
Pausa de Auto-Compasión
by Claudio
Práctica que invita a aforntar momentos de dificultad desde una mayor apertura, con consciencia del momento difícil y las emociones que trae consigo, y cultivando un modo amable de relacionarnos con nosotros mismos. Para la vida cotidiana.
Transcripción
Pausa de autocompasión.
Una forma de adquirir el hábito de ser bondadosos o bondadosas con nosotros mismos es la de practicar de manera formal o informal en nuestra vida cotidiana la bondad hacia nosotros mismos,
En especial cuando tengamos algún momento de dificultad.
Vamos a realizar esta práctica para lo cual vamos a sentarnos por un momento en un lugar en el que nos sintamos cómodos o cómodos.
Podemos cerrar nuestros ojos,
Podemos tener nuestra espalda derecha y los hombros relajados.
Podemos ir trayendo nuestra atención hacia la respiración sin tener que hacer ningún esfuerzo en especial por cambiar la respiración.
Simplemente de manera gentil podemos sentir que estamos respirando en este momento y podemos hacer presente una situación en la que alguien nos hizo sentir mal o podemos hacer presente una situación actual por la cual nos estamos sintiendo mal.
De algún modo podemos observar si en nuestro cuerpo aparecen señales de incomodidad y podemos prestarle atención a estas sensaciones.
En vez de evitarlas o huir de ellas,
Podemos con la atención en la respiración podemos abrirles un espacio a la sensación de desconforto o tensión que aparezca en nuestro cuerpo y la invitación es a ser presente en este momento de incomodidad hasta que podamos sentirlo en el cuerpo de manera moderada.
Podemos repetir las siguientes frases dirigidas hacia nosotros mismos.
Reconocemos que este es un momento de sufrimiento,
Este es un momento de sufrimiento y el sufrimiento es parte de la vida y cuando te sientas estresado,
Estresado,
Incómodo o incómoda puedes llevar tu mano derecha al corazón,
A la zona del corazón.
Puedes sentir el contacto y la calidez de tu mano como si estuvieras abrazándote a ti mismo,
A ti mismo,
Sintiendo el calor de tu mano,
Amable,
Sintiendo la presión de tu mano con tu pecho y puedes permitirte dar dos o tres respiraciones amplias y notar cómo el pecho se mueve rítmicamente,
Cómo respiramos sin tener que hacer ningún esfuerzo para que esto ocurra y podemos dirigirnos esta intención que pueda ser bondadoso,
Bondadosa conmigo mismo,
Conmigo mismo,
Que sea bondadosa y bondadoso conmigo mismo y que me acepte tal cual soy,
Así como ya soy,
Está bien.
Puedo nuevamente dejarme sentir este momento y dirigir esta intención conjunta hacia mí.
Este es un momento de sufrimiento,
El sufrimiento es parte de la vida.
Que yo sea bondadoso conmigo mismo,
Bondadosa conmigo mismo,
Pueda darme la bondad y el aprecio y la calidez que necesito y que me acepte tal cual soy,
Que me acepte tal cual soy,
Así como yo soy,
Está bien,
Está muy bien.
Puedo dejarme sentir esta intención dirigida hacia mí mismo,
Hacia mí mismo,
Sentir la calidez de mi palma en mi corazón y sentir la respiración.
Podemos permitir que estas frases resuenen y nos mantengan alertas y que podamos ser bondadosos con nosotros mismos en este momento de dolor.
Puedo incluso elegir alguna frase que quisiera dirigirme a mí misma,
A mí mismo en este instante,
Cuidando que sea una frase bondadosa,
Amable y que dé cuenta de aquello que necesito,
Que pueda darme aquello que necesito en este momento.
Que yo sea bondadoso conmigo mismo,
Conmigo misma,
Que me acepte tal cual soy,
Me permito sentir esta intención.
Poco a poco podemos dejarnos unos instantes para saborear esta intención,
Sentirla y cuando nos sintamos preparados,
Preparadas,
Podemos ir lentamente,
Cada uno a su propio ritmo,
Abriendo los ojos y volviendo a estar presente en el lugar en el que estamos.
Conoce a tu maestro
4.7 (259)
