27:58

Sanación del Niño/a Interior

by Sebastian Alberoni

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.4
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
573

Meditación de Sanación del Niño Interior, grabada en vivo en uno de nuestros Retiros Espirituales de Caminos al Ser, en Capilla del Monte, Córdoba, Argentina, bien cerca del cerro Uritorco. Info de los Retiros.

Transcripción

Vamos a cerrar los ojos,

Nos sentamos cómodos,

Voy a sentir mi respiración.

El aire que ingresa,

El aire que sale.

Voy a sentir mi cuerpo,

Voy a llevar mi atención a distintas zonas donde pueda sentir alguna sensación de incomodidad.

Permito que esté ahí,

Acepto,

Sigo sintiendo el aire que ingresa,

El aire que sale,

Cuán profundo ingresa.

Y ahora voy a utilizar mi imaginación,

Me voy a ver,

Me voy a imaginar caminando al lado de un arroyo.

Un arroyo,

Un arroyo que se extiende,

El agua corre,

Observo,

Una agua cristalina.

Sigo caminando por la orilla de ese arroyo,

Hay un sendero que lo bordea,

Observo la belleza del paisaje.

De este lado del sendero se extiende un gran campo,

Casi interminable,

Con hierbas que se mecen con el viento.

Sigo caminando,

Observando los detalles,

Observando,

Imaginando,

Hasta que una bifurcación en el sendero me invita a transitarla,

A internarme en este campo.

Comienzo a caminar por allí,

El arroyo comienza a quedar atrás,

Este camino se va abriendo de a poco,

Delante mío se extiende.

Sigo caminando,

Veo las hierbas que se mecen,

Que me llegan casi a la cintura y se ve todo el horizonte como se extiende.

Allá a lo lejos se ve un bosque,

Sigo caminando,

Sin apuro,

Disfrutando,

Disfrutando del aroma de las flores que también están presentes allí.

Siento la brisa acariciar mi piel,

Mis cabellos.

Sigo avanzando y aquel bosque de a poco se va acercando y me da curiosidad.

Siento que alguna vez pasé por allí pero no lo recuerdo mucho.

Sigo caminando,

Observo aves que vuelan bajo,

Que buscan su alimento.

Observo la belleza del cielo claro,

Casi despejada,

Muy pocas nubes,

Que se mueven sabidamente.

Y mientras disfruto todo este paisaje el bosque se sigue acercando,

Yo me sigo acercando al bosque.

A medida que me sigo acercando me doy cuenta que es una extensión de bosque muy grande,

Inmensa,

Muy frondosa.

Sigo acercándome,

Cuando ya estoy muy cerca recuerdo alguna vez haber estado por allí,

Pero nunca llegué a entrar.

Pero observo,

Observo su majestuosidad,

La altura de sus árboles.

Parece que es imposible ingresar,

Parece impenetrable este bosque.

Pero sigo avanzando,

Mientras más avanzo lo observo y lo disfruto,

Disfruto esta vista.

Me acerco más y donde pareciera que se termina el sendero observo una pequeña hendidura,

Como una sutil invitación a entrar,

A ingresar a este bosque.

Y me animo e ingreso,

Parece pequeña la hendidura,

Me agacho e ingreso,

Avanzo unos pasos y el paisaje cambia por completo.

Enormes árboles pueblan ese paisaje nuevo,

Un sendero pequeño en un principio se va abriendo hacia adelante y las ramas son tan altas que entra muy poco sol,

Forman como un túnel de ramas,

De vegetación.

Las plantas también cambian,

Hay más flores,

Mariposas.

Es un hermoso paisaje y muy diferente al anterior.

Sigo caminando,

El sendero se va abriendo,

Pero sigue siendo como un túnel formado por las ramas y esta vegetación tan espesa.

Sigo caminando,

Observo las hierbas al costado del camino,

Las flores.

Me va invadiendo una sensación de algo sagrado que todavía no sé bien qué es.

Me permito,

Me permito,

Me regalo continuar.

Siento los aromas puros de esa vegetación.

Sigo avanzando y allá a lo lejos,

Ciento y pico de metros más adelante,

Se ve un claro,

Se ve algo distinto,

Como si hubiera una apertura,

Tal vez en el centro de este bosque,

En donde se ingresa la luz del sol plenamente.

Sigo avanzando con curiosidad,

Con inocencia,

Paso a paso.

Los verdes que se alternan en este camino son cada vez más hermosos,

Más intensos,

Más vívidos.

Una suave brisa mueve estas ramas.

Seguimos caminando y se divisa algo que está en el centro de ese claro.

Me da una curiosidad muy genuina de la mano de esta sensación de respeto,

De solemnidad.

Y sigo caminando,

Sigo avanzando a ver qué es.

Y me sigo acercando,

Ya estoy cada vez más cerca.

Ya estoy llegando,

Me sigo acercando.

¿Qué hay allí en el centro?

Sí,

Es una hermosa niña para las mujeres,

Un bello niño para los hombres.

Está ahí en el centro,

Pero que está como en una posición casi que fetal.

Es un niño tal vez de unos cuatro o cinco años,

Tres también.

Un niño pequeño,

Pero está en esa posición.

Y con una sensación de muchísimo respeto comienzo a acercarme.

Con mucho sigilo,

Con mucho cuidado.

Me sigo acercando,

La observo,

La observo.

Sus cabellos,

Sus manitos delicados,

Su cuerpito.

Y está ahí,

Acurrucado en esa posición como si estuviera dormido.

Y con mucho,

Mucho cuidado me acerco un poco más.

Con una sensación de pedirle permiso,

Una sensación de respeto.

Le acaricio sutilmente una mano.

Le acaricio sutilmente el cabello.

Y le digo,

Hola,

Finalmente vine a verte,

Finalmente te encontré.

Te amo.

Mientras sigo acariciándole suavemente los cabellos y le voy tomando las manitos.

Y empieza como a reaccionar,

Como a salir de ese sopor,

De ese sueño donde estaba.

Te amo,

Le digo nuevamente.

Aquí estoy para vos,

Vine a verte.

Lo siento,

Lo siento por haberte dejado abandonada,

Por haberte dejado abandonado.

Ni sabía que estabas aquí.

Lo siento con todo mi corazón,

Te siento.

Perdón,

No sabía que me necesitabas tanto.

Gracias,

Gracias por estar ahí tan cerca de mi esencia.

Cuando le digo gracias,

De a poco comienza a levantar su cabecita y como a querer mirarme.

Nuevamente le digo,

Te amo,

Te amo,

Aquí estoy para vos.

Y me mira,

Finalmente hacemos conexión.

Y ahí me doy cuenta,

Es mi propia niña,

Es mi propio niño interior.

Que estaba ahí,

Que siempre estuvo ahí y que yo no lo reconocía.

Lo siento por esto,

Lo siento.

No sabía,

Perdón,

Pero su mirada,

Su mirada es tan profunda.

Me veo como en un espejo donde se observan más de mil galaxias.

Es una profundidad sin límite.

Esa mirada es una puerta al infinito.

Su rostro,

Que estaba un poco dormido,

Un poco triste,

Comienza a cambiar.

Gracias,

Te digo,

Y nos reconocemos.

En esa mirada me reconozco,

En esa mirada me encuentro.

En esa mirada está la puerta,

La entrada que se abre de par en par a mi ser.

Y de a poco,

Con esa mirada tan dulce,

Se empieza a dibujar una sonrisita en su carita.

Y nos abrazamos.

Lo abrazo,

La abrazo.

Y le digo,

Nunca más te voy a abandonar.

Estoy aquí para vos,

Para ti,

Siempre que me necesites.

Y es un abrazo genuino.

Puedo hacer el gesto de que me abrazo a mí mismo ahora mismo.

En mi cuerpo físico.

Si eso me ayuda,

Puedo sentir que me abrazo.

Que me doy ese amor que le estoy dando a ese niño.

Porque ese niño es una parte de mí.

Lo abrazo.

Le doy todo ese afecto,

Todo ese amor.

Siento un amor inexplicable.

No entiendo cómo puedo amar tanto a este niño.

Pero claro,

Si es una parte tan íntima de mí.

Sigo abrazando,

Acariciando.

Permito que surjan.

Lo sentir es que surjan.

Está todo bien.

Me lo permito.

Me abrazo,

Lo abrazo,

La abrazo.

Es una sensación tan reconfortante,

Tan liberadora.

Darle ese amor.

Ese amor que este niño estaba necesitando.

Y que hacía tanto tiempo que no se lo daba.

Después de que nos abrazamos un buen rato.

Esta niña,

Esta hermosa niña.

Este bello niño.

Me toma la mano.

Y me quiere mostrar algo.

Con esa inocencia de niño como si estuviera jugando.

Me quiere llevar y mostrar algo.

Me va a mostrar algo que necesita que yo vea.

Algo que necesita ser sanado.

No importa qué.

Me va a llevar de la mano.

Y puede ser que me lleve a distintas imágenes del pasado.

Ya saliendo de ese bosque.

Puede ser que me muestre situaciones.

Que me diga algo.

Que me transmita algo.

Pueden ser distintas cosas.

Voy a permitir que me lleve de la mano.

Voy a entregarme a su manito.

Y a que me muestre.

Es muy posible que me muestre algo que haya dolido mucho.

Algo que yo ni siquiera recordaba.

O que si recordaba pero tal vez aparezca un nuevo detalle.

O alguna dificultad.

Lo que fuere.

O lo que sea.

O incluso algo bello.

Lo que fuere que me muestre lo voy a permitir.

Y me tomo un tiempo para observar.

Y para escuchar todo lo que tenga para transmitirme.

Necesito abrazarla.

Abrazarla de nuevo.

Lo sigo haciendo.

Con ese amor.

Total e incondicional.

Con esa entrega.

Y permito que me siga mostrando lo que necesite.

Si necesito esterilizar emociones.

Lo hago.

No hay problema.

Nadie me va a juzgar.

Estoy en un espacio de permiso total.

Cuando siento que ya es suficiente.

Que ya se me mostró todo.

Volvemos.

Sigo ahí con el niño.

Pero volvemos a ese claro del bosque.

Se lo ve tan aliviado.

Tan contento.

Se la ve tan feliz a esta niña.

A este niño.

Y le decimos.

La miramos nuevamente a los ojos.

Lo miramos y le decimos gracias.

De hora en más.

Gracias.

De hora en más.

Siempre que lo necesites.

Voy a venir a verte.

Voy a venir a estar con vos.

Voy a venir a estar contigo.

Te voy a abrazar.

Ahora que sé que estás aquí.

Que estás presente.

Y está radiante.

Se la ve radiante.

Se lo ve feliz.

Con ganas de jugar.

Con ganas de correr.

Nos invita.

Nos lleva de la mano.

A correr por ese lugar tan hermoso.

Por ese claro.

Nos muestra flores.

Nos muestra los pájaros.

Está rebosante de vida.

Está llena de vida.

Está pleno de vida.

Su bella sonrisa.

Nos contagia de alegría.

Y salte.

Nos invita a saltar.

Casi que pareciera que podemos volar.

De su mano.

Sí.

Nos reímos con él y con ella.

Estamos recuperando esa inocencia de niño.

Esa felicidad.

Esas ganas de vivir.

Esa completud.

Donde todo se ve.

Con ojos maravillados.

Liviano.

Libre de cargas.

Plena.

Pleno.

Dicha.

Y le damos un abrazo.

Un abrazo enorme.

Fuerte.

Sentido.

Gracias.

Nuevamente gracias.

También nos abraza.

Con todo el amor.

Y nos fundimos en uno.

Comprendo que ese niño es una parte mía.

Y yo soy una parte de él.

De ella.

Nos vamos a volver a ver.

Le decimos.

Y cobramos conciencia de la importancia.

De ir a visitarla.

De ir a verlo.

Cada vez que lo sintamos.

Y vamos a saber cuándo.

Cuando una situación de la vida cotidiana me duele mucho.

Cuando me doy cuenta.

Que algo me afecta demasiado.

Automáticamente voy a ir.

Incluso puedo hacer un recorrido más breve.

Ahora que ya conozco el camino.

Y encontrarme.

Enseguida.

En un instante.

Con esta niña.

Con este niño.

Y abrazarlo.

Y abrazarle.

Y darle todo el amor.

Y abrazarme a mí también.

No importa.

Es algo hermoso.

Esto lo puedo hacer.

Siempre que necesite.

Le tomo las manitos de nuevo.

Una sonrisa final.

Un abrazo final.

Sabiendo.

Que ahora.

Es parte de mi vida.

Y que nos vamos a volver a ver.

Gracias.

4.4 (24)

Reseñas Recientes

Kate

April 17, 2021

Gracias

Patty

January 29, 2021

Hermosa Visualización. Eternas Gracias.

Manuel

August 20, 2020

Maravillosa meditación

Angel

December 13, 2019

Excelente meditación

Sara

November 30, 2019

Me he emocionado. Increíble meditación. Ha sacado de mí todo lo mal que me sentía. Muchas gracias de corazón. ♥️

kinestia

September 8, 2019

Fantástica

Erika

May 15, 2019

Increíble meditación!!! Una experiencia de conexión muy fuerte con mi niña interna, gracias!!!!! Súper recomendable

Tonantzin

April 22, 2019

Me encantó 🥰💞🌸 Gracias 🙏🏽

Luisa

February 25, 2019

Muy bueno.

© 2026 Sebastian Alberoni. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else