
Cuando Meditar Se Siente Imposible: Empieza Aquí
Hay días así. Te sientas, cierras los ojos, y algo en ti dice que no. Irritación, distracción, ganas de levantarte. La sensación de que hoy, definitivamente, no es tu día. Todas hemos estado ahí. Es parte del camino. Y sin embargo, aquí estás. En esta práctica hacemos algo un poco diferente: en vez de intentar superar la resistencia, la convertimos en la práctica misma. La observamos, la nombramos, respiramos dentro de ella. Esa incomodidad que sientes ahora mismo no es un obstáculo — es exactamente el lugar desde donde empezamos. Los días que menos te apetece meditar son a veces los más interesantes para hacerlo. Esta es mi práctica favorita para cuando mi propia cabecita me dice que hoy no meditamos. Music contributor (composer): Music of Wisdom
Transcripción
Hola te doy la bienvenida a esta práctica.
Para esos días en los que sientes que te cuesta un poquito más de lo normal meditar.
En primer lugar,
Darte la enhorabuena por estar aquí.
Y es que la mejor noticia es que sentir que no puedes meditar podría ser una gran llave para abrir la puerta a meditar.
Así que te invito a quedarte conmigo durante los próximos minutos.
Puedes sentarte en tu postura habitual de meditación.
O si quieres hacerlo en una silla.
O incluso puedes hacer esta práctica cortita de pie.
Simplemente pon tu espalda recta sin apoyarla en ningún lugar.
Ni en la silla.
Y vamos a tomar una respiración profunda para volver al presente,
Para volver al aquí y al ahora.
Ahora te invito a explorar sin juzgar.
¿Qué es lo que te está dificultando en estos momentos la práctica?
¿Quizá es la ira?
La rabia.
O puede ser ansiedad Quizás es la sensación de que tienes que hacer algo con respecto a una situación.
O quizás es una pena profunda.
Sea lo que sea,
Puedes nombrarlo en voz alta.
Por ejemplo,
Puedes decir Me siento.
.
.
Como sea que te sientes.
O puedes decir,
Es muy difícil meditar cuando me siento X cuando me siento enfadada o ansiosa o lo que sea que esté sintiendo en este momento.
Tómate unos instantes para ver realmente qué aparece.
¿Qué es aquello que te está impidiendo hacer tu práctica de meditación?
Y si puedes observa los sentimientos que van surgiendo a medida que hablas.
Que lo pones en palabras,
En voz alta.
Presta atención a las sensaciones en el estómago.
El pecho,
El cuello.
Puede que tardes un ratito en notarlas.
No pasa nada.
O que estas sensaciones sean muy sutiles.
Simplemente sigue nombrando lo que sea que surge.
Por qué no puedes meditar?
¡Sigue prestando!
Atención a las sensaciones corporales.
Que te trae todo lo que surge que te traen esas frases que estamos nombrando.
Puede que una de las sensaciones que aparezca es la de no quiero.
¿Qué sientes cuando no quieres meditar?
Donde lo sientes en tu cuerpo.
Tiene una textura.
Da un color Sientes alguna temperatura?
¿Qué sensaciones aparecen para ti?
¿Hay alguna resistencia al sentirlo?
Y si la hay,
¿cómo se siente esa resistencia?
Sigue ampliando tu atención a este instante.
Observa los sentimientos o pensamientos de no quiero hacer esto o esto no va a funcionar.
O quizás aparece un se supone que no debo sentirme así.
A ver si puedes experimentar cómo sería respirar dentro de esos sentimientos.
Permitirte simplemente no querer meditar.
Sin huir de la emoción.
Fíjate si puedes localizar la resistencia en tu cuerpo.
¿Puedes permitirte,
Aunque solo sea por unos instantes,
Estar donde estás?
¿Puedes notar cómo se siente ahora?
Cuando aprendemos a levantar pesas en el gimnasio empezamos poco a poco y vamos aumentando.
También tenemos días que nos sentimos más fuertes.
Y otros que nos dan muchísima pereza.
Ir al gimnasio.
Y esto mismo ocurre con la meditación.
Estamos entrenando para ser cada vez más capaces de estar con nuestra incomodidad,
Con nuestra falta de tierra firme.
Si has conseguido dedicarte estos minutos.
Explora si podrías dedicarle algún minuto más.
Por ejemplo,
Repitiendo esta misma práctica.
Si no,
Si crees que es demasiado,
Puedes volver a ella más tarde.
Realmente puedes usar este sentimiento de no poder meditar o incluso de no querer meditar como objeto de la meditación.
Como hemos visto,
Podemos ver qué emociones y qué sensaciones surgen en nuestro cuerpo cuando sentimos esta sensación o esta emoción o nos viene este pensamiento.
De no querer meditar o no voy a ser capaz de hacerlo hoy.
Recuerda que observando Esto ya estamos meditando.
Ya llevas 10 minutos entrenando tu atención.
Llevas 10 minutos meditando.
Cuando ya pensabas que hoy no podrías meditar.
Así que enhorabuena,
Sé amable contigo misma.
Y recuerda Todo esto requiere tiempo y amabilidad.
Por eso se llama práctica Deseo que tengas un día precioso.
Y que la práctica cada vez se vaya haciendo más fácil y más agradable.
Aunque recuerda que no siempre tiene por qué ser así.
Van a haber días que estés mucho más dispuesta y días donde la motivación baje mucho.
Así que recuerda.
.
.
Usar esa bajada como objeto de tu meditación.
Espero que hayas disfrutado de esta práctica.
Y te deseo un muy feliz día.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by people. It's free.

Get the app
