
Meditación: La Cascada Como Refugio
Déjate envolver por la frescura y el eterno fluir de la cascada, un refugio donde el agua limpia y renueva todo a su paso. En esta meditación guiada, cada gota disuelve el ruido interno y te conecta con la pureza del presente. Permite que su ritmo constante te devuelva la calma y la claridad interior
Transcripción
La cascada como un sitio seguro.
Comenzamos a imaginar la cascada que estamos escuchando.
Sentimos como nos permite calma y tranquilidad.
Podemos imaginar como el agua que cae fluye con todo lo que está a su alrededor.
Fluye con los árboles.
Fluye con la naturaleza.
Fluye con el cielo,
Con la luz del sol.
De la misma manera en que nosotros hoy podemos fluir con todo aquello que nos acompaña.
Por medio de la aceptación,
Sin oponer resistencia a lo que nos pesa.
Comenzamos por hacer unas respiraciones de asentamiento.
Inhalamos,
Sostenemos,
Exhalamos.
Nuevamente sentimos como el aire frío entra por nuestra nariz,
Desciende por la tráquea,
Se expande en el abdomen,
Contenemos,
Soltamos y dejamos ir nuevamente a través de la nariz.
Revisamos si hay pensamientos.
En caso de que lleguen ideas,
Preocupaciones,
Les ponemos un nombre y como el agua de la cascada que estás escuchando,
Visualizas que se mueven y fluyen con esta meditación.
Comenzamos por relajar la cabeza.
Revisa si hay alguna tensión en tu frente,
En tus ojos,
En tu nariz,
En tu boca,
En tus pómulos,
En tu nuca.
Y al relajar la cabeza,
Te invito a traer el mantra para esta meditación con la cual vamos a trabajar aceptación y fluidez que puede hacer la roca que moldea el agua.
Nuevamente sientes como te va relajando el agua y el sonido de la cascada.
Ahora te invito a mover tu atención a la espalda y como si pudieras estar haciendo un escáner,
Relajas la nuca,
Los hombros,
Las escápulas,
La columna,
El coxis,
La cadera.
Hacemos unas respiraciones más para relajar aún más el cuerpo.
Si hay alguna tensión,
Inhalas,
Sostienes y con esta exhalación visualizas que la tensión sale de tu cuerpo.
Ahora llevamos nuestra atención a las piernas,
A las rodillas y a los pies.
Sentimos también como está nuestra área del abdomen.
Inhalamos,
Sostenemos,
Soltamos,
Exhalamos,
Descansamos,
Dejamos ir.
Ahora llevamos la atención al corazón y sobre el corazón físico visualizamos un corazón de luz en el cual podemos descansar.
No solamente para soltar nuestra ansiedad o nuestro estrés,
Sino también para visualizar sitios que nos producen calma y tranquilidad.
Este corazón de luz nos permite imaginar,
Soñar y visualizar.
En este momento imaginamos entonces que aparece un gran bosque,
El sitio donde se encuentra el agua que escuchas de la cascada.
Comienzas a caminar.
Comienzas a caminar y orientado por tus sentidos encuentras un hermoso rincón rodeado de rocas,
De árboles,
De mariposas que llegan a la cascada.
Observas allí una gran roca que te sostiene.
Te invita a sentarte y te permite disfrutar de este paisaje en calma y en tranquilidad.
Te sientas,
Descansas.
Puedes sentir como el aire a tu alrededor está lleno de frescura,
El vapor del agua y el sonido rítmico te envuelve y te contiene.
Puedes escuchar como el agua fluye,
Su sonido es constante,
Relajante.
Puedes sentir también la brisa suave del agua que toca tu piel.
Con cada inhalación sientes el vapor de agua que limpia no solo tus pulmones sino también tu cuerpo y tus pensamientos.
Y con cada exhalación puedes dejar ir cualquier tensión.
Los hombros se relajan,
La mandíbula se suelta y sientes como todo tu cuerpo y tu mente comienzan a descansar en este oasis de árboles,
Mariposas,
De mariposas.
Y de sonidos que lentamente te van relajando cada vez más.
Te puedes visualizar sentado en la roca.
Puedes ver también como el agua cae con fuerza pero de una manera suave y rítmica.
El agua lentamente va moldeando la roca donde te encuentras sentado y al entrar en contacto con esta va formando una niebla refrescante que te cubre,
Que te contiene,
Que te hace sentir seguridad.
Sientes como esta niebla toca no solo tu piel sino también como limpia cualquier tensión,
Preocupación o estrés que estás cargando.
Con cada respiración inhalas la energía fresca del agua,
De la neblina y del entorno natural.
Con cada exhalación dejas ir aquello que te pesa,
Que no corresponde cargar hoy.
Sientes como esa energía revitaliza tu cuerpo,
Tu mente,
Dando calma y serenidad.
Imaginas que la corriente del agua,
Donde cae la cascada,
Se lleva cualquier pensamiento negativo.
Al exhalar dejas ir aquello que ya no te corresponde sostener,
Dejando fluir aquello que te pesa con la quebrada que se aleja.
Te invito a sentir por unos segundos el ruido de la cascada,
Como lentamente te vas sintiendo cada vez más liviana,
Con menos preocupaciones,
Con menos pesos.
Es hora de regresar lentamente.
Lleva tu atención de nuevo a tu respiración,
Sintiendo como el aire entra y sale de tu cuerpo.
Inhala profundamente imaginando que cada inhalación está llena de la energía refrescante de la cascada,
Del bosque.
Exhala cualquier preocupación o tensión que quede en ti.
Cuando estés listo o lista comienza a mover suavemente los dedos de las manos y de los pies,
Trayendo de nuevo la conciencia a tu cuerpo físico.
Permite regresar a la realidad con una sensación renovada de calma y equilibrio.
Sabiendo que siempre puedes volver a este espacio de paz,
De la cascada y del bosque cuando desees.
Antes de abrir tus ojos te invito a recitar el mantra conmigo.
Que pueda estar bien.
Que pueda estar en paz.
Que pueda ser feliz.
Que pueda ser la roca que moltea el agua.
Ahora al escuchar la campanita abre los ojos lentamente llevando contigo la calma y la estabilidad que has encontrado en esta práctica.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
