
Cultivar El Silencio
En un mundo que nos invita a estar siempre ocupados, el silencio se convierte en un refugio. No como ausencia de sonido, sino como un espacio de presencia, claridad y descanso. Reconectar con nosotros mismos, reducir el ruido interno y descubrir una forma más serena de habitar cada instante.
Transcripción
Realmente vivimos en un mundo de mucho ruido y detenernos abrazar el silencio porque el paisaje natural de la vida hoy es un ruido afuera.
El tránsito.
La noticia es el ruido.
Lo que escuchamos es ruido.
Las conversaciones incesantes.
Todo ese ruido,
Ese ruido externo.
Pero también el ruido adentro.
Pensamientos que a veces no se detienen.
Esas preocupaciones,
Diálogos internos.
Y uno de los grandes regalos que nos ofrece la práctica de mindfulness.
Es descubrir que el silencio no es simplemente la ausencia de sonido.
¿El silencio también es una cualidad?
De la mente.
Y es una cualidad del corazón.
Podemos estar en el medio de un bosque maravilloso.
Y seguir atrapados en el ruido de nuestros pensamientos.
En esa radio que no se apaga.
Pero también podemos estar en una ciudad llena de movimiento y de ruidos externos.
Y encontrar como estamos haciéndolo ahora por unos instantes.
Quieto.
Inquietud interior.
El querido maestro que de hecho escribió un libro llamado Silencio,
Thich Nhat Hanh,
Decía que muchas personas tienen miedo al silencio.
Porque cuando las distracciones desaparecen.
.
.
Aparecen nuestras heridas,
Nuestras inquietudes.
Nuestras preguntas más profundas.
Eso es un poco lo que nos pasa en los retiros de silencio.
Sostenerlos implica estar con todo lo que aparece.
Entonces a veces cuando hay miedo al silencio,
Llenamos cada espacio vacío.
Encendemos televisión mientras cocinamos.
Miramos el teléfono cuando estamos en alguna espera.
Sin darnos cuenta vamos desarrollando el hábito de escapar.
Entonces.
.
.
No hay que tenerle miedo al silencio.
¡Adiós!
Está bien.
Con todo lo que surge.
Entonces,
¿por qué?
Porque el Maestro también nos.
.
.
Invitaba a mirar esto que sucede,
Que surge con ternura,
Con amabilidad,
Con autocompasión.
No se trata de expusgarnos tampoco si nos distraemos con el teléfono o con la televisión.
Pero sí de saber que el silencio es algo que necesitamos.
El silencio es esencial.
Porque así como las plantas necesitan luz.
Necesitamos silencio.
Y nuestra mente está llena de palabras,
Pensamientos.
No hay espacio para nosotros.
Y no es que los pensamientos sean un problema.
Son inevitables.
Sino que cuando estamos completamente ocupados.
En esos pensamientos dejamos de habitar el presente en nuestra propia vida.
El silencio nos permite.
Esta vez en mente y cuerpo presentes.
El silencio es un regreso.
Es un regreso a casa.
Un regreso a nosotros mismos.
Un regreso a este instante.
Habitemos en silencio.
Ese es el verdadero hogar.
Nuestro hogar no es solo un lugar geográfico.
Donde viven.
Donde vivimos toda esta sangre hermosa que.
.
.
Que tenemos aquí,
Esta comunidad.
Sino es la capacidad de poder estar en silencio plenamente presente.
Ese también es uno barbarodadero.
Es la puerta de entrada.
Al volver a casa.
Cada respiración es como dar un paso para volver a casa.
Y eso es lo que hacemos con las prácticas meditativas.
Cultivar el silencio.
Cultivar el silencio interior.
También cultivar el silencio cuando nos comunicamos con otras personas.
El silencio permite que tengamos una escucha activa.
Que la otra persona se siente escuchada.
También es amor.
Conoce a tu maestro
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