
Descanso profundo. Meditación guiada con sonoterapia
Esta meditación de 25 minutos te llevará a un estado de relajación profunda. Está diseñada para bajar la sensación de estrés y ansiedad, poder conciliar el sueño y descansar profundamente. Acompaña de fondo a la meditación música relajante y sonidos de la naturaleza, lo que te ayuda a la relajación para dormir profundamente. Es mejor utilizar auriculares, aunque no es imprescindible.
Transcripción
Te doy la bienvenida a esta meditación para encontrar la relajación profunda y que puedas descansar plácidamente.
Colócate en la posición que sientas más cómoda,
Preferiblemente boca arriba con las palmas hacia arriba.
Si lo deseas,
Ajusta la almohada bajo tu cabeza.
Estira ligeramente las piernas y permite que tus hombros caigan naturalmente hacia la cama.
Si aún no lo has hecho,
Cierra suavemente los ojos.
Comienza a notar cómo el aire entra y sale de tu cuerpo al respirar,
Sin forzarlo,
Solo observando cómo entra y sale el aire de tu cuerpo.
Toma ahora tres respiraciones profundas a tu ritmo.
Con cada inhalación te llenas de paz y con cada exhalación vas soltando las tensiones del día.
Este es un momento solo para ti.
Permítete dejar atrás el día que ha terminado y soltar todo lo que ya no necesitas llevar contigo esta noche.
Cuando hayas terminado las respiraciones profundas,
Deja que la respiración tome su estado natural para fluir con naturalidad.
No hay nada que hacer,
Nada que resolver,
Nada que pensar.
Solo permitir que tu cuerpo y tu mente se entreguen suavemente al descanso.
Con cada respiración vas sintiendo cómo tu cuerpo se va relajando cada vez más.
Con cada exhalación suelta un poco más cualquier tensión que aún quede en tu rostro,
Tu mandíbula,
En tu frente.
Siente cómo las arrugas de preocupación del día se disuelven.
Tu frente queda lisa,
Suave y en paz.
Ahora lleva la tensión hacia tus ojos.
Siente el peso suave de los párpados,
Cómo descansan sobre los globos oculares protegiéndolos,
Permitiendo que toda la luz del día se apague poco a poco y que la oscuridad cálida y acogedora te envuelva.
Pon la tensión ahora hacia las mejillas,
Las orejas,
La parte trasera de la cabeza.
Y con cada respiración invita a esa zona a soltar,
A ablandarse,
Como si la almohada estuviera hecha de plumas calientes que te acunan.
Siente el cuello relajado,
Sin esfuerzo por sostener la cabeza.
La cabeza descansa completamente,
El cuello se suelta,
Toda la tensión que acumulaste en el día de hoy se va con cada exhalación.
Ahora dirige la atención a los hombros,
Permíteles caer más y más profundo en la cama,
Como si pesaran menos con cada respiración.
Suelta el peso invisible que llevan,
Las responsabilidades,
Las preocupaciones,
Toda la carga acumulada.
Lleva la atención ahora a los brazos,
Primero el brazo derecho.
Siente como desde el hombro los músculos se van relajando,
Pasando por el bíceps,
Codo,
Antebrazo,
Muñeca y mano.
Repasa dedo a dedo uno por uno,
El pulgar,
El índice,
El medio,
El anular y el medio.
Cada dedo se relaja completamente.
Ahora con el brazo izquierdo.
Bíceps,
Codo,
Antebrazo,
Muñeca y mano.
Repasa dedo a dedo.
Nota como se van volviendo más pesados,
Como si estuvieran sumergidos en agua,
Flotando y a la vez apoyados y seguros.
Y ahora lleva la atención hacia el pecho.
A la vez puedas notar como sube y baja la respiración,
Como olas en un mar en calma.
Cada inhalación entra calma,
Cada exhalación sueltas cualquier resto de agitación.
El diafragma se relaja,
El estómago se ablanda,
Los órganos internos encuentran su ritmo lento y profundo.
Es posible que la mente divague y está bien.
Cuando notes un pensamiento,
Regresa a la sensación del cuerpo pesado,
A la respiración lenta.
Siente ahora la espalda,
Toda la columna vertebral,
Desde la nuca,
Vértebra por vértebra,
Bajando hasta la zona lumbar.
Permite que con cada respiración,
Cada espacio entre las vértebras se abra un poco más,
Se relaje,
Se libere.
La espalda entera se apoya completamente,
Confiada,
Sostenida por la cama.
Ahora las caderas.
Los glúteos sienten como se hunden en el colchón,
Pesados,
Anclados y seguros.
Vale atención ahora a los muslos.
Siente como la musculatura se siente pesada y se van relajando cada vez más.
Ahora la parte frontal,
La parte trasera,
El interior,
El exterior.
Todo se suelta.
Nota como los muslos están cada vez más relajados.
Las rodillas se ablandan.
Las pantorrillas se vuelven pesadas como sacos de arena.
Los tobillos,
Los pies,
Los talones,
Las plantas,
Los dedos de los pies uno por uno.
El dedo por el derecho,
El pulgar,
El segundo dedo,
El tercero,
El cuarto,
El dedo pequeño.
Todo se relaja.
Pasa ahora el pie izquierdo,
El dedo gordo del pie,
El segundo dedo,
El tercero,
El cuarto y el pequeño.
Siente ahora como tu cuerpo entero de la coronilla,
La punta de los pies,
Se siente relajado,
Pesado,
Cálido,
Móvil.
Siente como tu cuerpo respira,
Como si estuvieses respirando con tu cuerpo entero.
Siente la calma.
El cuerpo descansa.
Está cada vez más relajado.
Tu mente está libre de pensamientos,
Serena.
Y puedes decir mentalmente,
Me siento bien.
Estoy en paz.
Todo está bien.
Imagina ahora,
Estás acostado o acostada en una pradera bajo un cielo nocturno.
El aire es fresco y limpio.
Y huele a hierba mojada.
Encima de ti hay miles de estrellas brillando.
La luna emana una luz plateada y suave.
Siente como esa luz te envuelve como una manta ligera y protectora.
Con cada respiración,
Tu cuerpo se hace un poco más pequeño,
Más liviano y al mismo tiempo más conectado con la tierra.
Con el universo entero.
Inspira y siente como esa luz entra en el cuerpo.
Esa luz te llena de un estado de paz absoluta.
Siente como al inspirar,
Se expande esa luz por el cuerpo.
Y se va expandiendo cada vez más y más.
Deja que la luz de la luna fluya por todo el cuerpo.
Como si se tratara de una onda luminosa.
Va de la cabeza a los pies,
De los pies a la cabeza.
Deja que llegue a todas las partes del cuerpo.
A los órganos,
Los tejidos,
A los músculos y a la piel.
Cada célula del cuerpo se baña en esa luz sanadora.
Tu cuerpo y mente se llenan de paz,
Amor,
Protección,
Seguridad,
Sostén y poder sanador.
Y sientes una relajación y una paz profunda.
Disfruta de esa sensación de paz.
Todo lo que sucedió hoy se queda atrás.
No necesitas recordarlas ahora.
No necesitas analizarlas,
Solo dejarlas ir con gratitud.
Porque ya cumplieron su propósito.
Y todo lo que vendrá mañana también puede esperar.
Esta noche es solo para ti.
Para descansar.
Para repararte.
Para renovarte desde lo más profundo.
En este momento de quietud absoluta,
Antes de entregarte por completo al sueño.
Permite que surja en el corazón una suave ola de gratitud.
Toma una respiración profunda y lenta.
Y agradece con todo tu ser por este día.
Por algún gesto amable de alguien que quizá pasaste por alto.
Por el latido constante de tu corazón que te ha sostenido.
Por el techo que te cobija esta noche.
Por la cama que te abraza ahora.
Por los momentos de risa,
De calma.
Y siente como esa gratitud se expande desde el pecho,
Hacia los brazos,
Las piernas,
El rostro.
Llenando cada célula con una sensación de plenitud.
De todo está bien tal como es.
Permite que esta gratitud te envuelva.
Te eleve ligeramente y al mismo tiempo te ancle más profundo a la paz.
Al agradecer sueltas.
Al agradecer te liberas.
Al agradecer te preparas para recibir el regalo más puro de la noche.
Descanso profundo y reparado.
Ahora deja que esa gratitud se disuelva suavemente y una respiración.
Siente como una ola tibia de sueño.
Comienza en tus pies,
Subiendo lentamente por las piernas.
En las caderas.
Envuelve el abdomen,
El pecho,
Los brazos,
El cuello,
El rostro.
Y cubre toda tu cabeza.
Con cada respiración esa ola sube y baja.
Llevándote hacia un sueño continuo.
Tranquilo,
Dulce.
Estás seguro,
Segura.
Estás protegido,
Protegida.
Estás en paz.
El sueño llega a ti.
Natural,
Suave,
Inevitable.
Como la noche que siempre abraza al día.
Sientes un sueño muy profundo.
Ahora puedes dormir profundamente,
Dulcemente y completamente.
Buenas noches.
Que tu descanso sea profundo,
Reparador y lleno de paz.
Te deseo que despiertes mañana lleno o llena de energía y agradecido o agradecida por el nuevo día.
Te dejo un ratito que suene la música de fondo.
Gracias por meditar conmigo.
Conoce a tu maestro
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