
La No-dualidad es Nuestra Real Experiencia
Meditación donde realizamos una exploración contemplativa de la verdadera naturaleza de nuestra experiencia: la no-dualidad. Es una meditación guiada, e introductoria. El objetivo es ayudarte a establecerte en la Presencia Consciente que siempre eres.
Transcripción
Hola,
Soy Areski Hernández y hoy conversamos sobre Meditación,
La no dualidad es nuestra real experiencia.
Para conocer directamente desde nuestra experiencia qué significa el término no dualidad,
Puede ser conveniente explorar primero qué significa el término dualidad.
Y vamos a comenzar diciendo que existe una razón poderosa por la cual esta experiencia es llamada no dualidad en vez de unidad.
¿A qué se refiere este concepto dualidad?
Por dualidad entendemos la creencia y el sentimiento que viene relacionado con esta creencia de que nuestra experiencia es dividida en dos partes esenciales.
Una parte que es la que tiene la experiencia y otra parte que es lo experimentado.
Una parte que es la que conoce y otra parte que es la conocida.
Una parte que observa y otra parte que es lo observado.
Una parte que escucha y otra parte que es lo escuchado.
Esta división esencial de nuestra experiencia en dos partes es la suposición fundamental a partir de la cual todos nuestros pensamientos,
Emociones,
Actividades y relaciones se basan.
De hecho,
Esta suposición inicial de la división de nuestra experiencia en dos partes fundamentales se considera una verdad tan fundamental que no requiere ninguna verificación o exploración adicional y toda nuestra cultura está basada en esa suposición inicial y a su vez nuestra cultura está basada sobre esta suposición la cual está tan sumergida que nuestro lenguaje es una muestra de ello.
Yo escucho el sonido.
Yo veo el árbol.
Yo,
La persona.
El sonido,
El objeto.
Relacionados mediante el acto de conocer,
Sentir o percibir.
Esta es la fórmula esencial de la dualidad incluso intrínsecamente inmersa en nuestro lenguaje y toda nuestra vida se basa en esta fórmula.
Nos demos cuenta de ello o no.
El yo que realiza la acción de conocer,
Percibir o sentir es considerado que existe aquí adentro un ser interior,
Separado,
Que siente o percibe y el objeto es cualquier otra cosa.
Esto es el mundo,
Los objetos del mundo y otras personas.
Comencemos por explorar este modelo de nuestra experiencia.
Normalmente consideramos que percibimos el mundo que está ahí fuera de nosotros y esto es considerado una verdad tan obvia que experimentamos el mundo validando esta suposición inicial.
Experimentamos el mundo tal como usualmente lo concebimos pero en realidad nunca percibimos el mundo tal como lo concebimos racionalmente.
Solo experimentamos nuestra percepción del mundo y por percepción queremos decir imágenes mentales,
Sonidos,
Sabor,
Texturas y olores.
Es decir,
Los cinco sentidos a los cuales les vamos a llamar para simplificar percepciones o percibir.
Pregúntate,
¿alguna vez has conocido el mundo sin usar la percepción?
Es decir,
Un mundo independiente de tu percepción de imágenes,
Del sonido,
Del sabor,
De la textura o del olor.
Y cuando te invito a responder la pregunta,
Te invito a hacerlo no usando tu razonamiento mental,
Intelectual o filosófico.
Aquí te invito a hacerlo a través de explorar realmente y a profundidad tu experiencia directa.
Deja que tu experiencia fluya libremente sobre el mundo.
Por ejemplo,
El sonido de algún avión que pasa sobre nosotros o el sonido de algún coche que pasa cerca.
Los pensamientos convierten esta experiencia en conceptos como avión o coche y sonido que están distantes de mí mismo.
Pero todo lo que en verdad conocemos del avión es sonido del mismo.
De hecho,
Lo único que conocemos es en verdad la experiencia de escuchar.
En verdad no conocemos el avión o el coche tal como lo concebimos en nuestro concepto mental.
Solo conocemos el sonido del mismo.
Al escuchar estas sugerencias que te hago,
Te invito a ir directamente a tu experiencia.
Tu vívida experiencia,
No a tus pensamientos.
Esa es la invitación fundamental en estas meditaciones.
Y el objetivo es poder encontrar en ti una gentil aceptación al reconocer que lo que se propone es cierto.
Es una verdad basada en tu experiencia.
Solo un simple sí es verdad.
Es verdad.
Así,
Cuando observamos el mundo o esta habitación donde nos encontramos,
En realidad solo experimentamos la percepción o del mundo o de la habitación.
Te invito a comprobarlo por ti mismo.
Es muy sencillo.
Puedes incluso realizar experimentos en tu experiencia para obtener tu propia respuesta.
Por ejemplo,
Elimina tu percepción actual de la habitación o lugar donde te encuentres.
Si tenemos alguna experiencia de la habitación adicional o diferente a nuestra experiencia,
Algo de la habitación tiene que quedar cuando eliminamos nuestra percepción de la misma.
Pero si eliminas la percepción de la habitación,
Esta desaparece.
De esta forma,
Podemos comprobar que en realidad no conocemos la habitación fuera de nuestra percepción de la misma.
En realidad,
Lo único que experimentamos es la percepción de la habitación y no podemos encontrar una existencia real de la habitación fuera de nuestra percepción de la misma.
Y si vamos aún más profundo y estamos de acuerdo en que según nuestra experiencia,
En realidad no conocemos la habitación como tal,
No podemos entonces continuar diciendo que tenemos la percepción de la habitación.
Solo podemos decir que experimentamos la percepción.
Todo lo que conocemos de eso que llamamos mundo es percepción.
Imágenes mentales,
Sonidos,
Texturas,
Sabores y olores.
Ve y chécalo.
Puede que seamos un astrofísico,
Microbiólogo,
Doctor,
Profesor,
Conductor de taxi,
Madre o padre.
Pero cualquiera,
Sea tu experiencia,
Ve y observa libremente.
Y pregúntate,
¿conozco yo sobre el mundo algo más que el sonido,
Imágenes mentales,
Sabores,
Texturas y olores?
No incluyas lo que el pensamiento te diga,
Interprete o conceptualices sobre tu experiencia,
Sino lo que tu experiencia directa en sí misma te diga.
Así,
En vez de decir,
Yo conozco el mundo,
Puedes ver que es más honesto,
Más verdadero decir,
Yo solo conozco la percepción del mundo.
Y aún más honesto,
Es decir,
Yo solo conozco la percepción,
Porque el mundo es un concepto que ha añadido mi pensamiento.
Al hacer esto,
Hemos dado un paso hacia la verdadera realidad de nuestra experiencia.
No para hacer nuestra experiencia diferente,
Sino para ver e interpretar nuestra experiencia de forma distinta.
Recuerda,
Estamos investigando nuestra creencia original y básica de la dualidad del mundo.
Así que ahora,
Que nos hemos dado cuenta que en realidad no experimentamos el mundo tal como lo conciben nuestras interpretaciones y conceptos,
Algo hecho de una cosa inerte e inanimada llamada materia,
Ahora que nos hemos dado cuenta que solo conocemos la percepción,
Vayamos a explorar la percepción por sí misma.
Si estamos con los ojos abiertos,
Nuestra forma fundamental de percepción son las imágenes mentales.
Si nuestros ojos están cerrados,
Es el sonido.
Te invito a cerrar tus ojos y prestar atención al sonido,
Quizás de mi voz o cualquier otro que haya en el ambiente.
Te invito a dejar a un lado todo lo que tus pensamientos te digan sobre qué es el sonido que escuchas.
Te invito a ir a esa capa previa a tus conceptos mentales antes de que estos surjan.
En el momento en que no escuches mi voz,
Presta atención al sonido que existe en el fondo.
¿De qué está hecho ese sonido?
¿Hay algo ahí además de la experiencia de escuchar?
Te invito a ir aún más cerca de tu experiencia y podemos ver que no encontramos un objeto llamado sonido,
Solo encontramos la experiencia de escuchar.
Permítete abrir los ojos y ahora tus pensamientos te dicen que el mundo ha aparecido.
Sin embargo,
La experiencia te dice que el proceso de ver es el que comienza.
Si profundizamos otra capa conceptual,
Podemos decir que no conocemos el escuchar,
Ver,
Tocar,
Oler.
Solo conocemos el único proceso de percibir.
Ve a tu experiencia y pregúntate.
En el nivel más básico,
¿conoces,
Has conocido,
O pudieras conocer algo diferente a percibir?
Realiza el experimento en tu experiencia.
Trata de encontrar algo en tu actual experiencia,
O en tu memoria,
O en tu imaginación,
Que esté compuesto de algo diferente a percibir.
Y ahora,
Hasta la pregunta.
¿Qué es eso que conoces?
Observa y ve el proceso de percibir.
¿Qué es eso?
¿Quién está ahí observando,
Viendo y conociendo este único proceso de percibir?
El percibir,
Evidentemente,
Es algo que conocemos.
Somos conscientes de que percibimos.
¿Qué es eso que conoce el percibir?
Sea lo que sea que conoce el percibir,
Es obviamente nuestra persona.
Es eso a lo que nos referimos cuando decimos yo.
Soy yo el que conoce la experiencia de percibir.
Te invito a permanecer en este nivel previo a tus pensamientos,
Y cerca,
Próximo a tu experiencia directa.
Y pregúntate.
¿Es que puedo encontrar estas dos partes?
Uno,
Mi persona la que conoce.
Y dos,
El percibir.
No pienses sobre esto.
No hagas filosofía.
Ve a tu experiencia directa,
Antes de los conceptos,
Y mira lo que puedes encontrar antes de pensar sobre ello.
Y si permanecemos en nuestro nivel de experiencia,
No podemos encontrar que percibir esté dividido en dos partes.
Una parte que percibe,
Y el resto,
Que es lo percibido.
Hay solamente una sustancia íntima,
Unificada,
Hecha por el proceso saber,
Percibir,
Conocer.
Ese conocer,
Este proceso de conocer,
A través del cual la experiencia es percibida,
Eres tú.
Es tu ser.
Es lo que llamamos yo.
Íntimamente impregna la experiencia.
Pero incluso eso no es cierto.
Porque decir que el yo impregna la experiencia,
Sugiere que existe el yo y existe la experiencia.
De la misma forma que una esponja que es mojada,
Impregnada por el agua.
Sin embargo,
El yo y el percibir son infinitamente más cercanos.
No hay dos cosas ahí.
Una que impregna la otra.
Existe solamente el proceso de percibir.
El proceso de conocer la experiencia.
Una única sustancia íntima.
No dos.
Ad baita.
¿Y cómo le podemos llamar a esta realidad de nuestra experiencia?
Si le llamamos mi persona,
Sutilmente estamos indicando que también hay algo que no es mi persona.
Pero no lo hemos encontrado,
Según nuestra experiencia directa.
Si le llamamos conciencia,
Sutilmente estamos indicando que hay algo que no es consciente.
Pero no podemos encontrar nada fuera de la conciencia,
De percibir.
Cualquiera sea el nombre que escojamos,
Podemos ver que estamos creando a la vez su opuesto.
Le podemos llamar vida,
Pero inmediatamente indicamos que hay algo que no está vivo.
Cualquiera sea la palabra que escojamos,
Es imprecisa,
No es cierta.
Es por esta razón que los antiguos,
En su sabiduría y humildad,
Le llamaron a este entendimiento no dualidad,
En vez de unidad.
Los pensamientos pueden describir aquello que no es.
No pueden describir lo que es.
Nuestro lenguaje está diseñado para describir la ilusión de la dualidad.
No es posible describir la realidad de la no dualidad.
Hasta la pregunta.
¿Esta única sustancia indivisible que le llamamos mi persona,
Y que hemos visto que es lo mismo que el flujo de percibir,
Puede ofrecer alguna resistencia a sí misma?
¿Cómo algo hecho de una única sustancia puede resistirse a sí misma?
¿Cómo pudiera el océano resistirse a sí mismo?
¿Cómo el espacio abierto,
Vacío,
Infinito,
Pudiera resistirse a sí mismo?
¿Cómo el acto de percibir puede carecer de cualquier cosa?
¿Cómo pudiera necesitar algo?
¿Cuál sería el motivo,
Desde el punto de vista del puro acto de percibir,
De carecer o necesitar alguna cosa?
Solo puede encontrar más de sí mismo,
Como el océano en busca de agua.
No puede carecer de nada,
Porque solo puede encontrar lo que ya es.
¿Cómo pueden entonces surgir la resistencia y la carencia?
La resistencia y la carencia son sinónimos de tristeza y sufrimiento.
Cualquier sufrimiento es en esencia una forma de resistir el acto de percibir tu experiencia.
Si no hay resistencia,
No hay sufrimiento.
¿Cómo es posible entonces que esta única sustancia infinita pueda resistirse a sí misma?
Así es como sucede.
El percibir toma la forma de pensamiento,
El cual está formado solo por percibir,
Porque ya vimos que no existe ninguna otra cosa.
Y el pensamiento imagina que el percibir no está hecho de una única sustancia,
Sino de dos sustancias.
Una parte que percibe y otra parte que es lo percibido.
Esto es la creencia original de dualidad con la que comenzamos este análisis.
Basta este único pensamiento,
El cual está compuesto solo por percibir.
Esta única sustancia que es percibir es aparentemente dividida en dos partes,
Dos sustancias.
La parte soy yo y la parte no soy yo.
La parte soy yo imagina,
A través de este pensamiento,
Que ocupa esta esquina del universo que llama mi cuerpo.
Y la parte no soy yo imagina que es todo lo demás y todas las otras personas.
Con este único pensamiento parece como si esta íntima sustancia percibir está dividida en dos ingredientes esenciales.
El yo dentro del cuerpo que conoce y los objetos,
Los otros y el mundo ahí fuera.
Una vez que esta división imaginaria se ha establecido,
Es posible que una de las partes resista a la otra.
El soy yo resiste al mundo exterior,
A lo que considera no soy yo.
El soy yo comienza a decir,
No me gusta lo que está presente y quiero lo que no está presente.
Este pensamiento es la actividad,
La acción llamada sufrimiento,
Resistencia y carencia.
Resistencia,
Yo no quiero lo que ahora está presente.
Carencia,
Yo quiero lo que no está presente.
Pero la experiencia en sí misma,
El flujo de percibir,
Lo único que existe,
Nunca dice tal cosa.
El flujo de percibir no puede resistirse a sí mismo.
El percibir primero tiene que tomar la forma de pensamiento de imaginación y es a través de este acto de imaginación que el flujo de la experiencia es aparentemente dividida en dos partes.
Una parte interna,
El ser,
Y otra parte externa,
El mundo.
Esto es lo llamado dualidad,
Es el origen de todo sufrimiento.
Esta creencia es la actividad,
El proceso de sufrir.
El ser interno,
Separado,
No es una entidad,
Es una actividad del pensar,
Donde el pensamiento raíz o primario es esta división de la experiencia en dos partes separadas.
Y este pensamiento raíz o primario es posteriormente enriquecido con más pensamientos y sentimientos que le otorgan la impresión de ser una realidad sólida,
Verdadera.
Así,
A la edad en la cual ya somos adolescentes,
Esta forma de percibir está intrínsecamente tan arraigada,
No sólo en nuestras creencias,
Sino también en nuestro cuerpo,
Que el mismo ha sido impregnado con sentimientos que apoyan la creencia de que esta división es cierta.
Y esta creencia se arropa en forma de verdad profunda y obvia,
Hasta que decidimos dar una mirada honesta,
Clara y limpia a nuestra experiencia directa.
A este nivel previo a nuestros pensamientos.
Pensamientos y sentimientos opacan y oscurecen la verdad de nuestra real experiencia,
En la misma forma que un paisaje tridimensional de una película parece ocultar la pantalla bidimensional donde está presente.
En realidad,
No lo hacen.
Si vamos a la pantalla e intentamos tocar los árboles,
Las aves,
El pasto,
Las flores,
El cielo,
Sólo tocamos la pantalla,
Una única sustancia sin divisiones,
Y no encontramos la diversidad de objetos que parecen tener una existencia real.
Es exactamente lo mismo aquí.
En estas meditaciones,
Vamos a la pantalla,
Vamos a nuestra experiencia íntima y directa,
A las capas anteriores a nuestros pensamientos y sentimientos,
Y encontramos nosotros mismos de qué está hecha nuestra aparente realidad.
Y llegamos a este entendimiento basado en la experiencia de que no hay distancia y separación en nuestra experiencia.
Esta ausencia absoluta de lo otro,
Separación,
Distancia,
Es lo que conocemos como amor.
Es lo que queremos significar con la palabra amor.
La ausencia de dos,
De fronteras,
Bordes,
Distinciones.
Descubrimos en nuestra experiencia que el amor es la condición natural y siempre presente de toda experiencia,
Independientemente de cuán placentera o incómoda ésta sea.
Y así,
Habiendo descubierto esta condición natural de toda nuestra experiencia,
Esta intimidad o amor,
Entonces descansamos y permanecemos ahí,
Cooperando con la colonización de todos nuestros pensamientos,
Sentimientos,
Actividades y relaciones a través de este entendimiento.
Es una realineación de nuestro cuerpo,
Nuestra mente y el mundo con este entendimiento.
¿Nuestro cuerpo y mente han estado tanto tiempo en servicio de esta sensación ilusoria de un ser interior separado y de un mundo exterior?
Y ahora esto que llamamos cuerpo y mente lo ponemos a disposición y servicio de lo que descubrimos sobre nuestra verdadera identidad.
En otras palabras,
Al servicio de expresar,
Servir y compartir amor.
Gradualmente,
A través de este proceso,
Todos los residuos de pensamientos,
Sentimientos,
Percepciones,
Acciones y relaciones al servicio y alimentados por la creencia de la existencia de un ser interior separado,
Son lavados y limpiados del sistema.
El sistema permanece y está ahora abierto,
Vacío,
A disposición de expresar la paz,
La alegría y el amor encontrado en el corazón de toda nuestra experiencia.
Conoce a tu maestro
4.7 (23)
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