
Gratitud, a mi ritmo...
Esta meditación es una invitación a cultivar la gratitud desde un lugar genuino, sin presión ni expectativas. Aquí, no se trata de sentir algo específico, sino de abrir espacio para reconocer lo que está presente, a tu ritmo, con suavidad. Puede que la gratitud llegue como una emoción clara… o como un suspiro silencioso. A veces aparece en lo más simple: una taza de té, un rayo de sol, una pausa para respirar. Agradecer no siempre es fácil, y por eso esta práctica te acompaña con compasión: para que puedas honrar incluso los pequeños momentos que nutren el corazón. Ideal para comenzar o terminar el día, o simplemente para reconectar contigo cuando lo necesites.
Transcripción
Hola,
Mi nombre es Liliana Torcat y hoy te acompaño con suavidad para que puedas cultivar gratitud como un gesto interno que nutre y sostiene,
Sin negar lo que duele,
Sino reconociendo también lo que está presente y es vida,
Ideal para comenzar o cerrar el día o cuando necesites reconectar contigo.
Te doy la bienvenida a este espacio,
Este es un momento para ti,
Un tiempo donde no necesitas hacer nada,
Solo estar.
Puedes cerrar los ojos si te es cómodo o simplemente mirar un punto fijo con suavidad.
Permite que el cuerpo comience a llegar,
La respiración sin modificarla se convierte en tu ancla.
Inhala y exhala.
Siente como el aire entra,
Toca tus pulmones y luego se va.
Nada que alcanzar,
Solo habitar.
Lleva ahora tu atención a los puntos de contacto entre tu cuerpo y la superficie que te sostiene,
El suelo,
La silla,
La cama.
Permítete sentirte sostenida o sostenido.
Imagina que cada parte de ti que toca el suelo se entrega con confianza.
Aquí no necesitas controlar nada,
Este es tu refugio,
Es tu momento.
A veces la gratitud no llega como una emoción intensa,
Llega como una brisa,
Como una memoria,
Como un suspiro.
Te invito a abrir ese espacio interno.
¿Qué está presente en tu vida en este momento que merezca un gracias?
Quizás una persona que te acompañó,
Un recuerdo cálido,
El canto de un pajarito esta mañana,
El té al despertar,
El silencio,
Tu esfuerzo,
Tu cuerpo que sigue aquí.
No importa cuán pequeño sea,
Permite que esa imagen o sensación de gratitud aparezca y con ella di internamente gracias.
Esto también es vida.
No lo pienses demasiado,
Solo siente.
Si no aparece nada,
Está bien.
Puedes agradecerte por estar aquí,
Por escuchar,
Por abrir el corazón.
Gratitud también puede ser aceptar lo que hay.
Inhala profundo y exhala profundo.
Nota cómo se siente tu cuerpo ahora.
Hay más espacio,
Hay más suavidad.
Poco a poco comienza a mover tus dedos,
Tus pies y cuando lo sientas,
Abre los ojos con amabilidad.
Que la sensación de gratitud te acompañe el resto del día,
Como una vela encendida dentro de ti.
Gracias por tomarte este tiempo para ti y por compartirlo conmigo.
Conoce a tu maestro
4.6 (46)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 34 million people. It's free.

Get the app
