24:25
24:25

Ejercicio De Las Máscaras

by Aanu Meditación

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.4
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
444

Imagina que estas en Venecia, en el carnaval, todos a tu alrededor esconden su identidad tras los antifaces, todo es alegria y diversión, y te encontras con un gato que te invita a que lo sigas, te guia por un pasillo hasta llegar a una cámara llena de espejos.

Transcripción

El ejercicio de las máscaras.

Cerra los ojos.

Vamos a jugar.

Vamos a jugar a que estás en Venecia.

Caminás por las veredas de Adoquines.

Cruzás los puentes de los canales.

Es época de carnaval.

Todo el mundo esconde su identidad.

La gente está muy divertida,

Muy feliz.

Parece.

Se atreve a hacer cualquier cosa porque no tiene que mostrar su cara.

Hay una puerta y un gato te mira y sentís que el gato te dice vení.

Lo empezás a seguir por un pasillo oscuro que conduce a una sala llena de espejos.

¡Qué lindo!

¡Qué hermoso lugar!

El gato se va.

Y te acordás que el gato,

En el cuento de Alicia,

Era el guía.

Y te acordás que en ese camino de autoconocimiento el gato aparecía cada vez que Alicia tenía que aprender.

Un arquetipo que te condujo a la cámara de espejos.

Ahí te quedas.

Acércate al espejo.

Sácate la máscara que tenés puesta del carnaval.

Observa tu cara.

¿Te acuerdas cómo es ella?

Observala.

¿Estás seguro que sos así?

Bien.

Ahora observa tus ojos y empieza a conectarte con el miedo a no sentirte vital,

Bello y energético.

Sentilo.

Sentí el miedo a la enfermedad.

Vamos.

El miedo a no poder físicamente.

De tu rostro comienza a salir un color rojo.

Comienza a generar una máscara de color rojo.

Déjalo salir.

Dale.

Es muy molesta.

Es muy molesta.

Pero es tuya.

Soltala.

Soltala.

No la necesitas.

Está en ti.

Por la domesticación que sufriste,

Está en ti.

Porque el sistema te habló de la debilidad del cuerpo.

No la necesitas.

Tu cuerpo es evolutivo,

Fuerte,

Talentoso,

Sano.

Soltala.

Déjala en el piso.

Aceptate físicamente.

Acepta tu rostro.

Acepta la belleza de tu rostro.

Baja la mirada.

Acepta tu cuerpo.

Acepta la belleza de tu cuerpo.

La fortaleza de tu cuerpo.

Y volvé a concentrarte en tus ojos.

Deja que salga el complejo a la ignorancia,

A la inferioridad.

Vamos.

Déjalo que salga.

Comienzas a observar una máscara que se empieza a construir en tu rostro de color naranja.

Vamos.

Déjalo salir todo.

Saca tu ignorancia,

Tu inferioridad.

Vamos.

Sácalo.

Tu rostro se ha convertido en una máscara naranja.

Soltala.

Soltala.

Y déjala en el piso.

Y mírate al espejo.

Observa el ser creativo que sos.

Observa la verdad de tu rostro.

Observa la luz que tiene tu rostro.

Te llama la atención porque nunca la habías visto.

Aceptá que sos un ser lumínico.

Sigue observando tus ojos.

Conectate con el complejo de atención.

Con tu miedo al rechazo.

Vamos.

Están ahí.

Déjalo salir.

Desde tu cara comienza a brotarse un color amarillo.

Un color amarillo viejo,

Feo.

Vamos.

Déjalo salir.

Y se convierte en otra máscara.

Soltala.

Y déjala en el piso.

Y mira a tu rostro.

Sos un ser presente.

Un ser brillante.

Y tu rostro tiene mucho más luz.

Y sientes que no tienes que taparte.

Que no tienes que demostrar.

Vamos.

Sigue mirándote.

Y ahí viene.

Ahí viene otro miedo.

El miedo a no sentirte amado.

Comienza a salir un verde apagado.

Un verde amarronado en toda tu cara.

Observa esa máscara.

Es pesada.

Es gruesa.

Soltala.

Sacala de tu rostro.

Y déjala en el piso.

Mira tus ojos.

Aceptate que te amas.

Aceptalo.

Porque cada movimiento de tu corazón,

Cada pulso de tu cuerpo,

Cada latido es porque te amas.

Aceptá que te amas.

Aceptá que el amor es el combustible que mueve tu cuerpo.

Seguí mirando a tus ojos.

Seguí.

Seguí.

Y vas a empezar a encontrarte con el miedo a la falta.

El miedo a la locura.

A que tu mente no te responda.

Comienzas a sentir como agua.

Comienzas a sentir olor a agua estancada en tu cara.

Y observás que la máscara es un color azul verdoso.

Soltala.

Soltala de esa máscara.

Es importante que la dejes caer.

Ponela en el piso.

Volvé a tus ojos y observá que sos un ser en posibilidad.

Sos un ser potente.

Sos un ser libre.

Volvé a tus ojos.

Observá.

Y vas a empezar a sentir el miedo al fracaso.

El miedo a ser esclavo de algo.

Y la máscara empieza a sentirse pesada.

Te empieza a hacer caer la cara hacia abajo.

Vamos.

Levanta tu rostro.

No pierdas la mirada a tus ojos.

Y soltala.

Sacala.

Ponela en el piso.

Nada te esclaviza.

Nada te saca de la verdad.

Nada.

Ninguna ilusión.

Ninguna visión te puede sacar de la verdad.

Soltá.

Soltá esa esclavitud.

Y aceptá que sos libre.

Que sos liviano.

Que sos diverso.

Que sos dinámico.

Nada te pesa.

Observá tus ojos.

Y conéctate de vuelta con esta escala del éxito y el fracaso.

¿Qué tengo?

¿Miedo al fracaso o miedo al éxito?

Tal vez sea el mismo miedo.

Tu cara comienza a oxidarse.

Como si algo viejo generara esta máscara.

Sácalo todo.

Soltála.

Soltá esa máscara.

Soltá.

Soltá esa máscara.

La máscara oxidada.

La máscara de la espera.

La máscara de la vigilia.

¿Te quiere tapar los ojos?

No,

No,

No,

No.

Soltála y ponela en el piso.

Tus ojos brillan.

Tu rostro brilla.

Vamos.

Deja esa máscara.

Y comienza a observar en tus ojos la cantidad de oportunidades.

La cantidad de posibilidades.

La cantidad de probabilidades.

La cantidad de caminos que hay para ti.

Y conéctate con el recuerdo.

Ahí te vas a dar cuenta de tu domesticación.

De tu complacencia.

De tus leyes morales.

De tus leyes de la ética.

Tu rostro se empieza a poner oscuro.

Una máscara muy oscura.

Esa se convierte en la máscara más oscura.

Soltála.

Soltála.

Apoyala en el piso.

Observá tu rostro.

Observá tus ojos.

Ahora en ellos se puede leer tus impulsos.

Tus emociones.

Lo que pensás.

En lo que crees.

Sentís tu rostro liviano.

Brillante.

Sentís que toda tu cabeza se puede mover.

Puede ser dinámico.

Pónete en el centro de la habitación de espejos.

Y observá que en cada espejo ves lo mismo.

Tu cuerpo está más liviano.

Y sientes en tus pies al gato.

Se sube a tus brazos como si te abrazara.

Miras hacia abajo y ocho máscaras quedan en el piso.

Y te vas.

Y te vas por ese pasillo.

Abrís la puerta y ya es de día.

El sol toca tu rostro.

Y caminas por la vereda de Doquines.

Escuchas el ruido del agua de Venecia.

No necesitas de ninguna máscara.

Lo único que hay en vos son tus creencias.

Lo único que hay en vos sos tú mismo.

Feliz.

Abundante.

Sano.

Libre.

Ecuánime.

En sincronicidad y compasivo.

4.4 (18)

Reseñas Recientes

Ovidio

June 18, 2019

Excelente muchas gracias

More from Aanu Meditación

Loading...

Profesores Relacionados

Loading...
© 2026 Aanu Meditación. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else