
Metta - La Compasión Y La Bondad Amorosa
by Dominik Ley
Se trata de una meditación basado en la compasión, proveniente de la tradución budista en la que este tipo de meditación se llama 'Metta'. La práctica de este tipo de meditación propicia la aparición de varias cualidades innatas de cada ser humano: La bondad amorosa y la compasión.
Transcripción
A continuación,
Te invito a realizar un ejercicio que se llama la meditación del amor bondadoso,
La meditación Metta.
En este ejercicio se practica deliberadamente la amabilidad,
El amor y la compasión.
Estas son cualidades que tenemos todos los humanos,
Cualidades muy poderosas que pueden ayudarnos a sobrellevar mejor las situaciones conflictivas en nuestras vidas y las emociones difíciles.
Se trata así de cualidades con un gran poder transformador.
Pero a veces no somos conscientes de ellas,
De que ya las tenemos dentro de nosotros y con entrenamiento las podemos seguir cultivando y evolucionarlas para que nos aporten calidez,
Ternura,
Sosiego y conectividad.
Este ejercicio se basa en la comprensión de que todos los seres deseamos ser felices y que queremos liberarnos del sufrimiento.
Adoptando ahora una postura erguida,
Una postura que confiere dignidad,
Confianza y estabilidad.
Tomando conciencia de los puntos de contacto con la silla,
Con el cojín,
Con los puntos que tocan el suelo,
Abriéndose a la experiencia de este momento.
Plenamente presente con lo que está ocurriendo,
Siguiendo el ritmo de la respiración,
Estando atento,
Atenta a cada inspiración y a cada exhalación,
Notando las sensaciones que provoca el aire al pasar por el cuerpo,
Por las fosas nasales o donde resulta más fácil percibirlo.
Si bien un pensamiento,
Simplemente permitiendo que surge y que se disuelva,
Sin entrar en su narrativa,
Simplemente volver cada vez con atención a la respiración,
Entrando ahora en contacto con el corazón,
Quizás sintiendo el latido del corazón,
El latido rítmico,
Notando cómo la vida fluye gracias al corazón por el cuerpo.
A continuación,
Va a haber una invitación de recitar internamente unas frases.
Estas frases evocan las cualidades de amabilidad,
Del amor y de la compasión.
Puede que estas frases provoquen pensamientos y emociones.
La invitación es observarlos,
Observar todo lo que vaya surgiendo,
En cada momento,
Sea lo que sea,
Sin juzgar,
Pero sí estando consciente de la reacción de la mente frente a estos pensamientos.
Quizás una resistencia o un rechazo que va surgiendo,
O bien una sensación de apertura y aceptación,
Notando todo lo que vaya surgiendo sin querer cambiarlo,
Sin querer controlar hacia dónde van las reacciones,
Permitiéndose de estar completamente presente con lo que sea que ocurra,
Abriéndose a la experiencia,
Aceptándola como la experiencia real tuya en este momento.
Siempre estará respiración que puede servir como refugio.
Considerando ahora que en tu vida,
En tus circunstancias,
En la situación que vives ahora,
Puedes sentir amor y compasión por la persona más importante para ti,
Tú mismo,
Tú misma.
Trayendo al plano de tu atención una versión de ti que te inspira.
Puede ser una versión tuya de ahora o de cualquier otro momento,
Quizás de la infancia,
Una versión tuya que te provoque sentimientos de ternura y amor.
Repitiendo internamente las frases.
Ojalá pueda sentirme tranquilo,
Vivir seguro y libre de preocupaciones.
Ojalá pueda sentirme feliz,
Vivir en paz y armonía.
Ojalá tenga salud y energía y pueda disfrutar del bienestar en la vida.
Ojalá tenga sabiduría,
Pueda cuidar de mí mismo y tomar buenas decisiones.
Permitiendo ahora que esta versión de ti pase a un segundo plano.
Invitando a que entre al primer plano de tu conciencia ahora una persona que admiras,
Un benefactor.
Una persona para la que sientes un aprecio muy alto.
Una persona que reúne las cualidades de sabiduría y bondad con una actitud no enjuiciadora.
Que quizás te haya ayudado o guiado en algún momento o te inspire particularmente.
Y a quien respetas profundamente por su corazón generoso.
Con esta persona delante de ti,
Repites estas frases en silencio.
Te deseo tranquilidad.
Que puedas vivir seguro y libre de preocupaciones.
Te deseo felicidad.
Que puedas vivir en paz y armonía.
Te deseo que tengas salud y energía y que puedas disfrutar del bienestar en la vida.
Te deseo sabiduría.
Que sepas cuidar de ti y que tomes buenas decisiones.
Permitiendo ahora que pase esta persona que admiras a un segundo plano.
Y trayendo delante de ti a una persona que amas.
Una persona que surge de manera espontánea.
Puede ser tu pareja,
Un familiar,
Un amigo,
Incluso una mascota.
O una persona que quizás ya no esté con nosotros.
Teniendo la imagen de esta persona delante,
Repite en silencio estas frases.
Te deseo tranquilidad.
Que puedas vivir seguro y libre de preocupaciones.
Te deseo felicidad.
Que puedas vivir en paz y armonía.
Te deseo que tengas salud y energía y que puedas disfrutar del bienestar en la vida.
Te deseo sabiduría.
Que sepas cuidar de ti y tomar buenas decisiones.
Ahora nuevamente dejando que esta persona se va disolviendo en el campo de tu conciencia.
Permitiendo que pase al primer plano de tu atención una persona neutra.
Una persona que quizás no conozcas también,
Pero la ves a menudo.
Puede ser un vecino o una vecina.
Una persona que te atiende en la tienda donde vas a comprar regularmente,
O alguien del trabajo,
Del gimnasio,
O alguien con el que te encuentras frecuentemente cuando paseas por el parque.
Imaginando a esta persona,
Repite en silencio estas frases.
Te deseo tranquilidad.
Que puedas vivir seguro y libre de preocupaciones.
Te deseo felicidad.
Que puedas vivir en paz y armonía.
Te deseo que tengas salud y energía y que puedas disfrutar del bienestar en la vida.
Te deseo sabiduría.
Que sepas cuidar de ti y que tomes buenas decisiones.
Permitiendo que desaparezca esta persona del primer plano de tu conciencia y trayendo ahora una persona delante de ti con la que tuviste o tienes algún conflicto.
Una persona con la que quizás no te llevas muy bien o te cuesta llevarte bien o simplemente te incomoda estar en su presencia.
Una persona con la que quizás tienes pendiente una conversación difícil.
O que quizás en el pasado te ha causado mucho malestar y ahora te viene a la mente de manera espontánea.
Considerando que esta persona también tiene los mismos deseos como tú.
También deseas ser feliz y liberarse del sufrimiento.
Viendo por un momento la vulnerabilidad que tiene que tener esta persona también,
Al igual que tú.
Permitiendo que esta persona ahora esté en tu mente delante de ti,
Dirigiéndote a ella,
Repite en silencio las mismas frases.
Te deseo tranquilidad.
Que puedas vivir seguro y libre de preocupaciones.
Te deseo felicidad.
Que puedas vivir en paz y armonía.
Te deseo que tengas salud y energía y que puedas disfrutar del bienestar en la vida.
Te deseo sabiduría.
Que sepas cuidar de ti y que tomes buenas decisiones.
Reuniendo ahora delante de ti todas las personas que han participado en este ejercicio.
A ti mismo,
A la persona que admiras,
A la persona que amas,
A la persona neutra y a la persona con la que tuviste o tienes algún conflicto.
Y repitiendo nuevamente las frases.
Ojalá podamos sentirnos tranquilos,
Seguros y libres de preocupaciones.
Ojalá podamos sentirnos felices y que podamos vivir en paz y armonía.
Ojalá tengamos salud y energía y que podamos disfrutar del bienestar en la vida.
Ojalá tengamos sabiduría.
Que sepamos cuidar de nosotros mismos y tomar buenas decisiones.
Quizás ahora querrás incluir a más personas en tus deseos.
Familiares,
Amigos.
Personas que te vienen a la mente.
Puedes hacer el grupo tan grande como quieras.
Recuerda que en este ejercicio no estamos enviando nada,
Sino estamos cultivando las cualidades nobles de la bondad amorosa en nosotros.
Puedes repetir una vez más.
Que todos los seres de la tierra podamos sentirnos tranquilos,
Seguros y libres de preocupaciones.
Que todos los seres de la tierra podamos sentirnos felices y que podamos vivir en paz y armonía.
Que todos los seres de la tierra tengamos salud y energía y que podamos disfrutar del bienestar en la vida.
Que todos los seres de la tierra tengamos sabiduría,
Que sepamos cuidar de nosotros mismos y que tomemos buenas decisiones.
Observando en qué parte del cuerpo puedes sentir de manera más intensa estos deseos de amor.
Notando si puedes percibir una mayor conexión en este momento.
Quizás con las personas con las que te has relacionado en el ejercicio o con la vida en sí.
Quizás ves el milagro que es la vida cuando uno se abre a conectar con los demás seres,
Permaneciendo presente en esta presencia bondadosa.
Te voy a leer un poema del maestro Zen y monje budista Thich Nhat Hanh.
El poema se llama Llámame por mis verdaderos nombres.
No digas que partiré mañana,
Porque todavía estoy llegando.
Mira profundamente.
Llego a cada instante para ser el brote de una rama de primavera.
Para ser un pequeño pájaro de alas aún frágiles que aprenda a cantar en su nuevo nido.
Para ser oruga en el corazón de una flor.
Para ser una piedra preciosa escondida en una roca.
Todavía estoy llegando para reír y llorar.
Para temer y esperar.
Pues el ritmo de mi corazón es el nacimiento y la muerte de todo lo que vive.
Soy el efímero insecto en metamorfosis sobre la superficie del río.
Y soy el pájaro que cuando llega la primavera llega el tiempo para devorar este insecto.
Soy una rana que nada feliz en el agua clara de un estanque.
Y soy la culebra que se acerca sigilosa para alimentarse de la rana.
Soy el niño de Uganda todo piel y huesos con piernas delgadas como cañas de bambú.
Y soy el comerciante de armas que venda armas mortales a Uganda.
Soy la niña de 12 años refugiada en un pequeño bote que se arroja al mar tras haber sido violada por un pirata.
Y soy el pirata cuyo corazón es incapaz de amar.
Soy el miembro del politburo con todo el poder en mis manos.
Y soy el hombre que ha de pagar su deuda de sangre a mi pueblo muriendo lentamente en un campo de concentración.
Mi alegría es como la primavera tan cálida que abre las flores de toda la tierra.
Mi dolor es como un río de lágrimas tan desbordante que llena todos los océanos.
Llámame por mis verdaderos nombres para poder oír al mismo tiempo mis llantos y mis risas,
Para poder ver que mi dolor y mi alegría son la misma cosa.
Por favor,
Llámame por mis verdaderos nombres para que pueda despertar y quiera abierta la puerta de mi corazón,
La puerta de la compasión.
Notando quizás alguna sensación o emoción particular en el cuerpo,
Puedes tomarte un tiempo para acogerla con atención,
Cuidar de ella,
Sentirla,
Respirar con ella.
Luego,
Poco a poco,
Permitiendo que la atención vuelva a focalizarse en la respiración y que así se vaya disolviendo todo lo que has creado durante el ejercicio en tu mente y esperando que suenen las campanillas que marcan el final de la meditación.
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