
Vida y Tiempo
Un diálogo poético entre la Vida y el Tiempo explora el deseo humano de recuperar lo perdido y sanar lo que duele. La Vida pide más tiempo para amar, agradecer y despedirse sin prisa, mientras el Tiempo le recuerda que no puede regresar. En lugar de concederle un retorno, le ofrece el valor del presente como el único instante verdaderamente eterno. El audio reflexiona sobre la importancia de vivir con profundidad, soltar cargas innecesarias y atesorar lo esencial. Es una meditación sensible sobre el paso del tiempo y el sentido de existir. Una meditación con colaboración con Cristian Casamitjana.
Transcripción
Había un susurro que viajaba en el aire,
Un deseo callado que pedía un milagro imposible,
Que el tiempo volviera.
Una voz,
Tan frágil como un hilo,
Se atrevió a preguntarle al tiempo mismo.
¿Tiempo,
Podrías volver?
El tiempo,
Siempre pausado y eterno,
Se detuvo por un instante y preguntó con calma.
¿Vida,
Qué quieres de mí?
¿Por qué me pides que regrese cuando mi curso es imparable?
La vida,
Con ojos que reflejaban todo lo que ha vivido,
Respondió sin titubeos.
Quiero tiempo para abrazar lo que se escapa,
Quiero tiempo para sanar heridas que aún sangran,
Quiero tiempo para amarte sin miedo,
Para perderme en el instante sin pensar en el después.
¿Pero para qué,
Vida?
Preguntó el tiempo con cierta ternura y curiosidad.
¿Para qué necesitas más tiempo si cada instante ya está lleno de significado?
La vida sonrió consciente de su misterio y dijo,
Para poder agradecer sin prisa,
Para poder decir adiós en paz,
Para encontrar luz en la sombra y serenidad en la tormenta,
Para aprender que no todo se mide en horas,
Sino en la profundidad del sentir,
Para viajar ligera dejando atrás cargas que ya no sirven y llevar solo lo que realmente importa,
Amor,
Memoria y esperanza.
El tiempo entonces contempló a la vida con respeto y dijo,
Si eso buscas,
Vida,
Te concedo no un retorno,
Sino un regalo,
Un instante eterno donde el pasado y el futuro se unen y solo queda el presente.
Pero tiempo replicó la vida,
¿y si necesito más?
Entonces te diré,
Respondió el tiempo,
Que el tiempo no se toma ni se pide,
Sino que se vive,
Que el verdadero don no está en la cantidad,
Sino en la calidad con que se habita cada momento.
La vida sintió comprendiendo que no es en el retorno del tiempo donde está la salvación,
Sino en la manera en que ella misma se transforma y viaja,
Siempre ligera,
Siempre auténtica.
Y así,
El tiempo siguió su camino y la vida su danza infinita,
Entrelazadas en un diálogo eterno donde pedir tiempo al tiempo es,
En realidad,
Aprender a vivirlo.
Conoce a tu maestro
More from Gabriela Traviesa
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
