
Ley del Perdón
by Mónica
Crea una pausa, respira y perdónate y perdona. Elije una persona a la cual sientes que necesitas perdonar, y empieza la meditación. Haz esta meditación las veces que sean necesarias y recuerda siempre pedir la ayuda del Arcángel Zadaquiel y los Seres de Luz. Namasté, Mónica Emanuele
Transcripción
Hola,
Hoy te quiero compartir una meditación sobre el perdón,
Inspirada en María Elvira Pomo Marchand.
Busca un lugar tranquilo en donde puedas encontrar paz,
Donde nadie te interrumpa.
Puedes encender una vela blanca y poner una música suave,
Algo también que te ayude a enraizar el presente,
Como un aceite esencial y cobijita o medias para que no te de frío.
Poco a poco ve encontrando tu postura cómoda y estable,
Con la columna recta y ojos cerrados.
En caso de que no los quieras cerrar,
Puedes observar a la vela que prendiste.
Ve recorriendo mentalmente tu cuerpo,
Relajándolo,
Empezando por los pies,
Los dedos de los pies.
Ve subiendo y revisando si hay alguna tensión,
Dolor,
Contracción en algún lugar de tu cuerpo físico.
Verifica las piernas,
Las caderas,
El abdomen,
Pecho,
Espalda baja,
Media,
Alta,
Tus brazos,
Hombros,
Cuello,
Cabeza.
Relaja un poquitito más los músculos de tu cara,
Llevando la lengua al paladar y ve soltando cada tensión con la ayuda de la respiración.
En cada exhalación suelta un poquitito más cualquier dolor,
Tensión o contracción a nivel físico.
Ve llamando mentalmente a los ángeles,
En especial el arcángel Sadaquiel,
El cual está encargado de la ley del perdón,
Recordándonos que la ley del perdón dice,
Libera el dolor y quédate con la enseñanza.
Llama a todos los seres de luz que quieras para que te acompañen y ve sintiendo su presencia y su luz.
Visualiza a esa persona que consideras un maestro,
Una maestra de aprendizaje y obsérvala al frente tuyo.
Esa persona a la cual quieres perdonar,
Visualízala al frente tuyo,
Mírale a los ojos,
Sonríe y mándale luz.
Simultáneamente ambos se envuelven en luz.
Ahora pide el apoyo del arcángel Miguel para que te ayude a cortar las cuerdas o ataduras de miedo que tienes con esa persona.
Imagínate que la liberas y te liberas.
Mentalmente ve preguntándole a esta persona qué me quieres enseñar y empieza a abrirte a recibir la respuesta.
No tiene que ser hoy mismo.
Ábrete a recibirla en el momento perfecto de la manera perfecta.
Pero también puede ser hoy mismo.
¿Qué miedo me estás mostrando?
Y mira esa persona a los ojos.
Lo primero que sientas o pienses eso es.
Puede ser que al principio no esté muy claro,
Pero puede llegar a un nivel inconsciente también.
Mantén la intención de recibir claridad y nada más recuerda que cuando la información no se recibe a nivel consciente es porque no estás preparado.
Nada más confíe en que vas a recibir la información que necesitas en este momento y en el momento perfecto.
Visualiza esta persona al frente y visualiza que la estás abrazando.
Dale gracias desde tu corazón por ser ese maestro,
Esa maestra.
Que viene a ayudarte a evolucionar y a reencontrarte con la luz.
Repite mentalmente libero el dolor y me quedo con la enseñanza.
Siente como una luz blanca los envuelve y limpia toda la energía de dolor,
De sufrimiento y los recuerdos que lo producen.
Despídete de esta persona con gratitud.
Ahora agradece el apoyo de todos los ángeles,
De los maestros de luz.
Inhala profundamente.
Exhala profundamente.
Inhala amor.
Exhala miedo,
Dolor y sufrimiento.
Inhala amor.
Exhala miedo,
Dolor y sufrimiento.
Sonríe.
Dibuja una sonrisa en tus labios para sentir ese bienestar en todo tu cuerpo.
Siente cómo está tu energía en este momento y poquito a poco ve moviendo los dedos de las manos y de los pies.
Ve volviendo a la aquí y a la ahora.
Sigue dibujando esa sonrisa con tus labios y siente la paz que te da este presente.
Junta ambas manos frutándolas,
Creando calor y llévalas encima de tus ojos y poquito a poco cuando lo sientas puedes abrir.
Namasté.
Conoce a tu maestro
4.6 (351)
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