacer preguntas en lugar de acusaciones.

Las preguntas abren la comprensión.

Las acusaciones cierran el diálogo.

Puedes describir los hechos objetivamente,

Evitando juicios o comparaciones.

Puedes hablar desde el yo,

Expresando tus emociones y necesidades sin inculpar al otro.

Puedes también evitar los absolutos.

Palabras como siempre,

Nunca o deberías.

Puedes cambiarla con me gustaría o preferiría.

Puedes abordar un tema a la vez para no acumular emociones y mantener la claridad.

Esta semana reflexiona un poco sobre estas claves y qué son herramientas y quizá te pueden ayudar un poco.

¿Así?

En resumen,

Hay algunas herramientas de la comunicación consciente que puedes utilizar en tu día a día.

La escucha activa.

Significa estar presente mientras escuchas,

Sin interrumpir,

Sin juzgar,

Solo,

Escuchando con atención plena.

Utilizar el momento de atención que es la pausa consciente que te permite elegir tu respuesta.

Utilizar la asertividad.

Decir no cuando lo necesitas,

Sin sentir culpa.

Puedes expresar tus necesidades con respeto y firmeza.

Y utilizar la comunicación no violenta que hemos visto antes.

Puedes expresarte desde la empatía,

La comprensión,

Recordando que detrás de cada palabra hay una necesidad humana.

Para ayudarte a desarrollar amor y compasión,

Hoy vamos a practicar la meditación que se llama Meditación Metta.

Siéntete en una postura cómoda,

Estable,

Digna y relajada.

Siente el contacto de tu cuerpo con el suelo,

Con la silla o con el cojín.

Y permite que tu cuerpo descanse y que tu respiración fluya naturalmente.

Siente tu respiración como un refugio,

Un lugar seguro al que siempre puedes volver.

Si en algún momento surgen emociones o sensaciones difíciles,

Recuerda que puedes regresar a la respiración,

Simplemente inhalar y exhalar.

Una y otra vez.

Nota los pensamientos y las emociones que pueden surgir.

Algunos pueden ser agradables,

Otros no tanto.

Permítete estar completamente presente con lo que ocurra,

Sin intentar cambiar nada,

Sin controlar,

Solo estar.

Tal vez notas momentos de apertura y aceptación,

A veces resistencia,

Rechazo o distracción.

Todo está bien.

Observa simplemente cómo se manifiestan.

Si algo resulta abrumador,

Regresa a tu respiración,

A tu refugio,

A tu centro.

Ahora,

Comenzamos la práctica de metta,

La meditación de amor bondedoso y de la compasión.

Vamos a recitar mentalmente algunas frases sencillas,

Evocando en nosotros mismos las calidades del amor,

De la amabilidad y del deseo de bienestar.

Mientras la repites,

Observa cómo responde tu mente.

Tu cuerpo,

Tu corazón.

No necesitas forzar nada,

Solo deja que las palabras sembran su intención en ti.

Empieza contigo mismo.

Siente tu presencia,

Tu humanidad,

Tu deseo natural de estar bien,

De ser feliz.

Y repite mentalmente o en voz baja.

Deseo que tengas tranquilidad.

Que puedas vivir libre de preocupaciones.

Deseo que tengas felicidad.

Que disfrutes de la vida con alegría y armonía.

Deseo que tengas salud,

Bienestar y energía en tu vida.

Deseo que tengas sabiduría.

Que puedas cuidarte y tomar buenas decisiones.

Permite que estas palabras te envuelvan,

Como una luz cálida que nace desde el corazón y que se extiende por todo tu cuerpo.

Una sensación de suavidad,

De aceptación y de amabilidad.

Muy bien.

Ahora lleva esta misma intención hacia una otra persona.

Primero,

Piensa en alguien a quien admires o por quien sientas gratitud.

Quizá un maestro,

Una guía,

Un amigo o alguien que te ha ayudado.

Visualiza a esta persona frente a ti y repite mentalmente.

Que puedas vivir con tranquilidad.

Que puedas ser feliz.

Que puedas disfrutar de la salud.

Que puedas tener sabiduría.

Muy bien.

Ahora deja que la imagen de esta persona se disolve y trae a tu mente a alguien a quien ames profundamente.

Puede ser una pareja,

Un hijo,

Una nieta,

Un ser querido,

Una mascota.

Siente el cariño que ya existe y deja que crezca.

Repite las mismas frases con ternura.

Que puedas vivir con tranquilidad.

Que puedas ser feliz.

Que puedas disfrutar de la salud.

Que puedas tener sabiduría.

Ahora deja que la imagen de esta persona se disuelva y piensa en una persona neutral.

Alguien que veas de vez en cuando pero con quien no tienes una conexión especial.

Tal vez alguien del trabajo o una persona que encuentras en tu día a día.

Y dirige hacia esa persona el mismo deseo de bienestar.

Que puedas vivir con tranquilidad.

Que puedas ser feliz.

Que puedas disfrutar de la salud.

Que puedas tener sabiduría.

Ahora lleva tu atención hacia alguien con quien hayas tenido dificultades.

Puede ser alguien del pasado o del presente.

Reconoce con amabilidad a alguien con quien hayas tenido dificultades.

Reconoce con amabilidad que esa persona también desea ser feliz.

Que también busca paz y amor.

Igual que tú.

Visualízala y repite suavemente.

Que puedas vivir con tranquilidad.

Que puedas ser feliz.

Que puedas disfrutar de la salud.

Que puedas tener sabiduría.

Mite ahora que este sentimiento de amor bondadoso se expanda más allá de ti y de estas personas.

Include a todos los seres que has visualizado.

Todos juntos.

Envuelto en la misma luz cálida de compasión.

Repite.

Que puedas vivir con tranquilidad.

Que puedas ser feliz.

Que puedas disfrutar de la salud.

Que puedas tener sabiduría.

Deja que ese amor se extienda aún más hacia todos los seres vivos en todas partes.

Hacia cada persona.

Cada animal.

Cada forma de vida.

Hasta abrazar todo el planeta.

Siente el corazón abierto.

Amplio.

Radiante.

Como una fuente.

Inaglotable de bontad.

Y ahora vuelve poco a poco a la respiración.

A tu cuerpo.

A la sensación de estar aquí.

Permanece unos momentos más en silencio.

Respirando con calma.

Dejando que la práctica repose dentro de ti.

Este amor bondadoso que has cultivado hoy puede acompañarte en cada momento de tu vida.

Y que puedas ofrecerlo sin esfuerzo a todos los seres que encuentres en tu camino.

Que puedas vivir con tranquilidad.

Que puedas ser feliz.

Que puedas disfrutar de la salud.

Y que puedas tener sabiduría.

Ahora poco a poco abre suavemente los ojos y reincórporate en la sala donde estás.

Esta semana,

Como práctica formal,

Te propongo de escuchar una vez al día el audio Meditación Meta del Amor Bondadoso.

Que la encontrarán en el material disponible o en la aplicación.

Y como práctica informal,

¿por qué no practicas comunicación con conciencia plena?

Observando cómo cambia tu manera de comunicarte cuando introduces pausas.

Cuando respiras antes de responder.

Y cuando escuchas con verdad.

Cada conversación puede ser una oportunidad para practicar atención plena.

Una oportunidad para conectar contigo con los demás y con este momento único e irrepetible.

El presente.

Gracias por tu interés.

Y por tu presencia.

Ánimo y buena práctica.

© 2026 Leandro Piazza. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

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