
Responder Cuando te Critican - Por María Badillo
Cómo Responder Cuando te Critican, Atacan e Insultan: A quien no le ha pasado que un familiar, un amigo, un compañero de oficina, le hace la vida imposible con comentarios poco favorables, ofensivos, opinando de temas que son sensibles y tal vez con ciertas críticas que de constructivo tienen poco, pero si tienen mucho de malintencionadas. Así que te voy a compartir hoy unas claves precisas y contundentes para que puedas poner punto final a ese tipo de comentarios.
Transcripción
¿A quién no le ha pasado que un familiar,
Un amigo,
Un compañero de oficina,
Le hace la vida imposible con comentarios poco favorables,
Ofensivos,
Opinando de temas que son sensibles y tal vez con ciertas críticas que,
De constructivo,
Tienen poco,
Pero sí tienen mucho de malintencionadas?
Así que te voy a compartir hoy unas claves precisas y contundentes para que puedas poner punto final a este tipo de comentarios y para que,
De manera muy diplomática,
Te hagas respetar.
Vamos con las claves y estrategias para que puedas responder inteligentemente y asertivamente a las críticas.
Cuando quieren opinar sobre tus ocupaciones,
Elecciones y proyectos.
Siempre habrá alguien que,
Tal vez con una preocupación genuina,
Quiera hablar acerca de esas iniciativas que tú quieres llevar a cabo.
Probablemente estás planeando hacer un viaje,
Irte a estudiar a otro lugar,
Emprender,
Cambiar de empleo,
Iniciar un nuevo proyecto académico y probablemente esa persona que te hace el comentario lo está haciendo tal vez con una buena intención,
Pero su comentario en lugar de motivarte,
De incentivarte y de llenarte de energía para que puedas llevar a cabo tu propósito,
Te sabotea.
Te dicen cosas como,
Estás loco,
Tanto dinero,
Pero lo has pensado bien,
Estás seguro de que lo vas a hacer.
Y lo que ocurre aquí es que,
Número uno,
Esa persona realmente puede estar preocupada de forma sincera por ti,
O número dos,
Realmente esa persona se siente confrontada ante tu éxito,
Ante tu iniciativa y ante tu proyecto,
Porque se confronta consigo misma y genera en ella un malestar el hecho de saber que tú sí te estás atreviendo a hacer algo que tal vez ella siempre ha querido y que nunca lo ha logrado.
Recuerda que lo que decimos acerca de otros habla muchísimo acerca de nosotros mismos.
Así que si están opinando acerca de una elección que ya tomaste,
La mejor manera de responder de una manera asertiva es diciendo algo como,
Aprecio mucho tu preocupación,
Pero en este momento estoy dispuesto a seguir firme en mi decisión y a experimentar por mí mismo.
Más allá del resultado,
Quiero vivir en carne propia la experiencia.
¿Ves?
Es una forma respetuosa de hacerle saber al otro lo siguiente,
No sé si tu preocupación es bien o malintencionada,
La valoro y aprecio,
Aprecio que estés preocupado por mí,
Pero en este momento estoy firme en mi decisión y me vaya bien o me vaya mal,
Estoy dispuesto a vivirlo porque es mi vida y mi proceso.
Voy a volver a decirlo de una manera mucho más sencilla y simple.
Puedes decir algo como,
De verdad aprecio que te preocupes tanto por mí,
Pero en este momento estoy decidido.
Y cuando tú dices decidido,
Estás diciéndole ¿sabes qué?
No me sigas insistiendo porque ya estoy convencido de que esa es mi elección.
Aprecio mucho tu preocupación,
Gracias por tu interés en mi elección,
Pero en este momento estoy decidido a vivir esta experiencia más allá de las consecuencias y quiero darme la oportunidad de experimentarlo.
Cuando lo dices así,
Como te lo estoy planteando,
De una manera contundente,
Con convencimiento y con seguridad,
Difícilmente habrá lugar para que esa persona vuelva a opinar acerca de tu proyecto.
Veamos ahora cuando una persona cuestiona tus decisiones.
En algunos momentos de la vida te ves forzado a tomar decisiones,
Pero muchas personas andan opinando acerca de tus elecciones aunque tú no les hayas preguntado.
Eventos como la elección de tu carrera profesional,
Continuar o no continuar en una relación de pareja,
Invertir en un nuevo proyecto financiero,
Desatan en las personas que te rodean un mar de opiniones que a lo mejor tú ni siquiera has pedido.
Hay una gran diferencia entre hablar con alguien cercano y preguntarle,
Me gustaría conocer tu punto de vista,
Pero hay una brecha abismal entre personas impertinentes e inoportunas que llegan sin que tú lo hayas pedido a decirte ¿estás segura?
¿lo pensaste bien?
¿crees que es la mejor elección?
¿y si en lugar de esto hicieras esto otro?
¿no te vas a arrepentir?
Entonces una buena manera de responderle a estas personas que te están dando su opinión sin que tú la hayas pedido es,
Entiendo tu punto de vista y te agradezco por compartírmelo,
Pero asimismo te agradezco por entender que es mi elección y sobre todo agradezco mucho por respetarla.
De esta manera le estás diciendo,
Oye me estás dando tu punto de vista y lo respeto,
Pero comprende que yo también tengo el mío y te agradezco muchísimo por respetarlo.
De esta manera indirectamente le estás diciendo,
Estás siendo irrespetuoso al opinar acerca de una decisión que yo tomé sin que yo te lo consultara.
Veamos ahora cuando una persona está hablando cosas que no son ciertas y lo hace o lo hacen a tus espaldas.
A todos nos pasa en el trabajo,
Con los amigos o en la familia.
Descubres que hay alguien cercano o no cercano a ti que está hablando cosas que no son ciertas,
Que está opinando a tus espaldas acerca de temas sensibles y personales o que simplemente anda chismorreando y contando lo que no es cierto.
¿Qué hacer en este caso?
Lo primero que te recomiendo es que confrontes a esta persona de manera contundente.
Prepárate,
Respira profundo,
Ve tranquilo.
Recuerda que el que nada debe,
Nada teme.
Y con mucha seguridad,
En privado,
Confronta a esta persona,
Respetuosa pero firmemente,
Y dile lo siguiente.
Tengo entendido que has estado opinando acerca de mi matrimonio,
Mi peso,
Mi vida sentimental,
Mi trabajo,
Lo que sea que te esté afectando.
Entonces,
Recapitulo.
Tengo entendido que has estado hablando o que has estado opinando acerca de x tema y también entiendo que la información que estás compartiendo no es precisa.
Así que,
Para que puedas hablar del tema con quien realmente corresponde,
Es decir,
Conmigo,
Yo estaré encantado o encantada de responder cualquier inquietud que tengas al respecto.
Así que si hay algo que te esté inquietando sobre ese asunto,
Te agradezco que por favor me lo preguntes de manera directa.
Yo estaré encantado de resolver todas tus inquietudes.
Piensa cómo te sentirías tú si estás chismorreando sobre alguien,
Esa persona te confronta y te dice esto.
Sin duda alguna te deja fuera de juego,
¿cierto?
Muy bien,
Entonces utiliza tus palabras,
Tu propio lenguaje.
Prepárate bien,
Pero no olvides procurar que esta confrontación contenga estos tres elementos.
Número 1,
Entiendo que has estado hablando información que no es cierta.
Número 2,
Entiendo que no has estado hablando esta información con quien verdaderamente corresponde,
Es decir,
Conmigo.
Y número 3,
Si tienes dudas yo estaré encantado de resolverlas.
Así que,
¿qué quieres saber acerca de mi matrimonio,
O de mi trabajo,
O de mi peso?
Lo que sea que te esté generando problemas y lo que esté generando el conflicto y el chisme,
Y dímelo a mí de manera directa.
Voy a volver a decirlo una vez más,
Porque sé que esto es muy frecuente,
Así que la frase de manera fluida y contundente sería algo como,
Entiendo que has estado hablando acerca de X tema.
La verdad es que también he podido comprobar que estás dando información que es falsa,
Y que no es precisa,
Y que la estás hablando con quien no corresponde.
Así que si tienes alguna inquietud acerca del tema que me compete,
Te agradecería que me hagas la pregunta de manera directa.
Yo estaré encantada de resolver todas tus dudas y prefiero que en el futuro este tipo de temas los hables conmigo,
En lugar de hablarlos con otras personas.
Estás siendo respetuoso,
Estás siendo asertivo,
Y te aseguro que cortarás el chisme o habladurías de raíz.
Veamos cuando una persona toca temas incómodos o sensibles para ti.
Estás en una reunión social,
En una reunión de trabajo,
En una reunión familiar,
Y alguien llega a poner el dedo en la llaga.
Por ejemplo,
Te acabas de separar y llega la prima bien interesada en tu vida personal,
Y delante de todo el mundo te pregunta cosas como,
Ah,
¿cómo vas con la separación?
¿Te está afectando mucho tu ruptura?
O acabas de emprender un nuevo proceso de pérdida de peso y llega una amiga o algún vecino y te dice,
¿y cómo vas con el gimnasio?
¿Has logrado bajar esos kilos que tienes de más?
Si alguien está opinando acerca de un tema que es privado,
Personal o sensible para ti,
Utiliza la siguiente estrategia y dile algo como,
¿sabes?
No estoy dispuesto a discutir ese asunto que es muy personal.
Te agradezco por comprenderlo.
Es muy potente.
Lo repito.
¿Sabes?
No estoy dispuesto a discutir ese asunto contigo.
O,
No estoy dispuesto a hablar de ese tema en este contexto.
O,
Es un tema personal y no quiero compartirlo.
Gracias por comprenderlo.
De entrada cortas a la persona,
No das pie y probablemente esa persona diga,
Oh,
Pero qué sensible eres.
O,
Uy,
Tocamos un tema sensible.
Tú permanece firme y contundente.
Tu argumento es sumamente válido.
Es un tema que no estoy dispuesto a compartir y te agradezco que lo comprendas.
Contundente y preciso.
Veamos cuando una persona es sarcástica y malintencionada.
Los comentarios que son malintencionados se sienten de manera inmediata.
El simple tono de burla delata a quien los está emitiendo.
Así que en este momento tienes que estar muy preparado.
Tienes que ser muy fuerte y te recomiendo que respondas con dos estrategias.
Número uno.
Si están atacando,
Por ejemplo,
Algo como tu apariencia,
Te están diciendo,
Uy,
Pero qué gordita estás.
O,
¿quién te prestó esa ropa?
¿Tu abuela?
O te están diciendo,
Pero no te peinaste hoy.
La primera estrategia es responder a ese agravio con una pregunta.
¿En serio que lo que te molesta de mí es mi apariencia?
¿Este vestido?
Uh,
Pero a mí me encanta.
¿Y qué es lo que te gusta?
¿Mi cabello?
Pues yo me siento muy bien hoy con él.
¿Que preferirías que cambiara?
Eso es contundente.
La diferencia es decir,
¿en serio?
Yo creí que me veía bien.
O,
Ay,
¿y tú en mi caso qué harías?
El simple tono,
La falta de seguridad,
Está diciendo,
Tu opinión me importa,
Tu opinión me afectó y realmente lo que me acabas de decir me lastimó.
Mientras que si tú dices,
Ah,
Sí,
Y si tú fueras yo,
¿qué cambiarías?
Y no estás atacando,
Tampoco te estás defendiendo.
Le estás preguntando,
Muy bien,
¿primero estás afirmando esto?
Yo me siento muy cómodo con esto.
¿Este vestido?
Yo me siento muy bien con él y a mí me gusta.
¿Tú qué le cambiarías?
O,
¿mi cabello?
Pues yo me siento muy cómoda con él.
¿Qué es lo que no te gusta?
Ahí automáticamente sacas a la persona de su zona de comodidad porque probablemente no está esperando ese tipo de respuesta y la tomes fuera de lugar y por consiguiente esa persona simplemente deje el tema ahí.
La estrategia número dos en este caso es ser un poquito más contundente y un poco más firme.
La primera cosa que te recomiendo que hagas es que utilices el elemento sorpresa.
Te están diciendo,
Por ejemplo,
Pero ¿cómo subiste de peso en estas vacaciones?
O,
Uy,
Qué mal te está sentando esa separación,
Te ves horrible.
Aprovecha y utiliza un elemento que saque a esa persona de contexto y dile algo totalmente diferente.
Dile un comentario positivo.
Dile algo como,
Sabes,
A mí me parece todo lo contrario.
A mí me parece que tú te ves muy bien hoy y admiro mucho la forma en la que luces.
Ante un ataque,
Lo último que tú esperas es que te respondan con un comentario positivo.
Ahora,
No se trata de que digas algo que no sientes o que digas algo sarcástico.
Di algo honesto si te nace.
Algo como,
Pues a mí me parece que tienes un bonito vestido.
O,
Wow,
¿sabes?
Pues yo a ti te veo muy bien,
A pesar de que probablemente has ganado un par de kilos.
Yo te veo muy guapo o muy guapa.
O,
A mí me gusta mucho el color de tu cabello.
Qué bien te ves hoy.
Cuando tú sacas a la persona de contexto con un comentario positivo o sincero,
Automáticamente mueves algo que la confronta.
Yo te estoy atacando,
Tú me estás halagando.
Y luego,
De manera contundente,
Remata la conversación con una frase como,
¿sabes?
Mira,
A mí me parece que tú te ves muy bien hoy y al fin y al cabo entiendo tu comentario.
Pero también comprendo que siempre será mucho más fácil atacar y manifestar lo que no nos gusta en otros en lugar de mirar lo que no nos gusta en nosotros mismos.
Prefiero que este tipo de comentarios no los sigas haciendo.
Pero,
¿sabes qué?
Mientras que a ti te desagrada cómo me veo hoy,
A mí me parece que tú estás muy bien.
Si fueras tú quien estuviera atacando de manera ofensiva y te respondieran de esa manera,
Quedarías en silencio,
¿cierto?
Muy bien,
Sé que lo dije muy rápido.
Voy a recapitularlo de manera más sencilla.
Entonces,
Número uno.
Si te están atacando ofensivamente,
Responde con una pregunta.
Esa es la estrategia número uno.
¿Y qué es lo que a ti te molesta?
Yo me siento muy cómodo con esto,
A mí me agrada.
Estrategia número dos.
Utiliza el elemento sorpresa sinceramente,
Sin ser sarcástico y sin ser reactivo.
En lugar de una ofensa,
Dile algo positivo.
Wow,
Qué bonita te ves hoy.
Mientras tú crees que tengo unos kilos de más,
A ti te veo muy bien,
Te luce mucho ese color de vestido que tienes hoy.
Pero ¿sabes qué?
Agradezco tu comentario,
Pero también comprendo que siempre será más fácil criticar y mirar aquello que nos molesta en otros en lugar de mirarnos a nosotros mismos.
Gracias por tu comentario.
Mientras que tú me ves mal,
Yo a ti te veo muy bien.
¿Y sabes qué?
Prefiero que dejemos el tema aquí.
Y hasta aquí las claves.
Por último,
Disfruta la vida y ten en cuenta las siguientes cuatro recomendaciones.
Número uno.
Las personas no te ven como eres,
Siempre te ven como ellos son,
Pero también aplica para ti.
Tú no ves las cosas como son,
Tú ves a las cosas como tú eres.
Así que,
Si todo lo ves negativo,
Si estás criticando a los demás,
Si estás todo el tiempo a la defensiva,
¿qué dice eso acerca de tu propia percepción y de la forma en la que tú te relacionas contigo mismo?
Así que tranquilo,
O tranquila.
Recuerda,
Nadie te está viendo a ti realmente.
Somos espejos unos de otros.
Cuando te están atacando a ti,
Realmente es porque estás moviendo algunas fibras de eso que a ellos les produce,
A nivel interno,
Un gran malestar.
Segunda recomendación.
No te lo tomes tan personal.
La vida es un proceso de proyección constante.
Entonces,
Si esa persona tiene una insatisfacción,
Tuvo un mal día,
Está insatisfecho con su vida,
No se siente conforme con lo que es,
Siempre será más fácil proyectar todo ese malestar en otros.
No te lo tomes personal y estate tranquilo o tranquila.
¿Acaso no has hablado tú alguna vez mal de alguien?
¿Dicho un comentario fuera de contexto y también criticado y chismurreado de otros?
No te lo tomes tan a pecho.
La tercera recomendación es que las cosas se reciben dependiendo de quién venga.
Así que,
Cuidado,
No se trata de ir por la vida haciendo caso omiso a cualquier comentario.
Puede que algunas de estas críticas,
Aunque no sean dichas con palabras precisas y aunque puedan resultar ofensivas,
Tengan algo de valor y esa persona realmente te esté compartiendo una preocupación genuina.
Aunque la forma en la que lo está expresando no sea la más adecuada.
Así que no las descartes del todo y simplemente mira con neutralidad y con objetividad si en ese comentario hay algo que tú puedas rescatar.
Y la última recomendación es un viejo adagio.
Recuerda lo siguiente.
Si alguien te dice,
Una persona te dice,
Que tienes cara de camello,
Pues no pasa nada.
Pero,
Oye,
Si dos o tres personas te dicen que pareces un camello,
Es momento de mirarte al espejo.
¿Qué quiere decir esto?
Si una persona te está criticando o atacando,
Está bien,
Puede ser un tema personal de ella contigo.
Pero si dos,
Tres o cuatro personas te hacen comentarios similares,
Es un llamado a la autoindagación y a las reflexiones.
Conoce a tu maestro
4.8 (68)
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