
Meditación Guiada: dando luz a mi dolor físico
Esta meditación guiada está diseñada para poder ayudarte a aliviar el dolor físico y emocional a la vez que creamos espacio en nuestro cuerpo para poder sostenerlo. Esta meditación guiada combina la herramienta de la imposición de manos con intención junto con la frecuencia curativa de 174 Hz para potenciar sus efectos al practicarla. Espero que te sea de ayuda.
Transcripción
Hola,
Qué tal,
Cómo estás.
Mi nombre es Marina Aracil y te doy la bienvenida a esta meditación guiada.
La práctica de hoy va a ser muy cortita y está dirigida para esos momentos en los que quizás sientas algún tipo de dolor físico,
Incluso también emocional.
Es una práctica para que podamos aliviar ese dolor y escucharlo,
Prestarle atención a ver qué es lo que nos quiere comunicar,
Qué es lo que nos quiere transmitir.
Así que sin más dilación,
Vamos a comenzar.
Puedes buscar una postura cómoda y observa que te pide el cuerpo el día de hoy.
Puede que esta postura sea sentada,
O puede que sea tumbada,
O quizás incluso puede que sea de pie.
Busca qué se siente bien para tu cuerpo el día de hoy.
En lugar de ir a una postura en automático,
Observa si realmente estás bien hoy en esa postura.
Bien,
Ahora intenta llevar tu atención a la parte de tu cuerpo que está apoyada sobre la superficie que has elegido.
Puede que sean tus pies,
Si estás sobre una silla o de pie.
Puede que sean tus glúteos y piernas,
Si estás sentado o sentada.
O puede que sea toda la parte posterior de tu cuerpo,
Si te has tumbado.
Observa cómo el peso de tu cuerpo cae sobre esa parte que está siendo sostenida por la superficie.
Acomoda tu cuerpo si lo necesitas.
Y si lo eliges,
Puedes cerrar tus ojos,
Dejando que tus párpados caigan hacia abajo y observas cómo poco a poco tu cuerpo se va relajando en esa postura.
Puedes tomar varias respiraciones profundas,
Inhalando por tu nariz y exhalando por tu nariz o por tu boca.
Observa que se siente más natural,
Sin intentar cambiar nada,
Simplemente observando cómo se siente tu cuerpo,
Cómo se encuentra el día de hoy.
Ahora que poco a poco vas entrando en ese estado un poco más de relajación,
Te invito a que hagas un escáner corporal y que puedas identificar o detectar esa sensación que te está generando incomodidad o dolor o molestia.
Lleva tu atención a esa sensación.
Puede que sea tu cuello,
Tu mandíbula,
Tu espalda,
Algún órgano interno,
Tu cabeza,
Tu pecho,
Algún músculo,
Algún hueso.
Y vas a frotar ahora tus manos,
Frotándolas creando un calor entre la palma de tus manos y cuando sientas el suficiente calor puedes llevar tus manos hacia esa parte de tu cuerpo.
Y si esta parte de tu cuerpo está en una parte que te es incómoda llevar tus manos,
Puedes llevarlas cerca de esa parte donde sientas que esas manos están cómodas e imaginar que ese calor que están transmitiendo tus manos está llegando a esa parte de tu cuerpo.
Y simplemente sin intentar cambiar nada,
Incluso sin intentar evitar el dolor,
Aunque sea muy molesto,
Vamos a intentar llevar ahí unas cuantas respiraciones profundas a la vez que sentimos como ese calor desde nuestras manos llega a esa parte de nuestro cuerpo que hemos escogido para sanar.
Y permanece ahí durante unos instantes abriendo espacio dentro de tu cuerpo,
De tu templo,
De tu casa,
De tu hogar para escuchar lo que tu cuerpo está gritando.
Y aunque sea muy doloroso,
Aunque queramos huir con todas nuestras fuerzas porque nos pesa,
Porque nos complica,
Podemos durante estos momentos simplemente intentar,
Aunque sea muy duro y muy difícil,
Mirar ese dolor,
Esa sensación incómoda y ver si hay algo que cambie cuando le damos nuestra atención,
Cuando le damos nuestra presencia de cuidarlo.
Ahora si lo deseas puedes quedarte aquí durante el tiempo que necesites dándote calor,
Llenándote de presencia y de habitar tu cuerpo.
O bien puedes cerrar aquí la práctica junto a mí.
Y poder repetir este mismo ejercicio las veces que lo necesites.
Puedes ahora llevar las manos hacia el centro de tu pecho en señal de gratitud por haberte dedicado este momento y por estar presente para ti.
Yo también te doy las gracias por meditar una vez más junto a mí y como siempre si me estás escuchando desde Insight Timer te invito a que me dejes tu comentario ya que me ayuda muchísimo a seguir creando estas meditaciones para ti.
Y espero que estés muy bien.
Desde aquí te mando un abrazo muy fuerte y que tengas un lindo día o una linda noche.
Nos escuchamos muy pronto.
Adiós.
Conoce a tu maestro
4.7 (36)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
