49:07

Vivir y Renacer

by Elien Ortega

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.8
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
507

*Esta grabación se hizo en vivo y hay ruido de fondo* Encontrar los motivos para vivir apasionadamente cada día de tu vida, este es el principal enfoque de la conferencia. Después de un coma profundo despertar a la vida y encontrarme en el cuerpo fue el motivo que me inspiró a hablar de ello. Descubre como celebrar la vida una y otra vez. Un abrazo!

Transcripción

Muchísimas gracias a cada uno de vosotros por estar aquí.

Me siento realmente muy,

Muy emocionada de poder mirar vuestros ojos,

De poder observar tantas caras conocidas.

Antes,

Quiero invitaros a poner las manos sobre vuestros muslos,

A inhalar profundamente y a exhalar.

Inhalamos profundamente y exhalamos.

Y nuevamente,

Inhalamos profundamente y nos damos cuenta que quizás no podemos volver a exhalar,

O quizás no podemos volver a inhalar,

Y quizás pierde la importancia cuando recordamos que en la vida está el inhalar y el exhalar.

Y cada vez que te sucede,

Vuelves a nacer.

Y cada vez que exhalas,

Te entregas a todo el universo,

A todas las personas,

Y todos te inhalan.

Y cada vez que exhalas,

Exhalas a todos también.

Esto nos sucede cada vez que inhalamos,

Cada vez que exhalamos.

Ahora con tus manos en tus piernas,

Quiero que cierres tus ojos y vamos a dedicar unos segundos,

Solo dos segundos,

A todos los niños del planeta.

Vamos a traer a nuestro corazón a todos los niños,

A los que conocemos,

A aquellos que no conocemos,

A aquellos que tienen padres,

A aquellos que no tienen padres,

Y a aquellos que tienen a padres constantemente ocupados,

A aquellos que tienen alimentos,

Y a aquellos en donde su alimento es el agua,

Es el viento,

Y es la naturaleza viva.

Y siente tu corazón.

Coloca tu mano en el corazón y siente tu corazón.

Y esa palpitación que te está demostrando allí,

Latentemente,

Que estás viva,

Que estás vivo.

Respiramos y con esa inhalación y con esa exhalación sentimos gratitud porque tienes piel,

Porque te has encarnado,

Porque tu corazón palpita.

Suavemente,

De la forma que sepas agradecer,

Agradece.

A lo que quieras,

A lo que consideres,

Agradece.

Y abres tus ojos.

Mi nombre es Elyen y estoy muy feliz de estar aquí con vosotros,

En esta pequeña meditación.

Quiero hablar de vivir y renacer.

Hace poco,

Era apenas el año 1993-1994,

Aún estaba tumbada en algo parecido al césped,

En plena selva,

Al lado de mi padre,

Mirando las estrellas,

Contando las estrellas,

Recordando con mi padre.

Hace poco,

Cuando miramos hacia atrás y notamos la cantidad de experiencias que vives y la profundidad de esas experiencias con las que la vives,

Entonces puedes notar cuánto ha subido.

Quizás la vida te sucede,

Te ocurren experiencias,

Pero no cala,

No hay una profundidad de ello.

Aún recuerdo la mano de mi padre tocando mi mano,

Preguntándome,

¿recuerdas tu estrella?

Mi padre ya no está,

Hace dos años se ha desencarnado,

Pero todavía me tumbo y puedo mirar las estrellas.

Quizás ya no esté en la selva,

Pero continúo sintiendo mi estrella,

Porque esa estrella la llevas al corazón,

Y ese corazón si palpita,

Vuelves a encontrarte con tu propia estrella.

Y esa estrella que conoces es tu humanidad,

Que puedes estar viviéndola de la mejor forma que sepas.

Ten compasión contigo,

Sé que lo estás haciendo lo mejor que sabes hacerlo,

Pero no te juzgues,

Porque no te conoces.

Y si no te conoces,

Ni tú ni nadie tiene derecho a juzgarte.

Eres como el pétalo de una flor en la primavera,

Y solo porque tiene un color distinto,

Entonces crees que toda tu flor tiene ese color.

Quiero que hagas este sonido,

Acompáñame con este sonido.

Vas a leer a ver cómo lo haces.

Ese es tu corazón que está sonando,

¿lo sabes?

¿Reconoces ese sonido?

Así justo antes de nacer se escuchaba adentro.

No escuchabas un solo corazón,

No escuchabas solo tu corazón,

Escuchabas el corazón de tu madre,

Escuchabas el corazón de la existencia,

Escuchabas el corazón de todas las personas que se acercaban a poner la mano en tu madre.

Así se escucha dentro del vientre materno,

Y así aún puedes escuchar.

Solo tienes que detenerte y poner tu mano en el corazón.

Antes de acostarte pon tu mano en el corazón y recuerda el sonido de la vida,

El sonido de la palpitación.

Ya han pasado unos años,

Desde que tomaba la mano de mi padre allí en la selva,

Ya han pasado unos años desde que ya estoy por aquí en España con vosotros.

Y justamente en el año 2010,

2011,

Aún recuerdo cómo mis manos intentaban sujetarse de las raíces de mi humanidad.

Y cuando hablo de las raíces de mi humanidad es porque todos tenemos una parte humana,

Una parte que conocemos,

Una parte que se enlaza a experiencias y emociones,

Una parte que tiene posesiones,

Que tiene hijos,

Que tiene padre,

Que tiene madre,

Pero también todos tenemos esa semillita que es el fuego que crece y brota,

Que te conduce y le puedes dar cualquier nombre.

Pero la parte humana eres tú también,

Es real también,

Porque tú lo vives,

Tú lo sientes,

Tú lo experimentas y la parte del ser,

De tu conciencia,

Esa semillita también eres tú.

Te quiero contar en el año 2012.

Quería estar con mi hija,

Seguir siendo madre,

Seguir haciendo las cosas que estaban en la casa,

Seguir llamando a mis hermanos.

Sin embargo,

Ocurría una fuerza superior dentro de mí,

Que sentía que estaba muriendo eso que conocía.

Y eso que conocía no era algo triste,

Pero era una madre.

No era algo doloroso eso que conocía,

No era algo que tenía miedo,

Pero era también una hija y quería sujetarme a ello.

Sin embargo,

Ese fuego que crecía dentro de mí le pedía paso a todo aquello que conocía,

Que recordaba de lo que me sujetaba.

Y empezó a quemar todo dentro de mí,

Para que solamente dejara brotar aquello que saliera en forma de palabras,

Para recordar volver a vivir,

Para recordar vivir desde otro sitio,

Desde otro lugar.

Y con esa alegría y con ese fuego,

Mi cuerpo no lo podía sujetar.

Sin embargo,

Mi mente decía,

Necesito controlar todo esto que está ocurriendo.

Necesito controlar,

No dejar a un lado estas emociones,

Estas sensaciones de querer ser madre de una sola hija,

Cuando puede ser madre de todos los niños.

De querer ser hermana de tres hermanos,

Cuando puede ser hermano de toda la raza humana.

Dentro de mí decía algo,

Acepta.

Porque solo tienes que aceptar.

Y solo si aceptas,

Entonces puedes vivir.

Entonces puedes renacer.

Entonces tus ojos volverán a brillar.

Por eso,

Por cada una de las situaciones que te están ocurriendo en tu vida,

Aunque no las comprendas,

Aunque no sepas si es esa semilla que está creciendo dentro de una planta,

Que no sabes si está dentro de un cascarón y está todo oscuro o está de repente brotando completamente para nacer esa planta hacia el exterior,

Acepta.

Aunque no lo entiendas,

Acepta.

Aunque quieras buscar algo más allá,

Acepta.

Porque todo está aquí,

Ahora.

En esa vida que puedas tener más sencilla,

Más compleja,

Están todas las herramientas para tú vivir feliz,

Para tú renacer a cada instante,

Para tú volver a sentir que tu planta brota y dejar de sentirte totalmente expuesta en un intemperie para encontrarte conectada con toda la vida que te rodea.

Se trata de eso vivir.

A veces me preguntan,

¿no es difícil sentir todas las cosas?

Realmente para mí es muy extraño que no sentir.

Quizás estamos demasiado preocupados observando un puntito de nuestro universo,

Un puntito de esa gran humanidad universal que tenemos dentro,

Recogiendo allí.

Quizás hace falta mirar un poco más,

Levantar los ojos al cielo y darnos cuenta que somos un pequeño brillo y que todo está brillando esperando ser visto por ti.

Puedes reencarnar dentro de tu propio cuerpo.

Puedes reencarnar dentro de tu propio cuerpo.

No te hace falta esperar miles y miles de vidas para reencarnar.

Puedes despertarse,

Pero cada vez que amanece estás despierto.

Cada día que abres tus ojos estás despierto.

Y para transformarte y para evolucionar no te hace falta ser absolutamente nada.

Solo volver a tu corazón y a tener la espontaneidad de descubrir las cosas desde tus ojos,

Que pueden mirar muchas perspectivas y no solamente aquella a la cual tú mismo te has decidido a programar.

Y es hermoso que estés aquí,

Porque aquí están todas las partes que te componen.

Porque aquí está tu niño,

Está tu niña,

Está tu adolescente,

Está tu parte masculina,

Está tu parte femenina,

Está tu adulto,

Está el padre,

Está la madre,

Está el hermano,

Está el amigo,

Está el que paga las facturas.

Están todas tus partes aquí y es hermoso.

Y le puedo hablar a esas partes,

Pero a la que te quiero recordar hoy es,

Quiero que te hagas esta pregunta.

¿Cuáles eran los sueños que tus padres tenían para ti?

¿Cuáles eran tus sueños de la infancia?

Y desde allí empezar a saborear,

Empezar a saborear la vida.

Y quizás tengas que recoger a tu padre interno y dejar ese que has proyectado y perdonarle.

Y a tu madre perdonarle.

Porque quizás ellos están allí,

Ya no sólo porque tú lo has escogido y ellos te han escogido,

Ya no sólo porque ellos te han permitido encarnarte,

Sino también para que tú puedas recuperar tus recuerdos,

Para que tú puedas volver a experimentar,

Para que tú comprendas los mensajes que te está regalando la vida y para que a través de esa profundidad,

De esas experiencias,

Logres observarte a ti mismo a cada instante.

Cada vez que estás realizando algo,

Te juzgas porque sientes que te equivocas.

Sin embargo,

No dejas de ser esa niña y ese niño que estuvo intentando aprender a gatear,

Que estuvo intentando aprender a caminar.

Pero a veces es complicado recordar ese momento porque estamos ocupados viviendo otras cosas.

Cada vez que quieras conectar con esa sensación tan hermosa de la vida,

Recuérdate a ti.

Y si no,

Coge una foto y mira tus ojos y se abrirá el universo entero ante ti.

Un mundo de posibilidades.

Porque entonces tu mente dejará de responder las respuestas aprendidas o las respuestas esperadas o las respuestas aceptadas.

Y cuando tu mente deja de responder lo que ha aprendido,

Lo que ha aceptado,

Te abres como una flor para encontrarte con un mundo de posibilidades.

Por eso si le preguntas a un niño,

¿qué estoy haciendo?

Si te pregunto a ti,

¿qué estoy haciendo?

¿Estoy volando?

¿Estoy haciendo un ángel en la nieve?

¿Estoy moviendo los brazos?

Hay una cantidad de respuestas que quizás no nos detenemos a escuchar.

Y no solamente en los niños.

Cada persona es una biblioteca de sabiduría.

Esté hablando lo que esté hablando.

Si llegas a encontrar que tu oído sólo puede escuchar bendiciones,

Entonces encontrarás que ese ruido es la música que no estás comprendiendo.

Encontrarás en toda esa información,

En todas esas palabras,

La bendición de un mensaje que está llegando a tu vida.

Y no tiene que ser más místico o menos místico o más llano o menos comprensible.

Es simplemente tú te estás hablando en diferentes formas.

Tú te estás permitiendo expandirte.

Tú te estás permitiendo aprender.

Tú te estás permitiendo renacer.

Ahora quiero que cierres los ojos.

Escucha y después me acompañas.

Y vamos a repetir.

Yo soy luz,

Luz,

Luz.

Yo soy paz,

Paz,

Paz.

Yo soy amor.

Ahora me acompañas.

Yo soy luz,

Luz,

Luz.

No te escucho.

Vamos a ver.

Más alto.

No te escucho.

Voy a ser triste ahora.

Sí.

Pensé que nadie me iba a quitar la sonrisa,

Pero si lo dices de esta forma,

Creo que me voy a poner triste.

Otra vez.

Vamos a intentarlo nuevamente.

Vamos a intentar que el cielo te escuche.

Venga,

Vamos.

Vamos a hacerlo nuevamente hasta que suene como una melodía y no sea como un castigo,

Que es esto de que yo soy luz,

Luz,

Luz.

Que suene como una melodía.

¿Sabes?

Cuando caminas en la selva,

Que vas en silencio hasta los pasos por donde pisas las hojas.

Hacen música con el sonido de todo.

Y así cada persona es una caja de resonancia.

Entonces yo quiero escuchar esas hojas y quiero escuchar esa melodía.

Vamos a hacerlo nuevamente.

Brazos hacia arriba.

Yo soy luz,

Luz,

Luz.

Yo soy paz,

Paz,

Paz.

Yo soy amor.

Sí,

Es así.

¿Sabes una cosa?

¿Sabes quién se ríe?

¿Sabes quién no quiere levantar los brazos?

Esa es la parte de ti que más me gusta.

¿Sabes por qué?

Porque te ha dicho que no se debe hacer eso.

No se deben romper las reglas,

Y menos cuando estás sentado.

Entonces esa parte que se ríe es tu parte tímida,

Es tu parte inocente,

Es tu parte pura.

Es esa parte que dice,

Acéptame como soy.

No me pidas hacerme de otra forma para que me aceptes.

Es esa parte que tiene contacto con tu madre,

Con tu padre cuando estás pequeño.

Cuando te dice,

Si no te vas a dormir te voy a dejar de querer.

Y ese dolor está allí.

Y esa timidez está allí.

Y nos lo llevamos al día a día.

Y la diferencia es que sacamos nuestro adulto y decimos,

Bueno,

Mi adulto va por un sitio y mi niño y mi niña van por otro sitio.

Y vamos llevando la vida allí como una mochila.

Como cuando estuvimos subiendo las 5000 metros en Machu Picchu.

Que todo medio kilo pesaba.

Así puede pesarte la vida.

Pero tu momento,

En la noche,

Antes de acostarte,

En lo que creas,

Me es igual como quieras llamarlo.

En lo que quieras.

En lo que signifique para ti esa fuerza mayor que a todos nos une.

Te sientas en tu cama y te dices,

Te entrego esta situación porque ya no puedo más.

Que sea tu voluntad y no la mía.

Y entonces notarás como descansas nuevamente como esa tierna bebé,

Como ese tierno bebé.

Pero no me he olvidado que no habéis cantado,

¿eh?

Así que lo vamos a hacer.

Venga,

Vamos.

Levantas las manos al cielo y tu energía es tan hermosa porque levantas toda tu energía que absorbes de toda la Tierra,

La llevas a tu corazón y la elevas y creas estrellas.

¿Sabes que tu cerebro a cada instante está allí creando estrellas?

¿Y sabes que tu corazón está creando el universo?

¿Y sabes que estás creando realidades?

Pero no solo para este instante.

Tú también eres tu propia creación.

Y todas tus circunstancias han sido desde tu antigua creación.

Pero no estás condenado a vivir con circunstancias anteriores porque mientras tu corazón palpite estás renaciendo a cada instante como luz,

Como amor.

Y tu mente puede tener miedo y tu cabeza te puede decir lo que quieras y cualquiera que nos pongamos aquí te podemos decir lo que sea.

Pero tienes un pensamiento y tienes una conciencia y tienes un corazón y puedes decidir cuando quieras lo que deseas en tu vida.

Y entonces alguien dijo la vida es una decisión.

Es una decisión.

Te levantas en la mañana y ¿qué estás decidiendo?

Puede ser que te cueste un poco más,

Un poco menos,

Pero cuando alguien me dice es que levantarme en la mañana y digo es que abre los ojos ya es un trabajo.

Tú sabes todo el proceso que se mueve dentro de ti y no solo dentro de ti.

En todo el universo para que tú abras los ojos ¿cómo no va a ser un trabajo?

Para que tú abras los ojos.

No estoy hablando de volverte consciente.

Estoy hablando que estás tumbada en tu cama,

Abres los ojos y sientes la inhalación.

Todo lo que se ha movido para que suceda eso.

Entonces por supuesto que es un trabajo ya luego levantarte y hacer tu rutina.

Pero si ese instante también te lo dedicas para agradecer que puedes abrir los ojos.

Entonces tu vida empieza a transformarte poco a poco como una gotita de lluvia que va cayendo sobre una planta.

Empiezas a dejar de tener prisa para detenerte y experimentar la vida.

Empiezas a tener tiempo.

Porque si no tienes tiempo para ti,

Si no tienes tiempo para ti para abrir los ojos y sentir tu respiración ¿para qué tienes tiempo?

Sí,

Eso ha sido importante.

Pero ¿sabes quién puede comprender el tiempo?

Alguien con un dolor.

¿Sabes quién puede comprender el tiempo?

Una madre desesperada esperando que su hijo llegue.

¿Sabes quién puede comprender el tiempo?

Cuando estás en la oposición haciendo un examen que te falta.

¿Sabes cuándo puedes comprender el tiempo?

Con una mujer parturienta esperando dar a luz.

Y entonces empiezas a valorar lo que es un minuto,

Dos minutos,

Tres minutos de tu vida.

Y empiezas a invertir tus minutos de tu vida en crear eso que quieres.

En profundizar eso como te gustaría vivir.

En mirarte a los ojos y saber que te has materializado.

Porque te puedes reencarnar dentro del mismo cuerpo y observar el mundo desde otros ojos nuevos,

Desde los ojos del espíritu.

Y puedes escuchar bendiciones en todo aquello que te rodea.

Y puedes dejar que solamente sea toda la sabiduría que brote del corazón que salga por tu boca.

Pero detenerte y observarte también es amarte.

Y si logras amarte es amar tu fuente y entonces te transformas en una fuente de vida para amar todo lo que te rodea.

Y vuelves a vivir.

Tienes que darte cuenta qué estás haciendo en tu vida,

En qué estás invirtiendo tu tiempo.

Y si quizás estás detenida o detenido en un pensamiento,

Dando vueltas en ese pensamiento,

Porque estás mirando una sola estrella y no estás abriendo los ojos hacia todo el universo.

Entonces un ejercicio que puedes hacer muy fácil es detenerte en la esquina de tu casa y mirar las personas que pasan.

O ir al bar más cercano y escuchar todo lo que hablan,

Escuchar sus bendiciones.

Porque quizás no puede ser tan fácil la vida cuando piensas que alguien está diciendo cosas allí que te pueden incomodar o molestar.

Pero cuando comprendes que estás hablando con un niño,

Es como si hablas con un bebé y te balbucea cosas.

Lo que te balbucea te genera una sonrisa.

Pero si tu humanidad está hablando cosas que tú crees que estás comprendiendo y no son cosas agradables a tu oído,

Es como el balbuceo de un bebé.

Y me refiero con esto cuando te están ocurriendo circunstancias en tu vida con personas que quizás tú sientes que te están diciendo cosas desagradables o escuchas que te están diciendo cosas desagradables y simplemente están balbuceando como un bebé.

Entonces de esas cosas desagradables sé como una flor.

¿Y cómo es una flor?

Sé como un mango.

¿Y cómo es un mango?

Sé como un olivo o un árbol frutal.

¿Y cómo son ellos?

Pues del abono de la tierra donde hay más estiércol recogen el mayor dulce.

Entonces de todas las circunstancias en tu vida consideralas abono para tu ser como una flor y perfumar y endulzar.

Porque cuando tus ojitos se abren y brillan y miras a otra persona,

Sus ojos brillan.

Así lo comprendan o no lo comprendan,

Sus ojos brillan.

Entonces se te está devolviendo a ti ese brillo.

Pero no tienes tampoco que obligarte ni a ser feliz ni a vivir en paz.

No te obligues a eso.

Yo me fui a la habitación hace un ratito y le estaba diciendo a Lul y le dije creo que me voy a volver triste ahora.

Porque siento mucha tristeza en mi corazón.

Porque alguien me dijo,

Me habló de necesito hacer más cosas en mi vida para transformarme y todavía no puedo.

No necesitas hacer nada en tu vida para transformarte.

Coge las cosas sencillas que has aprendido.

Coge las cosas sencillas que has aprendido.

El perdón.

El perdón cuando crees que el perdón es necesario.

El perdón cuando todavía no,

Cuando puedes saberte la teoría y decir,

Sí es que yo sé que el otro soy yo y yo esta situación la creé y es un verdadero maestro.

Sí,

Esto te lo puedes saber.

Pero si no lo siente tu corazón,

Entonces ve a unas clases anteriores y dices,

No,

Él es culpable,

Yo soy culpable y me duele y tengo que perdonarlo y tengo que perdonarme a mí.

Y si lo puedo perdonar a él y me puedo perdonar a mí,

Entonces puedo liberarme de ese proceso para que ya no pueda yo tener necesidad de perdonar ni de perdonarme y saber que lo que me está ocurriendo es la escuela de la vida,

Es Dios manifestándose en todas partes diciéndome realmente estás en paz.

¿Te estás permitiendo renacer dentro de ti?

¿Realmente estás viviendo?

¿Te estás observando en las diferentes manifestantes formas?

Y cuando empiezas a escuchar en cada una de tus circunstancias,

Por más complicadas que sean,

¿realmente estás en paz?

Entonces lo que sucede en tu corazón es distinto.

Empieza a calar esa pregunta.

Empieza a calar esa palpitación.

Esa vida.

Sugerencia.

Cada vez que sientas una situación incómoda en tu vida,

Cada vez que sientas que algo te duele,

Cada vez que sientas que tu jefe o tu vecino o tu pareja o alguna situación te inquieten,

Toca tu corazón y pregúntate.

¿Realmente estoy en paz?

No.

Cada vez que una persona te esté gritando cosas que para ti parezcan desagradable,

Comprende que es un bebé que está balbuceando,

Que te está diciendo ayuda,

Necesito atención,

Necesito amor.

Que te está diciendo necesito tiempo y aceptación.

O solamente te está diciendo,

Por favor,

Conecta mi mirada con la tuya.

Y te lo está diciendo en todas esas otras formas.

Pero porque no tiene el lenguaje necesario para expresarte eso.

Y entonces puede ser que empiece a incomodarte,

A molestarte,

A decirte cosas.

Y tú puedes sentirte así,

Pero realmente es porque tampoco sabes qué lenguaje es que te está diciendo.

¿Estoy mirando que tienes tanta luz en tus ojos?

¿Me puedes mirar,

Por favor?

¿Me puedes abrazar?

¿Me puedes mirar?

¿Puedes escucharme?

Entonces tu vida empieza a cambiar.

Y poco a poco empiezas a vestir tus pensamientos con bendiciones y toda esa música.

Y no hace falta estar feliz todos los días porque también sabes que las nubes pueden llover y las flores se alegran de su lluvia y tus ojos pueden llorar,

Las flores de tu corazón renacen.

Entonces puedes empezar a vivir como quieres vivir.

Entonces dejas de necesitar tener una forma.

Entonces dejas de necesitar tener una voz.

Entonces dejas de necesitar tener una teoría,

Un esquema,

Una estructura.

Porque empieza a nacer dentro de ti todo ese fuego que brilla tanto,

Tanto,

Tanto que brilla tanto,

Tanto,

Tanto que sabes que no eres tú,

Que no te pertenece y que le perteneces a toda forma sintiente.

Y eso está allí,

Dentro de ti.

Y a veces se te olvida porque estamos mirando un solo trocito de la flor.

¿Cómo puedo hacer para que esa energía que está dentro de mí,

Esa energía que brilla tanto,

Que tiene la forma que sea?

Porque como yo te digo,

Agradece de la forma que sepas,

Como puedas hacerlo.

Perdona de la forma que sepas,

Ama de la forma que sepas,

Amate a ti de la forma que sepas.

Así no te hayan enseñado,

De la forma que tú quieras.

Quizás para agradecer tengas que levantar las manos,

Bajarlas,

Unirlas,

Para amarte también,

Lo que sea.

Pero solo ello.

Puedes mirar todas las referencias,

Pero busca la forma que tú sientas dentro.

Y si quieres meditar en forma fetal,

Hazlo.

Porque tú estás allí dentro de ese cuerpo.

Y tu semilla está dando paso,

Abriéndose toda dentro de ti.

Y barriendo como un viento gigante,

Todo eso a que le tienes miedo,

Todas esas estructuras,

Todas esas posesiones,

Todas esas necesidades,

Todas esas preocupaciones.

Y puede ser que en ese proceso vayas corriendo,

Buscando rápidamente,

Tengo que aprenderme una teoría,

Tengo que aprenderme otra teoría,

Tengo que buscar otra teoría,

Tengo que buscar otra cosa,

Tengo que meditar más,

Tengo que comer de una forma,

Tengo que comer de otra,

Tengo que ir a otro árbol,

Tengo que tomar esta semilla.

Y vayas corriendo desesperado y te vuelves a meter en esa ruedita de háster y se te olvida lo esencial de tenerte a poner tus manos en el corazón.

Y decir,

Estoy aquí,

Tengo piel,

Me he reencarnado,

Tengo piel,

Me he reencarnado.

Estoy vivo,

Estoy viva.

Vamos a inhalar profundamente,

Vamos a inhalar la vida.

¿Cuántos habéis tomado bombones en diciembre?

Aquí hay mucha cultura de tomar polvorones,

¿sí?

Bien,

¿cuántos habéis tomado polvorones?

Bien,

Vamos a levantar las manos,

¿cuántos hemos tomado chuches dulces?

Ahora quiero que sepas una cosa,

Quiero que se lo cuentes a tu compañero cuántos chuches te has tomado en todo diciembre.

Cuéntaselo a tu compañero.

Muy bien,

¿cuántas veces tomas frutos secos?

Y cuando te quedan cuatro frutos secos,

¿entonces empiezas a comértelo más lento?

Y cuando te quedan tres polvorones,

¿entonces ya lo cortas y dejas el otro trocito allí?

Ese es el tiempo que quiero que tengas en cuenta,

Porque tu vida son esos polvorones,

Tu vida son esos chuches.

Y si tu vida son esos polvorones,

Tu vida son esos frutos secos,

Tu vida son esos chuches,

¿empiezas a saborearlo?

Escuché algo por allí,

Alguien hizo.

.

.

Así que vamos a inhalar y vamos a saborearlo.

Vamos a inhalar.

Y no te escucho,

¿eh?

No te escucho.

No te escucho.

No te escucho,

Porque tienes mucha timidez.

Pero cada año de tu vida te está ocurriendo,

¿cuántos años te has gastado?

¿Cuántos años te has gastado?

Y en referencia a los años que te has gastado,

Revisa tus últimos cinco años y de tu armario interior saca todo aquello que no te hayas puesto.

O creas que no te sirve para tus siguientes cinco años.

Y entonces dejará de pesar la vida.

Y entonces la flor,

En vez de empezar a morir en el ocaso,

Cuando ya empieza a caer el sol,

Permanece como aquella siempre viva.

Y entonces tus noches dejarán de ser letargos y tu palpitación resonará en el universo entero a cada instante en tu vida y tu palpitación resonará en todas las personas que veas y tus ojos llegarán a esa profundidad y poder mirar más allá de tus propios juicios y poder observar que dentro de cada uno existe realmente un Dios y poder observar que dentro de cada uno está ese bebé todavía empezando a andar y poder observar desde tu compasión.

Y entonces te mirarás al espejo del baño hermoso que tienes en tu casa y observarás por encima de tu piel,

Por encima de tus estructuras mentales,

Por encima de tus prejuicios y observarás a tu niña,

A tu niño y observarás a ese bebé y observarás esa luz que eres.

Quizás,

Aún,

Algunos no lo podéis ver y no es algo místico ni fantástico,

Bueno,

Sí es algo fantástico,

Sí es fantástico,

Sí,

Pero no fantasioso,

Es fantástico de real,

De tangible,

De real,

De tangible.

Y si te tocas la piel,

Lo puedes percibir,

Tus ojos en tus dedos,

Tu olfato en tu campo de energía,

Tu materia viva allí,

Viviendo,

Sintiendo,

Palpando,

Percibiendo el viento,

La tierra,

El sol,

El cielo,

Las personas,

Los sonidos,

Los colores y serán tus chuches,

Tus frutos secos,

Tus polvorones más preciados que tendrás,

No solamente en la última temporada de Navidad,

Sino cada día de tu vida.

¿Sí?

¿Te atreves a hacerlo?

Yo quiero escuchar a tus niños cantando,

Yo soy luz,

Yo soy paz y yo soy amor.

A ver,

¿qué te voy a escuchar?

Yo voy a contar,

Primero vamos a hacer como la lluvia,

¿sabés cómo se hace la lluvia?

Bien.

Yo soy luz,

Luz,

Luz,

Yo soy paz,

Paz,

Paz,

Yo soy amor.

Yo soy luz,

Luz,

Luz,

Yo soy paz,

Paz,

Paz,

Yo soy amor.

Yo soy luz,

Luz,

Luz,

Yo soy amor.

Mucho,

Muy bien.

Muchísimas gracias a cada uno de vosotros y que en vuestros corazones continúe brillando la alegría,

La abundancia,

La salud,

La paz y el amor.

Muchas bendiciones.

4.8 (12)

Reseñas Recientes

Livier

August 30, 2019

Me encantó la charla, tu voz irradia mucha paz y ternura. Gracias y bendiciones infinitas 🙏

© 2026 Elien Ortega. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 34 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else