00:30
00:30

La Energía De Mi Niño Interior

by Cristina Rodrìguez Castilla

rating.1a6a70b7
Puntuación
5
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
1

​¿Cuándo fue la última vez que te sentiste verdaderamente uno con tu esencia? En este viaje meditativo, ascenderás hacia tu lugar seguro para reencontrarte con tu niño interior a la orilla del agua. A través de un diálogo de perdón y gratitud, descubrirás que nunca estuvisteis desconectados. Vive el momento de la fusión total, recupera tu energía vital y guárdala en un símbolo eterno que podrás llevar contigo siempre. Vuelve a ser uno. Vuelve a casa.

Transcripción

La energía de mi niño interior.

Voy a descansar en esta sala o en el lugar donde me encuentre.

Mi cuerpo va a buscar la postura donde mejor se sienta,

Feliz y descansado.

Hoy probablemente haya sido un día duro,

Pero quiero terminarlo tranquilo.

Voy a respirar como si fuese la primera vez.

Voy a sentir como el aire fresco entra por mi nariz.

Y es divertido ver como mi tripa se hincha.

Y quiero llevar ese aire hasta mi pecho para ver como sube también.

Y hasta mis hombros se mueven.

Me hace sentir que estoy muy viva.

Y al soltar el aire lo voy a hacer despacio.

Para sentir como todo se desinfla y mi cuerpo se relaja un poco más.

Es curioso porque parezco un globo,

Así que voy a hacerlo de nuevo.

Pero cada uno lo hará según le pida al cuerpo.

Yo quiero ser un globo blanco.

Piensa más bajito porque estoy muy relajada y quiero soñar despierta.

Y no creas que me he vuelto loca.

Sé que soy una adulta,

Pero una vez fui una niña.

Y aunque hace tiempo de eso,

Sigue en mí.

Hoy quiero volver a verla.

Tengo muchas ganas y muchas cosas que contarle.

Tengo que concentrarme en estar presente y no distraerme.

Debo llegar a ese lugar llamado conciencia.

Así que contaré lentamente que subo unas escaleras y cada peldaño me acercará más a ese momento y lugar donde la magia es posible.

Subo un escalón y siento que me pongo algo nerviosa.

Hace tanto que no estoy conmigo misma.

Subo el segundo escalón y ya estoy impaciente.

¿Qué edad tendré cuando nos reencontremos?

No importa,

Dejaré que mi subconsciente haga ese trabajo por mí.

Y al fin llegué al tercer escalón.

Tengo una puerta preciosa delante de mí.

Y sin esperar más la abro y entro en ese lugar.

¡Guau!

Es mi lugar seguro.

Pero lo noto diferente.

Hoy veo más colores.

Todo está tan vivo.

Me rodean mariposas de colores y pájaros juguetones que me empujan a la orilla de un río.

Y puedo ver a lo lejos a una personita pequeñita sentada en la orilla con los pies descalzos metidos en el agua.

Todo me empuja a ella.

El aire es fresco pero agradable,

Los animalillos y mi corazón desea sentarse a su lado.

Al fin llego y me mira como si estuviera allí desde hace tiempo esperándome.

Con una sonrisa inocente y feliz.

Sin reproches.

Y su manita golpea el suelo para que me sienta a su lado.

Siento la sensación del agua agradable y la corriente mueve ligeramente mis pies al ritmo de los de mi niño pequeño.

Entonces sí,

Nos miramos y sin necesidad de palabras nos decimos muchas cosas.

Recordamos cada logro en nuestra vida,

Cada tropiezo,

El cual descubrimos ahora que también fue necesario para forjar lo que somos ahora mismo.

Nada pasó en balde,

Todo fue como tuvo que ser porque,

Aunque ahora esté muy perdida pensando en que mi vida podría haber sido de otra manera,

Mi niña me explica que quizás no supe aprender de los errores y ver en ellos el aprendizaje.

Pero que es maravilloso estar viva,

Porque mientras eso pase todo puede cambiar,

Cuando queramos.

Quizás hoy sea ese día.

No más lamentaciones y reproches.

Hoy es el día en el que despierto y comienzo a hacer algo nuevo y diferente para ser la persona que deseo.

Y mirándola a los ojos sé que esa versión siempre fue la misma.

¿En qué momento nos distanciamos?

Y descubro que mi niña no quiere o no entiende de reproches.

No lo siente,

Porque a ella siempre has seguido siendo tú y te recuerda esos momentos en los que te has permitido reír hasta llorar,

Hacer bromas o tomarte las cosas con humor.

Y esa travesura que a veces te sale sin querer.

Y de repente te salpica con el agua y os reís mucho.

En ese momento os abrazáis,

Te coge de la mano y te lleva al centro de ese paraíso que has creado como tu lugar seguro,

Lleno de naturaleza,

Sonido de animales,

Olores a la madre tierra,

Gaya y colores increíbles.

En ese centro del todo y entre tú y ella se dibuja una gran luz blanca.

Es pura energía,

Estáis sincronizadas y por un instante le agradeces este encuentro y te permites desahogar todo lo que llevas años arrastrando.

Una vez que has acabado,

Oyes todo lo que tiene que decirte,

Que aunque en el fondo de tu corazón siempre lo has sabido,

Necesitas oírlo con tus propias palabras de niña.

Ella se acerca aún más y limpia tus lágrimas con una media sonrisa y te acercas mientras ella también lo hace,

Vuestras frentes están juntas y los ojos cerrados sintiendo esa energía tan poderosa que lo puede todo y poco a poco vuestras dos almas,

La de niña y la de adulto,

Se fusionan convirtiéndose en una sola y respiras profundamente llenándote de esa energía y sintiendo una paz infinita.

Abres los ojos en ese lugar y de repente lo entiendes todo.

Nunca se fue tu niña interior,

Siempre estuvo contigo,

Pero las prisas,

Las preocupaciones,

Las expectativas y tantos compromisos nos alejaron de la idea de que,

Aunque todo eso haya pasado,

No debería haber sucedido sin ella.

Porque todo se puede hacer teniendo la mirada de un niño,

Todo se soporta mejor con la inocencia.

Porque llevar esta mochila de la responsabilidad es más divertida si le encontramos el toque de humor y porque da igual si pensamos lo contrario,

Nada va a cambiar si me pongo seria.

Así que es mejor hacerlo sin perder mi esencia de niña,

Al menos nunca estaré sola.

Y ahora toca volver,

Salir de nuestro lugar seguro,

Descender las escaleras y vivir,

Pero a lo grande.

Te propongo que le prometas a tu niña interior que todo va a ser diferente.

Tómate tu tiempo,

Pero no te dirijas a una imagen de ti del pasado,

Dirígete a tu propio corazón,

Recuerda que tú y ella sois la misma persona.

Ahora recoge toda la energía generada y abre tu mano,

Ahí verás una canica.

Juntas tus dos manos y mete esa energía que habéis creado dentro de la canica.

Cógela y métela en tu bolsillo y no la pierdas nunca.

Ahora sí,

Estamos listos,

Listas para volver.

Siente tu cuerpo físico más vivo que nunca,

Respira hondo,

Sintiendo cada parte de tu ser.

Exhala lento y dibuja una sonrisa en tu cara.

Y recuerda,

No podemos dejar de pensar,

Pero sí podemos decidir cómo hacerlo.

Estira tu cuerpo como te apetezca,

Abre tus ojos y sonríe.

Pequeña,

Pequeño.

Namasté.

© 2026 Cristina Rodrìguez Castilla. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 36 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else